Nier Automata: un soplo de aire fresco

 

 

Hasta la salida de este NierAutomata debo reconocer que no conocía nada de la saga Nier ni de susantecedentes, y la verdad, sigo sin saberlo, por lo que este análisis se basaen la experiencia única de éste juego. El que tenga un bagaje mayor que sepermita añadir o corregir lo que me falte. Ahora bien lo que tenemos es lo quetenemos, un juego de última hornada de Platinum Games, orquestado por un talYoko Taro, que resulta en una experiencia y novedosa totalmente recomendabletanto en ps4 como en PC, o en Xbox ahora que acaba de salir para dichaplataforma.

 

¿Qué es Nier Automata? Un hack´nslash de los de toda la vida. Llevas a tu héroe y a soltar mamporros por esosmundos de perdidos de la mano de Dios. Acabar con todo lo que se ponga pordelante ¿o no? La base del juego es diversión pura, con un trasfondo filosóficoúnico o, cuanto menos, muy particular, lo que hace una mezcla muy buena, ya queambos apartados están muy bien desarrollados. Pero no todo es tan sencillo,pasemos a desgranarlo.

 

 

 

Gráficamente el juego ya se vemuy particular, su estética y su imagen es totalmente única, singular y muycarismática. Ésta es una buena noticia ya de inicio porque entre manos lo quetenemos ya destaca como algo original. El diseño de personajes es muy ascéticoen el color, estilizado en las figuras y con un vestuario un tanto barroco deuna manera que sólo podría calificar como muy, muy japonesa. Los escenariospostapocalípticos tienen un filtro de color e iluminación quemada que le da unaestética de conjunto de terrible calidad y personalidad. Quizás algunosenemigos finales no estén a la misma altura que otros, pero si no fuese así nodestacarían tanto.

 

 

 

Es así, un juego muy biendiseñado y de enorme calidad estética, que se quedará por siempre grabado ennuestras retinas. Los niveles de estética totalmente abstracta o minimalista,los menús o incluso los maravillosos créditos finales poseen un valor más quesobresaliente en cuanto a diseño.

 

 

 

En cuanto a lo técnico el niveles muy elevado también, pero no tanto. No puedo decir que sea malográficamente, pero sí que algún tironcillo ha dado (normal con todo lo que sellega a poner en pantalla) y, sobre todo, tanto texturas como modelados,especialmente en los escenarios, no se ven tan ricos o del mismo nivel que sudiseño. Vamos que no es ni Uncharted ni Horizon, ni falta que le hace, porcierto. Ya que aunque no sea el techo gráfico de la consola al juego, enrealidad no podemos ponerle tacha alguna, al revés nuestros protagonistas, enespecial para mi A2 poseen unas animaciones y un diseño hipnotizante. Y porsupuesto, en un juego de acción como éste, la acción y los efectos ymovimientos en pantalla se ven simplemente geniales.

 

 

 

Por tanto tenéis que tener encuenta que si compráis u os prestan este juego tenéis entre manos una maravillade diseño que se mueve, se ve y se recuerda de una forma totalmente única ymemorable. Desde luego un apartado sobresaliente.

 

 

 

El apartado sonoro está a unnivel muy similar. Las efectos cumplen perfectamente con su función llevándotemiles de años al futuro, las voces son absolutamente épicas, por supuesto yo lojugué en japonés, aunque no sé si se puede poner en inglés, imagino que sí. Daigual, jugadlo en japonés, la épica del doblaje en el país del Sol naciente notiene comparación. En Nier Automata tampoco. Las voces, diálogos o peleas deA2, 2B, 9S e incluso del más pequeño de los enemigos poseen un carismainolvidable que te harán disfrutar de esta fantástica aventura.

 

 

 

Pero es que la banda sonora rayaa un nivel más alto aún. Es una banda sonora con multitud de temas, tanto debase o mezalina, como con carácter propio y que identifican al juego entodo  momento, llenándolo nuevamente depersonalidad propia. Ver y/u oír Nier Automata durante unos segundos te haceidentificar en seguida al juego que estás jugando. Hay canciones tranquilas,épicas y totalmente absorbentes para una batalla trepidante. Hay de todo, ytodas geniales.

 

 

 

 

Otro apartado sobresaliente alque no llamo obra maestra quizás porque no hay un lema sonoro principal que teidentifique a todo el juego, como pasaba con Ni No Kuni, o porque laheterogenidad de su banda sonora no posee el carácter unívoco de, por ejemplo,la de Shadow of the Colossus. Pero desde luego todo lo que se oye es magnífico.

 

Ahora toca hablar de lajugabilidad, y desde luego en Nier Automata hay historia, pero sobre todomucha, mucha jugabilidad, y es que no debemos olvidar que se trata de un juegode Platinum. Empezamos por la base que se ve siempre del juego. Nuestroprotagonista de turno en tercera persona porta un arma a su espalda con la quedar golpe flojo y fuerte típicos de cualquier juego para hacer sus combillos.Además tenemos un botón de salto y otro de bloqueo y esquiva. Ah, se meolvidaba que con otro botón podemos cambiar a otro arma en cualquier momento,que dispone de habilidades distintas a cualquiera de las otras, mejorablestodas. Esto se puede hacer encadenando combos y cambiando de arma en un únicomovimiento.

 

La cosa pinta bien, llena deacción, pero es solo el principio. Porque además tenenemos un pod que con unbotón dispara y con otro hace un ataque especial, nuevamente podemos cambiar laconfiguración del pod con un único botón entre las diferentes variaciones dearmamentos que iremos desbloqueando conforme avancemos.

 

Pero ahí no acaba la cosa ya quecon otros botones tenemos acceso directo a los objetos de mejora y curación, ycon la cámara controlamos la dirección de disparo y hay otro botón de fijaciónde objetivo que, dependiendo del enemigo, puede venirnos muy bien, o no.

 

Así frente a una pequeña máquina,o un ejército de pequeñas máquinas andantes, otras voladoras, otras gigantesestaremos usando todos, todos, los botones del mando saltando, combeando,esquivando, disparando, curando y apuntando con una música endemoniada encualquier momento del juego.

 

Ahí es nada.

 

Y eso el juego normal, ademáspodemos incrementar los niveles de dificultad para que apretar los botones conorden sea imprescindible o enfretarnos a temibles, titánicos o ignotos jefesfinales con patrones característicos de recreativa clásico o, dicho de otraforma, old school.

 

 

 

Y es que la jugabilidad clásicaestá en el ADN del juego, nada más empezar el juego podemos probar otras de lasmecánicas, ya no en tercera persona con cámara libre, sino en pantallaestática, cual juego de naves de toda la vida, con prácticamente idénticocontrol y, de repente, en lugar de un hack´n slash estás con un matamarcianosde toda la vida.

 

 

 

Pero es que avanzado el juegopenetrarás en las fases de pirateo donde, con una vista sencilla, una formageométrica deberá eliminar a otras formas geométricas antes de ser destruida.La primera vez que ocurre es curioso, pero conforme avanza el juego empiezas aver que más que un shooter se trata de un puzle de acción. Pero cuando ya andasen las fases definitivas del juego incluso te planteas si en realidad lajugabilidad base del juego no son precisamente estas fases dada lo bienpensadas que están y lo adictivas y frenéticas que son.


Todo esto ocurre mientras avanzala historia y vas manejando a uno u otro protagonista, cada uno con unascaracterísticas distintas presentando distintas versiones de la historia perocon una jugabilidad claramente diferenciada.

 

Para darle sentido a estetorrente de jugabilidad tienes un mundo semiabierto donde en todo momentosabrás a donde ir para avanzar la historia pero con libertad para explorar yperderte por las zonas ya desbloqueadas. Por supuesto con cada misión, inclusocon cada mínimo combate tendrás recompensas en forma de experiencia y dineropara poder ir mejorando tu personaje, arma, pod, etcétera. 

 

La jugabilidad no es solo sólida,es contundente, global y variada. Además realiza un mezcla tanto única comosatisfactoria, como ningún otro juego ha hecho, que tan sólo puede recordarnos,aunque de forma mucho más limitada, a otros juegos de Platinum, dada lacomplejidad de su diseño. Y por ser Platinum, y una vez avanzado el juego, encualquier momento podrás jugar cualquier fase, en modo arcade, incluso con uneditor de arenas, por si el juego no es suficiente.

 

 

 

Nuevamente se trata de un apartadodel todo sobresaliente, que para mí no alcanza la obra maestra quizás por lodébil o monótono de las misiones secundarias que pueden hacerle perderse uno elhilo principal sin que se aporte mucho más a cambio, rompiendo el ritmo delconjunto. Aunque queda una última sorpresa:

 

Maravillosa e imborrable quedarápara la historia la fascinante jugabilidad del cuarto final / títulos decrédito, que coloca la guinda al pastel. No digo más, si quieres saberlo:juega.

 

Ahora toca hablar de la historiay lo primero que quiero decir es que aunque no voy a revelar nada, spoilerfree, si no quieres saber nada de ella lo mejor es que dejes de leer y quesepas que estás ante un juego sobresaliente, muy japonés, y tremendamentedivertido si te engancha su profunda, original y variada jugabilidad.

 

Si has seguido leyendo os diréque la historia se divide en varios arcos argumentales, donde, en apariencia,cada uno de ellos muestra una faceta distinta de la historia, desde el punto devista de otro protagonista, o no. Así se puede decir que el juego hay quejugarlo varias veces, eso introduce dos elementos. En primer lugar larepetición, que forma parte del concepto de la historia, de la jugabilidad ydel juego en sí.

 

 

 

Esto es bueno y malo, buenoporque la historia se descubre con un ritmo y con una velocidad muy estudiadasy que conforme se descubre es cada vez más satisfactoria. La mala es que lare-iteración aporta una rutina y una monotonía que no siempre es satisfactoria.Merece la pena continuar, no hay una dificultad intrínseca en ello, pero sí loes mentalmente. Claro que es un juego (de los de más acción que encontrarás)muy mental.

 

En segundo lugar aporta lanovedad de encontrarse varios juegos, varias historias, varias capas de cebollaque es enormemente satisfactorio de experimentar. Esto también es algototalmente original del juego y que además se realiza de forma muy brillante.

 

Así la estructura del juego esuna maravilla llena de originalidad, para mí la pega está en cómo se desarrollaesa estructura. Por un lado, como ya he comentado, hay fases más de relleno confases secundarias o principales de enlace que no resultan tan divertidas pormonótonas. Pero además es que la historia en sí:

 

Manejas a un androide que lahumanidad ha creado para luchar contra las máquinas que los extraterrestres quehan invadido la Tierra, y expulsado a la humanidad, han diseminado paraconservarla en su poder.

 

 

 

Como veis es ciencia ficciónpura, lo que está muy bien, y las motivaciones y hechos que ocurren están muybien, son interesantes y filosóficos. Pero llegados a un punto, no tengo otraforma de decirlo, los enemigos finales se vuelven japoneses del todo y aunquelas motivaciones y la épico de los videos y batallas finales son muy intensoses muy difícil identificarse con ellos.

 

Esto es, uno puede identificarsecon Joel, protagonista de The Last of Us, como una persona que intentaaprovechar la oportunidad de volver a tener una vida cuando ya ha perdido laque una vez tuvo, pero aquí la motivación de los androides y lo que les ocurre…Está demasiado lejos de nosotros. Es algo muy atractivo pero que, por decirlode alguna forma, no agarra igual.

 

La historia por tanto es intensa,épica, muy cienciaficcionera al modo japonés, pero su ritmo y narración noestán a la altura de la genial estructura que Yoko Taro le impone al juego yque, si consigues atraparte en sus diversos finales, descubrirás y te llevará alas mejores partes del juego.

 

 

 

El conjunto ya lo adelanté antesde la advertencia de spoilers: se trata de un juego sobresaliente, con pequeñaslagunas en su desarrollo total, resultando a veces un poco tedioso, pero queesconde un auténtico soplo de aire fresco en la industria y, por supuesto, ennuestra consola. No puedo más que recomendarlo, jugándolo hasta el último final¿eh?, a cualquiera salvo que seas un auténtico hater de lo japonés donde podríarayarte un poco. En cualquier caso merece la pena jugarlo.