Zone of the Enders MARS: ¿refrito o regreso de un clásico?

 

En los últimos años tenemosnuevos debates sobre la mesa, como sería el caso que nos ocupa, la aparición denuevas versiones de juegos antiguos: Remasters, Remakes, Refritos, etcétera,que nos dividen entre los que opinan que se trata todo de un ardid parahacernos volver a pasar por caja y los que opinan que es maravilloso podervolver a jugar a nuestros juegos de siempre en gigantescas pantallas de alta oaltísima resolución.

 

Rizar el rizo es cuando dicharemasterización del juego se saca para cada nueva generación sin mayorescambios, lo que te obliga a volver a comprarlo toda vez que laretrocompatibilidad es una propiedad de las consolas que, será cosa del tiempo,cada vez es más escasa.

 

Después de esta perífrasis deinicio llegamos a Zone of the Enders The Second Runner MARS, que no es más quela remasterización del juego, sin la coletilla Mars, que a tanta gente nosfascinó en el año 2003, secuela del original Zone of the Enders del año 2001, yque ya habían sido remasterizados para ps3 y Xbox 360 en el año 2012. En estecaso tenemos como novedad un incremento de resolución hasta las 4K, posibilidadde jugar en Realidad Virtual, o VR, de ahí el juego de palabras de MVRS, ypequeños extras como modo cine para los videos o visor de modelos. ¿Merece lapena? ¿Es un robo? ¿Se trata acaso de la oportunidad de revisitar un juegoclásico y único aún vigente en su mejor esplendor? ¿Será todo eso a la vez? Larespuesta la tendrá cada uno, yo sólo os voy a dar mi opinión.

 

 

 

Contextualicemos. La Konami en sumejor momento, la que lanzaba Metal Gears como panes, con Kojima tocado de lagracia divina como productor, lanzó Zone of the Enders, una saga de cienciaficción, mucha más ciencia de lo que a simple vista parece, que incluyó unjuego de ps2, otro de Game Boy Advance (¿?), cosas de la época, así como unapelícula y una serie animada de 26 episodios que, por supuesto, nunca han vistola luz en territorio hispano. Todos esos productos son de gran calidad ymagníficos para cualquier fan de los juegos, la ficción y el divertimento engeneral. La joya de la corona es el juego que nos ocupa, que salió para ps2,como continuación del primero con la coletilla The Second Runner, en relacióncon el segundo piloto de Jehuty, el robot gigante que pilotaremos a los que eljuego denomina Orbital Frames. En Japón su nombre fue Anubis, en referencia algran antagonista de los dos juegos.

 

Este segundo juego no sólo mejorótodos y cada uno de los aspectos del primero: gráficos, música, jugabilidad ymadurez de la historia. También consiguió crear un juego único, cuya semilla yase vislumbraba en el primero, pero que en esta segunda parte florece en unaexperiencia jugable intensa, divertida y frenética que lo ha llevado a ser loque hoy nos llega a nuestras manos, con más resolución que nunca: UN CLÁSICOATEMPORAL.

 

Es muy posible que yo no seaobjetivo dado que es un juego y una saga muy especiales para mí. Pero aunque eslógico que sea un juego que no le guste a todo el mundo sus valores como ocioelectrónico son realmente excepcionales y con una personalidad y carismaabsolutamente originales.

 

Los gráficos de este Zone of theEnders The Second Runner en ps2 eran una auténtica maravilla, grandesmodelados, efectos visuales increíbles, quizás escenarios excesivamente vacíos,pero que se compensaban con la cantidad de enemigos en pantalla, la endemoniadavelocidad de la acción y los absolutamente fastuosos diseños de los OrbitalFrames, los robots que pilotamos, frutos de la mente de Yoshi Shinkawa, almamadre de los diseños de Metal Gear.

 

 

 

A todo esto hay que unirle elefecto cel shaded que se añadió en los gráficos a la segunda parte, así como ala paleta acuosa, por decirlo de alguna forma, que acompaña todo pantallazo deljuego. El resultado final fue estupendo en ps2, muy original y valorado, ademásde nunca imitado. En su remasterización en ps3 hubo imperfecciones conralentizaciones que se tuvieron que solucionar vía parche meses después,gracias a Kojima por cierto, lo que permitió que se pudiera jugar muysolventemente en ps3.

 

Llegados a esta versión de MARStenemos exactamente los mismos gráficos, mismos polígonos, diseños y pátina.Además con la potencia de ps4 todo fluye mejor que nunca. Así que sólo podemosdecir que el juego se ve y se muestra mejor que nunca. La resolución de lastexturas se ha aumentado tanto que son perfectamente legibles los textos querecubren los robots gigantes. Tanto, tanto, que se percibe que la mitad de lostextos son simetrías en espejo, un fallo que en las versiones anteriores erainapreciable. Ahí lo tenemos todo, para bien y para mal.

 

 

 

Para bien lo que ya he dicho,diseños rompedores, fluidez absoluta, un espectáculo de luz y movimiento… Paramal resulta que los escenarios se aprecian vacíos de forma muy clara y lospolígonos son los mismos para los personajes y enemigos y, en este lavado decara, muy superior al de ps3 algo apreciable si uno revisa los modelados quevienen en el juego, empiezan a parecer pobres. Además las escenas de anime, queme siguen pareciendo geniales para un juego de 2003, tampoco han sidoreconstruidas, por lo que también se aprecian como en una resolución anterior.

 

 

 

Siendo un remaster, que no unremake, es algo lógico, es el mismo juego pero visto de la mejor forma posiblehoy en día. Aún así los desoladores espacios vacíos o los pobres modeladosfrutos de su tiempo en las escenas estáticas, quedan atrás en pleno frenetismodel juego, con Jehuty moviéndose a la velocidad del rayo, con misiles y láseresvolando por toda la pantalla y la fijación de objetivos sobrecargando nuestrocerebro. Es la mejor versión que veremos del juego de 2003, podemos pedir otracosa, pero más no.

 

 

 

Yo calificaría de sobresalientessus gráficos, por lo bien que se sigue apreciando el conjunto en movimiento,por su pátina azul océano que lo envuelve todo, y por el genial diseño tanto depersonajes como de robots, llenos de originalidad y carisma. Eso sí, no busquesgráficos punteros de última generación, que te has equivocado de puerta.

 

 

 

 

En cuanto al sonido, se haremasterizado completamente, y, en este caso, no hay absolutamente nada que sehaya perdido o quedado anticuado. El doblaje es de película, en inglés comosiempre, los efectos sonoros nos transportarán 150 años en el futuro, y lamúsica, sí la música, nos envolverá durante toda la experiencia del juego.

 

 

 

La música electrónica con la quese diseñó el conjunto, además de acompañar los temas de intro y final, continúa15 años después ayudándonos a alcanzar las más altas cotas de frenetismo, épicae intensidad que cualquier otro juego pueda poseer. Evidentemente si no tegusta la música electrónica puede que no te llame tanto la atención, pero a miprecisamente no es un género que suela escuchar y sin embargo encajaperfectamente en la acción del juego y le sienta como un guante.

 

El apartado sonoro es soberbio,absolutamente sobresaliente, con el que disfrutarás durante todo el juego,incluso fuera de él con su fantástica música llena de carisma. En el coche o paseandopor la calle seguirás tarareando sus melodías rememorando las horas que echasteen el juego por la noche.

 

La jugabilidad permanece de baseintacta. Pilotamos un robot gigante, con cámara semi-libre (ni fija ni libre),algo característico de algunos juegos de ps2. Los controles son muy especiales,hay que acostumbrarse a ellos, aunque han instaurado la opción de modificardichos controles a otros nuevos, se supone que más accesibles. Reconozco queyo, después de tanto tiempo jugando a este juego, no puedo jugar de otra formaque la clásica.

 

 

 

Jehuty tiene ataques a distanciay cuerpo a cuerpo, capacidad para fijar y cambiar su objetivo, además derealizar agarres y ataques con carga. Por si fuera poco tiene libre movimientoen 360 grados con fascinante rapidez y un buen catálogo de armas secundariasque se irán desbloqueando conforme avance el juego, cada vez menos secundariasy más poderosas e influyentes en la misma historia del juego.

 

El desarrollo del juego, salvoalguna fase menor, se trata de acabar con todo lo que hay en pantalla, protegeralgún aliado y luchar contra jefes finales a la altura de nuestro maravillosoJehuty, o incluso superiores.

 

Durante todo el juego y salvoalguna misión menor el movimiento, la intensidad y frenetismo en combate irá encontinuo in crescendo haciendo quecada nueva fase, intercalada por diálogos estáticos o videos del juego, rendero anime, suponga un nuevo reto y desafío. Los jefes finales poseencaracterísticos patrones que deberemos estudiar para conseguir doblegarlos y lacantidad y dureza de los enemigos nos devolverá un auténtico desafío en laprimera partida, incluso en dificultad normal.

 

Una vez pasados el juego podremosajustar dicha dificultad, desbloquear misiones extra a modo de boss rush, un jefe tras otro, o volver ahacer fases concretas en determinadas condiciones. Incluso tendremos elmicrojuego de Gradius, ya que Vic Vipper será uno de los Orbital Frames en eljuego, a modo de desbloqueable. También dispondremos de un modo versus y los yamencionados modos cinemáticos y visor de modelos.

 

 

 

Como vemos el apartado jugable novaría nada, para bien, ya que las sensaciones que nos acompañaron la primeravez que jugamos este juego hace quince años nos acompañan hoy en día enperfecto estado. Ahí es donde se nota lo gran juego que es Zone of the Enders:The Second Runner. No sólo su jugabilidad permanece intacta, además siguesiendo única, tanto por estética, como por historia, como por diversión. Escierto que a un nuevo Zone of the Enders podríamos pedirle nuevas cosas ymecánicas adaptadas a los tiempos que corren. Qúe lástima de Zone of the Enders3 malogrado con Kojima y Shinkawa en su apogeo… ¿Os imagináis unos OrbitalFrame con un toque de rol y personalización en una navegación libre por elSistema Solar? Yo qué sé, es lo primero que se me ha ocurrido, pero al de 2.003poco más le podemos pedir.

 

El juego fluye como nunca y si tegustó en su día te seguirá encantando y, desde luego, si nunca lo has jugadoésta es su mejor versión. Al neófito puede resultarle un poco tosco el controly unos gráficos un tanto singulares y, por supuesto, puede no gustarte sujugabilidad rígida o su música. Pero no hay otro juego como él.

 

Lo satisfactorio que es pasar deatacar con ráfagas de misiles a los enemigos base para ir destruyendo condevastadores sablazos a los enemigos más duros en combates cuerpo a cuerpo,cambiar de arma secundaria para teletransportarnos y luchar contra oleadas cadavez más intensas de enemigos mientras intentamos proteger al mayor número dealiados se convierte en una experiencia totalmente adictiva, aún más con sufrenética música multiplicando exponencialmente la experiencia.

 

 

 

Hablemos ahora del añadido de laexperiencia en realidad virtual con las Playstation VR. Lo primero de todo esdeciros que no lo he probado en esa modalidad por lo que lo que os recomiendoque no me hagáis caso a nada de lo que escriba después y lo probéis vosotroscuando podáis para opinar por vosotros mismos, creo que la demo del juego puedejugarse así. La experiencia en realidad virtual abarca al juego completo, no essimplemente un extra, es el juego completo. Eso puede ser una buena o una malanoticia. Considerando que es algo totalmente opcional debemos considerarlopositivo, ahora bien, hay que considerar que los análisis apuntan a que unjuego que se basa en la rapidez de movimientos y enemigos por todas partes, laposición del piloto en la cabina situada en la zona genital del Orbital Frameposiblemente no ayude a la jugabilidad, aunque sí a la inmersión.

 

Las experiencias de realidadvirtual poseen dicha cualidad añadida, la inmersión, y la verdad es que estoyseguro de que en breve probaré así el juego, pero la verdad, la rapidez demovimientos y frenetismo tiene que hacer que jugar al juego completo esté sóloal alcance de estómagos de acero, ya que nada más pensarlo empiezo a marearme.Claro que yo me mareo, al que no puede que le mole. En cualquier caso Konamiaconseja jugar en realidad virtual con el modo muy fácil, por algo será. Aunquela realidad virtual no es precisamente la idea más atractiva para hacerse conel juego, hay que considerar que es una novedad que suma al original, y nadamás que por eso, es de agradecer. Cuando tenga impresiones las añadiré a laentrada.

 

El juego en sí no es muy largo,me ha durado unas ocho o diez horas, algo menos que la primera vez que lojugué, y se puede volver a jugar en dificultades mayores, y menores, aunque elimpacto de la primera vez es inigualable. Los modos extra y versus no dejan deser curiosos aunque es difícil centrarse en terminarlos completamente ya que lamonotonía puede cebarse en unas misiones realizadas ya otras veces y que nadaligan ya con la historia. El juego en total te puede dar, para explotarlo almáximo unas veinticinco horas, pero más que por su cantidad me fijaría en sucalidad. Nada de shooter clónicos o mundos abiertos llenos de coleccionables,lleno de jugabilidad ya vintage.

 

 

 

Sobre la historia tan sólodeciros que es ciencia ficción de la buena, no sólo la del juego, la de toda laserie de Zone of the Enders, aunque se explique mucho menos de lo que deberíaen el juego. Para enterarse bien de todo uno debe profundizar en los otros juegosy películas. La Tierra oprime a sus colonias espaciales y Marte lucha por suindependencia en una lucha entre el poder abusivo y los terroristas independentistas(la actualidad siempre superará a la ficción) donde los inocentes se vensiempre perjudicados. La facción más dura de Marte ha creado a los OrbitalFrame para derrotar a la Tierra aunque algunos van más allá… No os preocupéisaquí está Dingo con su Jehuty para salvar Marte, la Tierra y la Humanidad si meapuras.

 

 

 

Las motivaciones personales sonmuy coherentes y bien construidas, aunque leves, y la emoción de cómo se cuentaes superior al qué se cuenta, que al fin y al cabo de base, salvarlo todo, eslo que necesitamos para ponernos a jugar.

 

Se trata de un juego, como yahemos dicho, único en su especie, con unos gráficos llenos de carisma y diseño,una música adictiva, jugabilidad intensa y una historia de ciencia ficción delas buenas. El juego es absolutamente sobresaliente, quizás no una obramaestra, pero desde luego un juego fetiche y de culto para todos los quequedamos atrapados en su día con su propuesta, y para los que se quedenatrapados por ella hoy.

 

En cuanto a la pregunta de iniciode la entrada de blog hay que partir de la idea de que siempre defenderé laretrocompatibilidad, y sinceramente creo que ps4 debería poder reproducir losjuegos de ps3, más que nada porque no hay objetivamente razón para que no lohaga, tal y como lo hacía de inicio o como lo hace Xbox. Independientemente deeso también creo sinceramente que siempre es bueno que se reediten juegos,tanto en su formato original como remasterizados para que se vean mejor quenunca, o simplemente adaptados para las nuevas. Lo ideal sería que se dieranlas dos cosas así el que tiene el juego original puede seguir jugando y el queno lo tiene tiene acceso a la mejor versión posible.

 

El Remaster de ps3 de los MetalGear nos dio las mejores versiones del 2, 3 y Peace Walker, especialmente deéste último con unos controles de sobremesa. El Remake de ps4 de Shadow of theColossus fue más allá del Remaster de ps3, que nos dio la mejor versión deljuego, reimaginando los gráficos, de una forma un tanto apócrifa, pero que nose conformó con ofrecer lo mismo y dando acceso a un nuevo público a tamañaobra de arte. Ahora bien Dragon´s Crown en su versión remasterizada de ps4 enrealidad no aporta nada, salvo la versión para la consola, que ya en su día,podría haberse planteado, independientemente del juegazo del que estamoshablando. Cada caso es distinto, desde luego.

 

 

 


En el caso de este Remaster deZone of the Enders Mars para aquel que ya tuviera el juego, en cualquiera desus versiones de ps2 y ps3 las novedades, salvo la realidad virtual, son tannimias que no tiene porqué acercarse a este remaster, basta con que se vuelva ajugar los que tiene.

 

En el caso de que, no entiendopor qué, no tuvieras el juego, Mars te ofrece la mejor versión posible de unauténtico clásico y a un precio muy razonable, en el futuro seguro que muchomás barato todavía.

 

Ahora bien, si eres un loco de lasaga como yo, simplemente te hará más feliz. Tendrás la excusa para volver ajugar de nuevo una y otra vez la historia de Anubis y Jehuty, con mejor aspectoque nunca y llenando nuestros sentidos de tamaña experiencia audiovisual.También podrás seguir rellenando tu estantería con más y más versiones deljuego lamentándote de que no se haya publicado en Europa una versión Premium ala altura de la que se ha publicado en Japón, con blu-ray y libro de arteextra.

 

Eso sí, me ha dejado muy, muytriste por cuánto echo de menos ese malogrado ZOE 3. Quizás llegue algún día,por soñar…