Dragon Ball FighterZ o el mejor juego de lucha de la saga

 

Desde la llegada del cine y latelevisión a las masas, aún más con el desarrollo de internet, estamos pasandoa sustituir a nuestros dioses y mitos, tal y como Neil Gaiman retrataperfectamente en su American Gods. Laviejas mitologías griegas, romanas o egipcias están siendo sustituidas por losnuevos dioses y las nuevas mitologías. Si LaOdisea de Homero se utilizó, independientemente de sus valores literarios,como divertimento, los nuevos modos de entretenimiento nos llevan a sertestigos en directo de la creación y consolidación de nuevos panteones divinos.El Fútbol, las Olimpiadas, los Superhéroes, los Cocineros, los Famosos, todosforman parte de la divinidad y adoración contemporáneas. Éste efecto se meantoja sorprendente en cuanto a que nunca en la historia había sido tancambiante y rápido como para llegar a ser consciente el propio sujeto de ello.

 

Os pido perdón por estafilosófica introducción, pero es que hablar de Dragon Ball, de Bola de Dragónpara los más antiguos, a día de hoy es hablar de una religión con millones ymillones de seguidores en todo el mundo, de la que uno forma parte y ha sidotestigo no sólo de su nacimiento, crecimiento y consolidación, también de suevolución traspasando generaciones. El ya viejo manga de Akira Toriyama vuelveuna y otra vez a la actualidad, gracias a los dioses capitalistas del mercado yel dinero, para llenarnos de felicidad a sus acólitos, más o menos fieles. Enla última iteración de comic (con Toriyama ya sólo de guionista) y anime, conla coletilla Super, nos ha hecho llegar otra serie de videojuegos (otro de losúltimos dioses contemporáneos) que han cristalizado en éste Dragon BallFighterZ. Además ha resultado ser el mejor juego de lucha de Dragon Ball, ahíes nada. Ka – Me – Ha – Me – HAAAAAAAAA

 

 

 

No es cuestión en este artículode relacionar la miríada de juegos de Goku existentes, aunque todos tendremosen la cabeza, más allá de los juegos más primitivos, los grandísimos DragonBall Budokai 3 y Tenkaichi 3 de las dos generaciones anteriores. Budokai era ungenial juego de lucha uno contra uno, con un manejo sencillo de base, peroprofundo en su jugabilidad avanzada. Tenkaichi era el mayor festival de DragonBall que cualquier fan ha visto, con una jugabilidad básica, pero con unaspecto totalmente anime que repasaba la totalidad de la saga. Recientementehemos tenido otros juegos que se limitaban a copiar dichas fórmulas en ps3 ylos Xenoverse que no dejan de ser una transformación de los Tenkaichi con muchapersonalización y pérdida de carisma, aunque mantuvo la monotonía de la fórmulajugable.

 

Mientras tanto Arc System Workscreaban en Japón juegos de la talla de Blaz Blue o Guilty Gear, con un aspectototalmente anime, dibujos animados en movimiento, pocos personajes perototalmente diferenciados y una jugabilidad a prueba de bombas. Dichos juegostuvieron una estupenda acogida en Japón y en occidente, sin embargo, pasaronprácticamente desapercibidos. Yo llegué a probar alguno de ellos y aunque,efectivamente, son grandes juegos, la falta de conocimiento y carisma de suspersonajes hace que la barrera de entrada sea más difícil de traspasar.

 

 

 

Bueno, pero hablemos ya deFighterZ. A primeros de 2018 nos llega un juego desarrollado por Arc SystemWorks tomando como base el universo de Toriyama con una fórmula jugable calcadaa los divertidísimos Marvel vs Capcom de hasta tres contra tres personajes enpantalla. ¿Qué podía fallar?

 

 

Poca cosa la verdad.

 

 

 

 

 

Gráficamente lo que nosencontramos es un anime en movimiento, así. Toooooooda la iconografía de DragonBall está ahí, los diseños de Toriyama en personajes y escenarios, todo elcolor y además la animación ya que el juego respeta frame a frame las posturasy animaciones de manga y anime. De hecho el juego en movimiento es sin duda lomás espectacular que hemos visto en videojuegos de la saga (y de otras muchas),incluidos los, escasos, videos in game.

 

 

Tenemos en nuestras manos unjuego de lucha en dos dimensiones, aunque los gráficos son en tres dimensionesrenderizados con cell shaded, funcionando total y exclusivamente en esas dosdimensiones. Siempre lucha un jugador contra un jugador pudiendo cambiar orecibir asistencias de tus otros dos personajes. La velocidad del juego, lasanimaciones de los personajes, la fidelidad de los escenarios y la recreaciónde todos los golpes de los personajes del juego es sencillamente maravillosa enel trabajo realizado. Los más de veinte personajes disponibles, quizás para migusto demasiados de la saga Super echando de menos a otros de sagas anteriores,lucen simplemente impresionantes.

 

 

 

A la hora de luchar el juegofluye sin fallo ante nuestros ojos echando tan sólo de menos cuando juegas nopoder prestar más atención a los ataques especiales y efectos, para no acabarrecibiendo una paliza del contrincante ya que un parpadeo te puede hacer tragarun combo interminable. Cuando juegas lo aprecias, pero cuando ves el juego comoespectador el efecto es simplemente hipnotizador, sobre todo para el fan de lasaga. Ver cómo un personaje es abatido destruyendo el escenario o cómo laGenkidama destruye Namek después de alcanzar a tu contrincante sólo soncomparables al gesto de Goku cuando vence a Nappa con un Kaioken o cuando seproduce el choque de energías entre Goku y Vegeta.

 

 

Los gráficos son absolutamentesobresalientes, con especial cariño a las animaciones de introducción depersonajes y recreaciones del anime que, cuando aparecen, valen cada euro quehas pagado por el juego. Dragon Ball en estado puro. El modo historia, recreadopara la ocasión con un personaje exclusivo del juego, la Androide 21, posee unovideos bastante inferiores en cuanto a nivel de animación, pero del modohistoria prefiero hablar un poco más adelante.

 

 

 

Ahora quiero hablaros de suapartado sonoro. Tenemos dos grandes aspectos, por un lado las voces y porotros los efectos de sonido. Perfectos. Voces y expresiones originales, porsupuesto en japonés, no recuerdo si se puede poner en inglés, pero ¿quién loquerría poner en inglés? y el sonido de cada ataque especial y movimientosacado de la serie original. Nuevamente te dan ganas de llorar, aún más cuandolo acompañan los graficazos del juego.

 

 

Pero en este apartado ya empiezauna tacha, y son las músicas. Las músicas del juego no son malas, acompañan muybien la acción, pero no son las de Dragon Ball. Eso ha pasado siempre con losvideojuegos de Goku, razón por la que me compré el Tenkaichi 3 japonés(Sparking Meteor), ya que en Japón sí traían las músicas originales. De aquellaexperiencia aprendí que efectivamente no tiene nada que ver jugar con la músicade siempre que con la creada para el videojuego ya que pierde la magia que unobusca.

 

 

 

Aquí en FighterZ perdemos lamúsica original, pero… ¡No! Hay un DLC con las músicas originales del anime,diez temas que si bien no recogen la gran cantidad disponible al menos te danla suficiente variedad para corregir el problema. Esto ya empieza a serdiscutible ¿si no pago más no me lo das? Entonces no es un problema delicencias, es directamente un problema de dinero, que con lo que he pagado porel juego no ves suficiente para darme la música del juego. Igual podría pasarcon los personajes, podrían ser otros y si no pagas no se parecerían a los dela serie. Lo del DLC me pareció fatal, pero como fiel acólito, y sabiendo quesin la música no sería igual, pequé y me compré la versión con el pase detemporada que además de la música me daba los nuevos personajes entre los queestán Goku y Vegeta Base o Broly y Cooler. ¿De verdad hay que pagar aparte porGoku base? Pues sí. Y no me gustó un pelo pero lo hice…

 

 

 

Bueno pues todo solucionado, unavez compras las músicas ya puedes disfrutarlas en tu juego… ¡Pues tampoco!Resulta que sólo puedes poner las músicas originales de forma puntual enalgunos modos de juego y además capando la grabación de partida mientras lasescuchas por lo que, a pesar de haber pagado un dinero extra por ellas, nopuedes ponerlas en la mitad de las partidas, o directamente nunca si pretendescompartir el buen rato que has echado con los colegas (o tú solo). Esto seríaun timo si no fuese porque, por lo visto, en lo que se llama Season 2 vas apoder pagar por más canciones…

 

 

¿En serio? Sí. Pues ya no es untimo, son dos. Y ya no es cuestión de dinero, es que además no se te dalibertad para usarlo.

 

 

 

El apartado sonoro, por tanto,queda en un notable, dada la ausencia total de carisma de las músicas que traeel juego, que tiene un arreglo parcial si decides pasar por caja, siendo muycriticable, no ya el hecho de que sea de pago, sino el que aunque pagues variasveces nunca tendrás libertad para usar la música. Eso sí, los momentos en losque los astros se alinean y puedes jugar con el We Gotta Power y los personajesde siempre en una batalla reñida son absolutamente inolvidables.

 

 

Ahora toca hablar de lajugabilidad y aquí hay que hablar de la vieja saga Marvel vs Capcom que tanbuenos recuerdos nos trajo en el pasado. Incluso su tercera parte, con laclásica oferta de lucha tres contra tres, pero de uno en uno, fueron unosjuegos muy divertidos y llenos de frenetismo. Lástima que el actual Marvel vsCapcom Infinite, para consolas de actual generación, no esté a la altura. Unalástima siempre que se da un paso atrás…

 

 

De acuerdo, pero centrados enFighterZ tenemos las mismas mecánicas, escogemos hasta tres personajes paraenfrentarnos con hasta tres personajes. Se trata de luchar uno contra uno hastaacabar con la terna rival. La base jugable del uno contra uno podríamosasimilarla a Street Fighter, con movimientos de “media luna” (aunque enrealidad sea un cuarto de luna), salto en la palanca y defensa hacia atrás.Vamos el típico juego de lucha de toda la vida. Los controles son muysimplificados, y todos los personajes se manejan igual. Esto podría pareceralgo pobre, pero no lo es.

 

 

El juego no quiere que te quedespensando cual es la combinación adecuada de cada personaje, todos se manejanigual, pero cada uno hace una cosa distinta. Evidentemente hay personajes quese pueden parecer, pero la variedad en la galería de personajes es enorme.Algunos muy lentos, otros rápidos, otros mejores para cuerpo a cuerpo otrospara lucha aérea, otros…

 

 

 

 

También hay que considerar que ellistado de movimientos por personaje no es nada limitado, hay golpe débil,medio, fuerte, “magia”, ataques especiales, salto, doble salto, superataques,teletransporte, carga de ki y las distintas combinaciones de todo ello con lasmedias lunas. No es nada sencillo controlar totalmente un personaje. A esto hayque añadirle los combos, si bien hay un par de autocombos, pulsando cuadrado otriángulo, los combos únicos de cada personaje y sus distintas combinacionescon otras técnicas hacen que dominar un personaje sea todo un reto. Pero es queno manejas a uno, manejas a tres.

 

 

Pero ahí no queda todo debescontrolar también la relación de tus tres personajes siempre mirando por elrabillo del ojo qué personaje tiene tu rival y como controla a los otros dosque tiene guardados. La relación de los personajes es más compleja también delo que parece. Puedes utilizarlos para darte una ayudita con el personajeprincipal, o directamente para sustituirlo, bien para que el otro recobre algode vida, bien para alargar un combo o simplemente para variar de táctica.Además los ataques especiales pueden solaparse con cada uno de los aliados sitenemos ki suficiente.

 

 

Y es que la gestión de la barrade ki, de la barra de energía es esencial, pudiendo alcanzar ésta hasta sieteniveles. Los ataques base cargan dicha barra, los especiales gastan una y lossuper tres, compartiendo tus tres guerreros Z la misma barra. Como vemos másque un juego de lucha de ver quién es capaz de golpear primero, se trata de unjuego de estrategia donde conocer a tus personajes, y a tus rivales, sabercombinarlos y sacarlos en el momento adecuado y, sobre todo, dominar el exigentenivel de técnicas individuales (más por su combinación que por su complejaejecución) es esencial para ganar en el juego.

 

 

 

El juego explota en elmultijugador, bien en casa o a través de la red, donde funciona muy bien. Lasinfinitas combinaciones de batallas, situaciones y exigencia ante un rivalhumano elevan a Dragon Ball FighterZ a las más altas cotas de diversión que unjuego de lucha te puede llevar, a la altura de los grandes clásicos como StreetFighter o Marvel vs Capcom convirtiéndolo, seguro, en el mejor juego de luchade Dragon Ball.

 

 

Los modos individuales de juego,bien, ahí están. Los típicos modos entrenamiento, desafío de combos, sencillotutorial, torneo y lucha están ahí y cumplen su función. El modo historia eslargo, aunque un tanto monótono. Dicho modo historia nos ofrece tres arcosargumentales nuevos hechos para el juego (la misma historia contada desde tresángulos) que sirve de excusa para que todo el mundo se dé de tortas. Cada arcotiene quince o veinte pantallas y cada una de ellas entre tres y diez batallas,algunas optativas, todo ello con videos intermedios. Se cuenta la historia dela Androide 21, villana creada por Toriyama para el juego.

 

 

La verdad es que la historia ensí es penosa, sirviendo tan sólo para presentar un luchador original y comoexcusa para jugar. Se agradece el intento de originalidad pero, sinceramente,para esto preferiría mil veces rememorar los grandes momentos del anime. Lalástima es que los videos más significativos de Bola de Dragón están ahí, tienesque acabar una batalla con unas condiciones específicas, y cuando ocurre esgenial, aunque no en el modo historia. Lo malo es que no han ofrecido un modohistoria clásico, como ya le pasó a Xenoverse, y no hay opción de jugarlo, nisiquiera pagando, como pasa con las músicas.

 

 

Sería genial un DLC gratuido conel modo historia clásico ¿mucho pedir?

 

 

Por cierto que otro detalle queno me ha gustado nada son la ausencia de transformaciones, una seña marca de lacasa. El único personaje que se puede transformar en el juego es Freezer, y sólocomo Golden Freezer, nada de las cinco transformaciones originales, algo que yateníamos muchos años atrás. Los demás personajes parten del modo que los escojas,Goku base, Super Saiyan, Blue… Hay ataques donde se ve que se transforma, perono es lo mismo que una transformación donde el personaje lo sigues manejandocon unas habilidades potenciadas. Las transformaciones, además de darle el carácterde Dragon Ball genuino aportaban un plus más de variación y estrategia en lajugabilidad que aquí no existe. Y es evidente como se ha visto con Freezer, quese podría haber implementado. Podemos pensar que esto sirve para equilibrar lospersonajes en las luchas, pero podrían haberlo implementado en algunos modos dejuego, tal y como sí han hecho con las músicas. Querer es poder y aquí no se hapodido.

 

 

 

Recapitulemos un poco. DragonBall FighterZ es el mejor juego de lucha de la saga en toda su historia, ahí esnada, además de uno de los mejores del momento, tal y como se ve en la escenacompetitiva. Además ha sido un éxito arrollador de público existiendo unacomunidad enorme esperándote en la red para jugar y asegurando, de paso, lacontinuidad del juego en el futuro. La parte mala es que en lugar de unasegunda parte parece que lo que tendremos será una andanada de nuevos DLC depago en lo que últimamente se ha llamado seasons.

 

 

Para mí se trata de un juego muynotable que roza el sobresaliente, siendo objetivos. Su jugabilidad es a pruebade bombas, aunque de un nivel exigente en cuanto uno intenta profundizar enella, en el nivel más alto del género de lucha. Los gráficos son fabulosos, consus alocadas animaciones y un apabullante espectáculo visual, pero las modestasmúsicas originales, la política de pagos del resto de música y personajes, y laausencia de un modo historia carismático, con lo fácil que habría sidoimplementarlo, configuran un resultado heterogéneo. Quiero decir que endeterminados momentos el juego es una absoluta maravilla, aunque otras sepercibe un pequeño peldaño más atrás de lo que uno esperaría o, simplemente, delo que ya hemos tenido en otros juegos. Es una pequeña astilla clavada jugar aTenkaichi 3 y comprobar cómo ahí sí se alcanzó el universo de Toriyama en sutotalidad siendo este Tenkaichi 3 todavía la Biblia de todo aficionado a losjuegos de la saga con cientos de personaje y respirando Bola de Dragon en cadapantallazo del juego, y aún sigue siendo divertido de jugar, a pesar de susencillez de control.

 

 

Como buen acólito de Bola de DragónDragon Ball FighterZ es absolutamente imprescindible, un must have, no lodudes, hazte con él y disfruta. No es perfecto, un modo historia clásico,transformaciones, más personajes y las músicas son elementos con margen demejora, que lastran al juego quizás un poco por debajo del sobresaliente, sieres imparcial. Como no lo soy para mí es un juego divertido, sobresaliente yabsolutamente imperdible, perfecto para pegarse de tortas con un amigo.

 

 

 

Ojalá algún día tengamos unaauténtica secuela que lo eleve al nivel de obra maestra de Dragon Ball,mientras tanto con mi arcade stick y Goku base tengo mi dosis garantizada.