Como sobreviví a mi ruptura: parte 2

Bueeeeno, después del listado de opciones clásicas para intentar llenar el tiempo, en esta segunda entrada vamos a intentar comentar otra lista: lo que NO debes hacer.

1- Es importante no perder la esperanza: No en que la relación se pueda salvar, que quizás si, pero si es un matrimonio supondremos que no, para simplificar. Hay que no perder la esperanza en que la vida sea maravillosa, llena de luz, llena de color, como en "Érase una vez…el cuerpo humano". Parece una pijada, pero es muy fácil caer en el negativismo. Así que recuerda que para bien o para mal, todo sigue adelante.

Naves no incluidas. India buenorra, tampoco

2- No agobiar a la otra persona: Ni llamadas, ni mail, no mensajitos en facebook, ni palomas mensajeras. Esto obedece tanto a motivos prácticos (es caro, humillante, y lo de la paloma creo que ilegal) como a otro más sencillo: ¡No te arrastres! Si por una de esas tu pareja quiere volver a ti, seguro que no querrá que al abrazarse la manches con toda la mierda que has barrido del suelo con tu cuerpo.

3- Nada de preguntarte que habrás hecho mal, quien será la otra persona, etc: parece antinatural, de hecho lo es, pero no queda más bemoles que aceptar que hay cosas que escapan a tu control. Y tragar. Eventualmente, acabarás odiando algo o a alguien. Eso, realmente, lo hace más fácil. Si eres idiota, como yo, te amargarás tú solito, y comprometerás gravemente tu futuro personal y profesional. Así que no lo hagas, y aprende de los sabios estoicos de la Biblia u otros libros de cuentos.

Este es Job. No hay que llegar a tanto, pero lo pillais.

4- Nada de encargar palizas o ejecuciones: bueno, como la mayoría no teneis familia en el "negocio", es poco probable que lo penseis. Ejem. Corramos un tupido velo.

 

Espero que aporteis algunas ideas más, yo por mi parte seguiré dando la barrila, porque tampoco tengo muchas cosas mejores que hacer (de momento no me veo capaz de ligar). Un besote!