Como sobreviví a mi ruptura: parte 3

Finalmente, la tan ansiada y esperada (hola mamá) última entrega de mi saga de penas personales llega a Gamefilia para hacer las delicias de los incautos que clicken aquí, pensando que van a leer un notable artículo sobre Duke Nukem Forever:

Y es que, tras 3 meses de separación de la mujer de mi vida, ya hay cierta perspectiva. 

A) El rebote depresivo del mes y medio: digan lo que digan, es real, ocurre, jode mucho, y marca. En mi caso, siendo un hombre serio y maduro, consistió en un intento de suicidio que acabó en ingreso hospitalario y posteriormente tratamiento psiquiátrico y apoyo psicológico. Lección: si te quieres suicidar, hazlo bien, si no empieza por el tratamiento psicológico/psiquiátrico y ahorrate el ingreso.

B) El rollito para olvidar: Un clavo saca otro clavo, dicen. Chorradas. Aunque es cierto que hace que no pienses en el tema. Sobre todo útil cuando llega el ineludible momento de enfrentarse a las consecuencias de un divorcio en entorno común con tu ex. Briconsejo: nunca consideres el rollito para olvidar algo más, en tu estado de vulnerabilidad (e inestabilidad), puede ser más dañino que beneficioso.

C) Pasta! El que decía que las mujeres salen caras no se engañaba, a pesar de la pasta que me he dejado en abogado/facturas/convenios, y que estando de baja cobro una miseria, estoy ahorrando bastante respecto a lo que podía antes. Pronto realizaré mi sueño de empapelar mi piso con billetes de 50€.

EXTRA: Duke Nukem Forever es divertido, realmente recuerda al DN3D, aunque sus gráficos sean malillos. Y el doblaje no está mal, sorprendentemente.