Diario novelado: porque el aburrimiento es cosa mala

Hola, aburridos jóvenes sin nada mejor que hacer que mirar mi blog!

Como el verano asturiano es como es, aquí dejo una tontería que hago por aquello de aprovechar el rato, y para no acabar como mi predecesor Richard Middleton antes que yo…

La saga menos emocionante desde Bubsy:

Diario de un verano asturiano, por un no asturiano

No asturianos tras verano aqui

 

   Era una fria mañana de agosto. El día se levanto gris,húmedo, y el asfalto todavía contenía charcos de la limpieza nocturna. Y hacíaun mes que esa era, básicamente, la historia.

   No obstante, hoyhabía algo especial. Mirando en el correo, encontré un email de un príncipenigeriano (debía ser una gran familia), vendedores de viagra, y un correo de unamigo. Inesperado.

   Desde que meseparé, realmente no podía decirse que mis amigos y yo tuviésemos relación. Oque tuviese amigos, para empezar. Aparentemente los años que estuve casado,todo el tiempo la gente veía a mi mujer y un complemento. Por lo que realmenteno era sorprendente que con la noticia de la separación, las noticias de misamigos disminuyeran considerablemente. Eventualmente, alguien mostraba interés,pero una vez que ya te has escaldado, no te vuelves a acercar al barreño. Y asípasaban los días, yo en mis cosas y el mundo en las suyas.

   Pero este correoera de un amigo anterior, de una vida pasada. Me comunicaba que siguiendo mispasos, había decidido formalizar su relación con su media naranja, y meinvitaba al enlace en calidad de hermano. Tras decidir entre aceptar suofrecimiento, o ponerle al tanto de las nuevas circunstancias de mi vida (hacíaalgún tiempo que no le enviaba noticias), me decanté por la primera. Ya habrátiempo para que la vida le enseñe lo traicionero del corazón.

   Con el feliz eventoen mente, fui a mi rutina habitual en este periodo de retiro forzoso en que meencontraba: desayuno, ejercicio suave, gimnasio. El desayuno fue hoy mas ricode lo habitual, con un poco de zumo añadido al café. El gimnasio resultó tantedioso como siempre, pero no podía menos que consolarme pensando que lo hacíapor mi salud…o mejor dicho, por evitar los comentarios de los demás a falta demi interés en mi salud.  Además, si medaba mucha caña acababa tan cansado que luego dormía como un angelito. Y aveces, sin sueños.

   Hoy no fue el caso,y tuve un sueño triste. No recuerdo aún ahora que fue, pero imagino sobre quepudo versar. Y sin embargo, recuerdo que hubo algo premonitorio en tal sueño,relacionado con bodas ajenas y viajes en avión. Pero no recuerdo mas.