“300” + “Gladiator” + “Playboy” = “Spartacus: Blood and Sand”



“Fantástica, salvaje, sorprendente, intrigante, innovadora, sangrienta, sensual, trágica y tremendamente adictiva.”

Para mi eso es la última superproducción de Starz a la cual estoy enganchado actualmente y de cual estoy llenos de expectativas por el inicio de su segunda temporada! (lastima el fallecimiento del actor principal por motivo de su batalla contra el cáncer que le cobro la vida T.T)

Pero comencemos bien esta reseña: ¿Qué es Spartacus: Blood and Sand? Wiki no dice:
Spartacus: Sangre y Arena es una serie de televisión que presenta de manera novelada la vida del famoso gladiador rebelde Espartaco. La serie también muestra la vida y peripecias de sus compañeros gladiadores y de los romanos más próximos a Espartaco. La serie se rodó en Nueva Zelanda y destaca por la numerosa aparición de efectos digitales muy similares a los vistos en la película 300.

La primera temporada consta de 13 episodios de alrededor de 55 minutos cada uno que se comenzaron a emitir el 22 de enero de 2010. Cabe destacar la gran cantidad de violencia y sangre en la serie, además de numerosas mutilaciones corporales. También hay una gran cantidad de desnudos y escenas de sexo explícito.



En mi opinión personal lo que hace tan grande a esta serie son tres aspectos que mezclado con gran maestría (argumento, sangre y sexo) logran toda una obra explosiva llevando todo en pos de lograr el máximo espectáculo posible incluso si por el camino tiende a pasarse de la raya y  llegar a lo excesivo y es que Spartacus: Blood and Sand no intenta engañar a nadie con solo ver el trailer puedes avecinar lo que se no viene encina con los 13 episodios que consta y que su lema de “sangre, violencia y sexo” no lo traiciona desde el primer minuto hasta el ultimo!

Argumento:



No esperéis una imitación de la inconmensurable “Roma” de HBO, esto es otro cantar muy diferente. Aquí no hay profundidad alguna más allá de la que hallan las espadas en carne ajena. Con estética y acción deudoras claramente de “300” y “Gladiator”, nos relata una versión de Espartaco que poco tiene que ver con el film de Stanley Kubrick. Sexo y brutalidad a niveles demenciales se entrecruzan en un fresco despiadadamente atroz, que no pretende buscar realismo o fidelidad histórica, sino que utiliza la antigua Roma para dar forma a uno de los espectáculos más salvajes y libres de la pequeña pantalla.

Y es que cuando entre las conversaciones de los personajes principales escuchar perlas como estas:

“Por qué los Dioses me meten la polla por el culo”
“La propia muerte temblará si intenta separarnos” 
“Mi espada alcanzara la gloria a través de tus entrañas”

Saca irremediablemente de tu cerebro las ideas preconcebida de esa Roma a la cual estamos acostumbrados deja paso a disfrute de todas sus desenfrenadas pasiones expuestas al extremos!

Especial mención a actor John Hannah (para mi lo mejor de toda la serie) que interpreta magistralmente a Batiatus el avaro y manipulador dueño (dominus) de la Escuela de Gladiadores que aunque sea unos de los personaje mas mezquino y desalmado que se puedan ver en televisión llegas a tomarle estima y sufrir sus desventura cuando las cosas le salen mal!

Sangre:



Las batallas están filmadas con una maestría incuestionable (esas catárticas explosiones de hemoglobina) No se pierdan las escenas en las que los gladiadores luchan en el anfiteatro. Los movimientos de ataque están realizados a cámara lenta (Grandes juegos con la cámara, llenos de slow motions al estilo Max Payne, que hacen que te recrees en los momentos más llenos de acción.
) hasta el momento del golpe, donde la sangre brota por todas partes; y acompañando cuadro, el sonido de la muchedumbre impaciente por ver la muerte de quien sea.

Sexo:



Hay que hacer un especial hincapié en que no se cortan ni un pelo en los desnudos y en las escenas de sexo. Normalmente suelo quejarme de las escenas de sexo en la gran pantalla porque son artificiales, porque las cortan en lo mejor o porque se dedican a poner solamente primeros planos de los caretos de los protagonistas… bueno, pues aquí no puedo dar ninguna queja al respecto porque son totalmente diáfanas y da gusto verlas (quien fuera uno de los gladiadores de la serie, vamos). Los hombres disfrutaremos de lo lindo con la belleza del elenco femenino (Viva Bianca, Lesley-Ann Brandt, Lucy Lawless, Katrina Law y una espectacular Erin Cummings) y que no se preocupen las féminas porque también tendrán lo suyo (vamos que aquí sale en pelotas todo quisqui).

Conclusion:

Como veis, una suma de elementos que harán que al aficionado a los lances sanguinolentos se le haga la boca agua. Eso sí, una serie tan extremista tan sólo provocará tremperas incondicionales o el rechazo más absoluto. “Spartacus” no entiende de medias tintas, se ama o se odia, como es implícito en su condición de producto reaccionario y ultraviolento. En definitiva, desde mi punto de vista, una más que recomendable orgía de carne, sangre y destrucción para los amantes de la aventura extrema. Puristas del péplum y alérgicos a las evisceraciones públicas abstenerse.