NBA 2K8, rozando la perfección

Es cierto, me encanta la NBA. Partiré de esa premisa antes de escribir el artículo. Pero lo único que es cierto es que la saga 2K ha sido el principal “culpable” de que me haya comprado dos consolas en mi vida al ver el juego en movimiento. La primera vez que me pasó fue con NBA 2K de la increíble Dreamcast.

Dwyane Wade

Recuerdo perfectamente que lo vi puesto en el Corte Inglés y no podía créermelo. El salto cualitativo respecto a los juegos de baloncesto que existían por aquel entonces era brutal. Había nacido una saga que marcaría una época; NBA 2K. Aquel juego provocó que me comprara la Dreamcast sin pensármelo. No podía esperar a tener NBA 2K en casa. Una vez lo tuve, lo cierto es que gráficamente era más de lo que ofrecía jugablemente ya que era un juego que se tenía que pulir muchísimo. Lo curioso llegó en las entregas posteriores para la Dreamcast, las cuales mejoraban considerablemente el aspecto de la jugabilidad y ampliaban los movimientos pero recuerdo que perdió cierta definición y calidad gráfica, algo que no llegué a entender muy bien en su momento. Después coincidiendo con el salto de generación ya en PS2 la saga (bajo mi humilde punto de vista) sufrió un claro declive hasta llegar a un NBA 2K4 que no me gustó para nada. Durante un par de años compré los NBA 2K pero acababa jugando al NBA LIVE (de los que disfruté y mucho en sus versiones 04 y 05) a pesar de ser éstos mucho más arcade y alocados que la saga 2K. Me acostumbré tanto al control de los NBA LIVE y a su ritmo de partido que estuve algunos años enganchado a la saga de EA Sports. Incluso cuando compré NBA 2K5 (del que ya noté una gran mejoría respecto a 2K4) no llegué a engancharme porque no me acostumbraba a su control. Pero todo volvió a cambiar a finales de 2005. Recuerdo que se colgó en Internet un trailer de lo que sería NBA 2K6 en la Xbox 360 y me quedé de nuevo impactado. Tanto, que a pesar de no haber triunfado Microsoft con su primera Xbox, me decidí a reservar la Xbox 360 para tenerla el día del lanzamiento. Los que compramos la consola el día de salida y esperaran como yo tener su NBA 2K6 para ese día, recordaran que 2K Sports nos lo hizo pasar bastante mal ya que retrasó el juego un montón de meses en Europa. Así que me compré NBA LIVE 06 el cual fue tal fracaso que prefiero no acordarme. Después llegó por fin NBA 2K6 que aunque gráficamente reutilizó muchos aspectos del de su hermano menor de Xbox, demostraba en el modelado de las ropas, rostros, sudor y los jugadores lo que podía conseguir en los próximos años. Los movimientos eran buenos y el juego prometía una versión 2K7 espectacular. Y así fue. Sin tiempo para disfrutar del todo 2K6, nos llegó 2K7 (con pocos meses de diferencia por el retraso del primero) y éste colmó las expectativas que teníamos. NBA 2K7 fue un juego increíble, el juego por el que sin duda volvería a comprar la consola. Aparte de los jugadores, la cancha y el público (muy mejorados respecto a 2K6), este NBA 2K7 aportó una cosa que hasta el momento ha sido inigualable; y es la personalización de los movimientos de casi todos los jugadores de la NBA. Es cierto que NBA LIVE ya había plasmado las manías de los jugadores en el tiro libre y los más famosos su forma de tirar al aro, pero 2K Sports fue un paso más allá y recreó la forma de tirar de casi todos los jugadores de forma personalizada, dotando al juego de un realismo no visto jamás anteriormente. La red, la ambientación, los movimientos en el poste… todo mejoró y ensalzó a NBA 2K7 como el mejor juego de baloncesto de la historia.  

NBA 2K8

Con la base de 2K7 en la recámara, 2K Sports presentó a finales del año pasado el nuevo juego de la franquicia, NBA 2K8 del que poco puedo decir. Simplemente como fan del baloncesto, alucino con el juego. Es de los pocos juegos que cada vez que lo pongo y juego, me sorprende. En cada partido veo jugadas únicas, que no se repiten y que hacen que jugar al juego sea una experiencia distinta cada día. El juego gráficamente mantiene más o menos la línea de su más inmediato antecesor, pero es en el tema movimientos y animaciones (de nuevo) donde esta vez ya Visual Concepts tira la casa por la ventana. Sin duda, es el juego deportivo con mejores animaciones que he visto jamás. Son casi infinitas. Regates personalizados, tiros personalizados, montones de jugadas en el poste, interacciones entre los jugadores y choques increíblemente realistas, los tapones (hay que verlos para creerlos), algunas canastas inverosímiles, el realismo de la red (visual y sonoramente) al anotar un triple o un tiro a media distancia… En fin, podría hablar horas y horas de las virtudes del juego pero prefiero que, si os gusta el baloncesto, las veáis vosotros mismos. En opciones viene cargado al máximo (concursos de mates, triples, modo manager completísimo, torneos online…) y quizá el único punto oscuro es que se ha perdido un poco de jugabilidad respecto a 2K7 (más que perder, diría que el control de los jugadores cambia bastante y cuesta hacerse con ellos). El resto del juego completa uno de esos por los que un servidor se compraría de nuevo una consola solo para poder disfrutar de esta maravilla, un juego que si te gusta este deporte, no te puedes perder.