EURET: Capítulo III, por Lord_Areg

Bueno, es tiempo de seguir con las 13 entradas destinadas a revivir la historia del proyecto Escribamos un Relato entre Todos 4.0, toca turno al capítulo III, escrito por Lord_Areg. Éste fue posteado originalmente el 07 de febrero de 2007, 5 díasdespués de la publicación del capítulo anterior; para este tiempo, lacolaboración de Musa_JP había sido aplazada, puesto que, en un principio, era ella laautora que debía postear este capítulo. Si alguien desea leerlos capítulos anteriores, puede consultar el índice del proyecto.

Sin mayores contratiempos, he aquí el tercer capítulo de la historia.


Una Presencia Inesperada

Ya eran muchos años, más de los que podía imaginar o recordar. La reina, con semblante sombrío, veía la luz de las velas que iluminaban su amplio cuarto de estar. Siempre supo que éste día llegaría, mas ignoraba cuanto tiempo duraría esta guerra. El reino de Dloun, el otrora majestuoso lugar de arcángeles y humanos estaba bajo asedio dia y noche. Ya no podía hacer memoria de cuando fue la última vez que vio el azul del cielo dibujado tras las almenas de su palacio. Ni podía describir la última vez que las aves cantaban al unísono alegrando las horas del alba. Hoy el cielo está negro. Columnas de humo suben en espirales de muerte desde los campos antes fértiles. Los montes ya pelados por las hordas de demonios que los subían y los bajaban, aullando en busca de la victoria y enfrascándose en luchas encarnizadas. La negra sangre recorría los caminos y se mezclaban con los arroyos ahora rojos y malolientes. No podía discernirse cual sangre pertenecía a cuál bando. Los cadáveres de demonios, espada y mazas aún en manos, se pudrían a la luz del sol.

Nunca fue necesario decir de donde venía la fuerza de los seres divinos, nada más saber que ahí estaba. Ella, la Reina, siempre había confiado en los arcángeles. Ciegamente seguía los consejos de los más sabios.

Los demonios sabían al igual que los arcángeles, que sus poderes eran inutilizados en la tierra. Eran simples seres mortales iguales a los humanos. No había conjuros ni hechizos. Esa era una regla de combate escrita miles de años antes y debían honrarla. Sabían que podían morir y ser expulsados al abismo eterno, donde jamás tendrían nuevamente la oportunidad de volver a la Tierra. Grandes poderes y honores estaban reservados para los vencedores y cada uno de los bandos combatientes tenía conciencia de ello.

Los Garlaks eran la especie de demonios más poderosa y de grandes conocimientos en combate cuerpo a cuerpo. Podían romper el cuello de cualquier ser de su misma estatura casi sin esfuerzo. Su fuerza es tal que sus espadas pesaban casi 3 kilogramos y eran salvajes máquinas de matar. Si tenían algún punto débil, era tarea de los arcángeles deducir cuál era éste. Muchos habían sido testigos de Garlaks partiendo los cráneos de humanos a mano limpia.

A diferencia de los Garlaks, los Kreiges eran los estrategas. Los Kreiges sabían por experiencia que una guerra debía basarse plenamente en el óptimo uso de las fuerzas de ataque durante un combate. Averak, su lider, tenía en su cuerpo las marcas y cicatrices que daban cuenta de pasadas batallas. Era un líder nato y rápidamente se convirtio en general de las hordas oscuras. De gran belleza y lealtad, era la mano derecha de Aleluya y nunca perdía tiempo a la hora de cumplir con sus órdenes. Había perdido su mano izquierda en la batalla de Saf, por lo que ya no peleaba cuerpo a cuerpo, si no que se dedicaba más a dirigir a sus tropas. Grandes hazañas y victorias se podían contar de Averak, e igual a su fama grande era su deseo de vencer en esta guerra. Fue él quien ayudo a Aleluya a escapar del poder de las Siete Espadas. Sin embargo, no pudo evitar que Fenrick clavara su acero en el corazón de su general. Aleluya era la mano derecha del mismo Lucifer, de Mefistófeles y aunque era el único general que poseía inmortalidad, la llaga abierta en su corazón lo debilitó tanto que poco pudo hacer para evitar ser encadenado en la cima de la Montaña Negra, en los confines más alejados.

Averak sabía que las heridas y bajas de los combates son cosa de todos los días y no se puede culpar a nadie, pero sigue teniendo en la mente a Saeri, el arcángel de la Cuarta Espada que le arrebató su mano y dignidad. Tiempo habrá, pensaba, en que se vuelvan a ver los rostros y cobre su merecida venganza. Muchos eran los que temían a Averak, pero más eran los que lo repetaban.

La reina de Dloun tenía un gran peso sobre sus frágiles hombros. Pertenecía a una línea de gobierno heredada desde tiempos tan atrás, que ni siquiera había historiadores que marcaran las fechas de gran trascendencia o eventos importantes. A su lado, Troth la observaba en silencio y deducía que bajo su rostro apesadumbrado la Reina debía ser realmente hermosa. La soberana había pedido a Troth que permaneciera con ella, que pronto lo necesitaría, a lo que el chico accedió de muy buena gana pese a que la cabeza le dolía.

La puerta de madera se abrió dejando entrar un vientecillo que apagó algunas velas.

-Mi señora,-la voz la sobresaltó- los siete hechiceros han abierto un nuevo portal para traer más soldados celestiales.
-¿Cuántos más?- preguntó sin cambiar de posición.
-Cincuenta mil.- contestó el hombre, uno de los tantos mortales que auxiliaban a los arcángeles.

La reina sabía que abrir un portal exigía mucho de los hechiceros. No podían arriesgarse a sufrir otra situación como aquella donde los primeros siete hechiceros habían sido asesinados por Aleluya. Los nuevos Siete, como se les conocía, eran todavía muy inexpertos pero la Reina necesitaba desesperadamente toda la ayuda que pudiera obtener. Había indicios que muchos de los más viejos morían en el intento, pero aún así, lo hacían gustosos. Dar la vida por su reina y la humanidad era una tarea divina.

-Son pocos. Muy pocos.-Contestó la reina volteando a ver a su interlocutor.- No sé si podremos aguantar hasta que la misión encomendada a Dariem sea cumplida.

En el Bosque de Hierro, en su tienda, Averak repasaba una y otra vez los datos que sus emisarios le traían del frente. En estas fechas del año, las noches caían más rápido y eran más cálidas. Los pliegos con los informes caían uno tras otro a la hoguera donde momentos antes ardió la comida para él y sus oficiales. Iba a lanzar el último pliego a las llamas, pero hubo algo que le llamó poderosamente la atención, algo totalmente inesperado y que podía dar una vuelta mortal a los acontecimientos. La Reina de Dloun ha enviado a un hombre en una misión especial, con destino desconocido. Al fin un dato que podía ser de importancia. El traidor comprado que fue infiltrado en el palacio real empezaba a dar frutos.

-"Con destino desconocido".- Se pasó los dedos por las comisuras de los labios y con el pulgar empujó el largo colmillo derecho de manera pensativa. Esto cambia las cosas, ¿pero hasta qué punto?, pensó en voz alta sin importarle que sus oficiales aún estuvieran cerca de él. Estaba a punto de ordenar una comisión para investigar el paradero de este enviado de la Reina cuando uno de sus guerreros apareció ante el umbral de la puerta de la tienda:

-Mi Señor, le viene a buscar…-Repentinamente, el soldado fue interrumpido por una voz cuyo dueño le colocó la mano sobre su hombrera.

-No importa ya, guerrero. Puedo arreglármelas desde aquí. -dijo con voz profunda el extraño personaje.

Averak se levantó de inmediato al mismo tiempo que sus demás oficiales. Todos con el puño derecho cerrado contra el pecho e inclinando la cabeza. Ninguno se atrevía a levantar los ojos con excepción de Averak. Aunque ya sabía de su futura visita, no pensó que hoy fuera el día en que fuera honrado con la presencia de su amigo de años.

-Amigo, bienvenido seas-. Atinó a decir. El ser que se encontraba parado ante él no era otro que su superior de años de batallas: Aleluya en persona. Averak dió dos pasos y abrazó a su amigo. La herida en el corazón de Aleluya sanaba lentamente.

-Mi amigo, mi hermano.-Dijo Aleluya.- Tenemos un problema…-Hizo una pausa mientras se sentaba. Averak sabía de qué se trataba. Tenía que ver con el hombre mortal y su misión.

Aleluya continuó, -Y este problema serás tú quien lo resuelva.-


Éste capítulo tuvo que ser editado 3 veces por ciertas incoherencias con el nombre del personaje "Troth" planteado por Hirashi_SOADikto.

El forero brandochdahá se quejó porque este capítulo trataba varios aspectos en los que él deseaba profundizar.

Temo comentar que, de momento, estos son todos los datos adicionales que puedo proveer sobre este capítulo; sin embargo, Lord_Areg siempre será bienvenido para comentar alguna otra curiosidad sobre su creación.

Mi guerra contra los tomates

En esta ocasión, estimados lectores, publicaré una divertida historia que basé en hechos reales. Cabe destacar que esta historia me vino a la mente hace algunos meses, pese a que los hechos en que está basada pasaron hace años.

Este breve relato se centra en un fragmento del diario de un niño de 8 años, quien tiene un pequeño problema con sus alimentos; quienes, al parecer, traman algo más que estar quietos esperando a que llegue "su hora".


Mi guerra contra los tomates

16 de julio

Hoy mamá compró unos grandes tomates en el mercado, no se ven amistosos. Creo que tendré que vigilarlos por algún tiempo, porque quizá le quieran hacer algo a mi mamá o a mí mismo. Papá habló hoy por la mañana, seguirá de viaje por su trabajo el resto del mes… estoy solo en esto.

17 de julio

¡Se están organizando! Los tomates se han puesto en filas, como un ejército de esos que pasan en las películas de guerras. Algunos aún están junto con las cebollas, quizá se están poniendo de acuerdo para lastimar a mamá o algo peor, no sé qué pensar.

19 de julio

Ayer vigilé todo el día a esos tomates, por eso no pude escribir nada en la noche. Están parados, como si nada tramaran en contra de nosotros. Pero apenas volteé a ver a mamá y se movieron un poco, lo sé, pude ver cómo un rodaba hasta las papas; pero mamá se dio cuenta y lo colocó de nuevo en su lugar. Creo que ella no sospecha nada, piensa que los tomates son buenos, debo defenderla a toda costa.

20 de julio

Ahora hay una fila de cebollas al lado de los tomates, parece que son amigos e intentan hacer algo juntos… me temo lo peor, ya no quieren simplemente lastimar a mamá y escapara, ahora quieren adueñarse de la casa; pero, antes, tendrán que pasar sobre mí para poder lograrlo.

23 de julio

Desde el martes, mi mamá me llevó a casa de mis abuelitos; fue algo muy divertido, jugué con mi abuelito, juntos hicimos aviones de papel y muhas otras cosas. Dormí en una habitación muy grande, comí cosas muy sabrosas todos los días que estuve ahí; pero, olvidé mi diario, por eso no había escrito nada. En casa de mis abuelitos, estuve tan feliz que ya no recordaba la conspiración de los tomates; ahora los tomates están acompañados por las papas, su ejército es cada vez más grande.

24 de julio

Parece que mamá ya se comenzó a dar cuenta de lo que pasa, puso a las cebollas y las papas lejos de los tomates, para que no puedan seguir con sus planes; pero yo sé que ellos quieren conseguir la casa como sea. Quizá todo esto sea parte de un plan para conquistar el mundo, no sé… eso s tomates me hacen pensar en lo peor. Fingen estar inmóviles todo el día, pero por la noche hacen todos sus planes, he escuchado algunos ruidos extraños cuando me levanto para ir al baño por las noches.

25 de julio

Hoy por la mañana, mientras mamá cocinaba, un tomate rodó cerca de ella, yo lo vi; ella lo agarró y ya no vi que le hizo, pero ahora hay un hueco en la filas de los tomates… ¡mamá por fin se dio cuenta! Ahora sólo es cuestión tiempo para que nosotros ganemos esta guerra, para salvar a la humanidad del reino de los tomates.

26 de julio

Los tomates siguen con sus planes, ahora ya no falta ni uno… creo que hay más de los que había ayer. Deberion haber llamado refuerzos, esta guerra cada vez está más difícil. Mamá ha vuelto a dejar en paz a los tomates, creo que teme que le hagan daño si los enfrenta; está bien, yo puedo vencerlos solo y debo hacerlo esta misma noche, cuando mamá se vaya a dormir y esté a salvo.

27 de julio

Mamá me regañó porque logré tirar algunos tomates a la basura, me dijo que eso no se debe hacer jamás. Ahora lo veo todo, los tomates han hipnotizado a mamá, por eso no intenta deternerlos ni nada. Estoy totalmente solo en esta guerra.

28 de julio

Hoy por la tarde, papá llamó para decir que va a volver el domingo por la tarde… ¡él podrá salvar a mamá! y entre los dos seguro que podremos derrotar al ejército de tomates, que cada vez se ve más peligroso.

30 de julio

Ayer, mamá y yo salimos todo el día. Compramos pasta y muchas otras cosas. Pasamos por un helado después de las compras, antes de volver a casa. Mamá se ve muy feliz por el regreso de papá, sabe que él podrá salvarla de esos tomates, que cada vez me dan más miedo; ya no creo poder ayudar a papá contra ellos, seguro que me odian por lo que les hice a algunos de sus amigos. Espero que papá llegué pronto y pueda vencerlos.

01 de agosto

Mamá ha estado muy ocupada con algunos detalles para papá. Hoy por la mañana, mis abuelitos llegaron a la casa; mi abuelita se quedó con mi mamá, las dos juntas pudieron defenderse de los tomates sin mí, porque yo fui con mi abuelito a ver una película, fue algo muy divertido, pero mi pobre abuelito se quedó dormido a la mitad, justo en la mejor parte. Al volver, los tomates estaban ahí, todos bien puestos en sus filas… parecía que querían dar el golpe final antes de que papá llegara para que él no los pudiera derrotar. Mi mamá me mandó a dormir temprano y quisiera vencer a los tomates antes de mañana, pero con el sueño sólo puedo escribir esto para mi diario.

02 de agosto

¡Ganamos! ¡Ganamos! Cuando me levanté muy temprano por la mañana, había pasado algo increíble… ¡los tomates ya no estaban! Estuve muy feliz todo el día por eso; otra vez mi abuelito me llevó a pasear, esta vez al parque cerca de la casa, y mi abuelita se quedó con mamá. Cuando regresé a casa por la tarde, papá estaba allí, me abrazó muy fuerte. Le conté en secreto todo lo que había pasado y él sólo se rió, me dijo que había hecho muy bien al enfrentar a los tomates yo solo… sin haber tenido miedo. Mamá estaba tan feliz que hizo una gran ración de spaghetti para celebrar nuestra victoria. La salsa de tomate estaba muy rica, pero mientras comía muy feliz con mis abuelitos, papá y mamá, no pude dejar de pensar en dónde habrían huido esos tomates… quizá volverían otro día, quien sabe. Pero papá estará ahí cuando eso pase.


Hace 2 ó 3 años aproximadamente, mi madre compró unos tomates bastante grandes y rojos; los ordenó, curiosamente, en hileras sobre una caja. Mi hermano y yo bromeábamos sobre que querían conquistarnos y después querrían adueñarse del mundo entero. Fue sobre esa breve anécdota de mi vida en la que basé este pequeño relato de humor. Espero que haya sido de su agrado.

EURET: Capítulo II, por Hirashi_SOADikto

Continuando con las 13 entradas destinadas a revivir la historia del proyecto Escribamos un Relato entre Todos 4.0, toca turno al capítulo II, escrito por Hirashi_SOADikto. Éste fue posteado originalmente el 02 de febrero de 2007, 3 días después de la publicación del capítulo anterior; para este tiempo, la colaboración de Musa_JP ya era bastante insegura. Si alguien desea leer los capítulos anteriores, puede consultar el índice del proyecto.

Después de estos breves datos informativos, aquí está la continuación de la historia. Al final del capítulo, postearé algunos detalles curiosos que aclaró el autor original en su tiempo.


Raras coincidencias

-Ahora es el momento de que despiertes, mi joven guerrero- dijo una suave y dulce voz –es el momento en que renazca en ti quien en verdad eres, el gran guerrero Troth-. En ese instante se oyó el estruendo de un relámpago, el joven se despertó y sin motivo aparente salio en medio de la tormenta.

-Sigue mi voz Troth- dijo de nuevo la voz –escucha el alma del bosque y sabrás lo que te depara el futuro-. El joven caminó a través del lodo, ramas de árboles y uno que otro matorral sin detener su marcha hipnótica sin rumbo fijo, caminó poco tiempo cuando pudo observar una luz cegadora en el cielo que de pronto cayó al suelo, ahí pudo percatarse del objeto que resplandecía con un inmenso rayo de luz, se trataba ni mas ni menos que de algo que no parecía ser importante, pero sin dudar lo tomó entre sus manos.

A la mañana siguiente el joven se disponía a cumplir con su rutina, pero no contaba con lo que le sucedería tiempo más tarde. Lo extraño de esa mañana húmeda comenzó cuando buscó sus botas, las cuales estaban llenas de lodo e inmundicias… y su ropa estaba mojada. Sin tomarle importancia tomó su traje y prosiguió con su trabajo, como siempre, sacó sus herramientas de trabajo y las llevó a su herrería, salió al bosque en busca de leña para avivar el fuego del horno. En su travesía por el bosque se encontró con un árbol inmenso y realmente increíble, pues podría decirse que tenía alrededor de 30 ó 33 metros de diámetro; en una de sus raíces que sobresalía del suelo se percató de una joven vestida con una armadura extrañamente blanca aunque un poco oxidada.

-No creas que encontrarás leña en este bosque- dijo con una voz dulce la misteriosa doncella -, lo que si encontrarás no es más que a mí y este viejo árbol-.
-¿Qui-qui-quién eres?- preguntó atónito el muchacho -¿acaso tu serás la mujer que ha perturbado mis sueños?
-Mi nombre no importa por ahora, pues tú has sido el elegido por el bosque para portar nuestro más grande tesoro- contestó la mujer -, revisa en tu choza, ahí encontrarás nuestro tesoro, pues ya lo has tomado inconscientemente y te advierto, debes partir hacia Dloun en cuanto tomes el tesoro.
-¿Dloun? ¿El viejo reino de los arcángeles?- pregunto el joven herrero.
-Si, y además debes dar un mensaje urgente a la reina, no te preocupes, no te lo diré ahora, no os quiero preocupar, te lo diré en un sueño, por cierto debes llevar algo de suma importancia para los dlounos, pero no debes decirle a los demás que es, pues si es visto por los ojos de alguien que no debe, este tesoro pasará a ser parte de la nada y el mundo podría ser destruido, o peor… ser controlado por Aleluya.

El joven se dispuso a buscar en su choza el preciado tesoro, cuando vio lo que parecía ser un trozo de metal oxidado se dijo: “esto no estaba aquí, y no es mío”, así que pensó que ese debería ser el tan preciado tesoro, repentinamente ante sus manos una inscripción se reveló, aunque por desgracia estaba escrito en un idioma que él desconocía. Siguiendo las órdenes de la misteriosa mujer, partió en cuanto tomó sus provisiones y emprendió el viaje al reino dlouno.

A tres días de camino se encontró en una aldea que había sido saqueada y destruida casi por completo, en éste lugar vio a un a ejército de demonios combatiendo ferozmente con el ejército dlouno, cuando de pronto pareció ver una cara familiar, el capitán del ejército era nada más y nada menos que el viejo amigo de su padre: Dariem. Pero por temor a incorporarse a la peligrosa batalla esperó a que hubiera un fin, no pasó mucho tiempo cuando el ejército humano comenzó a disminuir considerablemente, de pronto se oyó un grito ensordecedor: el general de las fuerzas dlounas llegó con refuerzos y en cuestión de minutos, abatieron sin problemas al ejército enemigo.

-Dariem, no te había visto desde hace tiempo amigo- gritó Troth.
-¿Troth? ¿Qué haces aquí?- peguntó Dariem mientras se limpiaba la sangre de la cara.
-Si soy yo-dijo con asombro el muchacho-, he viajado desde mi choza en Amtyvale porque allá mi herrería no tiene esperanza – mintió Troth –,así que voy hacia el reino de Dloun.
-Pues sabes que te acompañaría, pero debo partir en una búsqueda importante para el reino- contestó Dariem -, y te pregunto ¿Podrías acompañar a estos soldados heridos a Dloun?, así entrarías rápidamente a la ciudad.
-Es una lástima que no puedas acompañarme, pero que puedo decir, el reino dlouno es primero- comentó Troth- y si ese es el caso, si, si acepto ir con ellos.
-Toma- dijo Dariem mientras le daba un caballo a su joven amigo –este caballo te servirá más que a su difunto dueño.
-¡Gracias!- exclamó Troth- espero verte pronto amigo y que Dios te ayude en tu búsqueda.
-¡Créeme, lo hará!- gritó Dariem mientras se marchaba en su caballo.

Poco tiempo pasó para llegar a Dloun con la ayuda del corcel y en compañía del ejército (con algunos heridos). Al llegar el guardia hizo la misma pregunta que a todos lo que deseaban entrar al castillo: "extraño, ¿eres amigo o enemigo? ¿Qué es lo que quieres aquí?"

-Soy amigo y vengo por órdenes del capitán Dariem, que me ha encomendado traer a este ejército a la ciudad y además he venido para darle un mensaje importante a su majestad y para todo el reino- exclamó el joven.

En cuestión de minutos llegaron ante la reina y al entrar ante tal presencia el guardia y el joven hicieron una amplia reverencia.
-Mi señora, este muchacho dice traer un mensaje importante para el reino dlouno- comentó el guardia.
-Y dime ¿Cuál es la noticia?- preguntó la reina.
-He venido desde Amtyvale para traerle este mensaje: El reino de Dloun está en gran peligro, ya que un traidor ha regresado a Dloun y desea atacarla cuando menos se lo esperen, y peor aún, Aleluya está en busca del portador de la espada plateada. También traigo conmigo algo que sólo usted debe ver su majestad, solo usted y yo podemos hacerlo- fue en ese momento en el que la reina pidió a sus soldados que abandonaran la sala -, es algo que me he encontrado en el bosque, algo que me ha llamado mucho la atención- expuso el joven.

La reina quedó asombrada cuando vio de lo que se trataba y quedó más impresionada aún cuando ella misma pudo descifrar la inscripción que había en aquel raro tesoro. “¡Espiritis Santis!” gritó la susodicha persona.

-…Ha llegado… -decía una voz grave y profunda- …nuestro mensajero ha llegado y si tiene éxito, la espera habrá terminado…


Según HS, el nombre de "Troth" proviene de algo que se le ocurrió sin ningún motivo especial, basándose del apellido de un amigo suyo:

Tort > Trot > Troth (éste último, según él, se ve mejor que "Trot")

Cabe destacar que, ya que conozco a este forero de forma personal, fui testigo de la serie de problemas que tuvo para encontrar el uso correcto de "Espiritis Santis", ya que dudaba si éstas palabras debían ser plurales o singulares, si estaban correctamente escritas, etc.

EURET: Capítulo I, por Desmodius

Después de haber posteado la introducción del proyecto Escribamos un Relato entre Todos 4.0, es hora de publicar el capítulo I (escrito por su servidor). Éste fue posteado originalmente el 31 de enero de 2007, apenas 3 días después del inicio del proyecto. En este breve tiempo, ya se habían confirmado 8 participantes para colaborar en el proyecto.

Bueno, tiempo de leer qué ha pasado después de la derrota del demonio Aleluya. Al final del capítulo, están especificados algunos "datos curiosos" al respecto del mismo.


La nueva guerra

Durante más de cien años la paz y armonía reinaron en el Mundo; humanos y arcángeles convivían pacíficamente. Pero ese periodo terminó abruptamente de un día a otro, cuando hordas de demonios decidieron invadir y saquear aldeas; no eran una gran amenaza: los demonios siempre habían robado a las aldeas, pero desde hacía cien años no lo llevaban a cabo tan violenta y salvajemente.

-Señora, los ejércitos de Dloun debemos partir; es nuestro deber proteger a los inocentes del peligro que representan los demonios; claro, si así lo autoriza su Alteza…- explicó el general de las fuerzas dlounas a la reina.
-Por supuesto, deben partir; siempre ha sido su deber proteger a la humanidad desde que fuimos bendecidos con el nacimiento de arcángeles entre nosotros.
-Como ordene Señora, partiremos cuanto antes; esperemos en Dios que salgamos victoriosos y no sufran más personas a causa de la maldad de los demonios- concluyó el general haciendo una amplia reverencia ante la reina.

Pocos días después del levantamiento de los demonios, pudo observarse a un caballero de aspecto sombrío dirigiéndose hacia la puerta de las murallas de Dloun. Se detuvo frente a los guardias de la entrada, uno de los cuales lo interrogó: "extraño, ¿eres amigo o enemigo? ¿Qué es lo que quieres aquí?"

-Soy amigo desde luego y deseo hablar con la reina. Y ¿es esa la forma de dirigirse a un general?- preguntó el forastero.

Los soldados se sorprendieron por aquellas palabras y observaron detenidamente el rostro de aquel sujeto alto y fornido, con vestiduras andrajosas. Unos instantes bastaron para que el mismo guardia que había interrogado al misterioso sujeto, dijera: "¡señor! Ha vuelto del exilio, perdóneme por no haberlo reconocido… por favor entre, la reina querrá verlo después de tanto tiempo…"; el individuo ingresó al imperio cual había tenido sus servicios tiempo atrás. Los caballeros que veían y reconocían a aquel enigmático sujeto se sorprendían y comenzaban a susurrar a sus vecinos.

El caballero llegó e hizo una amplia reverencia ante la reina, quien se sorprendió tanto como todos los que lo habían visto, pero supo disimularlo. Ella extendió una mano y el caballero besó la sortija con el emblema real de Dloun. El caballero se incorporó y dijo: "he vuelto para cumplir la promesa que le hice a su madre cuando ella era reina y usted una princesa; mucho tiempo ha transcurrido desde mi exilio, pero usted corre peligro y es mi deber protegerla, aún a costa de mi propia vida…"

-Agradezco tu preocupación caballero, pero estoy a salvo dentro de las murallas de Dloun, y unos cuantos demonios que han alzado una rebelión no son una amenaza grave- dijo la reina.
-Por favor Alteza, llámeme por mi nombre, como lo hacía su madre… y los demonios que saquean los pueblos no son por lo que he venido, sino por quien los ha enviado; corren rumores que aseguran que Aleluya ha vuelto y quiere iniciar una nueva guerra- afirmó el retirado general.
-Dariem… lo que dices es muy serio, si Aleluya hubiera vuelto en realidad, los guardianes de su prisión ya hubieran traído las noticias… eso es algo que yo habría sabido inmediatamente después de haber sucedido…- dijo con cierto nerviosismo la reina.
-Tal vez tiene razón Alteza, y soy yo quien está exagerando, pero diez años de exilio han bastado para que decida regresar a Dloun y brindar nuevamente mi lealtad y servicio al reino que me cobijó al nacer- aseguró convincentemente Dariem.

La reina le aseguró que siempre sería bienvenido en Dloun, pero no como un general, pues ese rango era muy alto y él había desertado del ejército. Los soldados se enteraron días después de lo sucedido e intercedieron por Dariem; el general retirado fue reasignado a una tropa como capitán, un rango bastante inferior al de general, pero eso es lo que le ofreció la reina.

Dariem estuvo durante días a cargo de la vigilancia fuera de las murallas de Dloun y cada día que transcurría se convencía de que la reina tenía razón: Aleluya no habría podido liberarse de sus ataduras y de haberlo hecho ya se habrían tenido noticias y no simples rumores… así prevaleció hasta que una noche escuchó un ruido extraño detrás de unos matorrales, preguntó entonces: "¿quién está ahí? Si no responde me veré obligado a atacar…", hubo silencio durante unos segundos, cuando al fin se oyó una débil voz: "¡ayúdenme! Soy amigo… debo ver a… la… reina… él… ha vuelto… no hay tiempo…", se escuchó el sonido de un cuerpo cayendo pesadamente al suelo; Dariem pidió ayuda a los soldados cercanos a él, y juntos hallaron al hombre malherido que había hablado; lo transportaron al palacio donde curanderos y arcángeles velaron por su cuidado.

Por la mañana el hombre despertó e insistió en ver a la reina, quiso incorporarse e ir a buscarla personalmente, pero se hallaba demasiado débil. La reina llegó de inmediato e interrogó al moribundo guerrero sobre el porqué de su llegada, a lo que éste respondió: "Aleluya se ha liberado de… sus ataduras… venció a sus guardianes y… ha dicho que terminará lo que inició hace cien años… yo pude sobrevivir milagrosamente, pero no… hay salvación… Aleluya creará caos y matará sin piedad a… guerreros e inocentes por igual… la nueva guerra ha iniciado…", el hombre se desvaneció por el esfuerzo de hablar con la mayor claridad posible pese a sus graves heridas.

La reina no pudo ocultar su horror ante aquella noticia tan terrible; ella sabía qué hacer en caso de que algún día un general oscuro (en especial Aleluya) amenazara a la humanidad, pero tardó unos minutos en comprender que aquello era cierto… que Aleluya había vuelto. Condujo a algunos caballeros arcángeles y Dariem (su mejor soldado, muy a su pesar) hacia una cámara construida debajo del palacio, la cual había sido edificada por los siete generales de los ejércitos de las siete Espadas Blancas tiempo después de que Aleluya había sido vencido. La reina usó el emblema de su sortija para acceder a la cámara, y al estar adentro le dijo a Dariem: "explica aquí el problema que enfrentamos, los arcángeles dijeron que sólo un caballero valiente y leal podría hallar la salvación de la humanidad, que si su corazón era puro obtendría la respuesta de los arcángeles".

Dariem aceptó y vio un segundo su alrededor: aquella cámara era pequeña, estaba iluminada por cuatro antorchas en las paredes laterales; en la pared del fondo se hallaba el único elemento de ornato: una pintura que parecía representar a Dios empuñando la Espada Sagrada sucediendo a los siete generales divinos con las siete Espadas Blancas, combatiendo a Satanás quien empuñaba una espada cuya hoja era negra con sangre escurriéndole, encabezando a los siete generales del Infierno; en medio de ambas fuerzas se hallaba un caballero viendo la batalla y empuñando una espada plateada, parecía indeciso e incapaz de decidir a qué tropa unirse.

Dariem se posó frente a aquella enigmática pintura y elevó una plegaria hacia los arcángeles explicando su problemática y pidiendo ayuda. De inmediato la imagen de un caballero divino incorpóreo apareció en la cámara.

-Guerrero, veo en tu corazón que hay incertidumbre y tristeza por tu pasado, pero también veo que eres el indicado para buscar la Espada Sagrada. Debes encontrar los fragmentos de la hoja de la Espada Sagrada, pues cuando Fenrick desapareció con ella, Dios le dijo que la abandonara en su camino; él cumplió y las esencias dentro de la hoja del Padre, el Hijo y el Espíritu Santo se dividieron, pues ya no se necesitaba más tener el arma entera. El mango se ocultó en Dloun y los tres pedazos de la hoja fueron repartidos en los confines del Mundo- explicó el arcángel.
-¿Cómo voy yo a encontrar los fragmentos de la hoja a tiempo? Aleluya podría devastar el Mundo en un par de semanas, yo tardaría años en reunir las tres partes de la hoja- concluyó Dariem.
-Tienes frente a tus ojos el mapa que te guiará hacia las tres fracciones de la hoja de la Espada Sagrada; así como el mango del arma…- terminó de decir el etéreo arcángel al tiempo que se desvanecía.

La pintura frente a Dariem comenzó a quemarse por un fuego invisible y reveló un mapa con tres puntos señalados en los más lejanos rincones del Mundo; Dariem tomó el mapa y la pared se desplomó al instante; entonces fue visible un pedestal donde reposaba un mango dorado con finos relieves. En el pedestal podía leerse: "La Espada Sagrada ha sido dividida, quien halle los tres fragmentos y pueda unirlos con el mango, pondrá fin al sufrimiento de los inocentes". Dariem empuñó el mango y pensó: "un largo viaje me espera…"


El nombre del protegonista, "Dariem", lo tomé de un pseudónimo que usé por un breve tiempo: "Darkiem", el cual surgió del apellido del científico social Émile Durkheim.

Dhurkeim -> Darkiem -> Dariem

El nombre de "Dloun" lo tomé del nombre de una serie de anime que me gustó mucho "La visión de Escaflowne".

Escaflowne -> flowne(floun) -> Dloun

La idea de que, después de la fuga de Aleluya, llegara un testigo malherido, la tenía contemplada para otra historia en donde un lugar sagrado protegido por 2 guardias era profanado y sólo uno de los dos guerreros lograba sobrevivir y dar aviso sobre el hecho.

Bueno, en los siguientes días publicaré aquí el capítulo II, escrito por Hirashi_SOADikto.

Reviviendo un gran proyecto

Estimados lectores, he creado 13 entradas en mi blog destindas a revivir el inconcluso proyecto de Escribamos un Relato entre Todos 4.0; en cada una está plasmado un capítulo del relato compartido y algunos datos curiosos y comentarios adicionales de su autor original.

Esta entrada servirá de índice para que mis futuros mensajes sean fáciles en encontrar.

Además, aquí incluyo el mapa hecho por brandochdahá sobre el reino de Dloun:

Al final de esta entrada, podrán hallar un archivo ZIP adjunto que contiene un documento PDF con la recopilación de los 12 capítulos y la introducción de la historia.

Saludos,
Desmodius

EURET: Introducción, por Desmodius

Bueno, inicia aquí el recorrido por la historia de Escribamos un Relato entre Todos ("EURET", para facilitar la búsqueda de los capítulos) 4.0; claro, en primer lugar, postearé el capítulo 0 (la introducción), el comienzo de magnífico proyecto, posteado el 28 de 01 de 2007 por su servidor.

Cabe destacar que, antes de abrir el post de la historia, creé una encuesta para definir cuál sería el tema de la historia (yo tenía varias opciones para usar, cada una totalmente diferente a las otras), dicha encuesta se perdió con el cambio de servidores de principios del año pasado. Para confirmar la temática que resultó electa en dicha encuesta creé este hilo, donde se claramente que los géneros preferidos fueron "terror/horror" (tema del proyecto anterior) y "fantasía/mitología", siendo este último el elegido.

Bueno, sin mayores preámbulos los invito a leer este breve escrito y enterarse de algunas curiosidades del mismo, al final de la página.


Introducción

Había llegado una era de cambios y guerras constantes en un lejano reino llamado Dloun donde acontecían comúnmente combates entre arcángeles y caballeros celestiales contra feroces demonios y otras criaturas infernales; en lo oculto de un rellano, en un lugar perdido dentro de Dloun, se llevaba a cabo un ritual de bendición en el cual siete poderosos hechiceros usaban todo su poder para abrir un portal hacia otras dimensiones y así permitir el paso de arcángeles y otros paladines divinos, y de esta forma enfrentar a las fuerzas demoníacas que aquejaban a la humanidad.

-Ha sido una guerra cruel y despiadada…- dijo un anciano hechicero alzando los brazos.
-Por ello pedimos su ayuda fuerzas celestiales- continuó otro hechicero un poco más joven que el anterior, alzando los brazos igual que él.
-Sí, por favor acudan a nuestro llamado- enunció otro joven hechicero, repitiendo el ritual de los otros dos.
-La humanidad es asediada por las fuerzas del Infierno…- declaró otro hechicero más anciano que el primero, parecía milenario, e hizo los mismos ademanes que los anteriores.
-Y ustedes son los únicos que pueden acallar ese sufrimiento- pronunció otro hechicero de aspecto jovial, al mismo tiempo que hacía los movimientos acostumbrados.
-Deben venir al Mundo y salvarlo, una vez más…- añadió otro hechicero con cabellera entrecana, insistiendo con los gestos de sus predecesores.
-Es el momento de revelar su presencia entre nosotros, los simples mortales; acudan a nuestro llamado, los más poderosos hechiceros del majestuoso reino de Dloun se lo imploramos…- terminó de recitar el hechicero con aspecto más misterioso entre los siete presentes, haciendo una serie de movimientos más elaborada que los que habían hablado antes que él.

Una intensa luz brilló dentro del círculo tallado en el suelo rodeado de extraños símbolos que fungía como portal para el ritual del reino dlouno; la luz fue haciéndose más potente conforme los segundos transcurrían, hasta que fue cegadora para todo aquel presente en los alrededores; cuando los hechiceros y demás aldeanos y guerreros cercanos al portal recuperaron la vista pudieron notar la presencia de individuos que vestían una ligera armadura cubierta por una túnica blanca quienes portaban una delgada y larga espada al costado derecho de la cintura, sin embargo ninguno de los magníficos grabados en los elementos anteriores atraía tanto la atención de los testigos como las largas y hermosas alas plateadas de aquellos que habían sido convocados por los hechiceros.

-Hemos venido en su auxilio- declaró el arcángel más próximo al último hechicero que había hablado -, hemos visto como muchos de nuestros hermanos y otros humanos han caído en batalla por defender los hermosos reinos mortales; mi nombre es Saeri y soy el general de las tropas de La Cuarta Espada Blanca; deben confiar en que nosotros haremos todo lo posible por defender a los inocentes, pero Mefistófeles está dispuesto a conquistar todos los reinos de la Tierra como sea, ha llegado el momento de…
-No seas tonto- interrumpió otro arcángel -, aún no es hora del enfrentamiento final, o el caballero de la Espada Plateada ya hubiera hecho su aparición, tal y como está escrito en el Libro del Destino. Mi nombre es Rozeik, y soy el segundo al mando de las divinas tropas de La Cuarta Espada Blanca.

Los arcángeles fueron invitados al palacio de la reina (Dloun era un reino bajo un régimen de matriarcado), donde se reunirían con el ejército dlouno y decidirían cómo contraatacar a las fuerzas de las Tinieblas; los arcángeles dedujeron que el Bosque de Hierro era el cuartel de las tropas del Averno, pues ese lugar estaba infestado de hombros lobos y otras criaturas nocturnas sirvientes del Mal por naturaleza. Al llegar Arcanon, el líder de los soldados dlounos, ambas partes del ejército unificado comenzaron a idear cómo atacar a las hordas infernales. Al amanecer, Saeri ordenó a un caballero arcángel ir a buscar a uno de los siete hechiceros para pedirle una poción, le dijo que debían estar cerca del portal para resguardarlo; cuando el arcángel llegó al portal vio una atroz escena: los siete hechiceros habían sido asesinados de una forma brutal y sus cuerpos habían sido descuartizados y esparcidos por todos los alrededores; un único hechicero, el más anciano, parecía seguir vivo pese a ya no poseer una pierna y estar gravemente malherido.

-Arcángel… debes advertir… a… los demás- decía débilmente y de forma entrecortada el único sobreviviente -, un poderoso demonio… logró… cruzar el portal… junto con sus… tropas… e-es… es… Aleluya… de-debes… infor…
-¡Anciano!- gritaba el noble arcángel -, ¡¿me escuchas?!… ¡Oh, Padre! Acoge en tu santa gracia a este pobre hombre que ha muerto por causa de los demonios…- el arcángel oró de igual forma por el resto de los hechiceros caídos y clavó su espada en el centro del destrozado portal en símbolo de luto; corrió hacia el castillo para informar a Saeri.
-¡ALELUYA!- exclamó el general de las fuerzas divinas al enterarse -, ¿estás seguro Arleb? no puedo creerlo, Mefistófeles envió a su más despiadado y brutal soldado para finiquitar esta guerra… Aleluya es invencible, ni el poder unido de las siete Espadas Blancas pudo detenerlo en el pasado.

El poder de Aleluya se reflejó en la muerte de miles de soldados, humanos y celestiales, en el campo de batalla; eran batallas brutales y despiadadamente sangrientas. Los días transcurrían y cada vez más vidas inocentes se perdían; después de un tiempo, pocos eran los soldados que se atrevían a hacerle frente a los ejércitos del Infierno. Tanto caos y destrucción, hizo que los ángeles del Cielo lloraran amargamente: mil lágrimas cayeron a las afueras de Dloun sobre la espada que el soldado celestial había clavado en el destruido portal: la espada se cubrió de un halo dorado y se forjó una inscripción en la hoja en un idioma desconocido; un arcángel vio lo ocurrido y de inmediato informó de esto a Saeri y Arcanon que regresaban del campo de batalla malheridos y muy débiles, Rozeik lo oyó y quiso acompañarlos. Saeri, Arcanon y Rozeik llegaron al lugar donde se hallaba la espada, examinaron meticulosamente la hoja; después de unos instantes, Saeri leyó detenidamente: "El amargo llanto de los ángeles clama por el fin de esta cruel guerra, sólo un mortal podrá tomar esta espada y ser bendecido para sosegar las fuerzas demoníacas".

-Sólo una espada podría detener esta guerra: la Espada Sagrada- dijo fascinado Rozeik -, la espada que usó Dios para combatir a Satanás; esa era una espada dorada al igual que ésta y Dios dijo que sólo los humanos podrían salvar su propio destino si ellos así lo decidían.

Arcanon intentó tomar la Espada Sagrada, pero no lo logró; Saeri le dijo: "Sólo el elegido de Dios podrá tomar esta espada. Él vendrá, pero tomar o no la espada será su decisión". En ese momento llegó un joven caballero malherido y con el peto de su armadura destrozado, iba arrastrándose y débilmente dijo: "Por favor… he perdido mi espada, denme una… deseo combatir a los demonios que me persiguen… aún en el lecho de mi muerte"; Saeri le señaló la espada enterrada en la plataforma de roca, y el caballero protestó: "No puedo alcanzarla… denmela… por favor".

-Sí, podrás alcanzarla si lo deseas- le respondió Rozeik.

El caballero, débil y con gran dificultad, alcanzó la espada y al instante su aspecto cambió de una manera drástica: sus heridas sanaron de inmediato, su postura se rectificó y un halo dorado lo rodeó; el caballero sorprendido preguntó a los arcángeles el porqué de su cambio, a lo que ellos le repitieron la inscripción de la hoja del arma que sujetaba y le explicaron de qué espada se trataba; el asombrado caballero venció a los demonios que lo perseguían con una ráfaga de su nueva espada. Juró lealtad eterna a las fuerzas celestiales, rebelando su nombre: Fenrick, e igualmente juró derrotar a las fuerzas de las Tinieblas en nombre de Dios.

El caballero cumplió su promesa al apoyar a las tropas divinas y mortales en contra de las fuerzas del Infierno; los días y las semanas pasaban, y Fenrick vencía a las tropas demoníacas en batallas titánicas. Al final sólo quedaba un enemigo: Aleluya, el general más temido del Infierno (corrían rumores que afirmaban que incluso el Diablo le temía). La batalla entre el demonio y los ejércitos divinos duró días.

Al final, Fenrick se hallaba sólo combatiendo al general oscuro; Aleluya se hallaba débil, pero ofrecía una gran resistencia; Fenrick se hallaba herido, pero la Espada Sagrada lo revitalizaba. Fenrick se abalanzó contra Aleluya en un último intento de vencerlo y… lo logró clavándole la Espada Sagrada en el pecho; los arcángeles que habían sobrevivido encadenaron a Aleluya en la cima de una montaña en los confines del Mundo conocido, con la sagrada lanza de un arcángel ensartada en el corazón, para mantener abierta la herida que lo había derrotado, puesto que el general de las tinieblas era inmortal. A partir de ese día la paz retornó al Mundo, y nunca volvió a saberse de la Espada Sagrada después de que Fenrick retornó a Dloun.


La idea de esta historia la había tenido mucho tiempo atrás, pero sólo el comienzo es tal y como yo me planteé la trama; en los siguiente capítulos, el guión argumental de desvía de formas muy interesantes y emocionantes, con elementos que jamás hubiere podido imaginar.

El nombre de Aleluya es para satirizar un poco la situación y, además, fue un nombre que me agradó mucho en una serie de hace años, igualmente de un poderoso ser maligno.

La idea de "las mil lágrimas de ángeles" que cayeron sobre la espada del arcángel Arleb fue algo que se me ocurrió mucho tiempo atrás, antes de idear las primeras bases de esta obra; decidí incluirlo porque era un elemento muy acorde a la situación.

El nombre de "Fenrick" está basado en el nombre del perro de la mitología nórdica Fenrir, lo primero que me cruzó la mente al pensar en un guerrero valiente y audaz.

El destino final de Aleluya está basado en el mito griego de Prometeo: un héroe encadenado en la punta más alta de una montaña, asechado por un águila de noche, la cual le devorada el hígado, creciéndole de nuevo por el día. Aunque, en este caso, Aleluya no podía recuperarse de su herida mortal, por tener una lanza encajada en el pecho.

Espero que esta breve introducción, con algunos datos adicionales incluidos, haya sido de su agrado y puedan seguir la evolución de este intento para revivir y poder concluir un proyecto tan fantástico como lo es Escribamos un Relato entre Todos 4.0.

Saludos,
Desmodius.

Historias en el tintero

Última actualización: 30 de junio de 2009

Bueno, estimados lectores, tal y como he hecho en mi Rincón de los Relatos en el Foro de Literatura, pondré aquí un listado de las historias que planeo escribir (principalmente aquí, en mi blog).

Zion: La Historia: Dos exploradores logran hallar el tesoro cultural de una civilización extinta, perdido por milenios; descifrando algunos escritos, podrán saber lo que todo el mundo consideró como un mito durante muchos siglos… la historia de Zion, el imperio perdido.

El Inmortal: Marcos, en su lecho de muerte, le ordena a su hijo buscar a un sujeto que conoció hace décadas, alguien enigmático y que decía tener un "don especial", creía ser inmortal. Carlos, el hijo de Marcos, deberá ir de pueblo en pueblo para seguir el rastro de aquel peculiar sujeto… hasta que en un lejano sitio, halla la verdad sobre "El Inmortal".

Las Nueve Edades del Diluvio: Cuentan los mitos que, en un principio, nada existía realmente, sólo la oscuridad. Nueve poderosas deidades vieron que debía haber algo más y crearon el Mundo primero, después el Sol para disipar las tinieblas.

Durante nueve días crearon las montañas, los mares, la vida, la raza humana, el amor y todo cuanto debía existir. Pero, en el noveno día cometieron un acto atroz, algo que sólo los condenados a atestiguarlo hasta el fin del mundo son capaces de recordar.

Por las imperdonables acciones de los dioses, el Mundo fue sentenciado a ser destruido por un diluvio torrencial que lo sumergiría en la oscuridad eterna de nuevo. Los dioses supieron que sólo el sacrificio de uno de ellos podría evitar dicho destino, pero el diluvio se desataría nuevamente tras el sacrificio del primer dios.

Los dioses se percataron entonces que cada uno de ellos debería expiar su culpa sacrificándose para preservar el Mundo, sólo nueve veces podría ser salvado y cada una de esas veces sería conocida como Edad del Diluvio. Cada edad del diluvio sería más corta que la anterior, porque el poder de los dioses (y los dioses mismos) decrecería al combatir cada diluvio.

El Velo de las Ilusiones: ¿Crees que los fantasmas no existen? ¿qué todo lo que ves es real tal y como lo aprecias? ¿crees que un ciego es desafortunado por no poder ver el Mundo que lo rodea? Yo opino lo contrario y un buen hombre condenó sus días al descubrir la verdad más allá del Velo de las Ilusiones.

Historias de una mente perversa: Un escritor condenado en vida, destinado a relatar las historias de aquellos desdichados que vagan en la tierra de los vivos, al igual que él, sin poder encontrar el descanso eterno. Pueden consultar la "historia base" de este proyecto en este tema del foro de Literatura.

Crónicas del Olvido: A veces, un simple recuerdo podría ser la diferencia entre la vida y la muerte.

Los dos proyectos escritos en verde, son pequeñas antologías que harán referencia a una serie de mini-relatos sobre un misma temática (o bien, que tendrán un elemento en común).

Otros relatos:

Herne el Cazador
La Mansión Aguilar
El Velo de las Ilusiones
El Monasterio
En búsqueda del Retrato Negro
El último sobreviviente
Una cacería sin piedad, una guerra sin tregua
Resident Evil
Siren

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Relatos publicados:

Mi guerra contra los tomates
Licantropía
Padre nuestro
Partida de ajedrez
Cazadores de sombras
Devil May Cry: el legado de un héroe

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Saludos,
Desmodius.