Mis comentarios en mis propias entradas

Publico esta entrada para aclarar mi nula participación, salvo algunas contadas excepciones, dentro de los comentarios de mis propias entradas en este blog, ya que podría dar la apariencia de que me resulta indiferente la opinión de ustedes, mis lectores, algo totalmente equívoco. Explicaré a continuación mis motivos para limitarme a publicar entradas y no comentarlas.

Hace tiempo, decidí que yo no publicaría comentarios en mi propio blog, ya que deseo que el 100% de los comentarios reflejados en los datos estadísticos sean suyos, estimados lectores; considero que un blog con 500 comentarios de los cuales 450 sean del propio autor presenta una imagen falsa e infame; sin embargo, aprecio a las personas que se toman la molestia de comentar sus propias entradas para informar sobre alguna novedad o hacer ciertas aclaraciones pertinentes -que yo haré también cuando resulte conveniente-.

Esto no significa que no responda de forma alguna sus comentarios, apreciados lectores, sino que trataría de agradecer y responder, de ser necesario, en la brevedad posible en el blog de quien haya comentado en alguna de mis entradas; de no tener blog, optaría por la vía del mensaje privado dentro de MeriStation; finalmente, de ser un mensaje anónimo, simplemente valoraría y atendería el comentario, lamentando no poder contactar con el autor.

Sus comentarios, estimados lectores, son muy valiosos y nunca desaprovecho la oportunidad de leerlos y atenderlos; no duden en que su opinión será tomada en cuenta si la expresan -a favor o en contra- en alguna de mis entradas, comentando, criticando o haciendo sugerencias respecto al contenido.

Disculpen si esta medida no les parece adecuada, pero es mi decisión. Dejo activa la opción de comentarios si alguien desea argumentar algo al respecto, pero este aspecto no cambiará en mi blog. Enlazará este aviso al final de cada una de mis entradas para que el tema no pase inadvertido en el futuro.

Saludos,
Desmodius.