Cazadores de sombras: Anexos

Estimados lectores, abro esta entrada para hablar sobre los futuros anexos de la historia de Los Cazadores de Sombras, de momento 4; estos anexos relatan ciertas partes de la historia en las cuales yo no profundizo demasiado dentro de los capítulos principales. Estos apéndices de la historia serán publicados en otros blogs, he tomado esta decisión porque deseo compartir mi historia con otros colegas de Gamefilia.

Dos de los cuatro anexos ya están destinados a blogs específicos (cuyos autores, por cierto, no han sido notificados), y los otros dos ya han sido otorgados otros blogs. A continuación, la lista de los anexos:

  • Anexo I: La última cacería de Sarianset (Baalard)
  • Anexo II: Los viajes de Ibut Nattab (Electroduende)
  • Anexo III: La creación del Liberador de Sombras (Arckanoid)
  • Anexo IV: La batalla de Samael y Luxiel (RikkuInTheMiddle)

El primero sería publicado junto con el 8º capítulo de la 1ª parte; el segundo, junto con el 9º capítulo; el tercero, junto con el 1er capítulo de la 2ª parte; y, finalmente, el cuarto, junto con el 3er capítulo de la 2ª parte. Lamento que los blogueros que ya había seleccionado con anterioridad tengan que enterarse por esta entrada sobre mi decisión, pero en algunas horas les enviaré un mensaje privado en MeriStation.

Por último, debo aclarar que los enlaces a las entradas formales de los anexos en los demás blogs serán incluidas en el índice general de la historia, no aquí. El primer anexo será publicado en el blog de Baalard, gracias por ofrecerte amigo; finalmente, el segundo anexo ha sido pedido por electroduende, en cuyo blog será publicado cuando toque el momento.

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

Cazadores de sombras – Capítulo VI

Última actualización: 26 de noviembre de 2008

Lamento el retraso, estimados lectores, pero por fin se me es posible publicar el siguiente capítulo de esta historia; éste trata sobre una noble chica que comete un simple, pero gravísimo error que la lleva a creer que es su obligación formar parte de La Orden. Como dato curioso, debo mencionar que hay una clara referencia a un buen colega dentro del texto. Si él satirizó un texto mío, ¿por qué no podría yo usarlo como personaje dentro de mi historia…?

Bueno, sin mayores preámbulos, he aquí el sexto capítulo de la historia de Los Cazadores de Sombras.


Cazadores de sombras

Capítulo VI
La redención de Ikko

Los cazadores de sombras mantenían libre a la pequeña ciudad de Eollem-Sied, al sureste de su cuartel general, de los demonios; pero no eran las bestias de la oscuridad las que asediaban a los habitantes de la ciudad, sino Vanthios, el tirano que los gobernaba, y sus caballeros, quienes no dudaban en cobrar altos impuestos para brindar protección ante ciertos actos vandálicos que ellos mismos propiciaban.

Ikko era la menor de 3 hermanas, nacida en una humilde familia en Eollem-Sied. Ikko había probado ser una excelente arquera desde muy joven, a partir de que su padre la llevaba a observar sus cacerías. Ella era una diestra arquera que entrenaba diariamente con arco y flecha en el bosque, diciendo a los guardias de la ciudad que iba de cacería, dado que dentro de todo el reino estaba prohibido portar armas si no se era un guerrero, cazador o caballero al servicio del rey.

La joven era totalmente consciente de la situación de su pueblo y por ello siempre intentaba combatir la maldad de los caballeros de Vanthios, pero era incapaz de hacerles frente eficazmente sin usar armas. Ikko se dedicaba a ayudar a los mendigos desamparados, los protegía y ocultaba si los caballeros de la ciudad amenazan las cercanías.

La joven, de estatura media, delgada, con angelical tez clara y largo cabello castaño claro, era asediada frecuentemente por diversos pretendientes, quienes siempre recibían la misma respuesta: “No”. Ikko no tenía planeado casarse siendo tan joven, esperaría, al menos, a tener 20 años; hasta esa edad, centraría todo su esfuerzo en ayudar a quienes lo necesitaran.

Sus hermanas se hallaban casadas desde hacía un par de años, con hombres de buena posición social, por lo que vivían en otras ciudades. Ikko era la única hija que seguía viviendo con sus padres, una abnegada ama de casa y un hábil leñador. La joven arquera era noble y bondadosa, por lo que siempre intentaba ayudar a los necesitados o, bien, minimizar lo más posible las labores de su madre.

Una lluviosa tarde, Ikko se hallaba ayudando a 2 pequeñas niñas a llegar a salvo a su casa; las cubría con un manto, mientras las cargaba entre sus brazos. Después de recorrer buena parte de la ciudad, las niñas le indicaron a Ikko que su hogar se hallaba muy cerca de ahí, pero 3 corpulentos caballeros de Vanthios se interpusieron ante la joven antes de que ésta pudiera seguir avanzando.

-Eh, tú, ¿qué llevas bajo el manto?- le preguntó un caballero a Ikko.
-A 2 niñas, las protejo y llevo a su casa- respondió ella con un ligero toque de desdén en la voz.
-¿2 niñas…? Nosotros podemos encargarnos de eso- declaró otro caballero, sin poder evitar un tono de perversidad en sus palabras.
-Malditos depravados… las niñas vendrán conmigo, su casa está cerca- dijo con determinación la joven.

Los caballeros no podían creer la osadía de aquella joven, que ni siquiera portaba armas o vestía insignias reales. Ikko intentó avanzar y dejar atrás a los caballeros, pero estos le obstruyeron el paso; ella los evadió ágilmente y corrió velozmente hasta estar frente al hogar de las niñas, donde su madre estaba preparándose para ir bajo la lluvia, seguramente a buscar a sus niñas.

Ikko soltó a las niñas y dejó que corrieran con su madre; la osada joven, mientras tanto, se quedaría en ese sitio para enfrentar a los caballeros de Vanthios. Sabía que, bajo la lluvia y sin usar arma alguna, sería casi imposible derrotar a los feroces caballeros; pero intentaría, al menos, detenerlos por un breve momento.

La intrépida y ágil joven corrió hacia uno de sus 3 oponentes y, poco antes de llegar hasta él, se deslizó sobre el piso para lograr derribarlo; su ataque resultó efectivo, ya que el suelo húmedo le dio gran impulso a su movimiento. Había derribado a uno, pero seguían 2 en pie, así que se abalanzó sobre el más cercano a ella y le asestó una potente patada en el costado, cual su adversario resistió con fortaleza.

El caballero sujetó a Ikko por la pierna y la alzó cerca de 2 metros para poder azotarla cruelmente contra el suelo; un golpe devastador para la joven, pero del cual pudo reponerse velozmente, ignorando su dolor y alejándose hábilmente de sus rivales mientras se incorporaba. Su rostro estaba cubierto por lodo y sangre, ella había podido hacer muy poco contra esos bestiales caballeros y ellos, con un simple movimiento, casi la habían derrotado por completo.

Ikko corrió nuevamente hacia su oponente e, inclinándose diestramente frente a él, le arrojó lodo a los ojos; el caballero, enfurecido, se abalanzó hacia donde había visto por última vez a la joven, pero terminó golpeándose a sí mismo contra un muro dado que Ikko lo había esquivado con un diestro movimiento.

El caballero que había derribado primero, cubierto de lodo, se hallaba nuevamente en pie junto con el tercero, quien poco había intervenido en la batalla. Ambos, enfurecidos y con ansias de terminar aquella absurda batalla, se abalanzaron sobre la joven, quien logró escapar al deslizarse entre ambos, tomándolos por los tobillos y derribándolos fácilmente.

La audaz joven se puso en pie ágilmente, tenía la opción de huir del lugar y finalizar esa batalla ahí, dado que los caballeros no podrían reconocerla cuando se quitara la capucha, bajo la lluvia, la oscuridad era muy útil para evitar ser reconocido; además, las 2 pequeñas niñas ya se hallaban en el resguardo de su hogar, donde su padre regresaría en poco tiempo. Pero Ikko tomó una decisión precipitada: permanecería ahí y enfrentaría a los caballeros, necesitaba aprovechar tal oportunidad para liberar su odio contra la tiranía de Vanthios y sus siervos.

Tras unos breves instantes de calma, mientras la lluvia comenzaba a cesar, los caballeros se alzaron nuevamente; sus rostros, aún en la oscuridad, reflejaban un visible odio contra la joven. Ikko intentó su maniobra de escape una vez más, pero sus adversarios fueron más precavidos en esa ocasión y la sujetaron por los hombros mientras ella intentaba burlarlos.

La arrojaron contra el mismo muro donde yacía inconsciente el único caballero que había logrado vencer; los salvajes vasallos del rey se abalanzaron nuevamente contra la joven y desataron su ira contra su indefenso cuerpo.

Ikko, con el cuerpo adolorido y sin poder abrir un ojo, despertó en una fría celda en un lugar oscuro, estaba encadenada de muñecas y tobillos. Lo poco que ella alcanzaba a percibir es que tenía serias lesiones alrededor de todo el cuerpo, especialmente en el abdomen. Un guardia de las mazmorras se percató que la joven había despertado finalmente.

-¡Ah…! Veo que has despertado; si te interesa saberlo, llevas aquí 2 días. Has sido condenada a pasar algunos años confinada en esta prisión por la voluntad del señor Vanthios, quien ya se ha enterado de la osadía que tuviste contra sus caballeros. Disfruta tu nuevo hogar…- terminó de decir burlonamente el guardia, al tiempo que se disponía a vigilar otras celdas.

La desdichada joven se hallaba hambrienta, débil y malherida en medio de una oscura celda en un lugar desconocido… siendo ella tan noble y generosa, ¿qué había hecho para merecer tal castigo? Únicamente había intentado proteger a dos inocentes niñas de 3 salvajes y depravados caballeros; pero, a veces, el destino toma direcciones poco agradables.

Los días transcurrían lentamente para la infortunada joven, quien se alimentaba difícilmente por algunas lesiones en el cuello; su estado mejoraba conforme transcurría el tiempo, sus heridas cicatrizaban, podía abrir nuevamente ambos ojos por completo y mover sus extremidades con la poca libertad que le daban sus cadenas.

3 meses después de su captura, la joven ya había asimilado su situación; sin embargo, lamentaba mucho no poder dar las explicaciones pertinentes a sus padres, quienes deberían estar muy preocupados por ella. A Ikko le agradaba ver los ocasos a través de pequeñas fisuras en las paredes que conectaban con el exterior; pero, una tarde, el cielo se hallaba misteriosamente nublado, así que la prisionera se había resignado a cerrar los ojos y aprovechar la oscuridad para descansar.

Repentinamente, la puerta de su celda fue abierta y ella, liberada de sus cadenas. El guardia que la liberó le entregó una delgada espada y, entre jadeos, le dijo: “los demonios invaden la ciudad, debes ayudarnos”.

La joven, recuperada casi por completo de sus heridas, tomó el arma y decidió ayudar a su ciudad, pero no a Vanthios o sus caballeros; siguió al caballero que lo condujo fuera de su prisión, hasta el exterior, donde una horda de demonios asediaba a la gente. Aquella visión era aterradora, pero la joven estiró brevemente brazos y piernas y se dispuso a combatir a las bestias del Infierno.

Con diestros movimientos, logró combatir a 2 delgados demonios que intentaban asesinar a un hombre que protegía a su indefenso hijo; la habilidad de Ikko se centraba en el uso de arco y flecha, no en la espada, pero aun así era una gran oponente para los demonios. Ella salvó a algunas personas mientras avanzaba hacia el destino más importante que podía tener en ese momento: su hogar.

Llegó, tras librar un gran caos, a su hogar, donde su padre intentaba repeler a un pequeño demonio amarillo que parecía tener poderes eléctricos; Ikko corrió hacia el monstruo y le clavó su espada en la espalda, atravesándole el pecho. Los padres de Ikko la acogieron cálidamente en medio del caos y la confusión de la situación, pero ella les advirtió que aquel no era el momento adecuado para esos asuntos.

Su padre, consciente de la destreza de su hija, de inmediato le arrojó su mejor arma: su arco de caza y un carcaj lleno de delgadas flechas doradas. Ikko combatió ágilmente a decenas de demonios a su alrededor, donde algunos caballeros de Vanthios estaban ayudando al pueblo, para sorpresa de la joven.

Repentinamente, Ikko escuchó a su padre pedir auxilio, en medio del caos, estaba a punto de ser asesinado por un delgado demonio negro y de enormes garras ensangrentadas. La joven apuntó rápidamente hacia la bestia con su arco y soltó la flecha, pero su objetivo logró percatarse del ataque y utilizó al padre de la arquera como escudo humano. Ikko quedó horrorizada al ver que su flecha le había atravesado la cabeza a su padre, cuyo cadáver cayó al suelo pesadamente al ser soltado por el demonio que se abalanzó ferozmente hacia la chica.

Una fina espada plateada surgió repentinamente desde detrás de Ikko y repelió al demonio, cual logró huir en medio de la tenue luz de la luna que comenzaba a iluminar los alrededores. Ikko volteó a ver a su salvador, era el mismo caballero que había combatido y derribado 2 veces meses atrás; parecía que, a veces, el destino desviaba las sendas de los individuos para fines inesperados.

El ataque demoníaco logró ser combatido cuando éstos comenzaron a huir de la ciudad, devastada por el caos. Había docenas de cadáveres por todos sitios, pero sólo uno era el que atormentaba a Ikko en aquellos momentos: el de su padre. Ella se hallaba en el mismo sitio desde donde había disparado su última flecha, parecía petrificada; su madre, mientras tanto, lloraba desconsoladamente ante el cadáver de su difunto esposo.

Sólo un pensamiento rondaba por la atormentada mente de Ikko: ¿Qué la diferenciaba a ella de los demonios? Ella había asesinado a su padre, a alguien inocente, eso era lo que lo demonios hacían, asesinar a gente inocente… ¿era ella tan malvada como una criatura del Infierno?

Esas cuestiones abrumaron la mente de la joven hasta que un caballero le puso la mano sobre el hombro a la joven, era un cazador de sombras; la joven no volteó a verlo, pero él comenzó a hablarle.

-He visto tu increíble habilidad en combate, jovencita; lamento la muerte de tu padre, pero eso fue un accidente. No debes dejar que tus culpas se conviertan en demonios que asedien tu alma, debes liberarlas en el olvido y ver siempre hacia delante. Si no lo logras, terminarás convirtiéndote en una esclava de tu voluntad. Te invito a formar parte de La Orden de Los Cazadores de Sombras, ahí podrás vengar la muerte de tu padre y redimir tus culpas.

La chica no habló, pero hizo una seña afirmativa al cazador de sombras mientras ella contemplaba a su madre, quien parecía no tener interés en voltear a ver a su hija. El caballero condujo a la joven hasta el cuartel general de La Orden, a través del caos de la ciudad y un pequeño bosque, llegaron cerca del amanecer. Quienes se hallaban ahí vestían de luto, el lugar parecía haber asediado por los demonios, pese a sus defensas.

Ikko volteó a ver hacia al cielo… un cielo claro y azul, cálido y acogedor. La joven cerró los ojos y murmuró: “juro que exterminaré a los demonios, padre, lo haré por ti”. Para la joven, sólo librando a los inocentes de los demonios podría redimirse de sus culpas.


Ya he podido dar la edición final a este capítulo, estimados lectores, por lo que ya no contiene los errores que en principio tuvo. Y, como ya han comentado en este punto, el "invitado especial" en este capítulo es electroduende. Faltan 3 capítulos para concluir la primera parte de la historia, de los cuales sólo 2 estarán en mi blog…

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

Sindicación RSS

Publico esta entrada, estimados lectores, para informarles de mi suscripción al servicio de sindicación RSS que ofrece FeedBurner (completamente gratuito), por lo que ahora será más sencillo y útil para ustedes suscribirse, mediante lectores RSS, al feed de mi blog. Esta decisión la he tomado al leer este comentario de LoganKeller, cual me hizo reflexionar acerca de la importancia de este aspecto de mi blog.

Bloque lateral
Bloque lateral "Sindicación RSS" de mi blog
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Podrán tener acceso al feed de mi blog desde el bloque lateral llamado "Sindicación RSS",pero únicamente desde la página inicial de mi blog, no desde las entradas (por cuestiones de economizar espacio entre lo bloques laterales). Este bloque ofrece 2 opciones: la suscripción convencional al feed de este blog y la suscripción vía e-mail, explicaré ambas enseguida:

Feed del imperio perdido de Zion
Vista general del feed de mi blog en FeedBurner
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Al acceder al primer icono del bloque lateral, podrán tener acceso al feed "convencional" de mi blog; se les presentará una pantalla como la de la captura de arriba, donde deberán seleccionar el lector RSS de su conveniencia.

Formulario para petición de mi feed por e-mail
Formulario para suscribirse al feed por e-mail
Dar click sobre la imagen para ver en tamaño real.

Ésta es la vista del formulario que les aparecerá cuando desean pedir la suscripción del feed de mi blog por e-mail, lo cual significa que serán notificados de mis últimas entradas por ese medio.

Espero que este servicio que he implementado les sea de utilidad y les resulte ventajoso; igualmente, acepto sugerencias y comentarios sobre el tema, ya que no soy un experto en estos menesteres.

Saludos,
Desmodius.

10,000 visitas, tiempo de celebrar

¡Y van 10,000 visitas!
Gracias a todos mis lectores

Apenas han transcurrido 2 meses y medio desde mi celebración de las 5,000 visitas y, ahora, me hallo publicando ésta para festejar las 10,000, me parece algo sorprendente y una muy grata sorpresa; antes de dar inicio a la entrada… ¡10,000 gracias a todos!

Para empezar, por supuesto, un buen tema musical


Phantom of the Opera
Vanessa Mae

Especiales agradecimientos a…

Mis amigos y estimados lectores, todos aquellos que contribuyeron a que las 10,000 visitas del blog fueran posibles. Muy especialmente agradezco a las personas que, de alguna u otra forma, me ayudaron y apoyaron para llegar a este momento.

Alcander

alfon7193

Arckanoid

arsi_16

Baalard

Bonoman

Chouza

Dark_zero100

Davius21

Electroduende

Ellolo17

Fabrimuch

Lester Knight

Lleldoryn

Loeva

LoganKeller

Lord_Areg

Melyza

Morgennes

Nena_Babs

RikkuInTheMiddle

Shaiyia

Victor Kimura

Muchas gracias a todos; esta clase de sucesos son los que lo animan a uno a crear proyectos tales como Los Cazadores de Sombras y otros más que verán la luz pronto (tales como éste o éste).

Galería

Aquí presento las primeras 10 imágenes de una presentación (PPS) que comencé a realizar hace un par de años y que, hoy en día, sigue inconclusa. Tendré a bien concretarla en un par de semanas y publicarla aquí a modo de video (desde Youtube) o slideshow (si logro crear galerías cíclicas). Ver las imágenes de izquierda a derecha y de arriba hacia abajo:

 

Espero que estas imágenes les hayan alegrado el día, al menos, por un momento. Pues… poco queda que decir por ahora, salvo que -esta vez- no tomaré "vacaciones". Me despido de ustedes, estimados lectores y amigos, para elucubrar un poco sobre mis siguientes entradas. Como adelanto de una entrada "secreta" que será publicada en el blog de un colega, terminaré la entrada con las siguientes palabras:

"Un desgarrador aullido destrozó el silencioso ambiente que reinaba en ese momento los alrededores."

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

Cazadores de sombras – Capítulo V

Después de un inesperado retraso, estimados lectores, publico el quinto capítulo de la primera parte de esta historia, pidiendo disculpas por el tiempo que me ha llevado; el capítulo trata sobre el destino que debe cumplir Akën, un joven libre de la maldición de su pueblo.

Bueno, sin más preámbulos, he aquí el quinto capítulo de la historia de Los Cazadores de Sombras.


Cazadores de sombras

Capítulo V
El destino de Akën

Un anciano chamán realizaba un importante ritual en medio del pequeño pueblo de Gertenmor; un joven, bastante alto y de complexión atlética, contemplaba con interés los complicados movimientos y conjuros del chamán, mientras su hermano y padre intentaban abrirse paso entre la multitud.

-¡Akën! ¿Dónde estás…?- gritaba un delgado hombre, cuya cabellera entrecana resaltaba entre las demás personas.
-Aquí estoy padre, algunos pasos delante de ti- respondió el joven.
-¡Akën… no te alejes demasiado de nosotros!- gritaba impetuosamente un joven de estatura sobresaliente entre la multitud, con un aspecto intimidante y que se abría paso fácilmente entre las personas.
-Estoy a unos pasos de ustedes, Néquier- señaló su vehemente hermano.

Finalmente, Akën estuvo acompañado de su padre y hermano, tras unos minutos de confusión en medio de la multitud que contemplaba el rito que llevaba a cabo el chamán del pueblo. El padre de Akën, algo encorvado por la edad, se hallaba delante de sus hijos; Néquier, hermano mayor de Akën, se hallaba a la izquierda de su hermano.

El complicado ritual que presenciaba el joven Akën era realizado cada año por la misma persona, el último descendiente del largo linaje de los chamanes protectores del pueblo, para dar buena fortuna a los habitantes y predecir algunos acontecimientos del futuro próximo. Generalmente, el chamán tardaba 6 ó 7 horas en concluir el rito por completo; pero, en esa ocasión, detuvo sus conjuros después de escasas 3 horas.

-¡Habitantes de Gertenmor…! ¡Amigos, colegas y conocidos! ¡Ya he podido vislumbrar nuestra fortuna futura…! ¡Este año será mejor que todos los anteriores! ¡Nuestro pueblo recuperará su gloria perdida! ¡Mañana será un excelente día para estar en sus hogares y aprovechar de la dicha!- gritó el chamán, con su profunda y reconfortante voz.

Todos los presentes prorrumpieron en sonoros gritos de júbilo, mientras el anciano chamán se retiraba hacia sus aposentos; Akën y su familia se hallan celebrando las predicciones sobre el futuro junto con la demás multitud.

La frase “nuestro pueblo recuperará su gloria perdida” era muy alentadora, ya que Gertenmor había sido una gloriosa ciudad, donde los reyes de diversos reinos se maravillaban con sus impresionantes obras arquitectónicas, décadas atrás. Tal periodo terminó abruptamente cuando diversas hordas demoníacas, cuales buscaban conquistar la ciudad, llevaron a cabo un sanguinario ataque; pero Gertenmor logró salvarse por la ayuda de los cazadores de sombras.

El pueblo tuvo que reconstruirse de entre los escombros, donde más de la mitad de los habitantes había muerto. Gertenmor llevaba más de 30 años sin poder recuperarse de tan feroz asedio; Akën conocía la historia, pero conversaba con su padre al respecto de camino hacia su hogar.

-Hijo, ¿crees que puedas traer algo de leña? Según el chamán, mañana será un buen día para estar en el hogar, por lo que será bueno proveernos hoy de lo necesario para no tener obligación de salir mañana- le dijo Dakam, el padre de Akën, a su hijo.
-Claro padre- respondió su vástago.

Akën se dirigió nuevamente hacia el centro de la ciudad; pero, antes de volver al lugar donde había estado el chamán, dobló hacia la izquierda. Al recorrer una angosta calzada que lo llevaría al bosque del este del pueblo, pudo escuchar el llanto de un niño… sonaba muy angustiado. Akën se apresuró a acudir a la fuente del ruido.

Al llegar frente al niño, tuvo la desagradable sorpresa de encontrarse con un corpulento hombre golpeando al indefenso infante, cual parecía no haber logrado soportado el peso de un grueso peto de hierro. El cruel sujeto flagelaba sin consideración al niño, ante lo cual Akën reaccionó de inmediato.

Se abalanzó contra el fornido esclavista y lo derribó de una patada en el rostro, tomó velozmente su látigo y le ató las manos; cuando el sujeto estaba por levantarse, Akën le asestó una potente patada en la parte posterior de la cabeza, cual dejó al vil hombre inconsciente. El niño, aún temblando por las heridas que se le habían infligido, agradeció de sobremanera a Akën.

El joven Akën tomó al niño y se lo colocó en la espalda, lo condujo hasta un par de guardias cercanos del templo del pueblo; lo dejó a su cuidado y les pidió que cuidaran de él, ya que había sido maltratado seriamente; además, les dijo que un sujeto armado con un látigo intentó asaltarlo, pero él lo había logrado vencer y lo había dejado atado en medio de una casas cercanas a ese sitio.

Akën, satisfecho por haber logrado salvar al pequeño infante y conseguir el castigo del esclavista, se dispuso a ir a recolectar la leña que su padre le había encargado. Llegó sin mayores problemas al bosque, donde recolectó algunos trozos de leña dispersos en los alrededores.

Partió hacia su casa al atardecer, con los últimos rayos de sol; en su camino, se encontró al anciano chamán, parecía haber estado esperándolo desde hacía un par de horas; el joven Akën hizo una breve reverencia ante él y le preguntó el porqué de su interés en esperarlo.

-Akën, debes abandonar tu hogar y tu familia hoy por la noche; debes huir lejos de aquí para poder salvar tu vida y cumplir con tu destino.
-¿Pero qué dice…? ¿Qué es lo que va a suceder mañana?
-Una gran horda de demonios vendrá y arrasará con el pueblo, las casas y la gente, será el fin de Gertenmor.
-¡Pero usted predijo un día de dicha!
-Así es, tuve que mentir en el ritual, porque si le decía a la gente que moriría mañana, intentarían hasta lo imposible para evitarlo… pero su destino es inevitable.
-¿Por qué me dice esto a mí? ¿Por qué debo huir únicamente yo?
-Muy simple, mi querido Akën; muchos años atrás, en los tiempos de la gloria de Gertenmor, nuestros gobernantes fueron muy ambiciosos y desmedidos, por lo que el destino nos hizo pagar las consecuencias con la primera invasión de los demonios; pero ese castigo fue detenido por los cazadores de sombras; mañana será un día en el cual ellos no podrán salvarnos y es el día que el destino ha elegido para completar nuestra condena.
-No… no lo puedo creer… debemos avisar a los demás… aún podemos huir hacia otro lugar…
-¿Qué no escuchaste, Akën? Eso es lo que quiero evitar. La maldición no recae en Gertenmor, sino en sus habitantes; si la gente huye hacia otro lugar, sólo retrasará su cruel destino, pero no podrá eludirlo por siempre. Todos, también yo, terminaremos pagando la ambición de nuestros antecesores a manos de los demonios. Pero tú, joven Akën, eres el único exento de dicha maldición, tu corazón es puro y noble; tienes un gran destino por cumplir. Debes huir de aquí, la maldición no te perseguirá; esto no debe saberlo tu familia o ellos te seguirán y causarán la muerte de demasiados inocentes. Yo mismo tendré que afrontar mi muerte mañana mismo. Ahora ve, Akën, guarda el secreto y entrega la leña a tu padre, él te está esperando; y recuerda: debes huir antes del amanecer. Ve al cuartel de los cazadores de sombras, sólo ellos podrán entrenarte para que seas capaz de afrontar tu destino.

El chamán se apartó del confundido joven y se perdió de vista entre las sombras de la noche. Akën recogió los trozos de leña del suelo, pues los había soltado por la impresión de los comentarios del chamán. Llegó a su hogar, donde su padre lo recibió cálidamente y lo interrogó sobre el porqué de su tardanza.

Akën no conversó mucho con su familia esa noche, fue a sus aposentos y pensó durante varias horas la decisión que tendría que tomar: abandonar o no su familia, huir o quedarse para proteger a sus seres queridos, afrontar su destino o negarse a él.

Con los primeros rayos del Sol, Akën se hallaba caminando en las profundidades del bosque del este de Gertenmor, había abandonado a su familia, había hecho caso a las palabras del chamán y había huido de su hogar sigilosamente, sin despertar a nadie o dejar rastro de su posible paradero. Akën avanzó hacia el sureste, sin voltear a ver hacia atrás, porque si lo hacía, podría arrepentirse y tomar la decisión equivocada.

A Akën le tomó todo el día aproximarse al cuartel general de los cazademonios; en la nublada tarde de aquel triste día, el abatido joven pudo escuchar la marcha de cientos de demonios que se dirigían hacia diversos lugares, Akën se ocultó rápidamente tras la maleza cercana a él. Aquellos debían ser lo verdugos de su familia, amigos y conocidos… aquellos que lograrían la reivindicación de Gertenmor.

Tras algunos minutos de angustia, oculto entre algunos árboles, Akën pudo continuar su viaje hacia su destino. Cerca del anochecer, Akën por fin llegó a las ciudades aledañas al cuartel general de los cazadores de sombras, pero estaban devastadas, parecía que los demonios habían invadido más sitios que únicamente Gertenmor. Akën ayudó a algunas personas durante su recorrido, intentó revivirlas o desenterrarles las espadas y flechas que tenían en el cuerpo.

Akën permaneció toda la noche ayudando a los heridos que se encontraba en su camino, hasta que algunos caballeros del rey acudieron en auxilio de los sobrevivientes. Akën continuó andando hacia el cuartel general de los cazadores de sombras; llegó a su destino al cabo de algunos minutos, aquel lugar parecía haber sido asaltado de igual forma que las ciudades por los demonios, había diversos cadáveres esparcidos en los alrededores.

Algunos caballeros lo interceptaron a la entrada de la fortaleza, cuestionando sus intenciones, a lo cual el joven Akën respondió simplemente: “he venido para poder cumplir mi destino”.


Hace unos minutos, adapté un leve fragmento del capítulo a razón de la celebración que tiene lugar hoy (día universal del niño); un movimiento muy importante del cual no tuve oportunidad de apoyar como hubiera deseado -por una terrible y agobiante falta de tiempo-. Pero, con este breve comentario, expreso mi completo apoyo por la causa de este día:

Día universal del niño

Además, esta entrada es el preludio a mis 10,000 visitas, las cuales agradezco -un par de visitas por adelantado- enormemente. Haré una entrada dedicada a ello en breve; pero, esta vez, no me tocará tomar un descanso -por desgracia… ¿o fortuna?-.

Respecto a la historia, aclaro que no estoy seguro de poder publicar un capítulo mañana, lo más seguro es que publique el capítulo VI (la redención de Ikko) el lunes, perdonen los inconvenientes; además, por le petición de electroduende, Ikko será una cazadora de sombras.

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

Nuevo diseño de mi blog

Abro esta entrada, entre otras razones, para anunciar el nuevo diseño que ambienta mi blog. Está dedicado a mi principal historia en actual desarrollo: Los Cazadores de Sombras. Aclaro que éste fue elaborado completamente por electroduende, quien se esmeró desde hace algunos días cuando yo le pedí un simple favor (diseñarme una imagen de cabecera y un skin) que resultó en este grandioso tema para mi blog.

Ha quedado mucho mejor de lo que yo le sugerí en principio a electroduende y me alegra, ya que crea una gran atmósfera para mi historia (de cuyo capítulo pendiente hablaré después). Por ahora, el fondo y demás detalles no se mezclan adecuadamente con determinados elementos de mi viejo tema, cuales iré adaptando a lo largo de esta semana.

Respecto al capítulo pendiente de la historia, el 5 (La promesa de Akën), lamento enormemente no poder publicarlo hoy mismo, pero he tenido demasiados contratiempos últimamente. Espero poder tenerlo listo para mañana, pero no lo garantizo con certeza, por ello me disculpo de sobremanera con los lectores habituales de dicha historia y les prometo que el capítulo valdrá la pena.

Como asunto adicional, y aprovechando la entrada, cumpliré el deseo de mi amigo y colaborador electroduende: habrá una cazadora de sombras en la historia; originalmente, ella era un diestra arquera, con un pasado sin demasiada relevancia, y aparecía a partir de la 2ª parte de la historia para ayudar a los demás cazadores en sus menesteres; pero -ahora- ella también tendrá un pasado expresado en la primera parte. Daré más detalles en el capítulo 6 (el suyo).

Para cerrar esta entrada, les pido, queridos lectores, que dejen sus comentarios sobre el asunto principal de esta entrada: el nuevo diseño de mi blog, elaborado por electroduende; ¿les parece adecuado para ambientar la historia de "cazadores de sombras" en sus 3 partes? La entrada queda abierta para que expresen sus opiniones.

Además, hago un pequeño adelanto sobre una agradable -espero- sorpresa para ustedes, mis amigos, que tendrá lugar en otro blog, una colaboración mía con otro compañero literato. Esto es todo lo que daré a conocer por ahora…

El dolor de la muerte: “Los demonios no somos inmortales, tampoco tú, Dante.”

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

La leyenda de Nero (DMC4): mi primer AMV

Desde principios de Octubre, hube tenido el deseo de crear un AMV (Anime Music Video) sobre algún videojuego; algunas pláticas con mi amiga Melyza me llevaron a decidir que mi primer video de este tipo sería sobre el videojueo "Shadow of the Colossus"; pero, algunas decisiones posteriores y el gran descubrimiento de este video, me hicieron cambiar de opinión, dando por resultado mi elección final del videojuego "Devil May Cry 4".

El tema musical fue un aspecto que me causó bastante problemas, escuché alrededor de 30 ó 40 piezas musicales en 3 días para poder decidirme por la más adecuada para la idea de mi video; es curioso observar que probé el tema 2 veces antes de decidirme por él y, en esas ocasiones previas, lo descarté por motivos diversos. Ahora, les presento mi primer AMV, titulado "La leyenda de Nero":


La leyenda de Nero (DMC4)

 

El tema de fondo se llama "Cry for the Moon", una canción que me encanta, interpretado por el grupo Epica. Salvo por un pequeño recorte al principio y un levísimo ajuste al final, el tema es íntegramente como la canción original. La tipografía del texto del principio, que dice "Desmodius presenta", se llama "The King & Queen font", por si alguien desea buscarla y utilizarla.

Las escenas son diversas cinemáticas del videojuego "Devil May Cry 4". Con este video, afortunadamente, no tuve tantos problemas como mis creaciones anteriores, ya que he descubierto la forma correcta de exportar mis trabajos finales de Video Deluxe 2008 a un video con formato wmv de buena calidad y sonido real integrado.

Y, claro, el detalle más importante de mi nueva creación: está dedicado a mi "musa" en la creación de videos, mi gran amiga Melyza (conocida como "LODVGM" en Youtube), gracias por inspirarme a llevar a cabo estas obras cinematográficas.

Finalmente, pido disculpas a los lectores de la historia "cazadores de sombras" por el enorme (e imprevisto) retraso del capítulo V (La promesa de Akën), pero en el transcurso de los siguientes días (lunes martes o miércoles) será publicado sin mayores contratiempos.

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

Cazadores de sombras – Capítulo IV

Al fin, estimados lectores, publico el cuarto capítulo de la primera parte de esta historia; el capítulo trata sobre las razones de Desius, un joven huérfano de 9 años que radica en una pequeña ciudad que quizá les resulte familiar.

Bueno, sin más preámbulos, he aquí el cuarto capítulo de la historia de Los Cazadores de Sombras.


Cazadores de sombras

Capítulo IV
El legado de Desius

Una despejada y soleada mañana, en medio de una pequeña ciudad próxima al cuartel general de La Orden de Los Cazadores de Sombras, se hallaban dos mendigos cercanos al mercado; parecían hambrientos. Uno de ellos era un niño de 9 años, delgado, sucio y con un rostro que demostraba astucia; el otro, un viejo andrajoso, de aspecto débil y que vestía una raída y sucia capa con algunos estandartes de guerra.

-Eriäk- dijo el niño, volteando a ver a su compañero -, llevamos 3 días sin comer algo decente, la gente no se compadece de nosotros ni siquiera por estar cerca del mercado. Estaba mejor en el refugio del que escapé hace un par de meses.
-Sí… llevas 3 días diciendo lo mismo… sé que no hemos tenido mucha suerte, Desius, pero alguien nos dará algo de comer pronto, no te preocupes- dijo cálidamente aquel hombre de unos enigmáticos y vacíos ojos azules.

Eriäk había acertado, pronto una robusta mujer se acercó a ellos y les ofreció algunas piezas de pan y un par de frutas, de lo cual Desius tomó la mayor parte y Eriäk se conformó con tomar una pequeña pieza de pan.

-Gracias señora, es usted sumamente amable…- dijo el viejo.
-No tienen que agradecerme, sólo me ha sobrado algo de comida y ustedes lucen hambrientos. Lamento no tener algo más para ofrecerles…- dijo dulcemente la gentil mujer.
-Su generosidad ha sido grande, no tendríamos por qué esperar algo más.

La mujer se marchó y pronto se perdió entre la multitud que comenzaba a llegar al mercado. Desius lucía feliz tras haber comido algo decente después de días de hambruna. Eriäk escondía sus necesidades y sufrimiento ante el pequeño Desius, afirmando que una pequeña pieza de pan bastaba para él.

Desius podía ser un niño muy joven e inexperto, pero no un tonto; sabía que su amigo padecía hambre. Decidió abandonar a Eriäk con el pretexto de recorrer la ciudad, teniendo la verdadera intención de buscar comida, y robarla de ser necesario, para su amigo. El mercado no era una buena opción, estaba atestado de personas que podrían verlo y delatarlo ante los guardias cercanos.

El decidido ladronzuelo cruzó veloz y ágilmente la mitad de la ciudad, llegando a un punto de donde no había guardias en la cercanía. Desius logró ver algunos embutidos sobre un delgado manto cercanos a la ventana de una pequeña casa; sin dudar, los tomó y envolvió con el manto; pero, para su desgracia, un caballero logró verlo desde una torre cercana y gritó de inmediato: “¡ladrón, atrápenlo!”.

El ágil niño comenzó a correr al instante, sujetando con fuerza los alimentos que llevaba; se cubrió parte del rostro con algunos jirones de su ropa para no ser reconocido fácilmente. Los ladrones eran duramente castigados en aquella ciudad, por lo que Desius sabía que debía evitar su captura o perdería una mano.

Intentó perder a los caballeros que lo perseguían de cerca, pero estos eran persistentes y sumamente habilidosos. El niño torció su trayectoria varias veces, reduciendo efectivamente el número de caballeros que lo amenazaban; finalmente, sólo dos altos y delgados caballeros habían logrado seguirlo hasta los establos del oeste.

Desius rodeó las caballerizas y se dio a la fuga nuevamente hacia el centro de la ciudad, tomando una ruta distinta a la que lo había conducido hasta ahí. Logró confundir a los últimos caballeros que le seguían el rastro al mezclarse en una oportuna multitud que transitaba por el lugar; sin embargo, el joven tomó algunas precauciones y decidió esconderse en un templo cercano por algunas horas, mientras el ambiente se tranquilizaba y él descansaba de su ardua persecución.

El astuto ladronzuelo abandonó el templo al atardecer, misteriosamente nublado; había arreglado nuevamente su vestimenta, sin ocultar su rostro, protegiendo cuidadosamente los embutidos debajo de ésta. Transitó con serenidad a través de una amplia calzada de la ciudad que lo conduciría hasta el mercado, donde su amigo le agradecería los alimentos.

El intrépido joven llegó sin dificultades hasta el mercado, donde pudo observar que su amigo hablaba con dos extraños, un hombre mayor y un joven que no lo superaba por muchos años. Estaban ofreciéndole comida a Eriäk, eran personas muy amables al parecer; al parecer, él había corrido graves peligros en vano. Desius decidió no intrometerse y mantenerse alejado de su amigo mientras conversaba con aquellos sujetos desconocidos.

Repentinamente, vio que su colega huía velozmente de la escena… era sorprendente ver que demostrara tal agilidad; los otros dos sujetos comenzaron a correr pocos instantes después, Desius entonces vio hacia donde habían puesto la mirada por última vez su amigo y las otras dos personas… una horda de demonios se acercaba hacia ese lugar, parecían tener planes de conquista porque algunos portaban varias armas.

Desius no dudó en imitar a su amigo y emprendió la huida hacia el este de la ciudad, sabía que ahí podría encontrar un camino seguro para llegar hasta el cuartel de los cazademonios próximo a la ciudad. Comenzó a correr en medio del caos desatado en poco tiempo por la presencia de los demonios.

El intrépido joven hizo gala de toda su agilidad y destreza al esquivar obstáculos, personas, animales y demás adversidades del camino; hasta que tres fornidos, oscuros y aterrados demonios alados le interrumpieron el paso… los 3 alzaron sus ensangrentadas cimitarras y comenzaron a realizar violentos movimientos a su alrededor… decenas de cadáveres cayeron al suelo: cercenados y mutilados; pero Desius, inmóvil por el horror de aquella escena, prevalecía vivo e intacto.

Los demonios dirigieron sus pequeños y oscuros ojos hacia él… y emprendieron el vuelo hacia el centro de la ciudad. Desius tardó algunos minutos en reaccionar… pero no reparó demasiado en aquel extraño suceso y continuó con su huida. Repentinamente, un enorme y aterrador monstruo alado con garras cubiertas de sangre se impuso ante el confundido niño; lo tomó con una mano, pero lo soltó de inmediato… parecía no tener interés en devorarlo, asesinarlo o torturarlo… el demonio comenzó a volar nuevamente.

La ropa del aterrorizado niño estaba cubierta de sangre; aún confundido y atónito ante su increíble suerte, el pequeño niño siguió su huida hacia el cuartel general de los cazademonios. Llegó pronto hasta un pequeño bosque, la única barrera que le impedía estar a salvo… si se podía considerar que corría peligro ante los atroces seres que le habían perdonado la vida.

En medio del bosque, encontró a un hombre lobo combatiendo a media docena de demonios fuertemente armados, algunos le disparaban delgadas flechas negras. Desius torció su ruta en ese punto e intentó tomar el camino más corto hacia su destino.

Al fin, el cuartel de La Orden estaba frente a él… pero el panorama no era muy alentador, había varios cadáveres esparcidos alrededor de la fortaleza de los cazademonios y decenas de batallas de caballeros humanos contra cientos de monstruos de la oscuridad. Los combates eran impresionantes, especialmente porque algunos caballeros demostraban tener mayor fuerza o agilidad que los propios demonios.

Un imponente demonio, oscuro como una noche sin estrellas ni luna, de penetrantes ojos rojos y una figura aterradora cubierta por una delgada armadura similar a la de los cazadores de sombras libraba una cruenta batalla contra 5 cazademonios, pero parecía tener la victoria asegurada, ya que una diabólica sonrisa adornaba sus feroces facciones.

Repentinamente, el demonio volteó a ver a su alrededor… posó su atención un segundo en Desius; ésa fue una inigualable oportunidad para sus adversarios, quienes no dudaron en golpearlo con toda su fuerza y utilizar ágilmente sus alargadas espadas gancho para mutilarle un brazo al demonio; quien, sorprendentemente, tomó forma humana por un efímero instante… o eso creyó ver el confundido joven, azorado ante el caos que presenciaba.

El oscuro demonio, en evidente desventaja por la pérdida de su brazo, gritó de forma sonora y áspera: “¡RETIRADA!” y de inmediato comenzó a correr hacia donde se hallaba Desius; y, estando junto al aterrorizado niño, le dirigió una extraña mirada, parecía ser la mirada de una persona común y corriente, pero a través de dos pequeños y rojizos ojos demoníacos.

Una numerosa horda de demonios comenzó a huir de inmediato, siguiendo a su líder, hacia las profundidades del pequeño bosque. Desius, confundido y paralizado por el terror de ver a cientos de demonios correr hacia él, se desvaneció en medio de aquel caótico y oscuro ambiente.

Desius despertó al amanecer, con vestimentas limpias y en una pequeña, bien iluminada y pulcra habitación blanca. Lo rodeaban una robusta mujer de cabello rojizo oscuro y ojos verdes, bastante próxima a él; 2 jóvenes mujeres sosteniendo algunas mantas, cerca de la puerta de la habitación; y un caballero de La Orden.

-¿Dónde estoy… qué ha pasado…?- preguntó un poco confundido Desius.
-Estás a salvo, pequeño- dijo la amable señora más próxima a él-. Estás en el cuartel general de La Orden de Los Cazadores de Sombras.
-Pero… ¿qué ha pasado…? Vi cientos de demonios… y…
-No tienes de qué preocuparte, cariño; estás a salvo. Pronto podrás ir a tu casa, este caballero te escoltará gustosamente hasta allá- la gentil señora señaló al caballero, al tiempo que éste le dedicó una sonrisa al niño.
-Pero… yo no tengo adónde ir… soy huérfano, y…
-No hables más pequeño- dijo con una dulce sonrisa su interlocutora- éste será tu nuevo hogar, aquí podremos brindarte cobijo, protección y alimento. Además, podrás aprender a ser un gran guerrero como los cazadores de sombras.
-Sí… eso sería muy bueno…
-Toma cariño, bebe este té… tómalo todo, aliviará tu cansancio y un par de heridas insignificantes que tienes en las piernas.

Desius tomó un par de sorbos del té rojo pálido y, al instante, tuvo una agradable sensación revitalizante en todo el cuerpo. El joven niño decidió permanecer en el cuartel por una razón muy especial y que jamás revelaría a alguien más… descubrir por qué los demonios no lo atacaban, por qué aquel demonio negro decidió perder la batalla para verlo por un momento… qué clase de maldición cargaba consigo… y esas cuestiones sólo podría resolverlas a través de las enseñanzas de los cazadores de sombras.


Lamentablemente, no he podido concluir lo que deseaba publicar junto con esta entrada, es algo un poco más complicado de lo que creí; pero vale la pena, espero que para el viernes o el siguiente lunes pueda tenerlo listo realmente… será una gran sorpresa.

Respecto a esta encuesta, ha quedado decidido y marcado por la tendencia que publicaré un capítulo cada lunes y viernes; ahora pueden tener la certeza de cuándo esperar un nuevo capítulo de esta historia. Además, ahora responderé los comentarios más relevantes a nivel general en el índice general de la historia, en la parte final; pronto haré importantes aclaraciones en dicha entrada, la cual muestra -en la parte superior- la última fecha en la que fue actualizada, por lo que podrán saber fácilmente si ya la he actualizado o no.

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.

Cómo crear pinceles a partir de imágenes (tutorial en photoshop)

Con ésta, dará comienzo una pequeña y esporádica serie de entradas acerca de diseño gráfico, quizá publique una cada 1 ó 2 meses; Éste es un mini tutorial acerca de cómo crear pinceles (brushes) para photoshop a partir de cualquier imagen que nosotros deseemos o necesitemos. Lo he hecho en video, pero lo explicaré igualmente de forma escrita en esta misma entrada.

Videotutorial
(Importante leer la descripción del video en youtube)

 

Explicación escrita

Comenzaremos por abrir la imagen con el programa de Photoshop. Podemos hacerlo desde fuera del programa, con la opción "abrir con", o desde dentro, usando la opción "abrir" en el menú "archivo".

Teniendo la imagen en Photoshop, procederemos a aislarla o renderizarla, como conozcan el procedimiento. Para ello podemos usar las herramientas de selección, lazo o varita mágica. Sugiero usar varita mágica cuando tengamos un fondo de color uniforme que seleccionar. Borraremos las partes que no nos serán útiles de la imagen para formar el pincel, como el fondo o algún elemento que no deseemos incluir.

Es importante modificar el color de la imagen para que podamos ver cómo será realmente el pincel. Hay muchas maneras, utilizando filtros, ajustes, capas de relleno, etc.

El paso más importante, crear el pincel; para esto, debemos ir al menú "edición" y escoger la opción "definir valor de pincel". Le daremos un nombre cualquiera al pincel para poder identificarlo posteriormente. Teniendo la herramienta de pincel seleccionada, lo buscaremos entre nuestra colección; será el último del listado.

Nuestra creación es un pincel más: podemos cambiarle de diámetro, dureza, color, etc. Los pinceles tienen muchos usos, es cuestión de hallar el pincel adecuado para el propósito deseado; podemos crear fácilmente siluetas, marcas o elementos repetitivos en una imagen.

Un detalle importante de mencionar es que, al cambiar de colección de pinceles, Photoshop nos preguntará si se desean guardar los cambios de la colección actual, a lo que debemos responder afirmativamente (o no para descartar nuestro nuevo pincel).

Si deseamos borrar el pincel, basta con ir a la colección donde se halla guardado, darle click derecho y seleccionar "eliminar pincel", aceptando la posterior confirmación.

Cualquier duda o sugerencia será bien recibida y atendida, de ser necesario, en la brevedad posible.

Nota importante: No publicaré comentarios en mis propias entradas, la razón aquí.

Saludos,
Desmodius.