Cómo separar párrafos en los textos

HtmlÚltimamente he notado que varios blogueros utilizan un guión para separar los párrafos de sus entradas o el texto de su blog, por eso voy a escribir un breve tutorial de las opciones que ofrece el editor de texto de Gamefilia para evitar tal “separador”.

Como sabrán, un simple enter (en vista de texto enriquecido) separa dos párrafos con las etiquetas HTML de “p” (sin vista de texto enriquecido), en medio de ambos párrafos queda una línea en blanco que puede ser más o menos espacio del que deseemos tener.

En caso de querer manipular este espacio libremente, existe el salto simple que corresponde a la etiqueta HTML de “br” y se logra con shift + enter si no desean manipular directamente el HTML del texto. Cuando se separan dos párrafos, puede emplearse la cantidad de saltos de línea adicionales que se requieran para aumentar el espacio entre ambos, aquí algunos ejemplos:

Un párrafo.

Otro párrafo.


Una línea.
Otra línea.


Texto…

Texto separado con dos párrafos y dos saltos de línea adicionales.


Quienes preparamos el texto de las entradas previamente en un procesador de textos, como Word o Writer, tenemos algunos problemas al momento de pasar el contenido al editor de texto de Gamefilia; para evitarlo, yo suelo copiar el texto a un editor de texto plano, copiar y pegarlo en la entrada, darle el formato necesario y separar los párrafos u otros aspectos similares manualmente.

Si alguien lo ve útil, puedo crear otra entrada dedicada exclusivamente a cómo copiar el texto de un programa y pegarlo en el editor de Gamefilia para que no haya fallos significativos, texto basura u otros errores similares.

 

 

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Saludos,
Desmodius.

Sueños recurrentes

Sweet Dreams by Devi“La huella de un sueño no es menos real que la de una pisada.” George Duby. Estimados lectores, esta entrada es sobre el bello campo de los viajes oníricos; resulta cierto que todos los días, o al menos cuando dormimos, soñamos con diversas situaciones, personas y un sinfín de elementos que usualmente no solemos recordar al despertar.

En inesperadas ocasiones somos capaces de retener nuestros sueños cuando abrimos los ojos y relatarlos como si hubiesen sido sucesos fantásticos vistos en televisión o extraídos de un libro. La persona que pueda recordar algunos sueños anteriores, de días, meses o años anteriores, puede notar que a veces se dan “sueños recurrentes” y son aquellos cuyas situaciones o elementos se repiten en diversas ocasiones.

Yo he tenido algunos sueños recurrentes con lugares pintorescos, algunos que no tengo idea si alguna vez he visitado y otros que reconozco perfectamente. Por ejemplo, hay una escuela con la que he soñado diversas veces, no en todos los sueños veo la misma parte, pero estoy consciente de que he estado antes ahí.

Es un campus majestuoso con muchos edificios y una torre de reloj bastante alta en el centro, cuya parte más alta está formada de cristal; alguna vez soñé estar ahí, en la parte superior había una oficina con algunos guardias de seguridad y se estaba cometiendo un crimen.

Entre otros sueños, también destaca el de dos ciudades, una es colonial y muy pintoresca de calles estrechas y empedradas; ahí tuve un par de incursiones con un primo. La otra ciudad está en un sitio remoto, con diversas casas hacinadas y donde las calles no están pavimentadas; después de soñar varios días con ese sitio, pensé “debo hallarla algún día, debe ser un lugar importante para mí”.

En Año Nuevo tuve un grato sueño, con mi familia y amigos, que pude recordar vívidamente. Lo anoté de forma resumida apenas desperté y posteriormente lo transcribí en un documento de Word de tres páginas, anotando cada pormenor que podía recordar. Fue un hecho curioso, ya que hasta ese día jamás había podido rememorar tan clara y detalladamente un sueño, el cual además abarcó un periodo de aproximadamente dos días (dentro del mismo sueño).

Y ustedes, queridos lectores, ¿alguna vez han tenido un sueño recurrente o uno que hayan podido recordar claramente?

 

 

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Cambiando de ideas por ver una película

Este fin de semana vi la película “Guerra de los mundos” de Steven Spielberg por primera vez y sobre se basa esta entrada, estimados lectores. Quedé fascinado con la ambientación del filme, la estupenda actuación de Tom Cruise y Dakota Fanning y, por supuesto, la adaptación de la trama original de H. G. Wells (francamente, no la he leído) que realizó el director.

Guerra de los mundos

Después de verla, me dispuse a investigar ciertos datos sobre la novela original en la que se basó la película y otros datos más, siempre me agrada indagar en la información de las películas que veo por simple curiosidad.

Al estar leyendo el correspondiente artículo de la trama original en Wikipedia sobre ello, encontré una imagen muy curiosa sobre los trípodes que diezman a la humanidad:

Trípode

Comencé a reflexionar sobre el tema: “¿Así se imaginaban antes los trípodes que se describen en la historia? Son muy diferentes a los que ideó Spielberg.” Entonces me percaté de que nuestra visión del futuro, a mediano o largo plazo, está basada siempre en nuestro presente (especialmente en el campo de la tecnología). Aunque imaginemos maquinaria, aparatos y demás artefactos sofisticados e imposibles para nuestra época, siempre tienen como base lo existente en el presente.

Recordé la trama de una de mis historias, una de las escasas que he ambientado en un futuro lejano, llamada “Zy Arisleink: La historia de una guerra” y noté que sufría de ese defecto, ya que las máquinas y armas que había ideado varios años antes lucían obsoletas de cierta forma para las posibilidades que se plantean con la tecnología actual.

Mi mente repasó rápidamente toda la trama, desde las escasas páginas que escribí hace varios años hasta las más recientes ideas que había tenido últimamente. En la historia, la introducción ante el encuentro con extraterrestres “amistosos” que lleva a revolucionar la vida humana en muchos campos era rápida y fugaz, ya en la mitad de la segunda página era un hecho irrelevante.

La tecnología de los mejores soldados (NE-3) era muy potente y revolucionaria, pero la base sobre la que estaba ideada era obsoleta y poco atractiva. Las naves y vehículos que imaginé en un principio, podrían ser fácilmente estilizados y mejorados en gran medida ahora.

Repentinamente, me dije a mí mismo: “Hay que comenzar de cero nuevamente, hay que renovar la historia y replantearse todos los elementos de la trama.” Durante varias horas, estuve pensando en el desarrollo de la historia y cómo debía cambiar. Finalmente, cambié de forma radical muchos detalles de la trama, así como el ritmo de la narración.

Ahora mi idea es destacar más los eventos previos al encuentro contra los extraterrestres aliados y la guerra contra los extraterrestres enemigos. Detallar más ampliamente cómo se pudo crear la armadura del mejor soldado entre los humanos, etc.

Esto me condujo a una idea que tuve hace en julio de 2008, según el archivo de texto donde anoté la idea, que consiste en dividir la historia en tres diferentes partes; ya desde ese entonces el nombre de la tercera parte estaba definido como “Guerra de fantasmas.”

Es así, estimados lectores, como ver una simple película me ha llevado a cambiar de ideas sobre una de mis historias más especiales y que deseo ver finalizada algún día. Y a ustedes, ¿los ha hecho cambiar de ideas alguna película o algún otro medio?

P.D: Casi lo olvido… ¡primera entrada del año nuevo! y, además, es la entrada 111.

 

 

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