«Este juego es Dios»

Que gran frase… La primera vez que la leí me partí el culo de risa porque me pareció original, curiosa, incluso inspirada. Con el tiempo fué apareciendo más a menudo en montones de blogs sobre juegos pero en un contexto más radical por así decir y ya no me pareció tan acertada. Al final terminé dándome cuenta de que hay que tener sumo cuidado con aquellos que utilizan esta frase para definir un juego que les gusta, pues se trata de «una raza aparte»: los fanboys

Un fanboy viene siendo aquel que es leal hasta la muerte a un juego o a una compañía desarrolladora sean una porquería o una virguería (le da lo mismo). Esta gente, por decirlo de forma educada, se posiciona en un extremo de la balanza y no sale de ahí jamás, siendo realmente alucinante la manera que tienen de atacar (o acribillar más bien) a todo aquel que piense de forma diferente a ellos y lo hacen sin piedad, sin miramiento alguno, sin el menor sentido de la proporción insultando y humillando tanto como les parezca necesario dando la impresión de que lo hacen más que nada para convencerse a sí mismos, como si necesitasen rebajar a su «rival» para poder elevarse ellos mismos y así poder dormir tranquilos por la noche.

Esta mentalidad tan radical es más propiade adolescentes quinceañeros que de gente adulta de 25 o 30 años por lo que lo acabamos pasando un poco por alto, pues en la treintena la gente suele tener una mente más estable. Sería preocupante encontrarse a alguien de esta edad y que tenga esta forma de pensar.

Todo esto viene a cuento de mi anterior entrada en el blogdonde mencionaba solo algunos de los que para mí son los juegos más sobrevalorados de todos los tiempos dando algunos argumentos a tal efecto, y repito que solo es mi opinión, tengo derecho a tenerla señores fanboys y si alguien no la comparte me parece muy bien, lo respeto, pero no hay necesidad de insultar. El caso es que me decidí a colocar el link a esta última entrada en www.meneame.net más que nada porque quería conocer la opinión de otras personas y me encontré con que la gente no solo no estaba de acuerdo conmigo (muy normal, no es nada raro) sino que consideran que sus opiniones valen más que la mía (¿?) o la de cualquiera que tenga la suficiente personalidad como para no pasar por el aro. Todo esto no sirvió sino para hacerme sentir la más profunda vergüenza ajena que jamás haya sentido antes.

Lo más triste del asunto es que para hacer valer sus argumentos, las cabecitas de estos personajes sueltan perlas de sabiduría del tipo “Estos juegos se le han atragantado al autor y por eso los critica” o “Solo buscas crear polémica” o mejor aún, por el hecho de que he criticado que Far Cry no tiene un gran argumento, van ellos (muy simpáticos, eso sí) y espetan: “Gran Turismo como no tiene argumento debe de ser un juego malo”, como queriendo comparar el tocino con la velocidad. En fin, sin comentarios.

Me parece lamentable que a estas alturas de la vida se respete tan poco la opinión de los demás e incluso esta sea objeto de burla y desprecio por el mero hecho de no coincidir con la de la gran mayoría. Para colmo, se nos critica a los que no pensamos como todos, de un modo cínico simplemente porque está de moda ir por la vida en plan pedante imitando a ese fenómeno mediático llamado Risto Mejide, que al parecer es un tío guay, es lo más de lo más y mola mogollón ser como él. Muy triste.

Si os fijáis, esto no ocurre en ningún otro ámbito, no ocurre con las películas o con la música y mucho menos con los libros (para eso, primero la gente de este país tendría que leer algo más aparte del Marca). Todo esto me recuerda a cuando hace algunos años solía leer la revista Hobby Consolas y en ella había una sección (creo que se llamaba el contrapunto) que para lo único que estaba era para que los seguidores de una u otra consola se insultaran unos a otros sin cuartel. A veces hasta te reías con las ocurrencias de diversos elementos, pero en el fondo todo aquello no era más que un signo de la inmadurez de la gente. Menos mal que con el tiempo terminaron por eliminar aquella sección.

Ante tal panorama ya no me extraña ni lo más mínimo que a los aficionados a los videojuegos se nos tache de inmaduros o infantiles y que no se respete esta forma de entretenimiento, pues lo cierto es que tampoco hemos hecho nada para evitarlo.

Tenemos lo que merecemos.

Sobevalorados

Hace unos días hablaba de las que a mi parecer son algunas de las películas más sobrevaloradas de todos los tiempos, así como de algunos directores cuya fama también es inmerecida. Hoy es el turno de los videojuegos (y seguramente mi sentencia de muerte ;-D ). Empezaré por uno relativamente reciente: Far Cry.

Veamos… para empezar, este juego posee una dificultad endiablada; provocada, eso sí, por su tremenda IA, aunque también el daño recibido es excesivo. Cierto es que la IA es adaptable, de modo que si la diñas unas cuantas veces en el mismo lugar, los enemigos se “agilipollizan” en cierta medida, pero a veces no llega a ser suficiente (y si no a ver quién es el guapo que tiene bemoles a decirme que la última parte sobre el volcán le resulta sencilla). Esto corta drásticamente la sensación de continuidad del juego al tener que repetir la misma zona una y otra vez hasta el punto de que te ríes del tal Neo en Matrix y su Déjà Vu con el dichoso gato.

Lo “bueno” es que no te pierdes mucho (a pesar de llegar a desesperarte) porque carece de cualquier vestigio de lo que se llama comúnmente “argumento”; porque aceptémoslo, no tiene argumento alguno (ni siquiera algo que se le parezca remotamente) por mucho que pretenda tener un pequeño giro de los acontecimientos en medio, el cual es bastante previsible. Recuerda hasta cierto punto a un clásico de la literatura: La isla del doctor Moreau (H.G. Wells) pero en plan fantoche y sin mucha chicha. Es decir, un refrito (o un plagio malamente camuflado) que no aporta absolutamente nada. Este juego arrasó, más que nada por sus gráficos, su física y su IA, pero no tiene nada, NADA que contar.

  En el número dos tenemos a Final fantasy 7. Es un juego bueno, es cierto. Muy bueno. Pero no es ni de lejos el mejor de la historia, ni tan siquiera uno de los mejores. Personalmente, este juego lo acabé hace un par de años tras acabarme el 8 y el 9, por lo que tal vez este sea el motivo de que no me impresionara. Esto unido a que ya había visto la película La fuerza interior (cuyo argumento bebía bastante del juego) contribuyó a que me supiera a poco, me dio la impresión de que el argumento daba para mucho más y no supieron aprovecharlo, por no hablar de ese final tan ambiguo y abierto (por no decir insulso, después de unas 60 horas de juego). Lo cierto es que el 8 es muy superior en historia: el tema de la compresión del tiempo es un concepto muy, muy original (otra cosa es que sea científicamente posible…), mientras que la hipótesis de Gaia ya no era tan nueva en el momento de salir a la venta el 7.

Por otro lado, seguramente no habrá muchos de acuerdo conmigo pero, el caso es que mucha de la fama que tiene no es tan debida a la calidad del juego en sí, como al fanatismo de toda una legión por empeñarse en encontrar una forma de que Aerith no muera, o incluso de resucitarla.

Luego están los “fallos” de todo Final fantasy, el dichoso sistema de combates aleatorios. Esto puede que les encante a los nipones pero… venga… ¿de verdad soy el único occidental, o al menos el único españolito, al que llegan a aburrirle? En todo Final fantasy empiezas con ansia e ilusión hasta que llegas a un punto en que te atascas y tienes que largarte a combatir por ahí para subir 20 niveles y así poder continuar tras cargarte al maloso que te estorbaba.

Podría seguir sacando fallos pero ya serán suficientes, pues a estas alturas ya empiezo a oír bajo mi balcón un par de centenares de fanáticos echando espuma por la boca y fuego por los ojos blandiendo antorchas y hoces, gritando ¡A la hoguera con él! ¡Hereje! XD

Vamos a ver. Si existe algún juego en el mundo mundial que posea más fallos que el de la foto de arriba (o sea Oblivion para los que han estado viviendo en un caño o similar…) por favor, que alguien me lo diga. Porque la verdad es que esto no tiene nombre, no comprendo cómo hay gente que le da un 10 de nota y lo cataloga de obra maestra (tal vez no lo han jugado lo suficiente…)

Primero el menú, cutre a más no poder, que hasta da la sensación de que estás jugando un juego del año de la tos, con las letras tan grandes (incluso a máxima resolucción) que parece que van a salir de la pantalla para comerte. Luego está la traducción (por llamarlo de alguna manera) con tantos errores que se lleva el guiness. Una vergüenza.

   Los gráficos… que sí, que los escenarios son la releche y más (aunque repetitivos en diseño, ojo) pero… ¿es que nadie se ha fijado en los caretos? Ya no digo lo difícil (imposible) que puede resultar el intentar reproducir tu rostro con el editor, es que ya es el hecho de que al crear uno aleatoriamente salen unos tomates con ojos que pa´ que… Y luego fijaros en las caras de los NPC y ya me contaréis. ¿Misiones secundarias?: aburridas y repetitivas. ¿Argumento?: nada del otro mundo (aunque Shivering isles ya es otra cosa, todo hay que decirlo). ¿Queréis que hable de los cuelgues…? Mejor no ¿verdad…?

Admito que el juego tiene su gracia y hasta resulta divertido a ratos, pero es una desilusión grandísima esperarlo como agua de mayo con la intención sincera de pulirse sus más de 300 horas para al final dejarlo tras acabar la historia principal más unas cuantas misiones secundarias por pura decepción y aburrimiento, tras apenas unas 50 horas (que bien le llegan)

Devil may cry. Atención, pregunta para los fanáticos de este juego: ¿alguno de vosotros comprende o al menos conoce la palabra FANTASMADA? Es un juego divertido, sí. Pero no hay que pasarse tanto con las florituras del prota. Hay que cortarse un poco señores de Capcom, que por mucho menos se ha tachado a la nueva trilogía de Star Wars de ser una saga infantil, y que nadie me venga con la tontería de que “es un demonio y lo justifica el argumento y bla, bla, bla…” ¿Qué argumento? Bueno, vale… un poco sí que tiene. Pero tampoco es para tirar cohetes, no nos engañemos… que esto no es Legacy of Kain. En definitiva: un juego bueno. Pero nada más.

Por supuesto hay muchos más, pero estos son los que se me ocurren ahora, y además ahora he de ocuparme de unos asuntos así que no tengo tiempo para darle a la tecla, os invito a que me comentéis vuestros «favoritos». Lo dejo por hoy, tengo que poner unas minas en la entrada de casa y atrincherarme antes de que os abalancéis sobre mí. Hasta otra pues, y un saludo a todos.

La Iglesia del Monstruo Volador de Espagueti

   Hace unas semanas leía en un foro una entrada de lo más graciosa sobre lo sencillo que puede resultar crear desde cero una nueva religión. No le di mucha importancia aunque me eché unas risas a costa de ello, para a los pocos días encontrarme con la noticia de… "La iglesia del Monstruo Volador de Espagueti" o "Pastafarismo". Había surgido una nueva religión, me entró la curiosidad así que me puse a investigar el tema y… no tiene desperdicio.

   El Pastafarismo es una religión (o amago) cuyo Dios es el Monstruo Volador de Espagueti, un ser supremo constituido por un conjunto de espaguetis con un par de ojos, dos albóndigas (no haré comentarios al respecto…) y sus necesarios "apéndices" tallarinescos mediante los que convierte a sus creyentes, los Pastafaris. Tela marinera…
   Fue creada como respuesta a la decisión del Consejo de Educación del Estado de Kansas a finales de 2005 de permitir que se enseñe el diseño inteligente como una alternativa de la teoría científica de la evolución. Fundamentalmente es una invención de Bobby Henderson, licenciado en física (para que luego digan que la ciencia no es divertida…) para demostrar irónicamente que no corresponde y es equivocado enseñar el diseño inteligente como teoría científica, el cual niega el darwinismo y basa la vida humana en la existencia de un tal "Dios".

   Parece ser que desde entonces esta teoría está haciendo furor en internet y ya cuenta con unos cuantos miles de seguidores, hasta tal punto que ya tiene sus correspondientes diez mandamientos y por supuesto tambien su propio evangelio. Es más, en España ya se está intentando la legalización de "la 1ª Iglesia del Monstruo Volador de Espagueti con ámbito nacional", tenéis más información aquí.

   Los "Realmente preferiría que no" son una parodia de los Diez Mandamientos. Cuando Mosey el capitán pirata estaba en la cima del Monte Salsa, recibió consejo del MEV en forma de diez tablas de piedra. Éstas fueron llamadas los "Realmente preferiría que no" por el MEV, "Mandamientos" por Mosey, y "Condimentos" por su tripulación pirata, que no había escuchado antes la palabra "Mandamientos." Aunque originalmente había diez, dos se cayeron mientras Mosey bajaba de la montaña. Esto explica, al menos en parte, los laxos estándares morales de los pastafaris. Los mandamientos del MEV se refieren al tratamiento con la gente de otras fes, la adoración a Él, la conducta sexual, y la nutrición.

  1. Realmente preferiría que no actuases como un imbécil santurrón que se cree mejor que los demás cuando describas mi tallarinesca santidad. Si algunos no creen en mí, no pasa nada. En serio, no soy tan vanidoso. Además esto no es acerca de ellos así que no cambies de tema.
  2. Realmente preferiría que no usases mi existencia como un medio para oprimir, subyugar, castigar, eviscerar, o… ya sabes, ser malo con otros. Yo no requiero sacrificios, y la pureza es para el agua potable, no para la gente.
  3. Realmente preferiría que no juzgases a las personas por su aspecto, o cómo visten, o la manera en que hablan, o… mira, solo sé bueno, ¿vale? Ah, y que te entre en la cabeza: mujer = persona, hombre = persona, Samey = Samey. Ninguno es mejor que el otro, a menos que hablemos de moda claro, lo siento, pero eso se lo dejé a las mujeres y a algunos hombres que conocen la diferencia entre verde mar y fucsia.
  4. Realmente preferiría que no tuvieras una conducta que te ofenda a ti mismo, o a tu compañero amoroso mentalmente maduro y con edad legal para tomar sus propias decisiones. Respecto a cualquier otro que quiera objetar algo, creo que la expresión es "jódete", a menos que lo encontréis ofensivo, en cuyo caso pueden apagar el televisor y salir a caminar, para variar.
  5. Realmente preferiría que no desafiaras las ideas fanáticas, misóginas, y de odio de otros con el estómago vacío. Come, luego ve tras los cabrones.
  6. Realmente preferiría que no construyeras iglesias/templos/mezquitas/santuarios multimillonarios a mi tallarinesca santidad cuando el dinero podría ser mejor gastado en (tú eliges):
    1. Terminar con la pobreza.
    2. Curar enfermedades.
    3. Vivir en paz, amar con pasión, y bajar el precio de la televisión por cable.
      Puedo ser un ser omnipresente de carbohidratos complejos, pero disfruto de las cosas sencillas de la vida. Yo lo sé, para eso SOY el creador.
  7. Realmente preferiría que no fueses por ahí contándole a la gente que te hablo. No eres tan interesante. Madura ya. Te dije que amaras a tu prójimo, ¿no entiendes las indirectas?
  8. Realmente preferiría que no le hicieses a los otros lo que te gustaría que te hiciesen a ti si te van las… eh… las cosas que usan mucho cuero/lubricante/Las Vegas. Si a la otra persona también le interesa (conforme a #4), entonces disfrutadlo, sacaos fotos, y por el amor de Mike ¡usad un PRESERVATIVO! En serio, es un pedazo de goma. Si no hubiera querido que disfrutarais al hacerlo habría añadido pinchos, o algo.

Uno de los argumentos ontológicos que demuestran la existencia irrefutable del gran MVE o MONVOLE (que es como se conoce informalmente a su "Fideeza") y que está basado en el razonamiento de Santo Tomás de Aquino para demostrar la existencia de Dios, es el siguiente:

  • Premisa 1: El Monstruo Volador de Espagueti es un ser que tiene toda perfección.
  • Premisa 2: La existencia es una perfección.
  • Conclusión: El Monstruo Volador de Espagueti existe.

   Una vez descubierta tan reveladora verdad sobra la existencia del verdadero Dios, uno puede convertirse al Pastafarismo y disfrutar de numerosas ventajas como son tener los viernes como fiestas de guardar y acceder a una fábrica de strippers y un volcán de cerveza una vez hayamos llegado al cielo, además es obligatorio vestir como un pirata. ¡Yo me convierto ya!

   No podemos obviar tampoco el hecho de que ya se han descubierto pruebas fósiles de la existencia del único Dios verdadero. Sin ir más lejos, aquí tenéis una fotografía que espero que os sirva para iluminaros:

   Muchas de las "creencias" propuestas por Henderson fueron elegidas con intención de parodiar los argumentos comúnmente usados por los defensores del diseño inteligente:

  • El universo fue creado por un Monstruo Volador de Espagueti invisible e indetectable. Todas las evidencias que erróneamente apoyan la evolución han sido plantadas intencionadamente por este ser, con el objeto de poner a prueba la fe de sus fieles.
  • El MEV hace que todo parezca más viejo de lo que es en realidad. Por ejemplo, cuando un científico realiza un proceso de fechado por carbono en un objeto arqueológico, podría ver que aproximadamente 75% del carbono-14 se ha desintegrado, por emisión de neutrones, a nitrógeno-14, e inferir que este artefacto es de aproximadamente 10.000 años de antigüedad, ya que la vida media del carbono-14 parece ser de 5.730 años. Pero de lo que el científico no se da cuenta, es que cada vez que realiza la medición, el MEV está ahí, cambiando los resultados con Su apéndice tallarinesco.
  • Aunque el MEV posee un nombre, éste es tan hermoso y difícil de pronunciar que no sólo mata a quienquiera que lo intente, sino también a todo ser dentro de un radio de 6,0534 kilómetros. Este radio se duplica cuando uno trata de escribir o mecanografiar su nombre. Esto fue hecho a propósito por el MEV sólo para entretenerse.
  • El calentamiento global, los terremotos, los huracanes y otros desastres naturales son consecuencia directa de que desde los años 1800 ha disminuido el número de piratas. En el sitio de Henderson se presenta un gráfico que demuestra la correlación inversa entre la cantidad de piratas y las temperaturas mundiales. Este componente de la teoría acentúa la falacia lógica esgrimida por los creacionistas de que la correlación implica causa.
  • Bobby Henderson es el profeta de esta Primera Iglesia Unida del Monstruo Volador de Espagueti.
  • El símbolo principal es una cruz, que en vez de tener un Jesús crucificado, tiene un tenedor para comer espaguetis.
  • Las oraciones a "Él" deben terminar siempre con la palabra "RAmén" en vez de "Amén". Ramen es un tipo de fideo japonés.

   Ejemplo:

Oh Tallarines que están en los cielos gourmets
Santificada sea tu harina
Venga a nosotros tus nutrientes
Hágase su voluntad en la Tierra como en los platos
Danos hoy nuestras albóndigas de cada día
y perdona nuestras gulas así como nosotros perdonamos a los que no te comen.
No nos dejes caer en la tentación (de no alimentarnos de vos)
y líbranos del hambre…
RAmén.

 

Para fnalizar quisiera proponer una recogida de firmas para que la gente de Lucasarts se encargue de hacer la "adaptación" a aventura gráfica de la historia más grande jamás contada.

RAmén.

Sobrevaloradas

En ocasiones nos dejamos llevar por el bombo (hype) que otros le dan a ciertas cosas. Casi como si nos lavaran el cerebro, acabamos creyendo que pensamos lo mismo que la mayoría, creemos estar de acuerdo cuando en realidad no es o no tiene porque ser así… Los expertos en marketing saben mucho de esto, saben bien como montárselo para ponernos los dientes largos ante un producto cualquiera que nos quieran vender, pero que al final resulta que se desinfla por todos lados y no es más que un envoltorio vacío, solo que no somos capaces de verlo.

El último caso es por ejemplo la película Cloverfield (no escribiré el título que le han dado a esta película en España porque me parece gilipollesco, siendo educado)

Así nos encontramos con una campaña de marketing perfecta en la que no se nos muestra nada por ninguna parte creando una gran expectación sobre… nada en particular, acentuado todo ello por el hecho de estar ¿dirigida? por alguien con el “prestigio” de JJ Abrams, creador de obras maestras como Alias o Perdidos (pero nada más).

Ah, pero no nos engañemos. No solo los encargados del marketing de una obra cualquiera son los culpables de este artificio, también están los supuestos profesionales del sector de la crítica, que muchas veces son los primeros en caer ante tamaña maquinaria de lavado cerebral…

Pues bien, a día 28 del mes que corresponda, vas fiel y puntual con toda la parsimonia del mundo al quiosco de la esquina para comprarte la dichosa revista de cine (a la que estás enganchado sin saber muy bien porqué) y que pescas cada mes religiosamente, todo ello para encontrarte a eso de la mitad con la crítica de la susodicha peli y comprobar que la ponen por las nubes…

Cuando finalmente acabas viendo este bodrio que no hay por donde coger (y cuyos defectos paso de comentar porque os aburriría), te preguntas que se habrá fumado el pobre infeliz (sin ánimo de ofender… o quizá sí…) al que inexplicablemente llaman “crítico de cine”, antes de ver tal engendro para que acabase echándole tantas flores (o qué comisión habrá recibido, que nunca se sabe)

Menos mal que a veces te encuentras gente que sabe de lo que habla y en efecto son conscientes de cuando una película no es digna de ser llamada tal cosa.

Pero a donde yo quiero llegar es al siguiente punto: Lo sobrevaloradas que pueden llegar a estar algunas películas e incluso algunos directores, tal vez no solo por las geniales campañas de marketing sino también por algún merecido éxito pasado. En todo caso es el bombo, el hype lo que las hace más grandes de lo que en realidad son. Aquí van unas cuantas (junto con sus directores), y por supuesto no tenéis por qué estar de acuerdo conmigo.

1- 2001: Una odisea en el espacio

He aquí una obra que en principio resulta de lo más entretenida… hasta su último tercio. No me extenderé mucho, pues surfeando por los “interneses” podéis encontrar un buen tocho de información al respecto. El caso es (aceptémoslo de una buena vez) que la última parte no es más que UNA PAJA MENTAL del “director”. Perdonadme pero he tenido que escribirlo en mayúsculas, era inevitable. Solo por esa última parte (incomprensible para muchos, innecesaria para otros, y por alguna razón… hermosamente filosófica y metafísica para otros) merecería, a mi parecer, caer en el olvido o cuando menos no ser tan valorada como es, ya que resulta de lo más absurda. No añadiré más.

2- Stanley Kubrik

Que sí. Que el tío era la rehostia y más. Que si el montaje, que si la colocación de la cámara, etc, etc…. Pero… ¿acaso soy yo el único que se duerme con sus películas? El resplandor: un tostón insufrible, Senderos de gloria: sosa y con un final más soso todavía, Espartaco: Deprimente, y con un final que hace que te entren ganas de cortarte las venas (en sentido figurado), Eyes wide Shut: la verdad es que no tengo palabras…
¿De verdad son necesarias esas escenas tan exageradamente largas? ¿y esos primerísimos primeros planos que resultan de lo más agobiantes?

3- El sexto sentido

Dejémoslo claro. A pesar de ser una buena película, en el fondo no deja de ser una más. ¿Por qué? Pues porque si le quitas el final, se queda en nada, en otra peli más de fantasmas.

4- M. Night Shyamalan

¿Existe un director más sobrevalorado? Sus dos grandes obras fueron la película anterior y El protegido, la cual es todo virtudes (en mi humilde opinión) pues su guión es impecable, pero no obtuvo tanto éxito como se merecía. ¿Qué tenemos después? Mmm… “entes” como La joven del agua (chorrada), El bosque (tontería), Señales (peñazo)

Hay muchísimas (y muchísimos) más pero no voy a comentarlas/os todas/os por dos razones: 1) porque a veces puedo ser muy vago, y 2) porque llegados a este punto, lo más probable es que ya no haya nadie leyendo lo que queda de este post.

Aun así, ya sea por puro masoquismo o por la esperanza de que alguien haya llegado hasta aquí, me dignaré al menos a nombrar unas cuantas películas más (el orden es lo de menos):

  • Titanic (sí, habeis leído bien)
  • El dilema
  • American Beauty
  • La delgada línea roja
  • Chicago
  • Shakespeare in love
  • Apocalypse now
  • La lista de Schindler
  • Ball
  • Mystic River
  • Lawrence de Arabia
  • Ciudadano Kane

Ah, pero esto no acaba aquí… aun quedan algunas por salir a la luz. ¿Acaso nadie ve el bombo con que se están anunciando ciertos estrenos de próxima aparición…? Léase Indiana Jones 4. No os confundáis, a mi me encanta esa saga, la adoro. Pero por alguna razón tengo la sospecha de que no acabará cumpliendo mis expectativas, creo que la expectación generada es demasiado grande; tanto que acabará derrumbando a la propia película. Esto es algo muy común, no es fácil satisfacer una expectativa tan elevada.

La conclusión a la que pretendo llegar es que, aunque no resulte fácil (para nada) la gente debería saber poner los pies sobre la tierra y no babear tanto por una película (o lo que sea) cuando se convierte en un fenómeno mediático de tal envergadura sin ni siquiera haberse estrenado. Y aun siendo buena, no arrodillarse ante ella como si fuera un Dios, por el mero hecho de que el 90% del mundo la tenga en un pedestal.

Cool

Me ha parecido necesario contar todo esto porque hace unos días he leído un post sobre el hype de Metal Gear Solid 4 (lamentablemente no recuerdo el autor) que estaba bastante acertado, de modo que esto solo acaba de empezar: mi próximo post será sobre los videojuegos más sobrevalorados; así que, si alguien quiere colgarme de los pulgares por haber tocado a alguna película que tenga en muy alta estima, esperad a que hable de Final Fantasy VII entre otros…

Very Happy

Un saludo a todos, y no seáis muy malos conmigo

Estais equivocados

   Es posible que muchos no estéis de acuerdo con lo que sigue pero lo cierto es (al menos en mi opinión) que el actual sistema sobre el que está montado el mercado de los videojuegos de consolas es erróneo. No en lo que concierne a las compañías de hardware que, de hecho, se forran a costa de los incautos usuarios, si no en cuanto al hecho de que no tendrían por qué ser necesarias diferentes plataformas de juego. Me explico:

Caso de un Pc: Te compras un ordenador hoy y con él puedes, además de jugar a los juegos actuales, también echarte tus partiditas a aquel juego de hace quince años con el que tan bien te lo pasaste por el mero hecho de recordar viejos tiempos. Cierto es que tal vez haya alguna incompatibilidad por el sistema operativo o cualquier otro elemento pero estas son (en la mayoría de los casos) subsanables sin mayor problema mediante parches o algún otro tipo de programa. ¿Que con el paso del tiempo tu Pc se queda corto? Vale, lo actualizas llegado el momento o te compras otro.

Aquí vemos ciertas ventajas del Pc respecto a las consolas. ¿El inconveniente? El precio…

Caso de una consola (la que sea): Te la compras en el momento de su salida a la venta (más quisiera la mayoría) y eso solo te garantiza aproximadamente unos 5 años de juegos, es decir, hasta no hace mucho no se podía usar en una consola un juego de un sistema anterior (y actualmente tampoco es que esto sea una gran realidad) y sabiendo que en unos años saldrá el siguiente modelo y no tendrás la total seguridad de que tus actuales juegos puedan usarse en este, es más que probable que tengas que almacenar el cacharro (que poco vas a usar a partir de entonces) acumulando así más trastos inútiles en casa.

Cierto es que actualmente se lanzan reediciones de juegos antiguos para otras consolas en las actuales, y hasta se pueden descargar de internet pero aparte de tener que pagar de nuevo por ellos… admitámoslo: no es lo mismo.

Ahora viene lo jodido: las exclusividades. Te decides por Sony (for exampel…) y vale, muy bien, puedes jugar a Final Fantasy o Metal Gear pero… te has quedado sin Halo… te has quedado sin Zelda… etc, etc… Con las demás pasa lo mismo pero al revés, de modo que si quieres disfrutarlos todos, te jodes y a agujerearte los bolsillos con otro trasto más que en cinco años posiblemente tendrás apartado en una esquina y no lo tirarás porque si no, no podrás volver a jugar a lo que tienes ahora si algún día te apetece. A veces tengo la impresión de que las compañías solo quieran exprimirnos porque aparte de no hacer sistemas compatibles con todos los demás tampoco los hacen completamente compatibles con los de su propia casa…  

 Y digo yo… esto con las películas no pasa… porque “anresulta” que tu metes un dvd en un lector Philips y puedes ver la peli. Metes el mismo dvd en un reproductor Yamaha (por decir una marca distinta…) y… anda, sorpresa… también ves la peli. Y así en todos… ¿por qué? Porque siguen un estándar. ¿Tan difícil sería hacer los mismo en este ámbito?

Estaría bien poder decir “me he comprado una consola nueva” y que nadie te responda “¿y cuál es?” esperando un modelo concreto que excluye cientos de posibilidades de entretenimiento. En lugar de eso preguntarían una marca y a continuación que tal se ve o que tan buen resultado dá. Claro que dentro de X años la tecnología evolucionaría y nos encontraríamos con que nuestra consola de hace 5 años no reproduce los juegos actuales pero al menos puede seguir reproduciendo todos los anteriores, tal vez hasta podrían ingeniar algún sistema para hacerle actualizaciones (limitadas por el hardware, lógicamente) y llegado el momento te compras una nueva y punto. ¿Utopía? Puede, pero en todo caso creo que sería mejor sistema que el actual. Sin dilemas a la hora de comprar, sin tener que hacer un gran desembolso cada varios años (porque para eso voy y me compro un pc) sin tener que prescindir de grandes obras maestras, y otros inconvenientes.

   Eso sí, díselo tú a Microsoft… o a Sony… o a Nintendo…

Que admiren tu «simpleza», Kreia

¿Ángel o demonio?

   «Debes saber que alguna vez existió Darth Traya. Y que ella hizo a un lado ese rol, fue exiliada, y encontró un nuevo propósito. Pero siempre debe haber una Darth Traya, la que mantiene el conocimiento de la traición. La que ha sido traicionada en su corazón, y a su vez traicionará.»

   Una de las cosas más absurda y gratuitamente criticadas en los videojuegos es la ausencia de personajes emocionalmente complejos. Podría nombrar unos cuantos que echan por tierra tal afirmación, como por ejemplo Max Payne, el antihéroe por excelencia, o el gran Sephirot, claro ejemplo de “ángel caido”; los hay a montones, pero si tengo que quedarme con uno concreto sería Kreia, de Caballeros de la antigua República, un juego incomprendido por muchos y que es más de lo que aparenta.

   También conocida como Darth Traya (su nombre cuando fue Sith), Kreia conoció la traición de la mano de Darth Nihilus y Darth Sion, pues por su codicia del poder estos la separaron de “La fuerza”.
   Pero Kreia conoce ambas caras de la moneda, pues ha estado sumida tanto en la luz como en la oscuridad, por lo que puede juzgar ambas de forma más objetiva que si solo hubiera visto una. Kreia no es una Jedi, pero tampoco es una Sith.

   Así es como Kreia llegó a la conclusión de que ninguno de los lados de la Fuerza son superiores el uno al otro ya que la Fuerza no es más que un “dios caprichoso” que solo inclina la balanza hacia un lado o hacia el otro de forma aleatoria.
Sabiendo esto, Kreia decide equilibrar esa balanza acabando con la propia Fuerza, destruyendo a todos los Jedi y ¿por qué no? También a todos los Sith, creando así una gran “herida” en la Fuerza, pues la odia, ya que según ella, los actos de todo ser vivo son manipulados por esta, y prefiere morir antes que ser una simple marioneta, aunque para ello tenga que destruirlo todo, de modo que a fin de cuentas, lo único que busca es lo mismo que cualquiera: ser libre.

   Es por esto que no se puede decir con total claridad si Kreia es pérfida o noble y no quedarse con dudas, pues la moraleja que nos acaba enseñando es algo de una simpleza tan grande que se resume una frase aparecida en Max Payne 2 y que no deja de ser una verdad como un templo: “El bien y el mal no son más que mentiras para dormir por la noche”. O mejor aun: “El bien y el mal son ficciones vacías”.
   Después de todo, ¿quién puede decir que es cada cosa? ¿Puede alguien definir que está bien y que está mal? Si nos paramos a pensar, aunque haya cosas que todos podamos catalogar claramente como buenas o malas, hay muchas otras cuya clasificación es bien difusa, así pues ¿Qué criterio hay que seguir para establecer la línea que las separa? y por otro lado, ¿no son acaso el bien o el mal nociones relativas que dependen del punto de vista desde el que se miren…?

   A mi entender, las motivaciones de Kreia no pueden estar más justificadas, aun a pesar de todo lo que ello implica, si bien es cierto que nos estamos metiendo en un terreno tal vez demasiado filosófico (para que luego digan que en los videojuegos no hay profundidad) que sería merecedor de un largo debate. El caso es que hay un motivo para sus decisiones, pues sus decisiones son su propio motivo (por paradójico que esto resulte).
   Ya me gustaría que, por ejemplo, Hanníbal Lecter tuviese unas motivaciones tan válidas (y al mismo tiempo tan contradictorias) para hacer lo que hace, sin embargo sus motivaciones se explican en la última precuela de su saga, tal vez con la intención de humanizar al personaje, y sin embargo lo único que logra (a mi entender) es dejarlo en una burda caricatura de lo que todos creíamos que era.

   Tal vez Kreia no sea el personaje más complejo que se ha creado para obra alguna, pero desde luego es muy interesante y es por ella (y muchos otros) por lo que no es apropiado decir ciertas necedades acerca de los videojuegos. Esto es todo por hoy; espero al menos haberos hecho reflexionar…

¿Esto es necesario…?

AAAAGGGHHH!!! Me persigue una tortuga!!!

   La pregunta es la siguiente: ¿son necesarias las películas basadas en videojuegos?. Vamos por partes: yo siempre había creído que una película se hace para contar una historia… (o algo parecido) pero no se puede sacar de donde no hay. Por ejemplo Super Mario Bros. No me entendáis mal, yo me lo he pasado en grande con esos juegos pero… ¿se puede hacer una película a partir de un "argumento" como el siguiente?…

   Un bigotudo y rechoncho fontanero italiano vestido como un teletubie debe recorrer un mundo multicolor pegando enormes brincos sin cansarse y coleccionando monedas mientras come champiñones y se carga tortuguitas asesinas a pisotones (literalmente) además de unos bichitos marrones (que no sabría como describir) con el fin de rescatar a una princesa (que además es de un repelente que no veas…) que ha sido secuestrada por un dinosaurio extraterrestre que va en un barco volador…
  
Del argumento de la peli no digo nada porque ya ni me acuerdo (menos mal) ni quiero acordarme (no sea que me entre dolor de cabeza) pero vamos con otra: Double dragon.

   De esta solo diré que recuerdo que en aquel momento estaba indeciso entre ir al cine a verla o decantarme por Batman Forever. Al final opté por la segunda, que aunque resultó ser también muy mala, la recuerdo con cariño porque evitó que fundiera la pasta en la otra, eligiendo así el mal menor.
   De Mortal Kombat… mejor no hablar. Lo curioso es que se han hecho ya tres o cuatro entregas, y de Street Fighter ya se ha hablado suficiente (por si fuera poco, ahora amenazan con una nueva entrega)

 Nuestra perdición

   ¿Qué decir de Doom? El juego es impresionante, pero no precisamente por su historia: Unos tipejos van a Marte a llevar a cabo no se qué excavación arqueológica y se encuentran sin comerlo ni beberlo con que abren la mismísima puerta del infierno. Ya está. Lo siento si alguien no la ha visto aun (en realidad lo envidio) pero acabo de destriparle la peli.

 

   Es el turno de la que para mí es una de las mejores sagas de videojuegos que ha existido: Alone in the Dark. Antes de verla pensé: "No puede ser que la caguen esta vez, tienen un buen argumento de donde tirar, no puede existir un guionista o un director tan patoso como para fastidiarla con esta" Que iluso puedo ser a veces…
   Cualquier parecido con el juego en que se ¿basa? a parte del título o los nombres de los dos personajes principales es pura coincidencia, y es que el ¿cine? del ¿director? alemán es todo un ejemplo digno de estudio de como no hay que hacer las cosas. Casi deberíamos aplaudirlo porque gracias a él, uno valora más el cine de verdad. "Entes" como Bloodrayne, (que el juego hasta tenía su gracia, era como un Wolfenstein fantasmilla) o la adaptación de Dungeon Siege hacen que no quiera volver a tocar un juego jamás. Por otro lado, no he visto The House of the dead pero… ¿cree alguien que sería necesario hacerlo…?

   Tampoco he jugado nunca a sagas como Silent Hill o Resident Evil pero visto lo visto… siento auténtico terror al pensar que puedan tener algún parecido con sus películas.

   Pero a veces hay algo bueno (relativamente, tampoco nos emocionemos) por ejemplo Wing Commander, que tampoco he tenido nunca el privilegio de jugar a tan valorada saga, y según dicen, la película no le hace justicia pero lo cierto es que no es mala; viene siendo como una película de submarinos pero en el espacio (quienes la hayan visto sabrán a que me refiero y saben que no estoy equivocado) sin embargo la crítica se empeña en vapulearla. Cierto es que tiene sus carencias, no es lo que se dice una gran muestra de interpretación y dramatismo pero no por ello es tan mala como la pintan, cosas más raras se han visto. ¿Cómo qué? os preguntaréis… que se yo, por ejemplo Alejandro Sanz dice que es cantante… (lo más curioso es que la gente se lo cree porque si no, no comprarían sus discos…)

   Luego tenemos Tomb Raider… bueno, estas dos cintas son entretenidas (la verdad sea dicha) sobre todo la segunda, pero hacen gala de cierto gusto por la fantasmada en muchas escenas, lo que les resta valor y credibilidad. Además uno se pregunta por qué no las han basado directamente en alguno de los juegos, ya que tenían mejores historias que contar; por ejemplo The Ángel of darkness, que paradójicamente como juego era malísimo pero sí que daba para una buena película ya que la historia estaba muy conseguida.

   Otro cantar ya son las de Final Fantasy. En el caso de La fuerza interior, se nota una clara inspiración en la historia de Final Fantasy 7, pero no han sabido aprovecharla bien. Es una película correcta pero que no deja huella, pues al finalizar tienes la sensación de que le falta algo y no sabes que es. Pues bien, es la épica de todo Final Fantasy, la historia de amor digna de reyes, el drama, la aventura, hasta el humor. Todo esto tampoco se consiguió en Advent Children, que de hecho es todavía peor. Solo un vehículo de lucimiento para la gran tecnología con la que ha sido creada, sin alma, sin algo que contar realmente, pero tenéis una crítica en condiciones con la que coincido totalmente en el blog de nuestro compañero Rapsodos 

   Por todo esto, si de mí dependiera no se harían más películas supuestamente basadas en videojuegos ya que, aunque a todos nos gustaría ver un Metal Gear Solid en cine, lo cierto es que las productoras van a lo fácil, adaptando los juegos de mayores ventas, lo cual no siempre es sinónimo de calidad. Me dejo muchas en el tintero (me estremezco solo de pensar en ellas) y para colmo tengo que lidiar con el hecho de que ya está en fase de producción Prince of Persia, una saga que amo con locura (joe como ha sonado esto…) y realmente tiemblo a pesar de estar detrás de ella Jerry Bruckheimer, que suele ser sinónimo de éxito (que no necesariamente calidad…)

   En fin, me voy a cenar, que gano más. Aguardo vuestros comentarios.

La muerte del arte

Y lo llaman arte...

   Antes de nada he de decir que esto solo es una opinión personal, por supuesto cada cual es libre de estar de acuerdo conmigo o no; en cualquier caso no es mi intención ofender a nadie. Dicho esto doy paso al Quid de la cuestión, que es el siguiente: ¿Deberíamos considerar a los videojuegos como un arte?

   Pues veréis, en mi humilde opinión la respuesta es un rotundo no. Antes de que algunos os dispongáis a colgarme de los pulgares (por no decir otra parte más "comprometida"), dejad al menos que os cuente mis motivos.
   El caso es que la Wikipedia define "Arte" del siguiente modo: "Creaciones mediante las cuales el ser humano expresa una visión sensible en torno al mundo que lo rodea sea este real o imaginario. El arte usualmente expresa ideas o emociones a través de recursos plásticos, lingüísticos o sonoros"
  
Vale. A pesar de que a la wikipedia no se le puede hacer mucho caso, lo cierto es que hasta aquí todo el mundo estaría de acuerdo en mayor o menor medida; quizá los "expertos" (presten especial atención a las comillas) en la materia podrían dar una definición más concreta, pero en cualquier caso yo creo que con lo que hay que quedarse es con la última frase, dado que en cierta visita que realicé en una ocasión a un museo, el guía turístico no decía si no que el arte no pretende más que causar o evocar una emoción en todo aquel que lo contempla o experimenta de alguna forma.

   Pues bien, esto dicho así, es válido para el cine, la pintura, escultura, videojuegos, literatura, etc… pero lo cierto es que esta definición es tan amplia que podría aplicarse a cualquier cosa. Por ejemplo el cielo, el mar o el mismo aire; cualquier cosa es susceptible de probocar una emoción, desde un bonito atardecer hasta el capullo del profesor de matemáticas de 3º de BUP que siempre nos suspendía solo porque éramos más guapos que él.
   Ahora bien, si volvemos a la primera definición vemos que esta se refiere a las creaciones del hombre, y tan sólo sobre el último caso podemos decir que fué creado por este (por desgracia). Pero ¿acaso no diríais que la visión de un atardecer o el cielo estrellado en una noche de Julio es una gran obra de arte? Estoy seguro de que sí.

   Esto es así porque cuando nos referimos a una obra de arte en una conversación corriente, hablamos de algo que siempre nos parece bello, algo que no despierta emociones negativas (por lo general) si no emociones agradables; por lo que un servidor no entiende como el cine (por ejemplo) es considerado un arte cuando se incluyen en él obras mediocres como "Colega donde está mi coche"

Si esto es arte, viva el gallinero de mi abuela...

   Ojo, tan solo es un ejemplo. El primero de muchos que me vienen a la cabeza. Si bien es cierto que la ¿peli? puede resultar entretenida según en que condiciones de embriaguez, la compañía con la que uno se ponga a verla y el estado más o menos vegetativo de las neuronas; lo cierto es que no hay por donde cogerla. Esta película (escribo esto último con una ámplia sonrisa en la cara) puede que guste a muchos y quizá podáis defenderla a ultranza argumentando que no es el ejemplo perfecto de una mala peli por el mero hecho de que puedes echarte alguna que otra risilla, pero eso no hace precisamente que sea buena. Tampoco es válido el argumento de que si me estoy riendo al recordarla, eso ya cuenta como una emoción buena, y por tanto ya es arte. NO. Porque me estoy riendo de ella, de lo mala que es, no me río con ella ni con lo bien que me hace sentir (es decir, que me río por no llorar)

   Despues de vapulear esta cinta, doy paso a la música. Aquí ya entro en un terreno más de gustos personales en cuanto a géneros ya que por ejemplo no me gusta el rap, pero el caso es: ¿se puede considerar arte a la música? En vista de lo que se lleva viendo en los últimos años, con "obras" realmente mediocres, "cantantes" de pacotilla, la mayor parte prefabricados en programas de televisión que no me rebajaré a nombrar, y que a fin de cuentas unos no son más que meras copias de otros, creados artificialmente para llenar las arcas de organizaciones seudo-mafiosas y productoras sin escrupulos que solo quieren exprimir el dinero de los sufridos padres de adolescentes descerebradas, lo cierto es que desde mi punto de vista la respuesta es: NO. No considero un arte a la música; ámbito donde nadie se arriesga a crear algo nuevo, nadie es valiente, solo se va a lo seguro (al igual que en el cine, y ¿por qué no decirlo? también los videojuegos últimamtente)

Poesía... pase. Pero ¿¿¿música???

   Por todo lo dicho, si esto es "arte", entonces yo no diría tal cosa de los videojuegos. De hecho, esto solo significa la muerte del arte, la cual parece ser que tuvo lugar hace mucho tiempo. Los juegos también tienen defectos por supuesto, pero al menos aun no han caido tan bajo como lo han echo otras creaciones de la cultura humana. ¿Llamar "pintura" a cualquier lienzo de ese tal Picasso…? venga, cuéntaselo a otro.
   Luego está el "Arte abstracto", ¿no es eso una contradicción? si es abstracto no te hace sentir nada (por pura lógica creo yo). Es más, en cierta ocasión alguien dijo (y muy acertadamente a mi parecer) que el arte abstracto es: "Un producto sin calidad, hecho por gente sin talento, vendido por gente sin escrúpulos, para gente sin las ideas claras".

   Por eso llamar "Arte" a los videojuegos sería como rebajarlos, vilipendiarlos, insultarlos. Desde que tengo el placer de jugar, he visto más hermosura (y he sentido más bellas emociones) gracias a los videojuegos que gracias a cualquier libro, película o canción. Para mí esta forma de ocio está muy por encima de cualquier otra. Así pues, solo volveré a considerar la música un arte cuando se hagan las cosas bien y sin tanta floritura, como en los 80; y al cine lo respetaré cuando me presenten una historia del calibre de "Metal Gear Solid", "Second Sight", "Outcast", "The longest Journey" o muchos otros que podría nombrar. Hasta entonces, al menos para mí los videojuegos no sólo no son un arte, si no que están por encima de él.

Por una vida mediocre

A regañadientes me presto a escribir sobre la eterna polémica de si los videojuegos son malos, dañinos, fuente de perversión, bla, bla, bla… A regañadientes porque a estas alturas sé que no podré aportar absolutamente nada a esta cuestión por mucho empeño que ponga en ello, y hasta es absurdo hablar sobre el tema pero aun así lo hago porque no he podido evitar dar mi opinión.

Hace cosa de unos días he leído una ¿noticia? en la que un politicucho yanki (o periodista, o lo que sea, ya no me acuerdo ¿á quién le importa?) y de cuyo nombre paso de acordarme, (más que nada porque para almacenar información inútil en mi cerebro tengo tiempo de sobra) ponía a caldo esta bella forma de ocio, llegando a soltar perlas como «mientras yo viva, en mi casa nunca entrará un videojuego»… En fin… mejor me muerdo la lengua (y no sin gran esfuerzo), que ya se han hecho suficientes chistes fáciles sobre ello.

Pues bien, esto no es nada nuevo, llevamos muchos años con la misma cantinela (aunque ya parecen siglos) y al principio, en mis tiempos mozos, yo hasta me lo tomaba en serio y me parecía un asunto realmente preocupante… pero claro, cuando uno solo cuenta con 14 o 15 añitos la mente aun es maleable y resulta fácil ser convencido de la mayor de las subnormalidades con solo una o dos excusas baratas. Por ello cada vez que en los medios volvía a aparecer una ¿nueva? noticia de tipo «joven mata a XXX por culpa de un videojuego (rellénense las X por lo que se considere conveniente…) » me sentía realmente preocupado, y me preguntaba si yo mismo acabaría haciendo algo así. Aquello era ridículo, era el colmo… ¡¡una crisis existencial a los 14!! (nótese que estoy siendo sarcástico) y todo por culpa de unos ignorantes que se hacían llamar expertos (vete tú a saber en qué) los cuales se aburrían y no se les ocurría nada más divertido que hacer que cargar todos los problemas del mundo sobre algo tan «simple» como un programa informático basado en imágenes en movimiento que interactúa con su usuario (que fino me ha quedado esto…).

A mis 25 primaveras me avergüenzo enormemente de haberme parado siquiera a escuchar tales necedades, más propias de gente cuyas neuronas están en pausa de forma permanente que de personas con un mínimo de cultura y sobre todo inteligencia, de tal modo que por escucharles he perdido de cada vez valiosos minutos de mi vida, que en tiempo acumulado tal vez lleguen a ser incluso días que no recuperaré jamás (que melodramático me he puesto), en los que podría haber aprovechado para ir al campo a respirar aire puro y disfrutar de las florecillas silvestres (Nótese de nuevo mi vena sarcástica). La cuestión es que he llegado a un punto en que ya no sé que me parece más cómico, si el hecho de que estos personajillos se empeñen en continuar una cruzada sin sentido contra algo que a fin de cuentas no han visto ni mucho menos probado en su triste vida, o bien que exista gente que les haga caso (porque la hay).

Por todos es sabido que en el primer caso, estamos hablando de gente que o bien su «sentido de la hipocresía» alcanza cotas abismalmente vergonzosas, o bien creen tan ciegamente lo que dicen hasta el punto de que llegan a parecer fanáticos religiosos. En el segundo caso, a menudo nos encontramos personas que, independientemente de lo inteligentes que puedan ser, llegan a hacer gala de una ignorancia suprema.

Yo por mi parte he acabado por reírme de todo esto. Sí, sí, reírme, me parece un auténtico cachondeo digno de una comedia de los hermanos Farrelly, o incluso una parodia de los hermanos Wayans. Ahora que lo pienso deberían hacer una película sobre el tema… ganaría el Oscar seguro.

   Y es que cada vez que veo una noticia de este tipo me dispongo raudo y veloz a leerla para pasar un buen rato. A veces hasta la releo. ¿Que estoy agobiado por el trabajo? pues mejor aun porque me alegra el día; a veces hasta he llegado a llorar de risa como en cierta ocasión en que una señora dijo en los medios algo parecido a lo siguiente (conste que lo de señora lo digo meramente por cortesía, que es algo que me han inculcado desde niño, queda muy elegante y no cuesta nada, aunque irónicamente es algo que escasea mucho en ese tipo de personas) «Los videojuegos incitan al alcoholismo, la drogadicción, la prostitución y el terrorismo»  Sabed que he tardado cinco minutos en escribir la frase anterior porque no he podido evitar retorcerme de risa en el suelo mientras intentaba escribirla, es más, la he tenido que escribir en tres tandas (la parte buena es que el suelo ha quedado muy bien barrido). En cualquier caso solo puedo decir una cosa: Malditos terroristas islámicos, serán viciaos los muy jodios…*

Así que seguiré pasándomelo en grande con los juegos, solo o con amigos. Y aun así me sobrará tiempo para ir al cine y disfrutar de una buena película (es un decir, porque el cine últimamente…) ir al trabajo cada mañana como buen currante que paga sus impuestos, ir de copas con los amigos, salir con mujeres, visitar sitios culturales (increíble ¿verdad? es algo totalmente inverosímil*) estar con la familia, no meterme con nadie (por alguna razón esto no cuela*) hacer deporte, ir a conciertos, etc, etc, etc…

  A fin de cuentas lo único en lo que se basa esta gente para decir que los videojuegos lo convierten  a uno en un antisocial, que «son el demonio» y que nos llevarán al apocalipsis tan largamente anunciado por la biblia (La mayor obra de ciencia ficción de todos los tiempos, os recomiendo que la leáis, es muy divertida*) es solo el realismo de los gráficos. Ni más ni menos. Porque violencia en los videojuegos la hubo siempre, al igual que en películas o libros, solo que antes «no se notaba». Al igual que antiguamente veíamos en cine tiroteos en los que literalmente acribillaban a un personaje y no salía ni gota de sangre (mientras que ahora se ve salsa de tomate hasta en la salsa de tomate), con los videojuegos pasa lo mismo. El colmo de la frivolidad y la hipocresía llega cuando se pretende censurar obras como GTA alegando que el argumento del juego va de «matar prostitutas», lo cual aparte de desconocimiento, demuestra también la más fría falta de respeto y el desprecio más absoluto por el trabajo de más de dos años de unos cien profesionales, entre otros detalles.

Es cierto que también hay juegos como Manhunt, que ya son otro cantar. Conste que no me gusta en absoluto este tipo de juegos con violencia tan explícita y gratuita, es más, los detesto, pero no por ello voy a despreciar a aquellos a quienes si les gustan. En cambio los supuestamente «expertos» (ya me cansa escribir esta palabra) pretenden censurarlo, y sin embargo hacen la vista gorda ante cualquier novela de Stephen King o películas como Saw, Hostel o muchas otras de ese tipo que sí que son realmente salvajes.

    ¿Qué se pretende entonces con intentar erradicar los videojuegos? ¿Que tengamos una vida aburrida y anodina como la de cualquiera? Hay millones de personas en el mundo que por mucho que se mientan a sí mismos continuarán con vidas insulsas, vacías y carentes de sentido, materialistas cuya máxima aspiración es irse de vacaciones en yate o tomarse unos daikiris bajo una sombrilla en la playa sin pensar en las cosas que realmente importan, amargándose por no tener todo eso sin conocer el motivo real de su amargura, sin saber exactamente lo que les aflige e intentando inútilmente amargar a los demás con palabras llenas de sabiduría* para llenar su vacío y sentirse mejor consigo mismos. Tan solo se sienten huecos, no por el hecho de no jugar si no porque no son felices con lo que ya tienen y necesitan culpar a alguien o a algo por ello, y eligieron los videojuegos. Sucede lo mismo que cuando surgieron la televisión y el cine y unos pocos se empeñaban en adoctrinar a los demás sobre las bondades de la radio y la literatura, porque el cine corroe el cerebro y te convierte en un zombi y bla, bla, bla… (claro que bien mirado, con lo que se ve en la tele hoy en día, no les faltaba razón…*)

Llegados a este punto podemos hacer un símil; todo esto no deja de ser lo mismo que cuando se enfrentan un creyente y un ateo: por muchos argumentos válidos que el ateo dé al creyente, este siempre creerá lo que quiera creerse, pues al fin y al cabo, el poder de la fé es incontestable. ¿Que un piloto de F1 se salva de un aparatoso accidente? Ha sido san Pedro que velaba por él y ha bajado a salvarle y bla, bla, bla… ¿Que un joven ha tenido un accidente de coche y en el asiento de atrás llevaba un juego de carreras? pues la respuesta también es evidente, claro…*

Conclusión: Yo paso de todo y sugiero que hagáis lo mismo. Así de simple. Me remito a una frase lapidaria de un gran juego incomprendido por muchos, «Los Señores Sith», la cual viene de perlas (aunque el contexto no sea exactamente el mismo): «La apatía es la muerte». Es decir, en cuanto la gente deje de hacer caso a tales tonterías, ya dejarán los políticos de dar la vara. Yo por mi parte intentaré no volver a escribir un post sobre este tema (por desternillante que me parezca el asunto).

Y si por todo lo anterior, estos señores creen que los que compartimos esta afición tenemos una vida mediocre, bueno… nosotros creemos lo mismo de ellos porque no son capaces de usar la cabeza para pensar, así pues todos somos iguales. Brindemos por una vida mediocre.

Ver: Sarcasmo

Así comienza…

He aquí mi primer contacto con esto de los blogs. Me he decidido a ello sencillamente porque me apetecía dar mi opinión sobre diversos temas (ya que todo el mundo gusta de dar su opinión sobre cualquier cosa hoy en día, ¿por qué iba yo a ser menos…?) El caso es que a menudo me parecen demasiado pedantes las críticas que leo sobre cine o videojuegos, haciendo gala de un lenguaje "ultrafino" con cierto aire de superioridad que a veces hasta resulta insultante; de modo que aquí estoy yo para dar mi opinión de forma humilde y sin florituras lingüisticas.

Sobre mí, solo decir que soy de Santiago de Compostela y me dedico al mundo de la informática. Soy aficionado a los videojuegos desde hace más de diez años, y fanático del cine desde hace todavía más. Tal vez la gran obra de arte en pantalla, que me atrapó y me impulsó a seguir devorando películas hasta hoy sea "Terminator 2", la cual he visto más veces de las que puedo recordar, hasta tal punto de saberme de memoria casi la mitad de sus diálogos, pero lo curioso es que no es necesariamente mi favorita hoy en día.
En cuanto a videojuegos, cuando era más joven me parecían simplemente un pasatiempo más, hasta que descubrí que también podían contar grandes historias al conocer "Dark Earth", una bella aventura gráfica que por desgracia pasó practicamente sin pena ni gloria por las estanterías de las tiendas. No fué si no hasta descubrir "Half Life" que me encontré con que no solo el anterior género podía contar con buenos argumentos, de modo que cuando quise darme cuenta ya estaba embelesado y atrapado por esta nueva forma de ocio.

Pero lo cierto es que hago más cosas en mi tiempo libre (que no es mucho), así que no espero poder dedicarme diariamente a escribir aquí aunque me gustaría, y desde luego lo intentaré. De modo que sin más preámbulos paso a dar rienda suelta a mi recién descubierta vena de escritor para describir a quien interese ese nuevo y apasionante mundo que se abre ante uno cada vez que se sienta ante una pantalla.

Así comienza…