Diario de un redactor/analista de videojuegos (Parte I)

Quien me lea habitualmente o simplemente alguna vez se haya pasado por este blog, habrá observado que las entradas que suelo escribir son bastante serias o poco dicharacheras en cuanto al lenguaje que empleo. Sin embargo, y sin que sirva de precedente, esta entrada tiene un carácter más personal.

El motivo de dicha entrada es escribir una especie de diario donde cuento mis experiencias dentro del mundillo de la prensa independiente de videojuegos. El objetivo es que esto sirva de algo para los futuros redactores que se animen a participar en publicaciones relacionadas con el mundillo, para aquellos que busquen un futuro redactor como yo en su web (ejem…) o simplemente para quitarme una espinita que llevaba clavada durante mucho tiempo. 

Los más audaces ya habréis observado la coletilla que acompaña el encabezamiento de esta entrada y si, habrá más partes. Es más, probablemente nunca termine de cerrarse este diario, pues constantemente se están escribiendo páginas nuevas en él.  Pero como siempre hay que empezar por algún sitio, empezaremos por el primero capítulo de esta aventura. 

CAPÍTULO 1: LA NEFASTA EXPERIENCIA EN EL FANSUB

Si, se que todos os estaréis preguntando: ¿esto no iba sobre videojuegos? Y probablemente llevéis razón. Sin embargo, como suele ocurrir en el día a día, todo empieza por algo que poco tiene que ver con lo que termina siendo años más tarde. En mi caso, el contacto con el mundo de los foros y la llamada "Web 2.0" se produjo de manera casual en una comunidad dedicada a Pokémon, esos maravillosos monstruitos que con los años se ha ganado a pulso ese adjetivo, aunque ahora sí en tono despectivo.

El caso es que durante mi estancia en este foro, ya surgió una primera oportunidad (algo inocente y por qué no decirlo, bastante cutre) de participar en algo. ¡Por fin iba a publicar algo que iba a ver miles de personas al otro lado de la pantalla! Iba a ser estupendo, si no fuera porque… no eran miles de personas. Seamos honestos, era una de esas comunidades en las que sólo hay tres personas: el administrador, tú y el pelota que intenta ser moderador de una web desierta. 

 

Sin embargo, todo eso queda atrás cuando consigues hacer algo de lo que te sientes orgulloso, aunque realmente no sea nada. Y ese primer proyecto fue pertenecer a un equipo fansub llamado Konoha Destiny, donde me encargaba de traducir mangas. Puede sonar interesante, incluso habrá quien lo encuentre entretenido, pero nada más lejos de la realidad. Cuando uno asoma la cabeza en un proyecto creado por personas inexpertas y con ilusiones, lo primero en lo que debes fijarte es en el equipo que forma dicho proyecto. Y ese fue mi error, pues cuando llevé dos semanas currando sin parar, me doy cuenta que estoy prácticamente SOLO y lo divertido y/o agradable, termina siendo odioso.

Muchos fueron los meses en los que entré/salí de distintos fansub pero en todos ocurría lo mismo: faltaba gente. Empezar algo de cero no era sencillo y pude darme cuenta de ello de primera mano. Y sinceramente, no me gustaría volver atrás en el tiempo, pues seguramente acabaría harto de la misma experiencia.  Pero aún después de todo, aprendí conceptos que aplicaría en el futuro y me implicó en esto de participar en blogs con escritos personales e interesantes. 

CAPÍTULO 2: PRIMERAS APARICIONES EN BLOGS DE VIDEOJUEGOS INDEPENDIENTES

Tras la nefasta experiencia vivida con el mundo del fansub, descubrí que podía escribir sobre una pasión que desde pequeño había cultivado: los videojuegos. Fue entonces cuando encontré una pequeña via de escape gracias a los blogs, publicaciones donde no hace falta tener muchos conocimientos de programación (los cuales con el tiempo, curiosamente, he ido desarrollando). ¿Cuál fue el primer blog donde participé? Si te dijera alguno te mentiría, pues ya ni me acuerdo. Sin embargo, sí recuerdo aquellos que más me marcaron de una u otra manera. La coyuntura que dio lugar a estos primeros blogs surgió de forma casual en alguna conversación random de la que no tengo tampoco muchos recuerdos.

 

El caso es que sin quererlo ni beberlo me encontré como redactor en un blog de videojuegos ubicado en… ¡Perú!. Supongo que no es necesario mencionar que soy de nacionalidad española, así que es normal que impacte un poco. Por supuesto, aunque nos unía la misma afición, la diferencia horaria, las modificaciones del lenguaje o las diferentes opiniones dentro de la redacción, no fue algo facil con lo que lidiar. Como único español en el proyecto, me sentía algo apartado.

Tuve libertad en todo momento sobre los temas a tratar y mi estancia duró un par de meses, momento en el que empecé a pensar que malgastaba mi tiempo allí. Vivir en distintos continentes y no mantener ningún tipo de contacto por la diferencia horaria para ellos debió ser magnífico, pues no tenían la necesidad de darme ninguna explicación sobre cualquier tipo de cambio. Pero entenderéis que para mí no fue tan fantástico. A todo esto hay que sumarle que, aunque tenía una base estable de usuarios, también tenía una serie de apuros económicos que no podían desembocar en nada bueno

Tras reflexionar unos minutos (no hicieron falta más), comprendí que necesitaba trabajar con personas que reunieran mismos intereses y objetivos que yo, algo que sigue siendo difícil de encontrar. 

Por eso merodeé por varios lugares sin mucho éxito hasta que perdí prácticamente toda esperanza. Total, la vida no me iba en ello, ¿verdad?. Cuando desistí de todo esto, recibí un correo de un tal Carlos Ortola donde tras ver algunos escritos míos en el blog peruano donde redactaba, me invitaba a participar en su web: Zona del Gamer. Entonces todo iba bien, pues era la otra cara de la moneda en comparación con mi anterior experiencia. Tal era este contraste que a pesar de ser español y tener el tema económico cubierto, fallaba en lo más elemental: lectores. Exacto, otra vez regresaba al punto de partida, donde te tiras durante mucho tiempo escribiendo para tí mismo y sin encontrar ningún fin productivo. Al fin y al cabo para eso están los blogs, ¿no? En fin, ya podréis deducir cual fue mi respuesta a las pocas semanas de entrar en dicha web…

 

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Mi pensamiento inicial era inaugurar esta "sección" con tres capítulos, pero vista la longitud de estos dos primeros, he pensado repartirlo para entregas posteriores. Una pena, pues a partir del capítulo 3 se podría decir que empieza a ponerse interesante. Pero para que no caiga esta afirmación en saco roto y poder memorizar yo mismo las próximas entradas, dejaré el nombre del próximo capítulo:

CAPÍTULO 3: APARICIÓNES ESPORÁDICAS EN WILDGAMES Y EL INICIO EN GAMEFILIA

 

¡Gracias a todos y un saludo!