[Crónica] Mägo de Oz llegó y hechizó Barakaldo

Desde hace unos meses, ya era conocida la triste noticia sobre la marcha del vocalista José Andrea de la banda más importante del rock patrio, Mägo de Oz. Y aunque la salida de un componente tan importante tras dieciséis años nunca es plato de buen gusto, supieron compensar a sus fans con una gira de despedida que culminó en la histórica sala La Riviera el día 30 de diciembre.

Tras recorrer toda la geografía latinoamericana, el grupo volvió a España para disfrutar estos últimos conciertos de la gira, destacando las dos últimas fechas: el 29 en Barakaldo, y el 30 en la ya mencionada Madrid. Y es que los últimos días se percibían imprescindibles para la memoria de sus fans y posiblemente para el propio grupo, pues se cerraba un ciclo vital en la vida de la banda.

Es precisamente hasta Barakaldo donde un servidor tuvo el placer de viajar para disfrutar de estos cabrones, en la sala Rock Star de la ciudad. Situada en la planta superior de un centro comercial (lo cual me sorprendió, pues no esperaba encontrar una sala de conciertos dentro de unos grandes almacenes), las largas colas de fans se aglutinaban desde varias horas antes del evento,  llegando hasta los exteriores del edificio y necesitando replegarse varias veces para formar un cierto orden. Algo lógico, pues nadie quería perderse uno de los momentos que marcarían historia en el grupo. Colas formadas por personas de todas las edades y gustos musicales, pues si algo ha sabido demostrar Mägo de Oz desde sus comienzos, es que la música puede caminar por distintos estilos, pero siempre bajo un mismo común denominador: hacer disfrutar al que la escucha. Y con esas intenciones entramos en la sala, disfrutar con cada acorde por encima de la triste noticia de la marcha de José.

Sin teloneros, no como en otros conciertos de la gira, los Mägo irrumpieron en el escenario muy puntuales y profesionales, lo cual es de agradecer. A las 21:00, y con la hermosa introducción Gazza Ladra, el grupo nos introducía en ese gran huracán que estaba por llegar: la rápida Satania. Un agudo aplastante invadió la sala en apenas los primeros compases y un público entregadísimo atestiguaba lo evidente: José no ha perdido ni un ápice de calidad vocal. Era su momento, el momento de un grupo que aún tiene mucho que demostrar pero que en esta ocasión sólo tenía un objetivo en mente: despedir por todo lo alto lo que ha significado esta intensa etapa musical en la banda. Quizás por esto, las intervenciones de Patricia Tapia, corista del grupo, quedaron relegadas de principio a fin en un segundo plano excepto en aquellas canciones donde su presencia es imprescindible.

 

Tras toda la metralla inicial, el público no tuvo tiempo para descansar, pues el grupo continuó con otra clásica canción de su repertorio, Maritornes. Magistral la conexión de todos sus integrantes, que aunque derrochaban el carisma con el que hacen vibrar a todos sus fans, esa noche cedieron mayor protagonismo al querido cantante, lo cual agradeció el público a lo largo del concierto, pues no pararon de vitorear su nombre.

Llegaba el momento de las sorpresas, y es que la inclusión de un temazo como Santa Compaña siempre es de agradecer, sobre todo si hace años que no la escuchábamos en directo. Contundente y con la magia que saben transmitir los Mägo, el público volvió a entregarse y a votar como si no hubiera mañana. Ya no había vuelta atrás, el concierto había comenzado y tras un par de canciones, toda la sala estaba preparada para lo que iba a llegar. Ni algunos pequeños problemas de sonido que rápidamente fueron corregidos con maestría por el técnico de sonido de la banda consiguieron frenar las intensas emociones vividas. Y es que si algo se le puede pedir a un concierto de esta envergadura, no es pedir que no existan fallos de este tipo (pues es casi imposible), sino que sean arreglados en el menor tiempo posible.

Con un breve discurso de José agradeciendo el cariño depositado durante todos estos años, llegó una de las pocas canciones que sonaron de Gaia III, Vodka n´Roll. Un single que sirvió para hacer botar a todos los presentes y con el que, por una vez, pudimos escuchar la voz de Frank sin ningún problema de sonido como en otras ocasiones. Fiestero y céltico a partes iguales, el sonido del violín de Mohamed y las flautas de Josema sonó compacto y directo, tónica habitual en el grupo.

Tras las potentes Aquelarre, Jesús de Chamberí y la fusionada Epílogo/Alma, llegó el momento de la calma. Las pesadas guitarras dejan paso al violín y la flauta como protagonistas para la siguiente canción de este tremendo setlist: La rosa de los vientos. Con mecheros y móviles en alto, arrancaba esta hermosa balada en la que un público emocionado pudo ver y escuchar a Txus y José mano a mano. Se ha hablado mucho sobre la relación entre ambos, pero cualquier rumor de este tipo se esfumó al momento, pues demostraron sobre las tablas el compañerismo propio de un grupo unido desde hace dieciséis años (con la entrada de José). Ambiente intimista y con abrazo del lider y el frontman del grupo incluido, todo estaba decidido para ser una noche mágica.

Pronto llegaron el combo de canciones extraídas de Gaia II: la instrumental Sueños diabólicos, El poema de la lluvia triste (donde Patricia Tapia pudo lucirse y demostrar sus capacidades vocales) y Diabulus in música. Destacar el buen hacer de Carlitos y Frank en las guitarras, supliendo una vez más la carencia de una tercera guitarra de forma sobresaliente. Y es que, aunque la técnica de Salán era más que evidente, ambos guitarristas siguen demostrando como el feeling puede contrarrestar cualquier otra suplencia. Con una sala que irradiaba calor humano (ese que tanto necesita el mundo hoy día) y el sudor característico de un trabajo bien hecho, los Mägo nos volvían a tocar el alma con otra canción de su segundo disco de la trilogía Gaia, Desde mi cielo. Sin lugar a dudas, la intervención más especial de la noche. Con el sonido intimista del piano, José cantaba cada verso de la canción como una auténtica declaración de intenciones.

Ahora que está todo en silencio y que la calma me besa el corazón, os quiero decir adiós. Porque ha llegado la hora de que andéis el camino ya sin mi, hay tanto por lo que vivir. 

 

Ya no había vuelta atrás, daba igual cuantas veces el público le vitoreara, la decisión estaba hecha. El mismo cantante sólo nos quería hacer disfrutar en lo que durara el concierto, sin pensar en el mañana. Filosofía propia del grupo en cada directo y del que hizo gala una vez más. Mágico.

Sin embargo, los primeros acordes de La leyenda de la Mancha nos hacía volver a pegar los pies en la tierra. Posiblemente uno de los momentos más fríos del concierto, no por el buen hacer de Patricia, sino por la situación. ¿Cuál puede ser la decisión de elegir una canción tan característica como La leyenda de la Mancha y no ser cantada por José? Aunque es cierto que la canción implica gran exigencia vocal, esa misma noche José nos demostró que estaba preparado  para todo lo que le echasen. Tras trece años escuchando esta canción en boca del cantante, chirriaba escucharlo en la voz femenina del grupo. Algo que los fans recibieron no de muy buen grado, aunque no dejó de ser una interesante interpretación.

A pesar de esto, pronto todo quedó atrás cuando José volvía a escena y tras unas palabras, nos a hacía vibrar con Hasta que el cuerpo aguante. Es en este punto cuando la sala reventó, un público que no daba tregua hacía temblar el suelo de la sala demostrando como debe vivirse un concierto de estas características. Mohamed y Josema supieron transmitir toda esa magia a través del violín y la flauta respectivamente, y el resto de miembros hicieron lo propio con sus instrumentos. Volvía el cénit de la noche con los coros de la canción, un cañón en directo que siempre les ha funcionado y como no podía ser menos, volvía a hacerlo de nuevo. Tras un pequeño descanso, sonaban las primeras notas de una de las canciones más demandadas y queridas por todos, Gaia.

 

 

Todos estábamos concienciados. El concierto estaba acabando y era imposible no volver a recordar que sería la última vez que viéramos al grupo unido. Por todo esto, el dulce cover de Dust in the wind (Kansas), la llamada por ellos Pensando en tí, no hizo sino acrecentar todos estos sentimientos. ¿La puesta en escena? Impresionante, como hasta ese punto de la noche. Y es que si de algo puede presumir el grupo, es de ofrecer un show intenso pero de gran afecto. Al acabar la balada, José nos hacía saber que ese mismo día era el cumpleaños de Josema, flautista del grupo. No faltó un público coreando su nombre ni la comicidad del músico, siempre de agradecer. Un hecho que hizo aún más especial el evento.

 

 

Ya en los bises, sonaron los clásicos de la banda: La costa del silencio, Molinos de viento y Fiesta Pagana. El público también quería despedirse como es debido, coreando y saltando durante todas las intervenciones. Hasta el último acorde de las guitarras, todos los fans atestiguaron lo que sin duda fue un concierto que quedará en la mente de todos los presentes. Y es que, aunque ya se estaban despidiendo de todos nosotros, pronto abandonamos la sala con una inmensa sonrisa propia de todo lo acontecido. No pensemos en qué ocurrirá cuando el grupo vuelva en 2013, tan sólo conservemos en nuestra memoria todas estas experiencias y lo que está por llegar. Es el deseo de todos y posiblemente sea lo mejor. No cabe duda de que el mägo volvió a hechizarnos aquella noche y nos sacudió el alma a todos los allí presentes.

 

Setlist del concierto:

  1. Intro (La gazza ladra)
  2. Satania
  3. Maritormes
  4. La santa compaña
  5. Vodka´n´Roll
  6. Aquelarre
  7. Jesús de Chamberí
  8. Epílogo
  9. Alma
  10. La rosa de los vientos
  11. Sueños diabólicos
  12. El poema de la lluvia triste
  13. Diabulus en música
  14. Desde mi cielo
  15. La leyenda de la Mancha
  16. Hasta que el cuerpo aguante
  17. Gaia

Bises:

  1. Pensando en ti
  2. La costa del silencio
  3. Molinos de viento
  4. Fiesta pagana

 

Ahora sólo queda esperar hasta la salida del nuevo disco de José Andrëa, esta vez con miras a una carrera en solitario más que segura. Con fecha de salida para marzo/abril de este año, el futurible nuevo disco de Mägo de Oz en esta nueva etapa (todavía no se ha hablado ni de un nuevo cantante) llegaría como mínimo en 2013, tal y como ellos mismos aseguran.

 

Análisis Los Sims 3 (3DS)

 

“Todos nacemos originales y morimos copias“. Con esas sencillas palabras, el suizo Carl Gustav Jung lograba expresar el evidente desgaste que sufre el ser humano con el tiempo, y como el entorno entorpece nuestros propios conceptos hasta incurrir lenta pero inexorablemente en la pura mediocridad.

 

No, no hablo de ninguna pedantería filosófica que posiblemente a nadie interese, sino en un hecho que vivimos todos los días. ¿Cuántas compañías han exprimido sus sagas hasta la saciedad de forma lamentable? No hace falta que levantéis vuestras antorchas contra SEGA por el maltrato del puercoespín azul, pues no es sino la punta de un inmenso iceberg del que aún conocemos poco. Y aunque es cierto que la mayoría de veces se debe a que mitificamos determinadas obras, no podemos justificar según que cosas.

 

Hablo, como no podía ser de otra forma, de Electronic Arts. Una compañía que hace casi doce años creó un hito en la historia de los videojuegos, y sólo en PC oye: Los Sims. Es importante remarcar esto, pues apostó por los juegos de ordenador y aunque obviamente ya se jugaba antes en PC, abrió una de las muchas puertas para el público casual (testigo que recogería Nintendo años más tarde). Sorpresas y un enorme fenómeno mediático fueron la respuesta de una sociedad que hasta entonces entendía los videojuegos como un escape de la realidad, un medio para manifestar nuestro lado más fantástico.¿Un simulador de la vida? ¿Qué sentido tiene invertir nuestro tiempo real en algo ficticio? Posiblemente estas fueron las preguntas que precedían a tan esperado estreno y es que, a día de hoy, me ha vuelvo a surgir semejante cuestión tras dedicarle algunas horas al juego que nos ocupa.

 

Y es que tras el boom que supuso la primera entrega, Electronic Arts ha encontrado otra franquicia más sobre la que refugiarse (además de FIFA, Madden NFL, Need for Speed… suma y sigue) y regocijarse en sus ventas millonarias. Gracias a este abrumador éxito, actualmente podemos encontrar entregas de la saga en prácticamente todas las consolas del mercado, aunque eso sí, sin aprovechar en absoluto las capacidades de cada máquina. Continuos sacacuartos que lejos de ofrecer siquiera la calidad del producto original, ahuyenta y repele a los pocos jugadores que se atreven a acercarse a semejantes experimentos. Y es que a estas alturas, no hace falta ser un lumbreras para reconocer que la saga vive y se mantiene gracias a las entregas de PC, pues reconozcamos que se conciben verdaderamente para esta plataforma.

 

 

 

Lejos de recuperar esa gloria pérdida, EA nos sacude con una tercera entrega (tras numerosas expansiones) para todas las consolas. Sin embargo, aunque el lanzamiento ya de por sí no causa ningún interés por las experiencias previas en Wii, 360 y PS3, todavía quedaba la incógnita de como sería la inclusión de la franquicia en la nueva portátil de Nintendo: 3DS. ¿Logra recrear las sensaciones experimentadas en PC? o, ¿resulta infumable para todo ser viviente? Todas esas cuestiones quedan reflejadas en nuestro completo análisis.

 

Nada más iniciar una nueva partida, queda patente como EA intenta sorprender al usuario de 3DS con una nueva característica en la personalización de nuestro Sim: reconocimiento facial. Así es, a través de la cámara, podemos tomarnos una foto y el sistema como buenamente puede, intenta recrear un Sim lo más parecido a nosotros. Una característica especial, si no fuera porque no funciona como se espera, resultado de un escaso y ridículo número de rasgos a personalizar, careciendo de cualquier atisbo que nos pueda recordar a nosotros mismos. Una pena, pues no hubiera costado absolutamente nada implementar las mismas características de personalización que ya vimos en la versión de ordenador, quitándonos esa sensación tan primitiva que nos deja lo visto en 3DS.

 

 

Tampoco mejora la experiencia una vez entramos en materia. Es de agradecer el uso del Stylus para navegar por los diferentes menús del juego, pero lo cierto es que está tan limitado a nivel de opciones, que no aporta nada. No hablamos de contenidos extras o simples añadidos, sino de mecánicas tan esenciales como la búsqueda de empleo o la relación con otros sims, estando todo reducido a la máxima expresión. Es irónico, pero realmente estamos pagando por un juego que no está terminado, o mejor dicho, ofrece una cuarta parte de lo que promete el resto de versiones. ¿A qué se debe este paso atrás? Quizás las prisas de la compañía por sacar un producto para la nueva portátil de Nintendo y las ansias de dinero rápido, hayan sacrificado un desarrollo que posiblemente nunca debería haberse producido. Un auténtico desengaño que echa por tierra todo el trabajo vertido a lo largo de los años, dando marcha atrás repentinamente en esta nueva entrega. Y es que es incomprensible como una compañía como EA que saca cada año un juego de sus mismas sagas con ligeros añadidos, haya podido cometer semejante error garrafal. Es como si el próximo FIFA 13 sólo nos permitiera elegir entre dos equipos y manejáramos al jugador con un botón. Sí, es sumamente ridículo, como ridículo es el sistema que nos plantean en Los Sims 3 para 3DS. Y es que es imposible no caer en el aburrimiento tras media hora de juego, quizás por la falta de ambición o quizás por la ausencia de objetivos. En cualquier caso, un producto que no cumple con las necesidades básicas que se le exigen.

 

Sin embargo, mientras que el control cumple de forma mediocre (gracias a Dios por el uso del stylus),su apartado gráfico es un completo desastre. Desde la creación de nuestro propio Sims, atisbamos como a pesar de los distintos rasgos que otorguemos a nuestro avatar, su cara de simio no cambiará ni un ápice. Malos modelados, texturas de baja calidad y un irrisorio apartado gráfico en general; refleja lo que nos temíamos: el juego da la sensación de un mero port de la versión para móviles. Algo a estas alturas imperdonable, y más en el catálogo de estreno de una consola, quedando este juego relegado al fondo de todas las estanterías. Tampoco aporta nada el efecto 3D, totalmente prescindible y con una continua sensación agridulce. Y si pensáis que el apartado sonoro mejora lo presente… estáis equivocados. Sólo hay algo destacable a la hora de jugar con los altavoces al máximo, y es la radio de nuestro Sims. Sólo así taparemos la ridícula e insulsa melodía que escucharemos durante el resto del juego (sí, lo he dicho en singular). Ya no entramos a cuestionar dicha radio, pues con cumplir dicha función ya es bastante.

 

Pero, ¿cuánto tiempo nos puede durar, o mejor dicho, divertirnos? Pues lo cierto es que bastante poco. Si a todo lo dicho anteriormente le sumamos las pocas características aprovechadas de la consola, damos con un producto obsoleto de salida y con pocas ambiciones. Pero ante tanta mediocridad, es necesario hacer mención a los nuevos poderes exclusivos de esta versión (una chorrada al fin y al cabo), y al uso del StreetPass de la consola. No es una revolución, pero nos permite compartir determinados objetos con otra consola que encontremos por la calle (que serán pocas, visto lo visto…).

 

 

Por todo esto y más, no es necesario jurar que nos encontramos ante un nuevo sacacuartos de la compañía. Una prueba irrefutable de como no debe hacerse una adaptación y un punto negro de cara a futuras entregas. Una ocasión desaprovechada por un producto desfasado, obsoleto y aburrido por sí sólo. Sus limitadas opciones y un apartado audiovisual digno de dos generaciones atrás, le hacen estar en lo más profundo de nuestras estanterías. Un juego que no deberías contemplar como una futura compra, pero si lo recibes como regalo, quizás te entretenga un rato.

 

Lo mejor: 

-El Streetpass, lo único que aprovecha de 3DS. 

– Las nuevas habilidades exclusivas.

Lo peor: 

– Apartado audivisual desfasado y obsoleto. 

– Limitado en todos los sentidos.

– Un nuevo sacacuartos de la compañía. 

Nota Global:  4