Auron, Final Fantasy X. Just read it.

 

En fin. Tenía que llegar el momento. Y aquí estoy, sólo ante gamefilia. Ha llegado la hora de cumplir la promesa: me reencontre con mi gran amor en la Todai La entrada sobre Auron.

 

Diréis, "pues ya ves; qué tiene de especial es tío?" Y al cabo de unos breves segundos cierto personaje aparecerá ante vuestros ojos con malvadas intenciones.

 

Porque si para mí ya es díficil hablar de algo que me guste (p.e. mi entrada sobre Los Productores) argumentando para que todo el mundo entienda mis razones, hablar sobre Auron y que todo el mundo entienda su importancia para mí y muchas otras personas. Es mi non plus ultra; no hay nada más allá, nada más complicado.

(lo malo es que me he pasado escribiendo, asín que las opiniones serán en el próximo artículo. Sorry!Razz)

 

De todos modos, hice una promesa y no me’n desdic. Así que lo intentaré. No garantizo el éxito de mi propósito y menos el de esta entrada pero debo hacerlo. Por un tío cojonudo, una referencia para cualquier creador de personajes. Va por usté, sir Auron.

 

 

 

Introducción

 

Si has entrado aquí sin saber algo del personaje no debes saber mucho acerca de Final Fantasy, así que pongámonos en situación: Final Fantasy, una saga de juegos de rol exitosa en el mundo entero, con una docena de juegos de la línia oficial además de spin-off, precuelas y otros absurdos nombres ingleses.
Auron aparece como personaje jugable en Final Fantasy X, la décima entrega, y para mí la mejor. Tener esto en cuenta para posibles réplicas: es un análisis completamente parcial y subjetivo, así que réplicas tipo "el VII es mejor porque si patatin, si patatan" están fuera de lugar e irán a parar al lugar donde descansan los reyes.

 

 

La historia de Auron

 

 

Auron nació en Bevelle unos trenta y cinco años antes del comienzo de FFX. De pequeño se hizo amigo de un niño llamado Braska, y permanecieron en contacto mucho tiempo a pesar de sus diferentes carácteres: Auron era un diestro espadachín, mientras Braska era un pacifista convencido. El pacifismo de Braska lo impulsó a entrar en contacto con los Albhed, una raza odiada por los creyentes de Yevon por usar máquinas, algo prohibido por la Iglesia. Braska viajó a la base Albhed para tratar con su lider, un tal Cid, y Auron se quedó solo en Bevelle.


Así era de joven. Y sigue soltero, chicas!Razz

 

Un tiempo después se enroló como recluta en la Iglesia de Yevon y pasó a formar parte de los Monjes Guerreros, donde trabó amistad con otro recluta llamado Kinoc. Auron pronto destacó entrelos reclutas por su gran hablidad y todo el mundo especulaba cuándo lo pondrían al mando de todos los monjes.

 


Auron y Kinoc, en una grabación. Por cierto, ¡Kinoc tamibén está soltero!

 

Entretanto, un día recibió la visita de su amigo de la infancia, Braska. No lo había visto en seis años, en los que Braska se había casado y había tenido una preciosa niña llamada Yuna que trajo consigo. Su esposa había muerto a manos de Sinh durante un viaje, lo que traumatizó a Braska. En una conversación entre los dos amigos, Braska decidió convertirse en invocador para salvar a la gente de Spira del mal de Sinh y evitar que otras familias se rompiesen por su culpa, y le pidió a Auron que se convirtiera en su guardían, algo que en principio rechazó.

 

 

 

Pero unos días después llegó una noticia relacionada con el ascenso de Auron, aunque de un modo "distinto": Auron se convertiría en el jefe de los Monjes Guerreros… si aceptaba casarse con la hija de un alto monje de la Iglesia. Auron ni siquiera conocía a aquella mujer y rechazó el trato, por lo que en venganza fue expulsado del cuerpo de Monjes Guerros. En ese momento, decidió unirse a su amigo Braska en el peregrinaje por Spira para obtener el poer necesario para vencer a Sinh.

En su partida de Bevelle Auron sólo se despidió de Kinoc, al que habían propuesto como nuevo jefe de los Monjes Guerreros. Auron le deseó suerte, y se despidió… para no verse en más de quince años.

Justo antes de empezar el peregrinaje, Auron y Braska visitaron a un hombre en la cárcel que aseguraba venir de la mismísima Zanarkand, la ciudad destruida mil años atrás. A pesar de la oposición de Auron, que consideraba a aquél prisionero un borracho, Braska le pidió que los acompañara en el peregrinaje, lo que aquél hombre aceptó. Su nombre era Jecht.

 

 


Oye lector, en serio permitirías a un tipo así que te acompañara?

 

El viaje sucedió sin demasiados incidentes: Auron, Jecht y Braska viajaron por los templos de Bevelle, Djose, Kilika y Besaid obteniendo el "conocimiento y poder" necesarios para tumbar a Sinh, en un viaje que Auron grabó en videosfera para la posteridad. Los problemas llegaron al final del peregrinaje, en las ruinas de la antigua ciudad de Zanarkand.

 

 

Allí el grupo encontró a Lady Yunalesca, la primera Alta Invocadora que derrotó a Sinh, que a pesar de haber muerto unos novecientos años atrás había escogido permanecer en este mundo para ayudar a los invocadores que llegaran hasta ella. Sin embargo, Yunalesca les reveló la terrible verdad: Sinh nunca podría ser destruido.

La historia vendida por la Iglesia de que Sinh desaparecería cuando todos los pecados fueran expiados era mentira. Ese cuento sólo servía para infundir esperanza en los corazones de la gente de Spira, que se desmoronaría si supiera la verdad. Según Yunalesca, Spira era un mundo donde no dominaba la vida, sino la muerte; la espiral de destrucción que Sinh causada podía ser aliviada durante un tiempo merced los esfuerzos de un invocador, pero tarde o temprano se regeneraría y volvería para causar muerte y sufrimiento.

Además, el modo para vencer a Sinh era extremamente cruel: Yunalesca obligaba a todos los invocadores que llegaban hasta ella a seleccionar uno de sus acompañantes, que se convertiría en el "orador" de la Invocación Final; es decir, se convertiría en una entidad con un poderoso espíritu que servía para poder invocar al Eón que derrotaría a Sinh. Esto tenía su precio: el guardián escogido se convertiría en el nuevo Sinh que se regeneraría pasado un tiempo, y además el invocador moriría por no poder sportar el enorme poder de la Invocación Final.

A pesar de lo relatado por Yunalesca, Braska estaba decidido a traer paz a Spira aunque sólo fuera por un breve periodo y Jecht se ofreció a convertirse en orador porque no tenía a nadie en el mundo. Así que a pesar de las súplicas de Auron, convencido de que tenía que haber otro modo de derrotar a Sinh, Braska y Jecht se convirtieron en invocador y orador. Auron les prometió a ambos cuidar de sus respectivos hijos, Yuna y Tidus (aunque Auron no sabía dónde encontrar a éste).

 

 

Braska usó el poder de la Invocación Final para matar a Sinh, y él mismo murió. Jecht se convirtió en orador y no se supo más de él. Así que Auron se había quedado solo otra vez, y le venció la desesperación. Fue a ver a Yunalesca y a echarle en cara que por su culpa sus dos mejres amigos hubiesen muerto, y ella respondió que su muerte había traído esperanza a Spira. Auron no quedó satisfecho con la respuesta y trató de atacar a Yunalesca; ella intentó matarlo porque "había perdido la esperanza", y si contaba la verdad la gente de Spira se sumiría en el caos.

 

 


Más o menos fue así Crying or Very sad

 

Auron no murió por el golpe, pero quedó gravemente herido y perdió el ojo derecho. Herido de muerte, salió como pudo de Zanarkand y se dirigió al cercano Monte Gagazet, donde encontró a un Ronso que lo ayudó a recuperarse. Auron, muy débil, pidió a aquel Ronso que protegiera a Yuna si él no conseguía llegar hasta ella, y siguió su camino como pudo. Aquel Ronso se llamaba Kimahri.

En la ladera del monte, Auron cayó al suelo exhausto. A punto de morir, un albhed llamado Rin lo encontró y lo llevó a su campamento para cuidarle. Pero esa misma noche en el campamento, y a pesar de los cuidados de Rin, Auron… Murió.

 


El momento más triste de todo el FFX, junto con la tragedia de Kilia

 

Pero Auron aún no podía morir; tenía una promesa que cumplir con su amigo Jecht y otra con Braska, y esa promesa le dio la fuerza necesaria para seguir en Spira a pesar de su muerte; y pasó a convertirse en un Unsent o No-enviado, gente muerta que se aferra a la vida y sigue en este mundo a pesar de su muerte.

No se sabe lo que Auron hizo durante los primeros años de su nueva "existencia". Pero cuando Sinh se regeneró a partir de Jecht, Auron lo fue a buscar para saber dónde vivía su hijo. Así descubrió que Jecht y Tidus no eran más que un sueño de otros oradores, un sueño que condensaba lo que había sido Zanarkand mil años atrás antes de ser destruida. Y ahora que Jecht era Sinh, tenía el poder de ir a ese mundo de sueños y traer consigo a Auron, que de este modo y durante unos años estuvo viajando entre Spira y el sueño de los oradores para cuidar a Tidus.

 

 

 

 

Y aquí viene el comienzo de Final Fantasy X: la secuencia introductoria nº 2, en la que a Jecht/Sinh se le va la pinza y sucumbe a su naturaleza destructora, arrasando la Zanarkand de los sueños. Pero Auron estaba allí y consigue poner a salvo a Tidus trayéndolo al mundo real. La secuencia se puede observar en parte aquí

Una vez Tidus está en el mundo real no sabemos nada de Auron durante un largo tiempo, hasta la celebración en Luca de la final del campeonato de blitzball. De repente empiezan a aparecer monstruos por todas partes y en medio del gentío aparece esto:

 

 

 
Resumiendo mis pensamientos: Mooooooolaaaaa…

 

 

Poco después Tidus encuentra a Auron y lo bombardea a preguntas sobre todo lo que le ha pasado: Auron, enigmático, sólo le revela una cosa, pero vaya cosa…

 

 

 


Eing?

Más o menos fue asín

 

Y a partir de este instante Auron entra en el grupo. Los seis cruzan el camino de Mi’ihen y llegan a las Rocas Hongo, donde se está desarrollando la Operación Mi’ihen comandada por un viejo conocido: Kinoc. Pero Auron ya no reconoce en ese hombre a su amigo, consumido por el ansia de poder y el miedo a perderlo, y además sabe que la operación fracasará (Si quieres saber más de la Op. Mi’ihen, consulta mi artículo sobre Kinoc… pero ahora no, curripullin! Cuando termines de leer esta página!). Por supuesto, la operación es un gran fracaso

 

 


Ains, estúpido Kinoc, no va a estar cambiado ni anda… si está muerto!

 

El viaje continúa, y Auron es testigo de varios acontecimientos: la visita al Etéreo (al que no puede entrar, ya que al estar muerto no podría salir), Macalania, la verdad de Seymour, el Hogar, el juicio en Bevelle (donde demuestra que, a pesar de la maldad de Kinoc, aún lo considera un amigo), Gagazet… Durante todo este tiempo Auron ha tratado de sugestionar al grupo para olvidar las creencias irracionales del Dogma de Yevon y que empiezen a pensar por sí mismos sobre el hecho de la reencarnación de Sinh y las mentiras del Clero

Y ya en Zanarkand, su trabajo da resultado cuando el grupo es recibido por Yunalesca: Yuna estaba dispuesta a sacrificarse a sí misma por Spira, pero no sacrificará la vida de un comañero para ello. Yunalesca les endilga el mismo discurso del pasado sobre la pérdida de esperanza, pero aquí es donde interviene Auron.

Una secuencia fundamental para entederle, en la que anima al grupo a romper las barreras impuestas por Yevon y Yunalesca y destruir para siempre el ciclo de la muerte. Yunalesca, como en la última ocasión, trata de matar a esos "pobres sin esperanza", pero la jugada le sale mal y acaba siendo ella la enviada al Etéreo. Es justo después de matarla que Auron revela a Tidus (y al jugador) la verdad: él está muerto.

 

 


Esta es la secuencia clave del juego; si no te lo has pasado, ¡Prohibido verla!
Hazlo, y Kinoc se te aparecerá en pesadillas hasta que lo odies tanto como yo Evil or Very Mad

 

 

Auron sigue en el grupo después de la muerte de Yunalesca y sigue viendo los acontecimientos: la visita a Mica, el ataque a Sinh y la batalla final con Seymour. Está presente en la batalla contra el Eón Final dentro de Sinh y es uno de los responsables de la derrota final de Jecht/Sinh, así como la muerte de Yu Yevon, el causante de todo y argumentalmente clon de Tiniebla Eterna de FFIX.

Y llega el punto álgido. Sin que nadie aparte de Tidus lo sepa, Auron muestra a los demás los lucilos que salen de su cuerpo evidenciando su muerte, y le pide a Yuna que lo envíe. Auron ha cumplido la promesa a Braska de encontrar un modo de romper la espirald e muerte, y ha cumplido la promesa a Jecht de cuidar de Tidus, por lo que su existencia ya no es necesaria: Con lágrimas en los ojos, Yuna se encarga de dar final a la existencia de Auron. Secuencia que requiere verse para percibir la grandeza del personaje.

 

Así termina la vida de este gran guerrero y mejor amigo. En sus últimas palabras plasma el significado de su existencia estos años como Unsent, para liberar el mundo de la tiranía del Clero y Sinh y entregar el mundo a sus gentes:

 

 

 

This is your world, now…

 

 


 

 

 

Y con esto termino la primera parte de esta macro-entrada-homenaje a ése peazo personaje. Espero que hayáis disfrutando tanto leyéndola como yo haciéndola y recordando los días en que FFX me sorprendió a cada paso.
En la siguiente entrega, opiniones varias de colaboradores. Si quieres dar la tuya, envíala a donde corresponde.

Gracias por leerm y…Chau!

 

PD: Imágenes sacadas del portal http://bluelaguna.net/splash/ff.php, portal recomendado por Algo pasa con Meri.

PD2: Me reafirmo, ¡MUERTE A KINOC!