Yo, yo mismo & Gamefilia: de lector ocasional a blogger colaborador

La finalidad de este texto es exponer mi relación con esta página a lo largo de los últimos nueve meses y hacer un poco de diario personal, así que aparece lenguage soez y demás. Si no te gustan los insultos, no entres, coño!

 

 

Parte I: El "voyeur"

Todo comenzó hace unos nueve meses en una de mis visitas al portal meristation.com cuando me fijé en un pequeño anuncio donde las noticias en el que hablaban de la apertura de una sección de blogs. Yo no sabía qué era un blog (bueno, sabía que era una cosa de internet que en aquel entonces era tan popular como el iutuve) así que aquel lluvioso día de febrero entré en aquel banner y me di de bruces con una paginita muy mona ella, toda color naranja y azul a lo meristeishion. Arriba leí unas letritas muy resultonas: Gue-Im-Fi-Lia.

 

Me metí por el primer sitio donde el cursor pasaba a ser una flecha y me puse a leer una entrada de no recuerdo qué, sólo que su autor era el señor Grandux. Leí unas cuantas entradas más y mi cabeza poco a poco fue hilvanando las ideas: Collons, un sitio donde la gente de a pie puede tener su propio espacio donde hacer artículos de videojuegos!

 

A partir de aquel 12 de febrero, cada vez que me conectaba a meristation no podía evitar echar un vistazo a la comunidad bloggera. Durante un tiempo esto no fue más que un hecho puntual, hasta que a mitad de marzo la cosa cambió: en gamefilia había cada vez más blogs, y lo que es más importante, más calidad. Uno se encontraba articulazos donde se hablaba de sus juegos preferidos desde un punto de vista emocionalmente muy cercano, donde se notaba que el jugador amaba a su juego y que había reído, llorado y cabreado con él.

 

Desde principios de abril la situación había dado un giro: empecé a entrar a Gamefilia antes que a Meristation, y si acaso luego me iba a la página oficial. Los bloggeros y sus entradas se empezaban a diversificar: ya podía encontrarme un blog dedicado al cine, otro a las noticias de los periódicos, otro a los artículos de opinión (supongo que no hace falta dar nombres, no? Wink). Y lo cierto era que me interesaban más todo lo relacionado con la opinión de los propios escritores del blog, de los que empecé a recordar algunos nombres

 

Los meses iban pasando y mis fugaces visitas a Gamefilia ya llenaban casi tres cuartos de hora de mi vida personal diaria. A meristation ya sólo me pasaba cuando los lanzamientos de juegos importantes, mientras que en Gamefilia me leía hasta el más corto post. Al mismo tiempo, el hecho de leer diferentes entradas de las mismas personas me grangeó una especie de vínculo con algunos bloggeros que escribían sobre lo que me interesaba e incluso lo que no me interesaba pero que estaba muy bien escrito (ejemplo: a mi los juegos tipo survival me la repanpinflan, pero en cierto blog los ponen tan bien que acabas leyéndolo aunque no te interese)

 

Esta especie de vínculo creció al mismo tiempo que las relaciones entre los miembros de la comunidad de blog, y la aparición de La Iniciativa y otros post de humor ya fue la rehostia. Viví con igual ilusión la aparición de nuevos bloggers y con la misma tristeza la desaparición de otros, y a pesar de ser ajeno a este sitio me sentía extrañamente integrado.

 

 

Parte II: la idea

Llegaron las vacaciones de verano, y teniendo aún más tiempo libre mis visitas a la web aumentaron claramente. Viví de "primera mano" las despedidas por vacaciones de varios blogs, de los cuales muchos ya no volvieron; viví la aparición de blogs veraniegos que han llegado hasta hoy; y durante un tiempo en el que no tuve internet y ya no pensaba mucho en este sitio se me ocurrió la idea: "Oye, y si hay tanto blog suelto, por qué cojones no voy a tener yo el mío?"

 

La idea la estuve madurando durante un tiempo, y a principios de setiembre ya tenía una idea de lo que quería: un blog donde pudiera hablar de juegos, pero también de cine, literatura, crítica encubierta… de lo que me diera la gana, vamos Very Happy. Lo malo es que yo soy una persona muuuuuuuy tímida, asín que aún estuve un tiempo dudando por culpa de mi aversión patológica a ser atrevido; finalmente, el día diez de setiembre me atreví a dar el paso.

 

Pero entonces me entró el canguelo: un miedo irracional tipo "Y si no gusto?" "Y si sobro?" Esos miedos estúpidos e irracionales que entran a las personas tímidas como yo, que luego lo piensas y es de ser gilipollas. Pero el caso es que me venció el miedo, y aunque ya le había dado al botón de "crear blog" le di a la cruz de cerrar la pantalla y me puse a jugar al God of War II

 

Por suerte, el día doce de ese mes me dio un arrebato pasional, de esos que vas a hacer algo y sabes que lo acabarás, y le di otra vez al botón de crear blog. me salió lo de "nombre de blog" y lo estuve pensando como veinte minutos (yo soy asín, hago las cosas sin saber cómo desarrollarlas Very Happy por eso tanta entrada larga). me decidí por el nombre que se puede ver ahí arriba y que me niego a repetir.

 

Luego del nombre del blog, me puse mi nick. Usé el que pongo en mi firma cuando no quiero ser reconocido (y que, irónicamente, tomé prestado de unos cromos que venían con el Bollycao que me daban de más pequeño. Por qué eso es irónico? Y a ti qué te importa). Unos pasos más y… Eureka! Ya tenía mi propia pantalla de blog.

 

Estuve toda una tarde currándome un poco la imagen de cabecera y los laterales. Bueno, llámale currar, llámale hacer un collage de imágenes encontradas por internet. Cogí las dos imágenes y las puse en mi blog; resulta que en unas horas, sin hacer entradas ni ná, ya tenía dos visitas. No está mal para no haber escrito una mierda LMAO.

 

 

Parte III: la idea toma forma

El día trece me puse a escribir mi primera entrada. Me puse a pensar y no se me vino nada a la cabez, asín que miré a mi biblioteca personal y me encontré con la colección de Memorias de Idhún. Qué gran idea! Empiezo con una entrada asín como literaria y se pensarán que soy un intelettual o algo!

 

Empecé la entrada por la noche el día trece y la terminé la madrugada del catorce. Le dí a "enviar", no sin antes revisar varias veces la entrada para que estuviera perfecta (JA!). Luego me fuí a dormir, no sin nervios. "Mi primera entrada! Cuanta gente la verá, la puntuará, la comentará! Qué nerviosssssssss!"

 

Al final no fue para tanto, una primera visitica con comentario que no sabéis cuánto le agradezco al sr. Angel M. ForEver. Pero más que suficiente para un comienzo, me dije. Ese mísero comentario me demostró que algún idiota habría interesado en lo que yo pudiera contar, asín que ¡hale! a producir entradas como churros. Aprovechando que aún no había empezado la uni, me dediqué a hacer una entrada por día (14 a 19 setiembre). Eran mis comienzos, asín que no me esperaba ninguna gran crítica ni demasiadas visitas.

 

De esas primeras entradas, me quedo con la primera dedicada a mi gran ídolo en el mundo de los videojuegos, Auron. Una entrada inspirada en una serie de entradas leídas a principios de julio en otro blog sobre los actores de doblaje, la primera entrada en la que me documenté a fondo. Y no fue fácil, porque sobre el personaje (Matt McKenzie) apenas hay información, ni en castellano ni en inglés; así que vete a recabar info por webs inglesas donde aparecen un par de pelis en las que ha participado, y ve sumando detallitos. Al final la entrada en sí no tuvo apenas visitas, pero fue suficientemente buena para que la persona a la que había copiado el esquema de entrada la pusiera en un índice suyo. Òsti tu, qué exitazo!

 

Claro que para éxito inesperado, el de mi entrada sobre los personajes más desaprovechados (que, aunque no viene a cuento, diré que la estuve haciendo mentalmente mientras volvía del gimnasio donde hago rehabilitación de la espalda). Resulta que me había fijado en que esas listas acostumbran a dejar muchas visitas, así que hice mi propia lista y me fui a dormir. La sorpresa al día siguiente, ¡100 visitas, varios comentarios y mención en la portada que aparece en Meristation! OMG!

 

Para un blog sin apenas aspiraciones como éste, eso fue la motivación extra que necesitaba para saber que puedo hacer cosas interesantes. Pasa que se me subió a la cabeza y mis siguientes dos entradas fueron un fracaso, porque eran largas y no aportaban nada (mira, como ésta XD). Claro que para entonces, en Gamefilia ya se vivía la primera gran polémica (que yo recuerde) por un tema la mar de raro sobre una presunta usurpación de cuenta por parte de cierto bloggero crítico con la administración de la página. Me leí lo del asunto y me extrañó; pensé "a ti estas cosas seguro que no te pueden pasar". Y me equivoqué, claro; pero no avancemos acontecimientos.

 

Ya había empezado la universidad, pero tenía suficiente tiempo como para hacer una entrada cada dos o tres días, al tiempo que cada vez dejaba más comentarios en blogs ajenos. Mi intención no era hacer visitas, sino relacionarme con otros bloggers de los que aprender a mejorar mis artículos y pasarlo bien. Le dediqué un tiempo al cine, del que destaco mi entrada dedicada a la maravillosa Vicky Cristina Barcelona, para mi gusto la mejor entrada que he escrito pues como serán las demás, y más tarde hice otra entrada que pretendía ser la presentación de una serie sobre cierto programa de televisión sobrevalorado.

 

 

Parte IV: el conflicto

Recordáis lo dicho antes, de que yo no me envolvería en polémicas? Pues vaya tela con lo que viene ahora. Porque yo soy asín, imbécil e ingenuo a partes iguales, y nunca se me ocurriría pensar que alguien pudiera utilizarme de un modo tan tergiversal como pasó. Porque tuve la gran idea de participar en un concurso cuya idea base era la de escribir una tortura y ganar un premio tipo medalla. Yo, que como ya he dicho soy imbécil y ingenuo a partes iguales (bueno, no, soy más imbécil) pensé que sería otro de esos concursos que ya había visto que se celebran por estos lares, y como ya llevaba un tiempo escribiendo aquí me decidí a participar. Me tomé lo de la tortura como una broma, y escribí una tortura que adjunto seguido para que me digáis si es ofensiva o si puede molestar a alguien:

 

Vista: se pone a la víctima unas gafas con 24 dioptrías en una sala multicolor y se le hace girar a toda ostia
Olfato: enfrente de la nariz se le colocan cincuenta cromos de esos que al rascar hacen olores
Gusto: se le coloca en la boca un pasamanos de autobús de los de antes, en los que se formaban varias capas de sudor seco
Tacto: se le viste con un diseño de Ágata Ruiz de la Prada hecho con alambre de espino
Oído: se le obliga a escuchar por radio las retransmisiones de partidos de fútbol realizadas por Manolo Lama intercalando sus "constructivas" opiniones sobre mujeres, politica…
"Corazón": se le obliga a visualizar y oír vari@s hombres/mujeres (según convenga) en actitud de provocación sensual. Si la víctima es un tío, se le coloca una sierra eléctrica a dos milímetros del paquete; si es una tía, lo mismo en los pectorales

 

Como habréis comprobado una estupidez, ni siquiera os habrá hecho mostrar una sonrisa, pero tuve la fortuna de ganar el concurso. Yo estaba tan alegre, puse orgulloso la medallita ganada en mi blog y le agradecí al bloggero que me la hubiera concedido. Pero cuando entro a dejarle mi comentario de agradecimiento veo a un tipo haciendo ciertas… acusaciones que el propietario del blog no se toma demasiado bien. Yo (que remarco, soy imbécil) me meto para intentar frenarlos, que se les veía muy acalorados, y qué ocurre? Al día siguiente entro para ver si se han calmado y el post está borrado. Un señor se había molestado por el contenido del blog, y gracias a su maravillosa acción un bloggero perdía los post de dos meses y yo el único reconocimiento recibido hasta hace muy poco (llamadme egoísta). Luego se armó todo el sidral sobre las nuevas normas y la supuesta censura, de la que no hablaré porque no me corresponde; sólo decir que uno de los argumentos utilizados era que el concurso lo había ganado un niño de doce años.

 

Sí, según el demandante yo tengo doce años. Y mira que es raro, porque se supone que para ser universitario (lo ponía en el blog), estar trabajando (lo ponía en el blog again) y anunciar mis dieciocho años (lo ponía en el  blog, también) no se pueden tener doce años. Así que algún gilipollas (y lo remarco claramente, un gi-li-po-llas, con todas las letras) se creyó que tengo doce años por la enorme estupidez de que, al lado de mi edad, para hacer una estúpida coña sin ninguna mala intención, pongo que de edad mental tengo doce años. Es decir, el energúmeno entra en mi blog, ve que pone "doce años" en una situación fuera del contexto, y ¡hale! a provocar polémica innecesaria.

 

Y sinceramente, me da igual que el blog donde publiqué mi "tortura" (porque está bien claro que la hice en plan coña y que no tiene aplicación en la vida real, no?) tuviera mala fama o usase la violencia extrema. Ese tipo me usó como excusa para desprestigiar a un compañero blogero al que debía tener tirria o algo, y eso no es todo. A mí me llamaron mentiroso en un comentario por decir la verdad, que tengo dieciocho años; unámoslo a que en aquel momento cierta persona importante en mi ámbito personal me traicionó a lo bestia y a algunos otros detalles y tenemos como resultado una depresión de caballo.

 

Y sí, yo puedo ser imbécil e ingenuo; pero tonto no soy. No tardé mucho en darme cuenta de que el malo de la historia no soy yo por no decir las cosas claras, sino el tontolculo que tergiversó mis palabras. Así que la "depresión" (sería más correcto decir un período de tristeza aguda) se me pasó en un fin de semana, y volví al ruedo de los blogs con energías renovadas.

 

 

Parte V: el Dawn of Souls

Asín que me puse de nuevo con lo de hacer entradas, y esta vez con energías renovadas; la rabia producida por el tipo de antes me dio fuerzas, y desde principios de octubre que mi actividad bloggera se volvió mucho más intensa, comentando en casi todas las entradas que leía, dedicándome más a los videojuegos (sobretodo al entorno de Auron, mi personaje preferido). No hace mucho gané mi segundo reconocimiento por pasarme un juego que puede colmar la paciencia del más templado, recibido del blog dedicado a los juegos retro, al que desde aquí mando un saludo.

 

Y ya la semana del 20 empezó movidita, con la despedida temporal y luego definitiva de uno de los bloggeros más polémicos (para bien o para mal). También significaba empezar a trabajar otra vez luego de las vacaciones, y por consiguiente (mola esta palabra XD) mi descenso en actividades de blog. Eso no significa que haya permanecido totalmente inactivo; fue la semana de mi primera colaboración, aunque fuera la única entrada en dos semanas aparte de esta. También ha sido la semana en la que he superado las 4.500 visitas (bueno casi XD) y en la cierta bloggera me dio mi comentario número 100.

 

Asín que, como podéis comprobar los pocos que hayais llegado al final de esta parrafada, mi actividad en esta página no empezó hace mes y poco, sino que sin saberlo empecé a conoceros a todos la lluviosa tarde de febrero en que casi sin querer descubrí Gamefilia. Aquí he sufrido una gran decepción pero también una enorme alegría, me he entristecido leyendo vuestras crónicas y he reído con las paranoias de las mentes pensantes del entorno. Sólo me resta decir que espero poder volver a escribir pronto (os debo una entrada sobre vuestros comentarios de Auron) y que espero que nadie se haya ofendido por mis insultos, pero es que me cabrea mucho que se me utilice y tergiverse, y aún estoy esperando explicaciones del iluminado que usó mi "edad". Gracias por leerme y hasta pronto!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Epílogo Secreto

 

Para demostrar que llevo tiempo aquí, copio una frase de hace tiempo tan extraña y a la vez tan genial que aún me río al recordarla. No recuerdo quién la puso ni en qué circunstancias, pero ahí va:

Todas las tías que jugais sois unos Orcos de Mordor

 

LMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAOLMAO

PD: obviamente yo no estoy de acuerdo con esa frase, pero para evitarme falsas acusaciones tengo que poner esta nota aclaratoria. Chau!