Juegos de película #3: DuckTales (GameBoy)

Hace algo más de un año, justo cuando empezaba en esto de los blogs con entradas de una calidad más bien cuestionable, una de las primeras cosas que hice fue preguntarme por los videojuegos sacados a raíz de una película. Establecí que la norma era juego basado en x = truñete.

Pero ya comenté que había excepciones.

 

 

DuckTales es un videojuego adaptado de la serie de dibujos animados Patoaventuras, protagonizada por el Tío Gilito (si no me equivoco, Rico McPato para los Sudamericanos), un pato viejo y muy avaro que trata de hacerse con todo el dinero que puede. El Tío Gilito es familia del Pato Donald (A éste si lo conoceréis, no?) y con el tiempo se ha convertido en un personaje de cierta relevancia dentro de los personajes recurrentes de Disney.

El videojuego es un plataformas (ya sabéis, juego donde se premia la habilidad y rapidez en superar las fases) y fue originalmente sacado para la NES, siendo el juego del que hablo una adaptación para la GameBoy, la mejor p*ta consola de la historia (ups LMAO) consola portátil de la época.

 

 

Como buen plataformas retro, su historia es paupérrima y arquetípica; al Tío Gilito le sale del pico patearse el mundo y conseguir los 5 tesoros secretos de lugares tan originales y poco frecuentados en juegos de aventuras como el Amazonas, el Himalaya o Transilvania para ser un poquiiiiiito más rico. Fin.

También es verdad que al público infantil al que el juego va dirigido el argumento le importa tres pepinos y lo que quiere es disfrutar controlando a sus personajes preferidos (y esto lo digo por experiencia). Ahí está el acierto del juego, en una jugabilidad tremenda.

 


¡Vaya! ¡A algún pobre gorila le han cortado las manos!

 

Controlamos al Tío Gilito en fases bastante grandes repletas de tesoros ocultos, enemigos y saltos mortales. Para superar todos sus obstáculos contamos con la mejor arma del mundo mundiá: un bastón. Pulsando el botón B podíamos saltar sobre el bastón, que por lo visto incorporaba un muelle y rebotaba por el suelo. Con el bastón podíamos tirar rocas a los enemigos, matarlos saltándoles encima y abrir los numerosos cofres desperdigados por las distintas fases.

Como era habitual en la época no había checkpoints (puntos de guardado entre fases), por lo que si morías te tocaba empezar la fase desde el principio. Y al contrario de lo que se piensa hoy en día, era algo positivísimo; te motivaba a calcular cada salto y a ir con cuidado, pues sabías que al menor fallo en el salto tocaba repetirlo todo otra vez. Actualmente esta tendencia se está perdiendo en pos de facilitar el avance del jugador poniendo checkpoints cada poco (caso del Gears of War 1&2), lo cual personalmente encuentro poco favorecedor para el ego del jugador; se está perdiendo lo que era el reto de, simplemente, terminar la fase. 

 


Animaciones detalladas y fluidas contrastan con ese… fondo…

 

Como se puede ver por los pantallazos el juego lucía gráficamente bien, con personajes grandes y bastante detallados y fondos malillos casi siempre. Al principio del juego teníamos tres vidas, pudiendo conseguir más si encontrábamos unos muñecos horripilantes que se supone simulaban ser patos de goma. La barra de vida era en principio de 3 toques; por cada enemigo que nos golpeaba perdíamos 1 punto, pudiendo recuperarlos encontrando helados y pasteles (bastante escasos normalmente).

Al margen de terminar la fase en el menor tiempo posible, también se nos pedía encontrar la mayor cantidad posible de monedas y diamantes para incrementar nuestra fortuna (capitalismo powa). En el juego de NES tal recopilación servía para desbloquear un final pelín diferente; en el juego de GameBoy simplemente era para comparar entre amigos quién la tenía más grande (la fortuna, digo).

 


Pantallazo de inicio.

 

Tal vez lo que haría más ilusión a los niños que jugamos al juego en su contexto, atrapados por la serie de televisión que se emitía los fines de semana en Antena 3 TVE (gracias a Auric y Shai por la aclaración), era la aparición de otros personajes conocidos. De modo que en algunas fases Juanito, Jaimito y Jorgito (los tres sobrinos) aparecían para darnos alguna pista para abrir el camino; Joe McQuack (el piloto) nos ayudaba en algunos saltos complicados con su helicóptero o nos permitía dejar la fase a la mitad manteniendo las monedas guardadas… detalles que para quien se compra el juego sin mirar nada significan, pero que maravillaban a los adictos a la serie

Lo que me lleva a comentar un punto muy negativo del juego… está en perfecto inglés. Como ya he dicho el argumento brilla por su inexistencia, pero seguía siendo triste que no entendieras las pistas que te daban los sobrinos o que no pudieras pillar las pocas palabras escritas al final del juego.

 


¿He mencionado lo malos que son los fondos?

 

Si gráficamente el juego era bastante bueno para la época, el apartado musical no se quedaba atrás. Melodías que casaban con cada entorno contrastaban con unos FX malotes y exagerados (el sonido al subir o bajar cuerdas era una especie de cri-cri de grillo). Pero para el recuerdo queda el Moon Theme que os he puesto al principio de la entrada, una de las últimas grandes melodías pegadizas de los tiempos de 8-bits y sujeto de múltiples reinterpretaciones. Os dejo un par por si las queréis escuchar (la primera sobretodo conserva muy bien el aire retro ^^)

 

 

A pesar de sus virtudes, el juego tenía algunos fallos. Uno de ellos era su escasa rejugabilidad. Había pocos secretos por destapar; un par de tesoros de los gordos escondidos para ganar más dinero y poco más. Sumado a la linealidad de sus fases (en 4 de las 5 hay un único camino a seguir) y a la elevada dificultad que requería pericia para ciertos saltos (la fase de la Mina me desquiciaba de pequeño xD) salía un juego muy bueno para la primera partida pero que ya no ofrecía más reto que pasárselo en tiempos menores sacando cuanto más dinero mejor.

En conclusión, se podría decir que es un juego aparentemente orientado para el público infantil pero que por su dificultad en las primeras partidas podría ser todo un desafío para cualquier tipo de persona.

 

Anexo: Un par de escaneos del manual de instrucciones

 

Es una pena que en la actualidad se dé tan poco valor a los manuales de instrucciones, en algunos casos reducidos a meros papeluchos que describen garantía y créditos. Los de Game Boy son siempre una muestra de buen hacer; incluían truquillos, bocetos del juego, información extra… Aunque éste no despunta tanto, merece la pena echarle una ojeada

 

¿Recordais lo que os contaba de la historia chorra? También advertir la no-traducción de los nombres de los personajes.

Lista de ítems del juego. Ese "muñeco" da miedo Neutral

 

 


De tant en tant me gusta variar un poco la tónica del blog. Las entradas que cuestan 8 horas de escribir y montar siempre te dejan muy satisfecho, pero a la larga cansa redactarlas; así que por una vez, me tomo un respiro y hablo de un videojuego de mi infancia ^^

Gracias por pasaros por aquí. Y recordad que aún tenéis un día para nominar a alguien a Blogger Revelación.

Chau!