CINE DE BARRIO: EQUILIBRIUM

Me he dado cuenta de que uno no puede pretender tener un blog medianamente decente sin haber comentado al menos una película, así que para solventar este pequeño inconveniente he creado una nueva sección denominada CINE DE BARRIO, que aparte de tener un nombre muy original, servirá para dejaros mis impresiones de las películas que vaya visionando. Y estreno este apartado con el film EQUILIBRIUM, que ya había sido comentada por Morgennes en esta entrada.

Y os preguntareis (y si no lo pregunto yo), ¿de donde saca el tiempo este chico si está todo el día entre el trabajo y la duendecilla?. La respuesta es bien sencilla, “¡Y YO QUE SE!”. El caso es que una de las tardes en las que me negué a ver después del almuerzo el culebrón de turno por muy buena que estuviera la protagonista, me vino a la cabeza Morgennes por ser el único escritor que conozco capaz de poner a una chica cañón en un relato para matarla tres párrafos más adelante.

Recordé concretamente que tenía almacenada desde hacía varias semanas en mi lápiz USB de 16 gigas que siempre llevó en el bolsillo izquierdo (bastante próximo al huevecillo que se localiza en el mismo lado de mi cuerpo) una película recomendada por él y por el único chico que es capaz de subir al Teide y bajarlo otra vez mientras juega a un FPS sin perder la vida de su personaje, es decir, por LoganKeller.

Aprovechando que llevaba encima el portátil del trabajo, me coloqué los cascos de la PSP (si, soy una tienda electrónica ambulante, y qué), para evitar tener que escuchar el culebrón que estaban viendo “las chicas” de mi casa y oír frases del tipo “Mi amol, voy a tenel un bebito tuyo” o “Jesús Gabriel, el niño que has estado criando durante todos estos años, ese al que compraste la Wii y que por no usar la correa estampó de lleno el mando en los pocos dientes sanos que aún quedaban en pie en las encías de la abuela, el mismo que después de jugar al GTA IV te cogió la escopeta de caza y arrasó con todos los animales de la finca, el que se creó un blog en Meristation para poner a parir cualquier consola que no fuera la PS3, es… es… ¡un casual gamer!”, y me dispuse a disfrutar del film.

Si no entiendes la película haberte leído antes este cartel

Lo primero que me sorprendió fue ver al actor Dominic Purcell comenzando la historia como un jefe de la resistencia, más que nada porque su interpretación bebe de clásicos como Steven Seagal, o sea, que nunca sabes si se está riendo o jiñando porque su cara de matón es siempre la misma, y por eso mismo borda el papel de hermano bruto y cachas de Michael Scofield, ese que en la serie Prison Break le regala flores hechas con papel de liar porros a su novia porque le da alergia pasarse por una floristería. [MODO ESPOILERES ON] Por suerte no duró ni cinco minutos [MODO ESPOILERES OFF], lo cual me alegró bastante, tanto que fue la mayor satisfacción de toda la película.

Vale, vale, noto la mirada acusadora de Morgennes y Logankeller mucho antes de que lean esta entrada, pero es que la idea original de vivir en un mundo sin emociones ni sentimientos como forma de controlar las acciones de la raza humana y por ende las guerras se diluye en una trama sosa, previsible y poco hilvanada.

Vamos a ver, que se cumpla el dicho “a la tercera va la vencida” y después de la Tercera Guerra Mundial se decidiera abolir todas las creencias religiosas, para que luego sean unos curas (llamados clérigos) los que repartan las ostias, pero de verdad, de las buenas, a diestro y siniestro, no se lo cree ni Dios (nunca mejor dicho). Y que está nueva unidad militar, la clerecía grammaton (que rima con reggaeton aunque no tenga nada que ver), se entrene cual monje shaolin en unas artes marciales basadas en poner poses más absurdas que las que se ven en Tai Chi, tales como la postura de el burro que rebuzna al sol, la cabra que orina en el monte, o la gallina turulata que ha puesto un huevo y ha puesto dos y ha puesto tres, tampoco convence demasiado. Y es que el Kamasutra al lado del esta técnica denominada Gun Kata es una mierda, pues por lo visto existen estadísticamente unas posturas menos placenteras pero más letales donde la probabilidad de defenderte ante ataques y proyectiles aumenta considerablemente, así como tu capacidad para infligir daño. Vamos, una gilipollada como otra cualquiera que se le ocurrió a Kurt Wimmer (director y guionista) una vez que le entró un retortijón y se llevó el guión al baño para poder leer algo que no fueran las etiquetas de los champúes del pelo.

Y aunque a algunos esto les pueda parecer más interesante que la capacidad de Neo en Matrix de aprender cosas nuevas (el tio se sacó todos los ciclos de Formación Profesional que existen en un solo día), se resuelve en pantalla con una extravagante mezcla de KF, y no me refiero a las maniobras realizadas por los luchadores del videojuego King of Fighters sino a KARATE FOLCLORICO. Porque las escenas de acción con las manos se reducen por un lado a combates a lo Jackie Chan pero SIN CHAN (que casualmente es como suena el nombre del protagonista de la serie de animación que adapta la vida de Jaimito, el niño de los chistes, a la cultura Japonesa), es decir, a golpearse y bloquearse rápidamente una y otra vez, sin que a nadie le salga un hematoma. Joder, al menos que hubieran puesto fatalities a lo Mortal Kombat. Por otro lado, cuando hacen uso de las dos pistolas, se ponen a hacer tales posturitas con los brazos que, al ver la escenificación de los combates, te da la impresión de que si el personaje hubiera estado vestido de faralaes y armado con dos castañuelas la coreografía la había ideado el mismísimo Joaquín Cortes y que se encontraban bailando en Sevilla durante las fiestas del Rocío.

[MODO ESPOILERES ON] Y es que sólo en USA se les ocurre poner a dos personas una frente a la otra a liarse a tiros sin que ninguna bala llegue a impactarles, o poner a una especie de Juez Dredd con la técnica de Bruce Lee a reventar con la culata la cabeza protegida con casco de un grupo de malos armados hasta los dientes  y que ninguno de ellos llegue a rozarle aunque sea el flequillo [MODO ESPOILERES OFF].

El guión ni sorprende ni es para nada original, pues deja bien claro que se basa en lecturas del calibre de “Un mundo feliz” o “1984”, sólo que flojea en bastantes puntos. [MODO ESPOILERES ON] Como intentar hacernos creer que controlan a millones de personas por medio del Prozium (una mezcla de Prozac, valium, y valeriana), y dejan que sean ellas las que se autoinyecten la dichosa ampollita todas las mañanas. No me extraña que luego aparecieran tantos disidentes. Además, hay muchas escenas donde las supuestas personas que no sienten no parecen comportarse así, como cuando en la escena final cuando John Preston (el “prota”) va a cargarse los ordenadores por no llevar Windows XP sus operarios salen corriendo cagados de miedo al verlo. Y es que si no sienten, ¿para que coño tienen familia, se casan y tienen hijos?. Y lo que es más absurdo, ¿como uno de los clérigos puede afirmar “puedo sentir quién siente”?. Si el protagonista de verdad hubiera tenido sentimientos, después de darse cuenta de lo que le había hecho a su mujer y a su compañero de patrullas, debería haberse metido en la bañera y haber arrojado un secador del pelo encendido dentro de ella. En fin, guiones con más lagunas he visto [MODO ESPOILERES OFF].

Además se repiten algunos clichés que dejan bastante que desear como que el único personaje negro de la película sea uno de los malos. Aunque el malo de verdad, el jefe final, es repugnante, y no por su crueldad precisamente, sino porque está interpretado por el doble de Paco Porras (el friki que dice adivinar el futuro a través de las verduras, el ex de Tamara la mala que luego se llamó Rubí y su madre era conocida como Margarita Seis Dedos. ¡Dios!, menos mal que ya no emiten el programa “Crónicas Marcianas”), y sintiéndolo mucho, con esa cara ya le quita cualquier atisbo de credibilidad a una interpretación.

ATENCION: Esta imagen puede herir la sensibilidad del lector. A la izquierda el actor Angus MacFadyen, a la derecha el… el… Paco Porras… y abajo… sin comentarios…

Pero claro, si hablamos del resto del elenco de actores, y vemos que William Fichtner tiene la misma cara de pajeado mental que Mahone, otro personaje de Prison Break, ya a uno le da por pensar que resultó normal que no lo estrenaran en cines aquí en España, porque más bien parece una película televisiva de la Fox. Del actor principal Christian Bale no voy a hablar porque no es santo de mi devoción y se que me puedo llevar muchas collejas por parte de muchos miembros de esta comunidad y del extranjero, pero si tuviera que decir algo, su interpretación es tan tonta como el personaje que representa, que se pone a llorar en mitad de la calle para que todo el mundo lo vea, y es que, aunque no soy ningún fan de Keanu Reeves, si Bale hubiera llegado a interpretar a Neo en la película de Matrix creo que hubiera sido la primera vez que hubiera vomitado en el interior de una sala de cine. Sinceramente, este aspecto el único a destacar sería Sean Bean por su escasa y corta aunque espléndida interpretación como primer compañero de Preston.

Claro que también contiene momentos memorables, como cuando aparecen los créditos finales, que fue verlos y darme una alegría que no te puedes ni imaginar. Bueno, vale, la escena en la que descubre que se ve la ciudad y la luz del día tras el papel que cubre una de las ventanas de su casa me pareció bastante emotiva, al contrario que la del perro, que se veía venir la que iba a montar por no haberle dado su ración de pienso Royal Canin.

Otros de sus puntos flojos son en mi opinión las tomas exteriores o los efectos generados por ordenador, ya que si bien las primeras no dan la sensación de estar ubicadas en un exterior apocalíptico, los segundos no encajan a la perfección con la iluminación y los actores reales, por lo que efectos como las cremaciones y las vistas aéreas de la gran ciudad de Libria ofrecen una artificialidad que hacen poco creíble la ambientación.

Resumiendo, que es gerundio, me ha gustado bastante la película por lo entretenida que es y sobretodo porque consigue fusionar numerosas influencias de una forma coherente y efectiva, además posee una banda sonora excelente y un diseño de vestuario aceptable, por lo que visto así es un título recomendable para los seguidores del Sci-Fi, sin embargo considerarla una obra maestra es, perdonando la expresión, pasarse un huevo y parte del otro. Supongo que si se le rinde tanto culto es por su pésima distribución en los cines de todo el mundo, pero teniendo en cuenta el fiasco que resultó ser en la taquilla de los cines americanos no me extraña. Y es que no hay peor cosa que el que te digan en secreto, a título personal e intransferible, que alguien ha visto una peli genial en versión original porque no se estrenó en taquilla y tampoco en DVD, para que lo empieces a mirar como si fuera Gollum y empieces a querer desear tu también tener ese tessooroo. Sin embargo, más de uno si se hubiera gastado el dinero en el cine en vez de bajárselo gratuitamente por la mula, directamente se hubieran ido al blog de John Carca a exigirle la creación de una etiqueta que diga “Kart, cabrón, devuélveme mis euros”.

Habrá quién quiera ver en Bale y en este largometraje una revelación gratificante dentro de este mundillo, pero como seguidor del género he visto obras en el mercado asiático mucho mejores que esta también con una pésima distribución a las que no se nombran a bombo y platillo, y cuya música, interpretación, y efectos visuales, impactan mucho más en el espectador sin tantas pretensiones. Pero de ellas hablaré en otro CINE DE BARRIO.