Mi MUNDO entre PAÑALES

Seamos sinceros, los BEBES son un encanto, pero tanta Comunidad Europea, tanta normativa, tanta coña, y todavía se fabrican sin un manual de instrucciones bajo el brazo, o un marcado CE pegado en la nuca. Y claro, con la excusa de que ‘CADA BEBE ES UN MUNDO‘ nadie se ha atrevido a publicar una GUIA NO OFICIAL o WALKTHROUGH (ni siquiera MERISTATION), o al menos no hasta ahora.

Hace dos días la DUENDECILLA cumplió SEIS benditos MESES de existencia y, como ella es la culpable entre otras cosas de la escasa actualización que padece este BLOG, quiero celebrar estas 50.000 VISITAS (realmente podéis dividirlas entre 100, porque entre las de mi madre y las mias llegamos a las 49.500) dedicándole la siguiente entrada basada en mi corta pero fulgurante experiencia como PADRE, y mi escaso o casi nulo conocimiento del mundo de los bebés.

Para empezar diré que los bebés son la LECHE, y no sólo por su peculiar modo de comportarse, sino porque durante sus primeros meses se alimentan casi exclusivamente de este líquido blanquecino. Así que si eres de los que piensan que nada puede tener mayor variedad que vuestra bebida favorita, es porque desconocéis por completo el complejo y maravilloso mundo de la leche infantil. Desde la tipo ‘Minute Maid’, es decir, recién exprimida, como la leche materna, también conocida como de TETA o la de toda la vida y cuyo envase es de lo más variado en cuanto a color, forma, y tamaño, hasta la EMBOTELLADA bajo los más estrictos controles de calidad que normalmente viene en lata y cuyo recipiente a mí particularmente me llama mucho menos la atención. Además, este último tipo se puede encontrar en formato líquido para los papis más gandules, o en ‘polvo’ para los que añoran jugar al Quimicefa. Esta a su vez puede hallarse en las más distintas variedades: la normal para los que no se complican, la antirreflujo para los que odian poner la ropa a lavar, la anticólico para los niños más sensibles, la hidrolizada para los temerosos de la proteína de la leche de vaca, o la de soja para los más verdes y ecologistas. Ah, y olvidaos de eso de Entera, Semi, o Desnatada, porque aquí lo que se estila es muy parecido a la televisión, o sea, la 1, la 2, y la de Continuación (que vienen a ser las demás cadenas).

¡Esto es un envase y no la mierda del tetrabrik! (ojo, no lo digo yo, lo deduzco por la cara del bebé) XD

El problema es que estos locos bajitos (como diría Serrat) aprenden rápidamente a hacer burbujas y pedorretas con la boca, lo cual, dependiendo del nivel de hidratación del niño hace que al verlo te plantees muy seriamente si tienes como hijo a un bebé o a un aspersor. Y esto que en exteriores y jardines viene bastante bien, lo cierto es que en el interior de tu casa te da por pensar en el porqué no han inventado la chupa deshumidificadora, ya que de lo empapada que va la niña las visitas se creen que la estás poniendo a dormir en el lavavajillas porque así te ahorras el espacio y la cuna. Por suerte siempre puedes ‘tunear’ a tu hijo, por lo que el primer accesorio externo que se suele comprar a los bebes es el babero, que dependiendo del volumen de saliva que la criatura genera por minuto, se utiliza como los rotuladores, es decir, ‘permanente’ o ‘no permanente’.


Estooo… chaval… a ver como te lo digo… vale que babees con tu hijo, pero creo que no tienes claro ni el concepto ni los roles… el babero con el niño, y nada de tallas XL para aprovechar la ropa, ¡que tampoco crecen tan rápido!…

En mi caso es PERMANENTE, OBLIGATORIO, y de MÁXIMA PRIORIDAD, no sólo por las babas sino por las POTAS, porque un niño pequeño puede echar más buches que ni yo en mis buenos tiempos de botellón universitario. Y es que tengo la impresión de que es imposible que sean causados por el ácido, y duermo con un ojo abierto (de la cara) porque estoy empezando a creer que la niña aprovecha por las noches cuando estamos dormidos para irse de marcha. Por suerte, ya no se la echa encima, porque ahora ha adquirido la maravillosa habilidad de arrojarla fluida y continuadamente en forma de arco, vamos que parece un chorro de La Cibeles pero en pequeñito. En definitiva, las potas de los niños no avisan, son espontáneas, nada de arcadas previas, cuando te quieres dar cuenta ya estás impregnado con EAU de LECHE PARA LACTANTES. Y es que entre el ácido y el pringue, estos niños causan más pánico entre los adultos que ALIEN el OCTAVO PASAJERO en los tripulantes del NOSTROMO.

Dios los cria, y ellos se juntan…

Pero para pánico el que se produce cuando elevan el labio inferior de tal forma que este tapa por completo el superior, y sus (hasta hace escasos segundos) grandes y expresivos ojos brillantes se cierran al tiempo que su piel se torna en un color entre rojizo y violáceo, porque sin duda estas a punto de ‘presenciar’ uno de los sonidos más devastadores de la naturaleza, un grito más huracanado que el de Pepe Potamo (y quién no sepa quien es este personaje es que no vio muchos dibujos de los fallecidos Hannah Barbera). Por suerte, es en este tipo de momentos donde aflora de la nada tu instinto de padre cual sentido arácnido de Spiderman, indicándote claramente lo que debes hacer en esa situación, que no suele ser otra cosa que buscar desesperadamente a la madre para que lo calme, y si no puede, pues que al menos se haga cargo de la orugrita (ver el episodio ‘El juego de la silla’ de Los Simpsons) en que se ha convertido inesperadamente tu hijo.

REGLA Nº1 DEL PADRE: No provoques la ira de tu bebé. Este en concreto está mosqueado por culpa de la politica de la 360…

Y si pensáis que lo único que tienen los bebés desproporcionado conforme a su cuerpo es su llanto, es porque NO HABEIS VISTO como CAGAN. Si, al principio te lo tomas a risa, pero con el paso del tiempo cierras la puerta con llave no vaya a ser que entren sin avisar en tu casa y se lleven a tu hijo los de SANIDAD tras ser denunciado por algún vecino. AVISO, los BEBES son una máquina imparable a la hora de generar CACA, que cuando miras el pañal, ves el volumen de la defecación, y lo comparas con el cuerpecillo de la criatura, no sabes si tienes un hijo o un pavo relleno con excremento. Y si creías que con no mirar tenías más que suficiente, vas listo, porque cuando vayas al pediatra lo primero que te pregunta el muy cabrón es como hace la caca tu hijo, y tú por no contestarle al muy simpático ‘pues como todo el mundo, apretando el culo y a través del ojete’, le das el detalle de las cantidades diarias, el color, el espesor, y a poco que te descuides hasta la temperatura de la misma. Así que cuando cague tu bebé te recomiendo que lleves una libretita para tomar apuntes directamente.

¡Dios mio!, ¡si esto es lo que usa la abuela para que cague su nieto, donde coño sirve la sopa!

Aquí es cuando muchos atrevidos dicen ‘a mi la mierda de color verde que en vez de caca humana parece un moñigo haciendo la fotosíntesis no me impresiona’. Pues más vale que sea así, valiente, porque lo peor de la caca de un niño no son sus dimensiones sino su fragancia ‘inolvidable’, más nauseabunda que cuando tenemos unas ganas enormes de tirarnos un pedo rodeados de gente y poco a poco lo vamos soltando para que no haga ruido, para poco después, tras este alarde de autocontrol y de ser un único ente en consonancia con nuestro esfínter, mirar hacía los lados tranquilamente con la falsa seguridad de que lo nuestro no huele y contemplar que todos te miran asqueados con sus rostros completamente verdes y amarillos. De hecho no me extrañaría en absoluto que existiera una leyenda urbana que diga que las bombas biológicas que usaron en Irak estaban hechas con excrementos de recién nacidos, y es que tienen un olor tan desagradable que huyen de él hasta las moscas, incluso las verdes, que son las más grandes y guarras de todas.

Lamentablemente, los pañales no sólo están para proteger las nalgas de nuestros hijos ante posibles caídas de culo, o para estéticamente compensar el tamaño de sus cabezas, los pañales se han inventando también para poder jugar con nuestros bebes, y es que no hay forma más original de divertirte jugando a la ‘patata caliente’. ¿Conocéis ese juego del globo o sopladera que se va llenando de agua y tu lo tienes que ir pasando antes de que reviente?, pues un pañal en un bebé es como una ‘patata caliente’, es decir, se va hinchando e hinchando, y como te despistes este puede llegar a alcanzar el tamaño de un globo sonda, y para cuando pronuncias la frase ‘creo que hay que cambiar al…” ya te ha salpicado no una patata pero si algo caliente. Y es que quitar un pañal es en ocasiones puede resultar tan temerario como desactivar una bomba de relojería, porque como hagas un mal movimiento acabas pringando, con el añadido de que aunque consigas quitárselo a la primera eso no te libra de acabar meado, porque si de algo saben los bebés es de ‘orinar fuera del tiesto’, que es sentirse en bolingas y te riegan todo un parque.

Juas, juas, adivina de donde saco tantas ganas de orinar… juas, juas, y es que meo tanto que a mi el pañal me lo tienen que reforzar externamente bordándolo con tampones…

Pero aunque evites las salpicaduras de sus vómitos, de sus cagadas, y de su orina, de lo que no te podrás librar es de sus letales SALPICADURAS DE AGUA. Y es que duchar a un niño es más peligroso que intentar meter a una ballena en una bañera, porque les gusta patalear tanto en el agua que al final no sabes si estás lavando a tu hijo o participando en un concurso de camisetas mojadas. Y es que me río yo cuando entro en un MacDonalds y tras fregar el piso ponen las señales amarillas de advertencia de suelo resbaladizo, porque eso ni es mojado, ni es húmedo, ni resbala, ni nada, que yo tras lavar a mi hija si pusiera un par de toboganes en el baño podría convertirlo en parque acuático.

Vale que vivas en un piso pequeño, pero eso de usar el cubo de la fregona…

Otra de las cosas inherentes a los bebés es que cuando vas por la calle la gente ‘conocida’ tiene la necesidad ‘imperiosa’ de meter la cabeza dentro del cochecito para comprobar si por lo visto en vez de un niño te ha tocado un extraterrestre en una lotería y te ha dado por sacarle a dar un paseo, porque de otra forma no se explica tanta expectación por su parte. Y claro, la pobre criatura se pone a llorar como una posesa al ver como su visión cambia bruscamente a un primer plano de la cara del amigo del vecino del quinto que vivía en tu anterior bloque de viviendas, y que casualmente, por razones todavía inexplicables a la hora de redactar este texto, se ha cruzado en tu camino y aún se acuerda de ti. En esos instantes, es cuando todo padre que se precie debe responder con esta frase ideada expresamente para este tipo de situaciones y que nadie te dice en tus clases de preparación al parto (porque ojo, hay cursillos hasta para tener un niño, aunque es una lástima que no puedan hacerse online).

– Es que ya está extrañando…

Que es la forma educada de decir:

– ¡Pero que haces desgraciado!, ¡si me has asustado hasta a mí!, ¡que mira que eres feo!, ¡quita!, ¡quita!, ¡a ver si por tu culpa la niña me va a coger miedo a los animales!

Dos ‘conocidos’ a los que que jamás, bajo ningún concepto, debes dejar ver a tu hijo… (por cierto, a estos dos se les ve muy unidos, ¿no?)

Por último, otro ‘handicap’ de los niños es que TUS canciones de la infancia no son SUS canciones de la infancia, es más, cuando he probado a ponerle esa de ‘Eraan unoo, doos, y trees, los famosos mosqueperroos’, la niña me ha mirado incrédula y a continuación ha roto a llorar por tener un papá tan gilipollas, y además ha empezado a girar la cabeza desesperadamente en busca de alguien que la coja y la salve del inmaduro de su padre, de tal forma, que con la boca recién manchada de papilla y con tanto movimiento de cabeza, no sabia si tenía cogida a mi primogénita o a la niña del exorcista.

¡Mariano!, ¡cuando te dije que compraras música para el niño no me refería a un iPod!

Ahora lo que mola, lo más ‘cool’, es la de ‘Soy una tazaa, una cucharaa, un cuchillitoo, y un tenedoor’, que vale que la cante Mortadelo que es el amo de los disfraces, pero que se lo canten a tu hija te da un pánico de cojones no vaya a ser que el día de mañana cuando le preguntes que quiere ser de mayor te responda ilusionada ‘¡una vajilla de cocina!’, o lo que es peor, que encima cuando le expliques que debe aspirar a más te conteste ‘¡pues una batería de cocina con todos sus accesorios!’.

Joder, ¿y no hay una canción de tengo una Wii, una PS3 y una XBOX?. A mi es que me mola más el tema de las consolas de última generación…

En resumen, hay que tener mucho cuidado con lo que escuchan los ‘pezqueñitos’, y es que ‘¿qué ha pasado con nuestras canciones de la niñez?’. La respuesta es rápida, las han ‘modernizado’, entendiéndose por modernizar a mantener la letra y cambiar la melodía por los sonidos de las últimas tendencias musicales. Es decir, que tu ‘Susanita tiene un ratón’ no tiene nada que ver con los ‘ratones’ que tienen las ‘Susanitas’ de hoy en día. Así que a falta de que se les ocurra una versión Hip Hop o de estilo Reggaeton, podrían también cambiar la lírica conforme a la realidad actual y titular la canción ‘Jennifer de Todos los Santos tiene una serpiente, una iguana y un camaleón’, que se asemeja más al ‘exotismo’ de los nombres de los niños de hoy en día, y de las mascotas que les regalamos en un esperpéntico intento de dar a conocer lo ‘especiales’ que son, cuando los ‘especiales’ siempre hemos sido, somos, y seremos, sus padres.

Estooo… cariñooo… ¿que habíamos dicho de dejar a la niña sola con la serpiente?

Bueno, y esto es todo lo que he aprendido básicamente a lo largo de estos primeros seis meses de ‘post parto’. Espero poder seguir por aquí para continuar relatándoos mis experiencias paternales, y es que los ‘logros’ que se consiguen día a día ejerciendo de padre deberían tener su propio ‘Daddytag’ y Trofeos.

5P – por no perder la cuenta de los cacitos que le has echado al biberón
(soy muy despistao y siempre digo, ¿este es el tercero o el cuarto?)

25P – por darte cuenta que el ‘body’ le queda chico después de habérselo puesto
(otro más, a este paso la niña va a estrenar más ropa que la Paris Hilton)

50P – por que la niña se cague dentro de un ascensor en un centro comercial
(no me ha pasado, pero cada vez que entro en uno lo pienso, y el que se caga del pánico soy yo)

100P – por no pasarse más de 45 minutos para cambiar un simple pañal

(creo que con diez minutos, y si la niña me ayuda, tengo suficiente)

250P – Por salir a la calle con un buche en el pantalón y todo el mundo se piense que te has meado encima o algo peor
(basado en hechos reales)

500P – Por llevar a cuestas a la niña, el neceser, el carrito, las compras, y ser capaz de abrir al mismo tiempo la puerta de tu casa
(basado en hechos reales)

1000P – por haber conseguido montar un cochecito que por las deficiencias y escuetas notas del manual de instrucciones, prácticamente requiere tener una licenciatura en ingeniería, y tras haberte reprimido en al menos cinco ocasiones de lanzarlo a medio hacer por la ventana

(basado en hechos reales)

*******************************************

“Todos los comentarios aquí vertidos han sido realizados por un padre ‘amateur’ escasamente cualificado. El Electroduende no se responsabiliza de lo torpe que este tío puede llegar a ser hasta a la hora de dar un biberón… XD”
El Electroduende
“Los niños son un regalo del cielo, y me parece increíble que alguien tan imperfecto como yo haya tenido que ver en la concepción de algo tan hermoso y delicado.”
Electroblog
“Nn0m0 o obm m m ex z dxz zpm xz pl.kjinimjkj mn v r5 v b vv 1 m vvghb n ejmjmmjm7edxsrsdxscgfg nm h v mvj h bbv yt u t b bn m N bv dr2xgvygh b c vcdxjfchv hcxkmnb”
La Duendecilla

(no me preguntéis que significa, pero es lo que ha escrito golpeando con sus manos el teclado intentando imitarme, menos mal que es el del IMac con su base de aluminio)

*******************************************

Si te ha gustado esta entrada deja un comentario con la frase ‘PAPICHULO’ en el asunto
Si por el contrario, no te ha gustado, deja un comentario con la frase ‘PAPICULO’ en el mensaje

Si ni te va ni te viene, deja un comentario con la frase ‘PABEBEYATENGOLOSFINESDESEMANA’ en el asunto

Si te sientes plenamente identificado, deja un comentario con la frase ‘LOSPAPISSEMOSLOSMEJORES’ en el mensaje

Si has llegado hasta aquí por casualidad, deja un comentario con la frase ‘YONOPIENSOCUIDARDELACRIATURA’ en el asunto

¡Y no me estéis jugando a la consola hasta muy tarde los fines de semana!. Lo siento, es la vena ‘padrera’ que te surge nada más nacer tu descendencia… XD

*******************************************

PD: Muchas gracias por vuestras VISITAS, sin duda este es el mejor sitio donde pude haber alojado al Electroduende. Aunque saliera de mis manos, soy consciente de que es más vuestro que mio, porque vosotros sois la causa de la mayoría de sus apariciones. Nos habéis acogido a ambos con un cariño tan grande como nuestras ganas de haceros esbozar una sonrisa en cada una de nuestras entradas. A TODOS los que nos habéis acompañado con su lectura durante todo este tiempo deciros que os estamos ETERNAMENTE AGRADECIDOS, especialmente a unas cuantas personas que han hecho de este BLOG una EXPERIENCIA INOLVIDABLE. Sin duda, tienen nombre y nick, pero para ellos, si el Duende llega a cumplir el año, les tendrá preparada una entrada muy especial. ¡UN ABRAZO BIEN GRANDE y MIL GRACIAS POR ACOMPAÑARNOS!. 😉