CAZADORES DE SOMBRAS, Anexo II: Los viajes de Ibut Nattab

Hoy es un día especial. Para los que no lo conozcáis aún, existe uncompañero de Blogs, que cumple dos años de estancia aquí en Gamefilia, con una imaginación desbordante y una impresionante pasiónpor la literatura. De sus manos han salido iniciativas y relatos muyinteresantes, y hoy tengo el placer de aportar mi granito de arena a ladifusión de una de sus historias más importantes, ‘Cazadores de Sombras’. Sobradecir que esto no es una narración al uso, pues se trata de un Anexo quecumplimenta la obra original que se encuentra escrita en su blog, y de la cualrecomiendo su lectura. ¡Un abrazo Desmodius!, y muchas gracias por regalarle aeste blog un pedacito de ti y de tu mundo…


Cazadores de sombras

Anexo II: Los viajes deIbut Nattab


Primer día


Hace aproximadamente ocho meses que La Orden no me llamaba para algunamisión de reconocimiento, creí que todo lo que necesitaban saber ya estabaplasmado en mis mapas; sin embargo, ahora desean saber lo que está ocurriendoen los alrededores de Ceudryll, la abandonada ciudad subterránea del sur;varios demonios han huido hacia esa dirección en las cacerías de los últimosmeses.


Sólo podré cabalgar hasta el río del sur. Me tomará siete u ocho díaslograr atravesar los acantilados de los alrededores y acercarme a la ciudad sinque me vean. Por desgracia, no poseo los símbolos ni las habilidades de loscazadores de sombras; pero me dieron algunas espadas gancho, cimitarras y dagaspara poder cabalgar con seguridad y, si es necesario, defenderme de losdemonios que merodeen en las cercanías de Ceudryll.


Cuarto día


Abandoné a mi caballo por la mañana en un establo de Elkhatskhai. Eldía transcurrió sin mayores conflictos, ahora la oscuridad comienza a invadirel cielo, debo resguardarme en el bosque a las orillas del río del sur. Miverdadera misión dará comienzo mañana, tendré que sortear los acantilados y lasinnumerables dificultades que rodean a Ceudryll, incluyendo a los demonios queestén por los alrededores. Revisando varias veces los mapas de la región, hedescubierto una ruta que probablemente me permitirá llegar a Ceudryll sin servisto por los demonios: debo rodearla y atravesar un pequeño laberinto decuevas que conducen a una llanura muy cercana a la ciudad.


Octavo día


Mi plan funcionó, estoy al sur de la ciudad; seguir la ruta que ideépara llegar a este lugar fue complicado, especialmente la parte final dellaberinto, pero lo logré. Es el atardecer y he visto a varios demonios entrar ysalir de la ciudad; además, hay un par de guardias demoníacos en la entrada.Puedo ver poco desde el sitio donde me oculto, pero creo que están edificandoalgunas torres de vigilancia cerca de los acantilados al oeste de la ciudad. Hevisto que los demonios llevan algunos prisioneros humanos hacia lasprofundidades de su refugio, no puedo asegurar si entraron vivos o muertos.


Es el anochecer y la situación ha empeorado bastante, los demonios hantraído tres docenas más de humanos, pude notar que varios de ellos seguíanvivos, pero otros parecían ser simplemente cuerpos sin vida. Seguiré vigilandola ciudad por algunos días más, debo descubrir qué está sucediendo ahí dentro.


Décimo día


Cerca del mediodía, los guardias de la ciudad se adentraron a la misma;poco después, hubo grandes estruendos que provinieron de las profundidades dela ciudad, pude oírlos débilmente. Los guardias de la ciudad volvieron a susposiciones después de algún tiempo. Al anochecer, un demonio bastante altosalió de la ciudad seguido de un pequeño grupo de soldados, sólo pude ver alque guiaba a los otros por la intensa luz de la luna; su aspecto es igual a lanegrura de la más oscura y aterradora noche que jamás haya visto.


He observado suficiente acerca de los demonios y éstos están comenzandoa acercarse demasiado al sitio donde permanezco oculto, es peligroso quecontinúe en este sitio por mucho más tiempo. Mi misión ha terminado, es tiempode volver al cuartel general.


Décimo séptimo día


Llegué a salvo al cuartel general de La Orden. Entregué a La Ordentodas las observaciones que pude hacer sobre la ciudad de Ceudryll y la rutaque usé para llegar de forma segura hasta ahí, pero me dicen que tendré queatender otra misión en breve, así que debo permanecer aquí. Esto es extraño,parece que los cazadores de sombras están demasiado ocupados combatiendo a losdemonios y necesitan toda la ayuda posible.


Décimo noveno día


Por la mañana me informaron de mi nueva misión. Adinath, un cazador muyhábil, y sus discípulos tomaron una misión en una ciudad al este del reino; sinembargo, La Orden descubrió que hay cerca de una centena de demonios aguardandosu regreso para tenderles una trampa.


En el cuartel general no hay muchos cazadores de sombras disponiblespara derrotar a los demonios o intentar dar aviso a Adinath; todos estánatendiendo misiones a lo largo de todo Norum. Debo ser yo quien alerte alcazador y le muestre una ruta segura para volver; en esta ocasión, meescoltarán Aamon y Ederios, los dos únicos cazadores que están en el cuartel.


Vigésimo día


Acampamos en una cueva, es el segundo día que cabalgamos y la presenciade los demonios es cada vez más evidente. El silencio de los alrededores esinusual, perturbador; los cazadores de sombras hacen guardia fuera de la cueva,mientras yo intento descifrar la ruta más segura para llegar hasta Adinath.


Vigésimo tercer día


Pasado el mediodía, una docena de demonios nos cerró el paso; loscazadores de sombras actuaron velozmente y pudieron derrotarlos, pero Aamonsufrió una grave herida en la pierna izquierda.


Los demonios se mueven a través de la zona y determinar una sendasegura para avanzar es cada vez más complicado. Poco antes del anochecer,hayamos un buen refugio para pasar la noche. Aamon debe descansar antes de queavancemos mañana por la mañana.


Vigésimo cuarto día


Encontramos la entrada a un paso subterráneo que nos ahorrará gran partedel camino, ya que debe conducir a los adentros de la ciudad de Apsdra, unlugar muy cercano a nuestro destino. Debemos darnos prisa; La Orden nos dijoque debíamos de llegar antes del séptimo día o no podríamos advertir a Adinathsobre la emboscada.


Vigésimo sexto día


Afortunadamente, nuestros planes tuvieron éxito y hoy, al atardecer,pudimos reunirnos con Adinath y sus discípulos. Ya están prevenidos sobre lospeligros del camino, por lo que mañana regresaremos siguiendo la misma ruta queAamon, Ederios y yo usamos.


Vigésimo octavo día


De vuelta a Apsdra, nos percatamos de la lamentable noticia de que laciudad ha sido tomada por un numeroso grupo de demonios. La Orden podrásolucionarlo, pero necesitamos llegar a salvo hasta el cuartel general y, sinpoder usar el pasaje subterráneo, será un camino muy complicado.


Trigésimo tercer día


La única forma para llegar de forma segura al cuartel general, serátomando el camino a través del bosque rojo. Es una locura, pero al menos loshombres lobos son menos inteligentes y numerosos que los demonios. Alanochecer, no podremos descansar, deberemos estar en constante vigilancia opodríamos amanecer muertos.


Trigésimo quinto día


Media docena de hombres lobos nos atacó anoche, no nos percatamos de laluna llena. Adinath y Ederios pudieron combatir a la gran mayoría de lasbestias, Aamon los ayudó y los discípulos de Adinath también colaboraron paradetener algunos. Desgraciadamente, uno de los hombres lobo pudo morder aAdinath en el costado; debemos darnos prisa y llegar al cuartel general lo máspronto posible para salvarlo.


Trigésimo octavo día

 
Por fin llegamos al cuartel general. La misión tuvo éxito, aunque LaOrden no está segura de poder salvar a Adinath; sus heridas son graves y, pordesgracia, la maldición se ha extendido a las profundidades de su cuerpo.Espero que se pueda recuperarse.

Mi misión aquí ha terminado.