CRITICA DESTRUCTIVA: La generación de las ETIQUETAS (colaboración), por LoganKeller

Antes de nada recordaros que se trata de unaOPINION PERSONAL, así que os recomiendo que os fijéis en los carteles de mibloque lateral y le hagáis caso al soldado que sonríe con su taza de ColaCao, oen su defecto, al troll verde con la cachiporra al hombro.

Yo que soy de antes de la generación de laMegadrive vengo ya quemado de tanto chaval suelto defendiendo su consola comosi le fuera la vida en ello y de tanto fanático que no quiere ver más allá dellogo de una compañía. Pero si hay algo que me ha tocado los cojones sobremaneraen esta generación es el generalizado uso de las etiquetas. Que si ‘sonyer’,que si ‘xboxer’, que si ‘nintendero’, joder, que yo no veo a nadie que lollamen ‘zarasa’ por vestir de Zara (a no ser que sea chico y lleve ropa demujer). Vamos, que esta gilipoyada sólo la he visto entre los usuarios deconsolas, lo cual lamentablemente refleja mucho el grado de madurez y la edadde muchos de sus usuarios.

Las etiquetas, la granplaga de esta generación de consolas

Y es que no me imagino la misma situacióndándose en otros ámbitos del ocio, porque nadie se atreve a ponerle unaetiqueta a nadie por gustarle únicamente el Jazz, las peliculas de la Warner, olas comedias románticas (bueno, por esto último si, cuando eres un tio, XD).Pero las etiquetas que más me joden de esta generación son las denominadasHARDCORE y CASUAL.

No me importa que lo mismo que ocurre con loscinéfilos, o megalómanos, a mi me consideren un GAMER (porque por lo visto eneste mundillo siempre queda mucho mejor las palabras en la lengua deShakespeare), como si VIDEOJUGADOR no definiera con claridad a las muchaspersonas que disfrutan con los videojuegos. Pero es que esto ahora ya no pareceser suficiente y por narices, según sean tus gustos o tu forma de jugar, has depertenecer POR COJONES a uno de estos dos grupos. Total, que como siganempeñándose en etiquetar a la gente ya queda menos para que en los currículosde trabajo aparezcan frases en el espacio dedicado a reflejar nuestrasaficiones fuera del ámbito académico y laboral del tipo ‘soy un EMO GAMERHARDCORE amante de los FPS y con toques SURVIVAL HORROR a tiempo parcialdurante los fines de semana’.

Lo más simpático es que ni existe unadefinición clara de que coño es cada cosa, ni se sabe quién fue el autor deesta terminología, es decir, no tiene padre ni madre reconocidos, pero eso sí, todoel mundo como borregos tacha ahora a un juego, máquina, o persona de CASUAL o HARDCOREsólo porque está de moda hablar así, porque siempre nos ha gustado encasillar, yporque es más fácil decir blanco o negro, que no gris, no fuera que nos vayan apreguntar en que tono y nos vayamos a cagar en los pantalones. Pero lo peor detodo es que este tipo de categorización no representa la situación real delmundo de las videoconsolas hoy día, sino que se realizan con la clara intenciónde dividir, sectorizar e incluso en ocasiones insultar a un determinado grupode jugadores incluyendo a muchas de las personas que toman por vez primeracontacto con este mundillo.

¿Ejemplos de jugadoresHARDCORE?

Vamos a ver, si los hardcores son jugadoresque disfrutan de juegos de contenido adulto, le dedican muchas horas a losjuegos, y llevan años en esta materia, y los casual son individuos que jueganbien poco, a juegos de escasa dificultad, o hace poco que están en estemundillo, ¿yo que coño soy?, ¿el eslabón perdido?, porque yo personalmente lomismo juego al UNO durante horas como después me paso el resto de la tarderejugando el Mass Effect. Entonces, ¿que coño es un jugador hardcore?, ¿el quese termina todos los juegos en el máximo nivel de dificultad?, ¿el que se pegahoras y horas pegado delante de una consola?, ¿el que lleva años en el mundillo?,¿el que cumple alguna de las premisas anteriores?, ¿el que las cumple todas?. Y¿qué pasa con el resto de jugadores?, ¿son directamente un jugador casual odependen del tipo de juego al que jueguen?. Pero las mismas dudas surgen cuandose aplica a un videojuego, porque ¿qué narices es un juego Hardcore?, ¿un juegoque necesita de muchas horas o dedicación?, ¿un juego difícil?, ¿con sangre?,¿con violencia?, ¿con contenido adulto?, y sobretodo, ¿si en el Cooking Mama tepudieras cortar un dedo troceando una zanahoria ya no sería Casual?.

Pero lo flipante es que a pesar de que seatan dificil establecer un críterio o consensuar que es lo que debe ser algoHardcore o Casual en el mundo de los videojuegos, lo cierto es que a la hora deponerlos a modo de etiqueta se utilizan muy a la ligera. Y es que según muchos yodebo ser un casual por haber jugado tanto al Animal Crossing de la DS como dela Wii, o por haber conseguido los 1000 puntos en logros del Viva Piñata,cuando soy el mismo que le sacó todo el jugo al Dante’s Inferno. Seamos serios,esto me parece tan absurdo como cuando se pirateaba impunemente la PSX y se decíaque era porque se tenía derecho a tener una copia de seguridad, cuando ni tansiquiera se había comprado el juego original. Pues esto es igual, siempre hahabido juegos casuals y juegos hardcore, un Gradius y un Space Ace, un TheInmortal o un The Blues Brothers, un Diablo o un Sims, y nadie te tachaba denada por preferir jugar a un Super Mario que a un Turok en la Nintendo 64.

¿Ejemplos de jugadores CASUAL?

Hoy en día si alguién se etiqueta de Hardcoreno es más que por la triste ilusión de parecer alguién importante, un entendidoen la materia, un jugador empedernido, cuando con ese mismo título lo queverdaderamente está demostrando es su poco conocimiento al dejar de lado muchosjuegos divertidos e interesantes. Hoy en día catalogar a un juego como hardcoresignifica elevarlo a la máxima expresión en lo referente a la dificultad, losgráficos, o el contenido adulto, como si eso fuera más importante que lajugabilidad y la diversión de un buen Bomberman. Hoy en día alguien que juegaal Big Brain Academy es un casual, cuando años atrás tener tus iniciales en losprimeros puestos de las máquinas arcade del Tetris era ser casi el puto amo delsalón recreativo. En definitiva, la única verdad es que le joda a quien lejoda, le pese a quién le pese, hoy en día todo el mundo puede acceder y opinarsobre los videojuegos. Y ese es el verdadero motivo por el cual está es lageneración de las etiquetas, de los adjetivos y las descalificaciones absurdas,del llamemos casual a una consola porque en su repertorio tiene un mayor númerode party games, del llamemos hardcore a las consolas con mayor número detítulos violentos, de los que patalean como si nadie hubiera jugado nunca conuna Gamewatch cuando ven invadido su mundo por un montón de gente nueva que seanima a esto de los videojuegos aunque sólo sea para cuidar una mascota virtualo hacer ejercicio con su cerebro, de los que no entienden que se pueda jugar alos juegos más allá del pad y el teclado/ratón y se han quedado estancados enel pasado.

Estoy hasta los huevos de estas etiquetasinventadas por un par de retraídos que no han sabido comprender el giroinesperado que ha dado el mundo de los videojuegos, y personalmente no lasnecesito, pues en el fondo, independientemente de las horas que les dediquemos,del empeño que le pongamos, de la edad que tengamos, del tiempo que llevemos, odel género al que juguemos, todos compartimos un único sentimiento, nuestrapasión por los videojuegos.

El nuevo LoganKeller*

*100% más tacos, 100% más crítico, y 100% másmordaz

NOTA:Estas palabras no tienen porque necesariamente ser compartidas por la persona ala que temporalmente he usurpado el nick. Se trata de una opinión personal deldueño de este blog intentando sin acierto acercarse al estilo crítico y directodel que hace gala uno de los amigos a los que más aprecio, estima, y admiracióntengo en el entorno Gamefilia. La única pena es no poder dedicarle unaimitación para esta iniciativa de Shaiyia a mucha más gente, ya que por fortuna la lista de personas a la queestaría orgulloso de imitar es tan larga como mi… (error en la conexión con elservidor)

Elviejo Electroduende