EL ELECTRODUENDE cierra sus puertas

EL ELECTRODUENDE cierra sus puertas

Bueno,más que sus puertas, cierra el blog en su totalidad, ventanas incluidas. Y esque aunque mis ganas de escribir, o dibujar, no hayan terminado, la vida estállena de etapas, y creo que la experiencia de mantener un blog en activo ya no formaparte de mis prioridades.

Porun lado porque no hay novedades en los blogs por parte de Meri que inviten aquedarme para disfrutar de ellos, y por otro, porque muchos de los amigos quehe conseguido en esta comunidad ni se pasan por aquí o ya no lo hacen con lafrecuencia de siempre.

Quenadie se alegre o entristezca, esto es un paso natural con el que todo bloggerque se precie debe de lidiar más tarde o más temprano, y en mi caso, tres añoshan sido suficientes para saciar mi curiosidad acerca de esta forma virtual deexpresión.

Elduende no ha muerto, ha crecido tanto con vuestro apoyo y cariño durante todoeste tiempo que me resultaría imposible pensar en deshacerme de él ahora.Quizás no sea un personaje famoso, ni reconocido por nadie, pero para mi ya seha convertido en uno de mis dibujos favoritos y posiblemente el que mejor merepresente.

Mevoy porque, sinceramente, no tengo ganas de crear un nuevo libro de visitas,porque ya casi no me paso por los blogs de los compañeros y porque no siento lanecesidad imperiosa de actualizar mi propio espacio en la red de redes.

Prefieroembarcarme en otros proyectos, como acabar un cuento a mi hija, ilustrar unlibro con sus fotos, escribir una novela de ciencia ficción llena de erroresgramaticales y ortográficos que jamás será publicada, robarle instantes altiempo con mi cámara de fotos o dedicarle poemas sin rima aparente a la mujerde mi vida.

Paratodo aquel que erróneamente piense que dedicarle tres años a un blog puede seruna pérdida de tiempo, les diré que para mí ha sido una experiencia maravillosa.

Durantetodo este tiempo he tenido la fortuna de conocer a gente que se apasiona tantocomo yo o más por el mundo de los videojuegos, gente enamorada por la lectura ocapaz de escribir sus propios relatos, personas que disfrutan de los trazos deun cómic o con los fotogramas de una película, personas capaces de plasmar susfantasías en un papel o lienzo, gente con un saber y una capacidad deaprendizaje abrumadora, con un enorme sentido del humor, o simplemente con ganasde pasárselo bien conociendo gente nueva.

Amuchos tengo el honor, el placer, y la fortuna de considerarlos como amigos, y ospuedo asegurar que la falta de cercanía la suplo con las grandes dosis de respeto,cariño, y el aprecio que les tengo. Por fortuna para mí, abandonar el blog nova a significar perder el contacto que hoy mantengo con ellos, ya queconocerlos ha sido sin duda la mejor parte de esta aventura bloguera y el mayorlogro obtenido en esta generación de consolas.

Miodisea, no obstante, tampoco ha estado exenta de malas interpretaciones odiscusiones fuera de lugar o tono, pero afortunadamente se han limitado aactuaciones puntuales, y en algunos casos incluso terminaron por acercarme mása las personas involucradas en ellas.

Aunqueconfieso que desde el mismo día que se permitió injustamente que alguien pudieracrear una entrada únicamente con la malsana intención de verter mierdapúblicamente sobre un compañero entre la parsimonia, risas, e incluso elconsentimiento de muchos de los que por allí se pasaron, mi concepto sobre loque me aportaba esta comunidad degeneró bastante.

Ladecisión de terminar con el blog, os aseguro que ha sido más premeditada que laque tuve el día que decidí otorgarle vida. Sé que estoy defraudando a algunagente, empezando por mi mujer, o por la que me ha aconsejado por Live o por MPque simplemente lo deje abandonado y lo retome cuando me apetezca, pero no meparece justo ni sincero, ni con el duende, ni conmigo mismo, ni con lo que medicta el corazón.

Hansido muchas semanas de reflexión desde mi última entrada. Hace unos pocos díasuna persona de Gamefilia, que también actualiza cuando le sale de los huevos (ypor lo visto no le suele salir con mucha frecuencia), me comentó la posibilidadde crear un videojuego juntos, y eso resultó ser finalmente el pistoletazo desalida para mi despedida.

Sinceramente,tener la remota posibilidad de crear algo meramente jugable me llena de másilusión y ganas que la oportunidad de seguir escribiendo ésta o cien entradas,salga o no el proyecto adelante. Eso, y que de aquí a final de año a ver quiénes el guapo que se despega de la consola para hacer una entrada con la detítulos buenos que nos esperan.

Paratodo aquel que me lea o me haya leído, para todo aquel que alguna vez sepreocupó por mí, o tuvo en cuenta alguna de mis palabras, un sincero y enormeabrazo de este duende que hoy os escribe, no para sacaros una sonrisa, comosabéis de sobra que me hubiera gustado hacer, sino simplemente para despedirse.

ElElectroduende