PRINCESA DE NUNCA JAMAS

PRINCESA DE NUNCA JAMAS
Soñé que alzabas un mundo
hecho con pala y rastrillo,
que te nombrabas princesa
y reinabas un castillo.
Antes de abrir su portón
alzaste cuatro murallas,
y el mar regaba las flores
del jardín que bordeaban.
Luego me invitaste a entrar
y ofreciste una merienda
de cafés imaginarios
y de invisibles galletas.
Y entre sorbito y sorbito
la tertulia amenizabas
con historias sin sentido
y cantos que improvisabas.
Después me diste la mano
proponiendo una carrera
sin saber que yo sería
quién de montura sirviera.
Cuando caímos rendidos
contemplamos el paisaje,
hecho de bosques rayados
que tú misma dibujaste.
El sol irradiaba líneas
en nubes de color rosa,
y aunque de pequeñas alas
estaban tus mariposas.
Para acabar la velada
tuvimos sesión de cine
con actores de pincel
y animales imposibles.
Y antes de irnos a dormir
me llenaste de preguntas,
¿de dónde ha salido el mar?,
¿por qué lo oscuro me asusta?.

Y nos quedamos dormidos,
muy juntos y acurrucados,
pero cuando desperté
tu mundo había cambiado.
Eras bastante mayor,
más madura e independiente,
y eras tú quien sostenía
tu mano sobre mi frente
El ogro que siempre riñe
tiene arrugas en su cara,
no puede jugar ahora,
los años pesan en cama.
Quizás no lo diga nunca,
quizás nunca lo dirá,
pero aquel niño ya anciano
volvería siempre atrás.
A la arena de tu reino,
a regar flores con mar,
a tus vasos de café,
y a trotar y cabalgar.
A contemplar tus dibujos,
a dibujar mariposas,
a ver tu cine animado,
y dar respuesta a tus cosas.
A dormir junto a tu lado
sin temer no despertar,
soñando con su princesa
por siempre y nunca jamás. 
 
"Para Gara, la pequeña princesa de mis cuentos de hadas" – Tu Duende Amarillo