SOLSTICE: El dia que enriqueci al dueño del Videoclub

Corría el año 1991, y como todos los veranos me llevaron a  pasar las vacaciones  a casa de mi abuela con mis primos. El caso es que mi primo se había llevado su videoconsola, una NES (Lo que le envidiaba yo por aquellos tiempos). Por suerte para mi, el susodicho primo, prefería pasarse las tardes jugando al fútbol con sus amigotes, y me dejaba solo a mi en casa jugando con la consola. Los tres juegos que poseía, eran soporíferos (Al menos para mi): El Súper Mario BROS (Bueno, este no estaba tan mal), el Duck hunt (Con este si que no podía) y un juego de coches de cuyo nombre prefiero no acordarme.

 

Y así, una tarde después de haber caído por enésima vez por uno de los precipicios de una de las fases del Mario, tome una determinación: Sablear a  mi pobre abuela para alquilarme un juego diferente en el Videoclub.  

 

Conseguí el dinero (en pesetas por supuesto) y baje corriendo las escaleras, cruce corriendo la calle sin esperar  a que el semáforo se me pusiera verde esquivando coches en el camino (Vaaaleee, tal vez no fue así exactamente, pero en lo mas básico si fue así (Ósea que cruce la calle)), y  me plante frente a la entrada del Videoclub dispuesto a saciar mis ansias videojueguiles.

 

 Pasea a aquel pequeño antro con cuatro estanterías plagadas de VHS y me dirigí al pequeño estante donde tenían unos pocos juegos de NES, dispuesto a pasar un rato flipandome con las carátulas traseras de los juegos y leyendo sus apasionantes sinopsis cunado me ocurrió: En mi cabeza algo hizo “Clic” al ver una carátula que inmediatamente me hizo que no tuviera ojos para ninguna otra (Este hecho se me ha repetido innumerables veces, gracias a ello me he comprado en mi vida discos como “Triumph of steel” de Manowar o el “Fear of the Dark” de los Maiden. Y siempre he acertado xD). Y sin pensarlo agarre el juego: EL SOLSTICE

 

Portada Solstice

Aqui la portada, nada del otro mundo, pero que a mi me entusiasmo

   

Volví a casa mas rápido que como llegue esta vez saltando por encima de coches, motos, camiones y autobuses (Vaaaleee, tampoco en esta ocasión fue exactamente así), subí las escaleras y corriendo me dirigí a insertar el cartucho en la anhelante consola. Y ahí comenzó mi particular bajada a los infiernos del vicio sin control (Sin Vicio no puedo estar ¡VICIO, VICIO!).

 

Trilililililili, Trililililili, Tan Tan Tan… todavía suenan en mi cabeza las notas iniciales de ese “opening” en el que se nos presentaba la “Original” Historia que nos haría adentrarnos en ese terrible castillo que componía el juego. En ella, se nos mostraba como un tipo muy malvado secuestraba a la indefensa princesa delante de nuestro flamante héroe (Que nada tenia que ver con el musculoso tipo de la portada), y le indicaba que para recuperarla tendría que reunir las 6 partes del mítico Báculo de Demos que se hallaban perdidas en el inacabable laberinto que conformaba el castillo. Y de esta forma, nos encontrábamos solos ante el peligro, con un pequeño héroe vestido con túnica azul y con un sombrero que abultaba mas que el, en medio de un maquiavélico castillo lleno de trampas surgidas de los sueños mas húmedos de cualquier villano, y de los mas terribles monstruos que acechaban tras cada puerta para darse un suculento banquete con nuestro pequeño Héroe.

 

Pero nuestro pequeño héroe no estaba desarmado para combatir el mal en su mas terrible forma: Poseía el poder de… ¿He oído Espada mágica +5? ¿Magia de hechicero de nivel 10? ¿Armas venidas de un lejano futuro capaces de desintegrar al mal en su máxima expresión? Seguramente nuestro héroe poseía todas esas útiles habilidades, pero aquel día se las había dejado en casa y el muy incauto solo se había llevado cuatro frascos medio vacíos con unas poderosas pociones: Una rosa para desintegrar a todos los malos de la pantalla, Una Azul para hacerse invencible en una pantalla, Una amarilla para paralizar a todos los malos de una pantalla y una Verde para hacer aparecer bloques invisibles. Esas pociones y su habilidad para meterse y sacarse bloques por el culo (Los que lo halláis jugado sabréis a que me refiero) le debían ser suficientes para recorrer las mas de 200 habitaciones que formaban el castillo y no morir en el intento.

 

En cuanto al juego, os diré que se trataba de una especie de Aventura/Plataformas/Puzzle/¿RPG? En perspectiva isométrica, laberíntico a mas no poder y con una dificultad endiablada (Como te rozara un monstruo o una trampa perdías una de las escasas vidas que tenias, eso unido a que no existía la posibilidad de grabar partida hacia que como quisieras avanzar, tenias que tener un cuidado extremo. Y si encima decimos que en ocasiones te tenias que tirar a pozos en los que nunca sabias si lo que existía abajo era una nueva a habitación o una terrible cámara con pinchos, entonces ya hablamos de un juego que a no ser que fueras realmente paciente e investigador, era completamente imposible.

 

Ni que decir tiene, que a  esa escasa edad, no fui capaz de pasármelo (A pesar de que me alquile ese juego todos los días de aquel maravilloso verano), y que por suerte, he podido rejugarlo gracias a los benditos emuladores. Asi que queridos lectores (Si es que hay alguno) os animo  a jugarlo (Que no  a pasarlo, que para eso ya esta el del video de abajo: Uno de mis particulares heroes)

 

http://www.youtube.com/v/E20jk5vgkdQ&hl=es

 

Hasta la proxima entrada!!!