CRÓNICAS DEL SEÑOR ROSA. CAPÍTULO V: ÉRASE UNA VEZ… LOS MUNDOS

¡Hola queridos lectores! Se que ayer os prometi que no pondria hasta el lunes una nueva entrada de esta obra, pero debido a la desagradable sensacion que me produce tener un revolver apoyado en mi nuca, me veo obligado a poneros el 5º capitulo de esta obra atemporal. Disfrutarlo, por que ahora si que es verdad que hasta el lunes no habra mas.

CRÓNICAS DEL SEÑOR ROSA

CAPITULO I: SOBRE LOS ORÍGENES DEL UNIVERSO

CAPÍTULO II: EL DESPERTAR

CAPÍTULO III: IMAGINANDO DIOSES

CAPÍTULO IV: JUEGOS DE GUERRA

CAPITULO VI: UNA ESPECIE DOMINANTE

CAPITULO VII: EL GRAN, GRAN HERMANO

CAPÍTULO VIII: LOS EVANGELIOS SEGÚN "MORGENNES"

CAPÍTULO IX: LOS EVANGELIOS SEGUN LOGANKELLER

CAPITULO X: LOS EVANGELIOS SEGUN "RIKKUINTHEMIDDLE" 

CAPITULO V: ÉRASE UNA VEZ… LOS MUNDOS

  

En el principio creó el “Señor Rosa” los cielos y las tierras – Mi negativa a proponer una única tierra elegida para albergar la vida, parte básicamente de las matemáticas mas puras: “Si tenemos en cuenta que el universo es infinito, y que la probabilidad de que un planeta pueda albergar vida, aunque sea muy remota, existe; nos lleva a la conclusión de deben de existir infinitos planetas en los que existe vida. O eso, o la vida tiene muy mala suerte en ese juego”-. Y las tierras estaban desordenadas y vacías, y el “Señor Rosa” se regocijaba sobre las estériles tierras sintiendo el abrasador sol en su rostro. Debido al calor, sintió el irrefrenable impulso de tomarse un refresco, y sin darse cuenta dejo caer por la comisura de sus labios un enorme chorro de baba, el cual no tardo en cubrir tres cuartas partes de las tierras – Como dato a  tener en cuenta, me gustaría dejar claro que el “Señor Rosa” es omnipresente, y que puede estar en todos los mundos que desee a la vez, en esta ocasión ocurrió eso mismo -.

 

 “¡Mare mía!” dijo al no poder evitar su caída, y gracias a esa frase, la gran concentración de baba recibió el nombre de “Mares”.  Debido a que el color natural del “Señor Rosa” era aquel que le daba nombre, y que después de todo ya se estaba cansando de ver todo de dicho color, decidió que había llegado el momento de poblar la tierra que emergía entre los restos de baba con algo que le diera mas color. Y de esta manera todo el suelo se cubrió de un manto de hierba tan verde que reflejando los rayos solares le hacia daño a la vista.

 

 “¡Joder! Si por lo menos hubiera un poco de sombra” Dijo y de entre los brotes de la maldita hierba comenzaron a surgir gruesos troncos con impresionantes copas que servicialmente le animaron a que se cubriera bajo ellos. A falta de un nombre mejor los llamo árboles.

 

 Entusiasmado con el brusco cambio que habían experimentado en un momento aquellos eriales, decidió dotar a las nuevas tierras de mayor variedad, así que en un  alarde de inspiración por su parte, y acompañado de un chasquido de dedos, doto de vida al clima de los planetas.

 

 “Haced lo que queráis, pero hacedlo” Dijo, y la verdad es que no le hizo falta decir mas, ya que las cuatro estaciones que se crearon dieron muestra de sus adelantadas ideas políticas y decidieron democráticamente que se repartirían en igual medida el trabajo a lo largo del tiempo. Y la mejor idea que se las ocurrió para solucionarlo, fue trabajar cada una tres meses al año y el resto del tiempo de vacaciones pagadas.

 

 “Ahora necesito algo de movimiento… seres inferiores que me entretengan cuando me venga en gana” Por desgracia para el “Señor Rosa” su deseo no se cumplió de la manera que había imaginado – De hecho, es bastante probable que su deseo no tuviera absolutamente nada que ver con lo que ocurrió a continuación -. Una vez más, las probabilidades hicieron de las suyas, y dio la casualidad de que un grupo de moléculas se alió con otras que tenían ganas de compañía. Poco a poco la fiesta molecular se fue haciendo más sonada y a ella comenzaron a acudir los más selectos grupos moleculares de aquellos tiempos. El resultado final de aquel “guateque” fue un cúmulo de moléculas que no se podían despegar unas de otras. De hecho aprovechando el calor de la ocasión muchas de ellas se enzarzaron en orgías que dieron como resultado muchos descendientes, que a su vez siguieron procreando y añadiendo más miembros a la comunidad molecular. El “Señor Rosa” al descubrir los pequeños microorganismos que se habían creado bajo su mandato, se sintió decepcionado. “Había imaginado algo mas… ¿Espectacular?” Pensó, y con ese pensamiento le vino a la cabeza una teoría respecto a lo que acababa de ocurrir.

 

 “Seguramente dentro de muchos siglos estos grupos de moléculas que voy a llamar “células”, acaben formando las mas variadas clases de animales que se moverán por tierra, aire y mar. Pero como hasta entonces todavía queda mucho tiempo, voy a intentar crear la especie animal mas inteligente, odiosa y destructiva de cuantas poblaran el universo. Sus miembros se aprovecharan del resto de especies y basaran su vida en intentar llegar más y más lejos en la apasionante carrera por la supervivencia. ¡Suena divertido!”  Y ese deseo, puedo dar fe de que si se cumplió, pero para no desbordaros con mas datos técnicos, lo explicare exhaustivamente en el siguiente capítulo. El cual es un punto de inflexión en la historia del universo.

 

CONTINUARA… CAPITULO VI: UNA ESPECIE DOMINANTE

 

¡Hasta la proxima entrada!