CRÓNICAS DEL SEÑOR ROSA. CAPÍTULO VI: UNA ESPECIE DOMINANTE

¡Hola queridos lectores! Despues de un buen fin de semana en el cual estoy seguro de que habeis reflexionado profundamente sobre las enseñanzas que nos lega el "Señor rosa", vuelvo a la carga con un nuevo capitulo de sus apasionantes "crónicas". ¿Preparados para seguir aprendiendo?

 CRÓNICAS DEL SEÑOR ROSA

CAPITULO I: SOBRE LOS ORÍGENES DEL UNIVERSO

CAPÍTULO II: EL DESPERTAR

CAPÍTULO III: IMAGINANDO DIOSES

CAPÍTULO IV: JUEGOS DE GUERRA

CAPITULO V: ERASE UNA VEZ… LOS MUNDOS

CAPÍTULO VIII: LOS EVANGELIOS SEGÚN "MORGENNES"

CAPÍTULO IX: LOS EVANGELIOS SEGUN LOGANKELLER

CAPITULO X: LOS EVANGELIOS SEGUN "RIKKUINTHEMIDDLE" 

CAPITULO VI: UNA ESPECIE DOMINANTE 

“Seguramente dentro de muchos siglos estos grupos de moléculas que voy a llamar “células”, acaben formando las mas variadas clases de animales que se moverán por tierra, aire y mar. Pero como hasta entonces todavía queda mucho tiempo, voy a intentar crear la especie animal mas inteligente, odiosa y destructiva de cuantas poblaran el universo. Sus miembros  se aprovecharan del resto de especies y basaran su vida en intentar llegar más y más lejos en la apasionante carrera por la supervivencia. ¡Suena divertido!” Este párrafo – que como habrá caído el avispado lector ya use en el anterior capítulo. “Véase técnicas para rellenar una historia y que parezca que el escritor se lo ha currado” – que no es mas que un deseo expresado por el “Señor Rosa”, nos da la idea exacta de lo que ocurrió a continuación.

  Un terremoto hizo temblar el suelo de los planetas en los que estaba presente en ese momento nuestro creador, y con un enorme haz de luz surgido de los cielos comenzó a formarse en el firme del terreno una oscura silueta que poco a poco se fue tornando visible. Un minúsculo huevo de color blanquecino que apenas se dejaba ver entre el rocío que colgaba amenazador de las briznas de hierba. –Aprovecho la ocasión que me da el tiempo que faltaría para que eclosionara el huevo, para aclarar las dudas que sin duda os habrán surgido al respecto:

 

 Primera duda: Lógicamente los humanos no provenimos del huevo, lo que descarta de manera rotunda que seamos la especie dominante en este basto universo, y nos mete directamente en el saco de los “seres inferiores que sirven para entretener al “Señor Rosa””. Es mas, nosotros servimos de manera inconsciente a esa raza dominante.

 

 A raíz de esta respuesta, sin embargo nos llega una nueva pregunta: “¿Cuál es entonces la raza dominante?”  

Segunda duda: De momento me voy a quedar sin responderla, ya que dentro de un par de párrafos la respuesta será dada – Además, acabaría con la expectación que estoy creando al respecto -.

 

 Tercera duda: Aquí voy a aclarar algo que lleva siendo tema de conversación durante demasiado tiempo. La respuesta a la famosa pregunta “¿Que fue antes? El huevo o la gallina”. La respuesta a esta pregunta por mi parte es: “No tengo ni pajarera idea”, pero lo que si que se es que en la raza dominante fue primero el huevo, lo que nos puede dar una pista de por donde van a ir los tiros en cuestiones “gallináceas”.

 

 Aclaradas las dudas nos trasladamos de nuevo al momento anterior a la eclosión del huevo.

 

 El “Señor Rosa” espero impaciente a que el cascaron comenzara a resquebrajarse, y lo cierto es que no pudo evitar que una lagrimilla de emoción se escapara por el lagrimal, cuando vio salir de una pequeña grieta del huevo una minúscula y oscura patita. La primera “cucaracha” estaba a punto de abrir sus ojos al universo – Ahora toca la aclaración necesaria: Se que te puede resultar chocante el estamparte de morros contra esta dura realidad, pero si fuésemos un poco mas abiertos de mente seria bastante sencillo el comprender el porque de nuestra inferioridad como especie. El hecho de ser una especie de “seres inferiores que sirven para entretener al “Señor Rosa””, no nos priva de una cierta inteligencia – de hecho, si los cálculos no me fallan somos la tercera especie mas inteligente de las “inferiores” – después de los gatos y los ornitorrincos -, por lo tanto no es de extrañar que hasta ahora todos nuestros avances hayan sido por el bien de nuestras poco valoradas “superiores”. Pensad en ello. –

 

 La nueva recién nacida comenzó a arrastrarse rápidamente buscando refugio, el “Señor Rosa” puso uno de sus dedos en su camino y la elevo con cuidado hasta ponerla delante de sus ojos. La miro con la mirada con la que mira un padre a su hijo – Recién nacido, ya que esa mirada va variando a lo largo del tiempo hasta convertirse en una especie de odio y rencor cuando el hijo llega a la pubertad – y la dijo:

 

 “Crece, multiplícate, llena la tierra con tu progenie y enseñoreaos de ella. Devorar los peces del mar. Privar del vuelo a las aves del cielo. Regocijaos en los cuerpos putrefactos de los cadáveres del ganado y haced lo mismo con los reptiles que reptan sobre la tierra. Alimentaros si gustáis de la hierba y de los frutos de árboles y arbustos. Y si en algún momento os cansáis de estos bienes que os he dado, eliminadlos, que ya me encargare yo de suministraros algo mas novedoso”

 

 Y de esta manera, las cucarachas comenzaron su expansión a lo largo y ancho del universo, conquistando galaxias y terraformando nuevos planetas que en un principio no parecían poder albergar vida. Pero esa historia es demasiado importante como para desvelarla ahora mismo, lo único que adelantare al respecto es que mientras la “Cucaracha Maestra” daba la increíble noticia a toda la comunidad cucarachil de que el nuevo transbordador interestelar estaba terminado, un simio hacia sus primeros “pinitos” en el prestigioso arte de la piromanía. Y sobre esto último trataran los próximos capítulos, para no ir directamente a la parte que sin duda descabalara todas vuestras ideas.

CONTINUARA… CAPITULO VII: EL GRAN, GRAN HERMANO 

 

¡Hasta la proxima entrada!