Y toda historia tiene su final…

¡Hola queridos lectores! Un día mas estoy aquí para haceros perder algo de vuestro preciado tiempo, y para ello, hoy os traigo algo que os hará perder bastante… ¿De que se trata? La verdad es que lo que os traigo hoy es algo a lo que he puesto mucha ilusión durante bastante tiempo, y finalmente tras muchas idas y venidas, muchos dimes y viretes ya esta completo… ¿Seguís sin saber de que se trata? ¡Vaaaaleeee! O s lo voy a tener que decir… Si es que me hacéis trabajar mucho XD

Como bien sabéis, a mi me encanta escribir relatillos, lo único que pasa es que estos (Salvo algunas excepciones como “Las Crónicas del Señor Rosa”) los publico en blogs ajenos al mío (En concreto, en el blog de ese gran amigo Lester_Knight) mas que nada por que se alejan bastante del estilo de cachondeo que impera en este blog. El caso es que ayer, después de unos cuantos meses de capítulos periódicos de mi relato “La muerte púrpura”, al fin se publico la ultima parte (En realidad, la obra constaba de 3 relatos que seguían la historia desde diferentes épocas y situaciones, ayer en concreto, se publico el tercer relato completo, debido en parte a que he presentado la historia completa en el próximo concurso “gamefilico” de creaciones literarias).

Ahora bien, quizás muchos de vosotros desconozcáis la trama de dicha historia, y para animaros a darla una oportunidad, estoy escribiendo esta entrada. ¿Preparados para sumergiros en la decadente historia de “Ranacoth”?

La trama:

“La Muerte Púrpura” es una historia de fantasía épica que comencé a escribir al terminar el relato de terror Lovecraftiano “Se alquila habitación con vistas al infierno”. En ella se relatan las aventuras de un personaje llamado Ellar que por designios del destino es dominado por el odio y comienza una cruzada personal contra todo aquello que le ha hecho ser como es: La raza humana. A lo largo de su viaje, se van descubriendo los motivos que le han llevado a intentar alcanzar ese destino, hasta que finalmente… ¿Os pensáis que iba a hacer Spoiler de mi propia obra XD? ¡Leerlo coño, que al final de la entrada están los enlaces a los diferentes capítulos!

Ellar:

Como os he comentado la historia gira en torno a este personaje, al cual en pocas ocasiones escuchareis (Mejor dicho leeréis) hablar, no lo necesita, debido a ello a su alrededor los personajes que interactúan con el van descubriendo la verdad, aunque como siempre sacando sus propias conclusiones, en la mayoría de los casos erróneas. De esta manera, el personaje se torna un antihéroe cuyos motivos muchas veces empatizan con ideas en su concepción correctas, pero distorsionadas hasta hacerlas peligrosas…

Los tres relatos:

Como ya he comentado, la obra consta de tres relatos bien diferenciados, con continuos cambios temporales y de situación, que en su conjunto forman una historia completa. Estos tres relatos son:

• La Muerte púrpura: En el se os presenta a Ellar en el momento en que después de muchos años regresa a su hogar, echo que produce que los recuerdos pasados vuelvan a su atormentada mente.

• En un pequeño claro del bosque de Vorian: En el se nos presenta a Lucia, un personaje que conoció a Ellar y que quedo profundamente marcado por ese cruce de caminos.

• Sobre dioses y hombres: La historia termina con el encuentro entre Ellar y Shotair el dios creador de ese universo, lo que depara ese encuentro, es mejor que lo descubráis por vosotros mismos.

De esta manera, termino, poniéndoos los enlaces a dichos relatos, y esperando que aquellos que decidan leerlos, me dejen sus impresiones, sean buenas o malas no importa, lo que realmente importa es que el tiempo invertido en la lectura no haya sido tiempo perdido (Como he comentado al principio) ¿Listos para acompañar en el viaje a Ellar?

La Muerte Púrpura

Capítulo I:

Caminaba encorvado y lentamente, hundiendo sus botas de color púrpura hasta casi las rodillas en la gruesa capa de nieve. Aunque hacia unas horas que la fuerte tormenta habia amainado, se cubría como podía con una roída y oscura capa de piel de lobo del gélido viento que soplaba levantando nubes de polvo y hielo. Al llegar al punto más alto de la colina, se paro a observar el espectáculo que ofrecía la mágica y letal noche invernal de Ranacoth, el mundo que agonizaba con los últimos envites de la dura estación. La esperada primavera estaba ya próxima, pero mientras tanto a los habitantes les quedaba por pasar lo peor de esta terrible temporada, la peor que recordaban en los últimos 30 años.

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Capítulo II:

“Por segunda vez en su vida huyó, llevándose consigo unos viejos tomos encuadernados en piel que eran el tesoro mejor guardado de aquel hechicero. ¿Podría sacar algo por su venta? Sus pasos le llevaron hasta Brondesmar, la ciudad mas imponente del imperio, con sus columnas de Mármol elevándose sobre unas calles atestadas de gente y mercaderes. Lo primero que hizo fue visitar a un viejo librero en la calle principal.
-¿Qué quieres muchacho?- Ellar depositó los libros sobre el mostrador, el personaje bajito y poco agraciado se puso unos anteojos y comenzó a observar con detenimiento los gruesos volúmenes mientras murmuraba cosas como “Impresionante” o “¿De dónde los habrá sacado?”…

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Capítulo III.

-“la muerte púrpura” lo ha vuelto a hacer…- La cara de estupor de la gente dejaba ver el miedo que sentían al pronunciar aquel nombre maldito. Era la quinceava victima de aquel demonio en lo que llevaban de mes y la histeria colectiva empezaba a extenderse por todo Brondesmar. Quince prostitutas cruelmente mutiladas al alba por un ser desconocido, y la guardia real no parecía hacer nada para evitarlo. Un testigo hacia dos días aseguraba haber visto una sombra púrpura alejarse lentamente del lugar de los hechos. Por eso mismo los hasta ahora felices habitantes de la ciudad habían dado aquel nombre al asesino.

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Capítulo IV.

Encima de un túmulo de rocas situado en el centro de un pequeño claro del bosque de Vorian, Lucia esperaba sentada como todas las noches la llegada de su gran amor. Era medianoche ya pasada, y la primera de las lunas brillaba con fuerza en lo más alto, acompañada por miles de titilantes estrellas que hacían del firmamento el más bello espectáculo que ojos algunos habían podido observar jamás. Rodeando el claro, un muro impenetrable de árboles dejaba caer las primeras hojas del otoño, las cuales volaban suavemente mecidas por el viento hasta encontrar el reposo sobre el tupido manto de hierba que cubría cada palmo del suelo.

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Capítulo V.

“Corrí durante toda la noche, hasta que mis piernas dejaron de responder y caí rendida sobre un suelo cubierto de flores, justo al lado de un arroyuelo fruto del deshielo que bajaba con absoluta calma desde las lejanas montañas. Miraba hacia todos lados con nerviosismo, esperando encontrar de un momento a otro la figura de mi padre buscándome para rematar la faena que había iniciado la noche anterior. Pero a pesar de mi miedo, esto no llegó a producirse y pude pasar una buena cantidad de tiempo sintiendo la suave brisa primaveral acariciando mi cuerpo y el tranquilizador murmullo de las aguas fluyendo y golpeando contra las rocas.
Fue cuando me encontraba en esa idílica situación cuando le vi a él por primera vez. Y con ese encuentro casual en algún lugar de las inmensas y florecidas planicies de Ranacoth se iniciaron los acontecimientos que harían de mi vida una experiencia plena, movida únicamente por el amor.

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Capítulo VI:

“A esa noche la siguieron muchas mas, y cada día que pasaba el amor crecía, hasta hacerme sentir la persona mas querida de toda la existencia.
¿Puede alguien sentir tamaña felicidad? Como respuesta a esa pregunta, sólo puedo decir que dudo que haya existido nunca un amor tan sincero y puro como el que nos profesábamos Ellar y yo. Pero un día, para mi desdicha, llego sin previo aviso el momento de nuestra separación. 
Ocurrió cuando las margaritas comenzaban ya a marchitarse por el calor del recién llegado verano…
 


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El Desenlace:

Al fin nos vamos a ver las caras – Dijo Sothair al escuchar como el eco de unos firmes pasos resonaban cada vez mas fuerte, en la inmensidad de aquella sala de mármol blanco, cuyas hileras de grandes columnas sostenían la bóveda celeste en la que los astros del firmamento brillaban con tal majestuosidad que cualquiera se podría sentir en el mismísimo centro del universo. Y lo cierto es que no estarían tan equivocados, ya que aquel lugar era “El Templo de la Creación” y en él, en algún momento de la extensa línea temporal de aquel plano de existencia, se produjo la creación del Universo.


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¡Hasta la próxima entrada!