Análisis Metal Gear Solid 4

Kojima nos brinda el final de su más famosa saga y la termina por todo lo alto. Snake vuelve viejo y cansado para terminar lo que empezó, su última misión.

Esta última entrega viene más cinematográfica que nunca, con más vídeos que los MGS anteriores pero pone punto y final a la saga de una forma brillante.

GRÁFICOS

Gráficamente el juego no sólo cumple sino que por momentos es increíble.  

El juego está dividido en 5 capítulos. Antes de cada uno de ellos es necesaria una, absurda, instalación de 3 minutos. Digo absurda porque una vez terminado el juego si queremos rejugarlo tendremos que volver a instalar cada capítulo llegado el momento. Un sin sentido.

Cada capítulo es completamente diferente al anterior. No sólo son diferentes por la localización geográfica y toda la variación en cuanto a gráficos que ellos conlleva sino que además la acción en cada uno de ellos es completamente diferente. En todos tendremos que pasar inadvertidos, como viene siendo normal en esta saga, pero cada uno de los 5 capítulos nos presentará unos objetivos muy diferentes, desde salir de un edificio mientras eliminas a los enemigos hasta perseguir al objetivo sin que se cuenta, pasando por una increíble lucha contra decenas de Gekkos (tanques bípedos automatizados) a manos de la torreta de un camión blindado.

Todo está genialmente detallado. Podremos pasar de unas solitarias y arenosas calles de una ciudad en medio de la nada a una jungla en el corazón de Sudamérica. Cada capítulo está dividido en zonas de un tamaño muy variable, desde muy pequeñas a enormes. Generalmente se puede pasar de una zona a otra por varios caminos lo que lo hace bastante rejugable pues puedes sobrepasar la zona de control enemigo no sólo de varias formas sino por varios caminos.

Los modelados son lo mejor gráficamente del juego tanto de personajes como de algunos objetos. Mención especial merecen los personajes y principales y más aun el protagonista, Solid Snake. Además de los modelados la animación facial también es soberbia lo que junto al excelente doblaje (al inglés) da una veracidad al juego con la que otros títulos sólo sueñan.

Si hay que destacar algo negativo del título de Konami sería sin duda las texturas. Aunque desde una distancia media-larga no desentonen cuando estamos muy cerca si aprecia la baja resolución de las mismas. Aun así este defecto se reduce al ver la inmensa variedad de ellas que hay a lo largo de la aventura debido, de nuevo, a la diferencia geográfica de cada uno de los actos.

Mientras nosotros nos infiltramos tendrá lugar a nuestro alrededor y en casi la totalidad de actos una lucha entre ejércitos rivales. La carga en cada escenario será bastante grande por un elevado número de personajes en pantalla y porque las explosiones y disparos no cesarán en casi ningún momento. Los FPS se mantienen como una roca en el 99% del juego habiendo algunas ralentizaciones para nada molestas en momentos muy muy puntuales. Algo puramente anecdótico.

Una de las cosas más impresionantes es la transición de cut-scene a ingame. Cuando esteis viendo la introducción del juego y repente aparezcan los recuadros de arma/objeto simplemente no lo creeréis.

JUGABILIDAD

 

La jugabilidad se ha depurado y está elevada a su máxima potencia. Como en los anteriores capítulos podremos andar, correr, pegarnos a las paredes o golpearlas para hacer ruido, colgarnos de salientes…pero además en esta nueva entrega…

Snake viene equipado con el traje "octocamo" que le permite adquirir el color y la textura de cualquier material sobre el que se apoye o tumbe. Una vez tumbado además del movimiento de arrastre de otros capítulos de la saga tiene un nuevo movimiento más lento, también se ha añadido una vista en tercera persona ligeramente desplazada cuando Snake apunta lo que mejora mucho la experiencia de combate.

Otacon nos ha construido un pequeño robot que nos sacará de más de un apuro, el MK II. Este robot a control remoto y con camuflaje óptico nos servirá para revisar el entorno cercano o derribar a los enemigos sin matarlos. También tendremos a nuestra disposición el Solid Eye. Aunque no es como el radar Soliton el MGS1 y 2 si es mucho más útil que cualquier objeto del 3. Además de la vista normal del mismo, que nos muestra como puntos brillantes a los enemigos y cuyo halo aumenta con el ruido, también nos permite entrar en un modo de visión nocturna y en otro tipo prismáticos. Este aparato al igual que el anterior y todos los electrónicos van con batería. Como cosa curiosa también tendremos a nuestra disposición un Ipod con el que escuchar las canciones que vayamos recogiendo por los diferentes actos.

En esta entrega Snake cuenta con el arsenal más grande de la saga con diferencia aunque por contra la mayoría de armas estarán bloqueadas (se explica durante la aventura) y para poder usarlas deberemos pagar a un curioso vendedor de armas llamado Drebin. Este personaje además de desbloquearnos las armas nos venderá otras, piezas para modificarlas, balas y algunos extras curiosos como revistas Playboy. Las posibilidades son casi infinitas, desde usar 1 ó 2 armas para pasarte todo el juego como ir comprando y mejorando cada acto según las circunstancias. El dinero para estas transacciones lo conseguiremos con la venta, automática, de las armas y mejoras que encontremos durante la aventura.

Otras de las señas identificativas de la saga son la gran cantidad de escenas como método para contar la historia siempre acompañadas de unos planos y movimientos de cámara muy cinematográficos. MGS4 nos trae lo mismo elevado al cuadrado. El número de horas que pasaremos simplemente mirando la pantalla no se puede contar con los dedos de una mano pero está tan genialmente realizado que apenas nos daremos cuenta.

 

SONIDO

 

La banda sonora vuelve a estar en manos de Harry Gregson-Williams y se nota. Aunque esta vez gran parte de la BSO está formada por temas anteriores nos trae algunos propios como el melancólico "Old Snake" que se funden a la perfección con el juego.

Todo el juego está lleno de detalles para los fans de la serie y la banda sonora no es menos. Canciones sonarán en momentos puntuales y harán que los pelillos de los brazos de miles de jugones y fans se pongan de punta mientras los recuerdos de vivencias anteriores vienen a nosotros.

El doblaje nos vuelve a llegar en inglés pero está a un nivel tan alto que no hay queja alguna. David Hayter borda el trabajo de un Snake viejo y cansado, haciendo el doblaje de su vida. El resto de voces casan a la perfección como viene siendo costumbre en la saga.

HISTORIA

 

Kojima tenía un reto bastante grande y era contestar a todos los interrogantes que cada entrega había abierto. Lo consigue y de una forma magistral. Te podrá gustar menos o te podrá gustar mas el modo que ha tenido Kojima de terminar la historia pero no se puede negar que lo ha hecho de una manera brillante.

Este MGS se sitúa temporalmente 4 años después del incidente de Bid Shell (MGS2) y 9 años después del de Shadow Mosses (MGS1). No sólo es necesario haber jugado alguna vez a los anteriores sino que es casi imprescindible haber terminado los 3 últimos y tenerlos frescos pues las alusiones, sin apenas explicación, a momentos anteriores son constantes.

En momentos puntuales y mediante la pulsación de botones (X normalmente) se nos presentarán a modo de flashbacks imágenes del tema que estén tratando. Por ejemplo cuando salga la palabra "Ocelot" en la conversación aparecerá "X" arriba y al pulsarla veremos imágenes de Ocelot en MGS1, 2 y 3. Esto ayuda aunque repito, es OBLIGATORIO haber jugado a los capítulos anteriores.

NOTA

 

Gráficos: 9,5
Jugabilidad: 10
Sonido: 10
Historia: 10

GLOBAL: 10