Red Dead Revolver: una de spaghetti

 

Ni una código de descarga gratis de The Lost and Damned niuna camiseta de Chinatown Wars: lo mejor que me traje de una visita fugaz a lasoficinas de Rockstar es una copia para PlayStation 2 de Red Dead Revolver (2004),su particular respuesta en formato videojuego a las películas de spaghettiwestern. Pon a un crío ante el asesinato de sus padres a manos de una banda demalos y feos y estarás incubando un vengador de gatillo fácil. Y qué divertidoresulta ver años después cómo caen uno a uno. El reciente anuncio dellanzamiento en este 2009 de su continuación, Red Dead Redemption,promete algo más que retorcer el juego de palabras que le da título: un mundoabierto para recorrer y explorar mientras hacemos de cowboy cabreado en lo queparece el fin de una época. ¿Será el equivalente en videojuego al westerncrepuscular?

Una aclaración tonta. Igual en la impresión tan buena que me ha dado un juegonormalito como Red Dead Revolver tiene que ver que me haya cruzado al mismotiempo, casi por casualidad, con Elnacimiento del pistolero, adaptación al tebeo en formato miniserie de La Torre Oscura,de StephenKing, realizada por el propio escritor con la ayuda de Marvel (aquíedita Paniniy DeBolsillo, es decir, Random House Mondadori, que tiene los derechosdelescritor en España). Aunque durante una época devoré todo el materialfirmado por el best seller que caía en mis manos, incluso cuando lohacía bajo seudónimo, nuncame atreví con esta aventura fantástica.

 

En versión cómic, su historia es fascinante, repasa vicios yoscuridades de una época que no parece mantener ni una sola tradiciónmoralmente aprovechable (más allá de lo sana que puede resultar la venganza) nimoralejas. Las esquinas de sus viñetas son duras y afiladas, secas, como laspiedras. Los raquíticos dibujos de Jae Lee me han hecho soñar con un western mágico,lleno de sombras y mechones de pelo: ¿No era este el que dibujó X-Force en la época de La canción del verdugo? Su manera dedibujar la tensión fue la que hizo que ahora recuerde con algo de respeto a personajes innecesarios como Feroz.

Aunque en el fondo Red Dead Revolver es mucho másconvencional, digamos amablemente que no separa ni un milímetro del cliché delsombrero de vaquero y el rollo Morricone. A Rockstar se le podrá echar en caramuchas cosas, pero tienen buena mano recreando ambientes y ponen mucho cariño ala hora de digerir unas referencias muy cinematográficas que calcan con supropio sello. Casi todos sus juegos son homenajes muy explícitos a películas oestilos, algunos más confesos (The Warriors, por ejemplo, a la estéticade las bandas callejeras) que otros (El precio del poder, fusilada en GTA).Pero todos triunfan trasladando una época, un lugar y unos estereotipos muyclaros, muy bien ubicados en la mente de cualquiera.

Red Dead Revolver tiene el encanto de una peli vieja que ya tesabes de memoria y que mejor funciona cuando mejor te la sabes: creo que nohubiera soportado otras mecánicas más allá de la de un simple pero elegante juegode acción, nada de minijuegos ni otras actividades asociadas a un western, tiporodeo o protección de ganado (bueno, esta sí que está incluida). El oeste según Rockstar pasa por hacer punteríacon botellas de cristal, defender trenes, asaltar diligencias y retarte enduelo con un puñado de malos tan buenos como los mismos buenos, todos personajescon carisma que vamos manejando según avanza la historia y que le dan una mayorvariedad a las situaciones (la guerra civil americana, la posición de los indios). En algunos momentos concretos gozamos de cierta libertad pararecorrer la ciudad, entrar en el banco para comprar terrenos, en la tienda dearmas o en la cantina. Hay shows con mujeres que enseñan las piernas y un montón de objetos para desbloquear.

Tampoco toca que ponerse paternalista. No creo que RedDead Revolver fuera maltratado en su momento, aunque sí que estamosante un título prácticamente invisible. Traerlo al presente, además de dispararmis expectativas hacia su segunda parte (lo reconozco: soy un tío fácil conestas cosas), al menos me ha servido para distraerme mientras trato de tragar dosmenús superpesados: a un lado de la mesa, tres (segundas partes de) shooters depura cepa: FEAR 2, Killzone 2 y el inepto Shelshock2. Al otro, tres muestras tradicionales de lucha en 2D: StreetFighter IV, Mortal Kombat vs. DC y el más torpe Battle Fantasia. Mesiento a punto de reventar. Como si tuviera una bola de pan en un pulmón, quediría Ricardo Castella. Y encima me entero de que Ubisoft también acaba deanunciar el lanzamiento para finales de año de Call of Juarez 2. Habrátiros. Creo que voy a pasarme a Skate 2.

Como en otras ocasiones (y otros juegos de Rockstar), unosbuenos títulos valen más que mil palabras. Y un trailer del futuro RedDead Redemption. Más ejemplos de que estos tipos saben conseguir realmenteque sintamos que nos falta un cubo de palomitas entre las manos.