MASS EFFECT 3

Una breve disertación sobre la naturaleza y causas del desastre del final de Mass Effect 3, o lo que es lo mismo que no se hable –mal– en mi presencia de este juego, con flashbacks y flashforwards al estilo Lost, para ser leído por aquellos que hayan jugado el final, o no les importe un cacahuate este juego, por lo que habrá algunos spoilers indirectos. Ahora después de tres contenidos descargables y un final remasterizado plus, podremos en retrospectiva de hablar de Mass Effect 3.

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Si te has animado a leer esta entrada no obstante el largo título que he plagiado sin descaro a Adam Smith y Martin Urieta, has de saber qué hace unos días, examinando el botadero de videojuegos en búsqueda de alguna oferta, me encontré con el juego de Mass Effect 3 al 30 % de su precio original; para alguien que compró la edición de coleccionista en más de cinco veces el valor de lo que se veía en la etiqueta que tenía enfrente de mí, fue una impresión muy fuerte, caí al piso mientras gritaba: "¡Os maldigo a todos!", igualito a Charlston Heston en el Planeta de los Simios.

Fue tal la conmoción que no pude evitar sentir un flashback, al estilo de Lost, con música incidental de fondo: Recordé que hace muuuuchos años al graduarme de la preparatoria, fui llamado al estrado para recibir alguna mención insignificante –en ese entonces como hoy en día, daban reconocimientos hasta por no dormirse en clase–, el caso es que al subir por las escaleras no advertí un borde en el piso y tropecé con esa saliente, lo que provocó que estuviera a un pelito de rana, de caer como fardo enfrente de toda la escuela, familiares, amigos y cámaras de grabación y convertir mi momento de “éxito” en uno de burla generalizada; por suerte logré recuperar la vertical y finalmente llegué al estrado, recogí mi reconocimiento al mentecato del año, y salí de ahí como pude, dando gracias al todopoderoso por no haber resbalado.  

De regreso al presente: Al tener en mis manos la caja de un autentico juego triple AAA despreciado a precio de remate –mientras los malditos Call of Duty no bajan ni 20 centavos– no pude dejar de pensar que de haber caído ese día en el auditorio, seria recordado como el imbécil que azotó enfrente de todos, sin importar el motivo por el cual había acudido al estrado. Pues bien haciendo uso de esa analogía, Mass Effect 3 prácticamente nacido para ser el juego del año 2012 en el ámbito mutiplataforma, y un magnifico cierre de una trilogía inigualable, resulta que como todos sabemos tuvo un resbalón en el final, y terminó “cayéndose” enfrente no sólo de los seguidores de la franquicia, sino de toda la industria, porque con el final mal hecho que hizo, poco importaron las virtudes del juego, un buen multijugador, la magnifica historia y el mimo a sus personajes: siempre será recordado por el juego del malísimo final, por aquel que tuvo un final tan mal hecho, que tuvieron que hacer otro, y lo que es peor: darlo gratis, así de malo fue.  Digo porque es común que los productos de hoy en día nos los vendan por partes, la historia principal por un lado y por el otro: el prologo, el epilogo, el capitulo perdido, la historia paralela, lo que ocurrió mientras pasaba esto o aquello, la precuela, el origen, o el verdadero final, todo esto a base de expansiones, dlcs, o juegos completos. Pues bien que en estos días de mercantilismo puro, que EA regale algo, dice lo grave que estuvo la cosa.

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El final “remasterizado” que nos entregaron se asemejó a esas conferencias de aquellos nuevos parias que salen a pedir disculpas ante la opinión pública: “Si acepto que tuve una relación impropia…. con mi hijastra… menor de edad… en la cama conyugal…mientras nos drogábamos… –agregue Ud. lo que desee”. El final corregido de Mass Effect 3 fue un auténtico mea culpa, un intento desesperado por tratar de corregir su imagen de ídolo que cae en desgracia y evitar terminar en el botadero de juegos indeseables. Pero creo que estoy comenzando por el final, cuando debería, como es lógico, abordar el principio, analizando las características del juego: La trama medular de ME:3 es como la vida misma, tenemos –viene un breve spoiler– un Sheppard al que nadie toma en serio no obstante haber salvado al universo en dos ocasiones: al detener al Soberano y luego despacharse a los Recolectores –no los de impuestos, esos no los detiene ni la Liga de la justicia–. Pero seamos sinceros, nadie quiere malas noticias, cuando las cosas están bien, te dicen: Sheppard/Master Chief/Marcus Fenix/etc. estas muy paranoico, no sabes nada, aquí mando yo; y claro cuando el Reaper/Forerrunner/Locust le están partiendo la crisma a la humanidad vienen corriendo con ellos como niños que se agarran a la pierna de su padre: “Por favor sálvanos, tú eres nuestra última esperanza” –al estilo de Leia–, “Tu eres el único que puedes hacerlo”, y ahí van estos buenos muchachos a partirse el alma para salvar a unos ingratos. Pues bueno, así pasa en ME:3, a los 5 minutos, de estar trapeando pisos, castigado y panzón, te dan mando, nave, tripulación, reportera y tripulantes a tu sexoservicio y misión imposible; eso sí todo menos dinero, ‘cash’, “money”, “marmaja” o “poderoso caballero”, porque “tampoco está el horno para bollos”, y videojuego en el que no se sufre por el dinero, no es videojuego; y así en  menos de lo que canta el gallo estas con poderes plenipotenciarios para negociar con los imperios galácticos para salvar a la tierra, pero corto de dinero.  

El juego pertenece a un genero que yo definiría como aventura con disparos en tercera persona, y la verdad te lo pasas de lo lindo disparando a los enemigos, encamando a los amigos (as), jugando al buena onda o al implacable con tus decisiones, las cuales sabemos que no afectan en nada el resultado del juego. Aquí, en el tercer juego de la saga te das cuenta que tus decisiones en las pasadas entregas son intrascendentes, si dejaste vivir o no a la plaga espacial Arachnii, poco importa; si mataste o no a Grunt en el primer juego, como sea otro tomara su lugar; si le rompiste la crisma a la reportera -twice– ya nadie se acuerda; si salvaste o no al Consejo, como sea te harán la vida de cuadritos. Con lo anterior advertimos que la publicidad de Bioware resultó tan engañosa como la película “Historia sin fin” –chiste aportado por los Simpsons–; pero sinceramente ¿alguien se la creyó? Un juego de tres entregas sencillamente no tendría la capacidad para hacer una historia a modo para cada jugador, hubiera implicado hacer en lugar de uno, tres o cuatro juegos como mínimo –aquí surgen las virtudes de un juego como The Witcher 2– como era evidente que las consecuencias de tus acciones se limitaban a una breve cortinilla de introducción o de dialogo en el mejor de los casos, dado que por ejemplo, conviertas o no a los Geth en el juego 2, en el 3 tienes que pelear de todas formas con ellos. 

 Sin embargo creo que la intervención que el juego te brinda en los diálogos y otras decisiones moralmente cuestionables es superior a cualquier juego de esta generación, por ello aunque no al grado que lo prometieron, al ser prácticamente único en su genero, sencillamente es el rey de la colina en su ramo porque no hay nadie ni remotamente parecido –salvo The Witcher 2–. Al jugar Me3 me siento parte de la historia, y te logra transmitir sentimientos, lo cual no sucede a menudo, mi esposa se burla diciendo que es toda una telenovela y que soy una niña por gustarme esos juegos –snif, snif, me lastiman sus comentarios–. Así las cosas yo nunca me sentí engañado, pues nunca me creí lo que prometieron: no puedo decir que sea un defecto del juego, si acaso un defecto de la publicidad de este, pero que en todo caso este elemento resulta ajeno al producto que me vendieron.  

Pasemos a la jugabilidad donde creo que es su punto fuerte:  aunque M3 no es Gears of War, tienes mejores movimientos y mas opciones que en la primera entrega, tu forma de jugar varía si tenías un protagonista clase soldado en el que puedes jugar en forma tradicional a puro balazo, o con las clases de ingeniero, vanguardia, en las cuales el uso de habilidades especiales es indispensable para complementar tu avance, que salvo algunos momento como cuando te atacan enemigos pesados por montones, te resultara bastante tranquilo de jugar. Te la vas pasar horas y horas jugando sin que en momento te sientas aburrido, dado que el frenesí del combate es aderezado por los elementos telenovelescos de la historia, en todo momento tienes un fin por el cual pelear, no solo ir del punto a al punto b, para luego terminar yendo al c y d.  Todo el juego trata con mimo a los personajes, ver a Tali tirada en estado de ebriedad en el piso de la nave, o pasarte una tarde de chachara con Garrus y fallar a propósito una competición de tiro al blanco para hacerlo sentir bien, no tiene precio, ya no se diga las muertes heroicas de personajes muy carismáticos.  

Luego tenemos el apartado multijugador, lo voy a decir claro: yo no juego el multijugador de los videojuegos, ¿por qué motivo?: es horrible que entres a jugar y mueras a los 30 segundos, porque alguien ya lleva dos meses aprendiéndose el mapa, los lugares para campear a los contrarios, y los sitios de los depósitos de armas, y mas absurdo es que se enfrente alguien de nivel 1 con uno de 30, de tal suerte que cuando consigues disparar a alguien, resulte que no lo matas, porque tu arma no produce suficiente daño, o su chaleco resiste tus disparos directos; pero en ME3 el multijugador no es un agregado de puro requisito, sino que se encuentra bien diseñado, haciendo que los jugadores compitan no contra ellos, sino colaboren entre si, en tres categorías de dificultad, con aumentos de nivel y armas. En su momento lleve a su máximo nivel todas sus clases y me hice de un buen numero de armas, nunca me sentí frustrado cuando perdía en nivel oro, y por supuesto nadie se burlo de mi; así que para mi este multijugador fue perfecto: partidas cortas combatiendo oleadas de enemigos con el uso de los diversos poderes del universo Mass Effect, lo cual es genial porque seria una locura aventarse el juego completo para usar las clases diferentes en Sheppard. Si a ello agregamos diversas expansiones GRATUITAS definitivamente coloca a este Juego por encima de cualquier otro que de cobra por paquetes de mapitas. Por los elementos anteriores considero que el juego es redondo en su ejecución, se podrá criticar que sus metas no son todo lo ambiciosas que pudieran haber sido, pero lo que hace, sencillamente lo logra en forma impecable siguiendo el impuso de los dos juegos previos, el universo de ME existe y es coherente en sus partes, un digno candidato en su momento al juego del año.

Y todo era coser y cantar hasta que llegamos al final. El problema no es la falta de consecuencias de tus decisiones pasadas, digo el origen de la queja no era la falta de unas imágenes estáticas al estilo de Never Winter Nights o Fallout que tras 80 horas de juego te ponen un dibujo y ya tienes tu final personalizado, eso y nada es lo mismo. Tampoco me molesto que todo terminara igual con diferencia de color en las explosiones, yo jugué un solo final y solo basta ver Deux Ex Human Revolution o Fallout para saber lo que el concepto de ‘varios finales’ significa hoy en día: varios videos con imágenes recicladas y narración diferente, y no veo a nadie criticando a los referidos videojuegos.

 

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 Tampoco el problema es que el mismo final no tuviera sentido, la premisa de que: ‘quiero evitar que orgánicos y maquinas se maten, por eso cree máquinas que matan a los orgánicos cada cierto tiempo’, sencillamente no lógica aparente… a menos para una insignificante bolsa orgánica de agua como tú: “¡Dios salve a Hal 9000!”…, bueno el punto merita mayor explicación: las inteligencias artificiales suelen volverse locas o por lo menos incomprensible para los humanos, después de todo muchas inteligencias artificiales han matado a sus creadores o tripulantes pensando en que estaba cumpliendo su misión; sabemos lo que hizo David en Prometeo; y hasta Cortana se le zafó un fusible en Halo 4, por ende tratar de entender las motivaciones de una maquina es como tratar de entender a una mujer: sencillamente imposible –sentencia emitida por las propias mujeres–. Así que no es de extrañarnos que las ideas del niño loco de ME3 sean ininteligibles, mira que elegir al humano mas promiscuo para salvar la galaxia deja de ver lo idiota que esta esa máquina.  

El problema de ME3 no es la unicidad de todos los finales, el problema es que el final es que esta mal hecho y punto. La pausa y mimo que Bioware le dedico a los personajes se desvanece en el final abrupto, incoherente y mal contado, quizás tenían prisa por terminar, quizás la edición estuvo mal hecha, el caso es que el final es tan malo que yo sepa en la historia del videojuego, es la primera vez que se cambia o se ‘explica mejor’ o se ‘mejora’. Abundar en los fallos del final de ME3 seria redundante, solo basta decir que las apariciones o desapariciones de personajes no tiene lógica, a tal grado que incluso muchos pensaron que toda era resultado de una alucinación o adoctrinamiento como única explicación posible a una historia que hasta el momento había estado impecablemente bien hecha. Además la solución de unir orgánicos con sintéticos, parecía mas una solución mágica, para explicar lo inexplicable al tipo Lost o Sailor moon, que un final pausible o coherente.

 

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Este final defectuoso, que para todos fines resultaba insignificante, es no solamente aquello por lo que será recordado ME3, sino que sirvió de escusa para aquellos que ni siquiera iban a comprar ME3, porque tampoco habían jugado ni el 1 ni el 2, para lanzarse a la yugular y atacarlo sin piedad al juego, haciendo leña del árbol caído, diciendo que ‘yo por eso no juego ME3’, como al estilo de Tiger Woods: jamás lo vi jugar, ni compre sus productos, pero me encanto que lo agarraran en pleno escandalo sexual; a eso si le puse atención. Por eso EA saco el final gratis, como gratis lo han sido las miniexpansiones del multijugador, como un intento de ofrecer una disculpa pública que intente lavar su imagen o minimizar los daños, que de regreso al botadero de juegos que tenia en mis manos, parecía no haber tenido éxito, ¿O sí? El que se hayan lanzado tres DLC, que me imagino que si se han vendido, lo que hacen presuponer que las cosas andan bien en lo que a finanzas se refiere; además se prepara un nuevo Mass Effect, ajeno a Sheppard, no a sus escándalos sexuales, porque esos si son positivos, sino separados de su mala reputación por finales más hechos,  y no se afecten las ventas del nuevo título. 

Ahora bien al también estilo de Lost, un flashforward: en un futuro distópico estoy en el Centro comercial en el año 2014 sosteniendo en mis manos el juego de Mas Effect “no se qué”, para la nueva consola de XBOX, levanto la vista suplicante hacia mi esposa, ella con nuestro bebe en los brazos le da un beso en su frente, y luego me dirige una mirada de: “Ni lo pienses insecto”. Dejo el juego entre lagrimitas y me alejo del sitio, sabiendo que un día en el futuro mas lejano lo podre jugar, tal vez mas tarde, quizás en un año a precio de remate, y que tal vez en un mundo justo y perfecto mi hijo se interesara dentro de más años  por uno de esos juegos arcaicos que tiene el viejito de su padre en una vitrina para salvarlos de los dientecitos de su otrora bebé, y que le presumiré encantado de lo bueno que era ese juego; pero al igual que todos los que apreciamos el universo de Mass Effect, tan sólo comentaré sus virtudes y callaré sus defectos como se hace con los amigos, no tenemos duda de que es un gran juego que merece la pena conocer: JUEGALO, JUEGA LA TRILOGIA. Saludos afectuosos.

 

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