Saint Seiya: Legend of Sanctuary

 photo 2_zps35807b8e.png

La cita con el destinoera inevitable: tarde o temprano hubiera terminado viendo la película de losCaballeros del Zodiaco –Saint  Seiya paralos puristas–, pues aunque se dice que somos amos de nuestro destino, locierto es que también somos esclavos de nuestro pasado. Mencionar la serie deMasami Kurumada –el primer nombre de un artista japonés que aprendí en la vida—es rememorar cómo regresaba corriendo a mi casa para ver el anime en televisiónabierta los días sábados; los esfuerzos que hice para coleccionar sus figurasde acción, las “baratas” y las muy, muy caras, la sangría que hice a mis seresqueridos cuando era estudiante y las quería de regalo, y el destino de misprimeros ingresos cuando comencé a trabajar; el chantaje a mi novia y amigospara conseguir los Cinco Caballeros de Bronce principales, los doce CaballerosDorados; incluso el montón de galletas que me atiborré para juntar lasestampitas y los mantelitos; como barrí los adornos del librero de mi casa,sólo para exhibir las figuras y ver como el polvo y el cochambre las dañabaantes de restituirlas a sus sacrosantas cajas; como junté los tomos del manga ymi esposa me consiguió todos los DVD´s de la serie a precio de oro, sólo paradarme gusto, mientras seguramente pensaba cómo demonios terminó unida a unsujeto que le gustan las caricaturas y los muñequitos; hago notar que mi propio nickname hace alusión a uno de los Santos de Atena –Fénix sólo ya estaba tomado en Meristation– y porque desde luego unode los mantras personales para enfrentar a la vida, es ese que dice ¡SOY UNDIOS!, ¡NADIE PUEDE VENCERME! –aunque ambas premisas sean igual de falsas–.

Desde luego sabía quelas cosas resultarían mal, tenía ese sentimiento en el estómago equivalente alque supongo yo sentían los soldados franceses e ingleses en la primera guerra mundial,cuando los mandaban a atravesar, a punta de pistola por sus propios oficiales,la tierra de nadie para atacar las trincheras alemanas repletas deametralladoras y alambre de púas; desde luego nadie me obligaba a estar allí, pero¿ya mencioné que somos esclavos de nuestro pasado?

Como lo leí en sitiodiverso, sabes que estas atravesando la puerta del infierno, cuando antes de lafunción, pasan dos mensajes de un partido político y uno de los trailerspromocionales es de la película animada de las Pequeñas Ponys convertidas enniñas cantantes, sin dejar de lado que en toda la sala sólo había cuatro personasmás. Ni siquiera piensas en salir corriendo, porque si algo me enseñaron losCaballeros del Zodiaco, es que entre más de golpeen más huesos te romperánmás te creces frente al dolor.  

Después de los mensajespromocionales, comienzas a ver la imagen triangular de Toei, con el fondo delmar golpeando un roca y el logo de que Masami Kurumada cumple cuarenta añoscomo artista, ¿qué puede salir mal?… a menos que consideres seriamente que elmangaka por la edad, lo más probable es que necesite ya algunos órganos derefacción y hay que pagarlos con dinero, y bueno cualquier pretexto es buenotratándose de la gallina de los huevos de oro.

 photo 5_zps8dfea902.png

Pero habría que hacerpausa en este momento, porque la historia había comenzado mucho tiempo atrás: recuerdoque mi tío tenía una bonita colección de cuentos de mitología griega ilustrados,donde aprendí acerca de los trabajos de Hércules, la Medusa, el Pegaso, Belerofonteo Sísifo y que devoraba encantado siendo niño; mi padre me proporcionó mássoporte comprando esas aventuras ilustradas de Mitos y Héroes donde terminé enterándomede las historias de Zeus, Hera, Poseidón, Hades, Apolo, Afrodita, Hefesto, Ares,Atena o Artemisa; de los Titanes, de Cronos, de la intervención de los Diosesen la Guerra de Troya; historias que hablan de seres maravillosos y temibles,pero tan cercanos en sentimientos a los seres humanos. Decir que los griegosconquistaron culturalmente a los romanos, quienes difundieron sus ideas por elvasto imperio que fundaron Rómulo y Remo; y que los países europeos luego exportarona su vez los mitos griegos a América, Africa y Asia, está por demás mencionarlo;sólo hay que ver que al día de hoy todos sabemos nuestro signo zodiacal, losplanetas del sistema solar de inspiran en los dioses olímpicos y lasconstelaciones siguen teniendo el nombre que les pusieron estos habitantes dela Grecia antigua.

Sin más preámbulocomienza la película. Pero debemos hacer una OTRA pausa para aquellosque no sepan mucho acerca de Saint Seiya, después de todo la serie fue creadaen 1986, es decir hace 28 años. El manga original –historieta japonesa— trata deunos Guerreros que luchan bajo el mando de la Diosa Atena –quien reencarnacíclicamente— y que defienden a la tierra de las fuerzas del mal, así como dela avaricia de otros Dioses Olímpicos que también reencarnan para hacer de lassuyas con la tierra como Hades y Poseidón. La diosa de la Sabiduría les haprohibido a sus guerreros el uso de armas, pero no es que tampoco necesiten unaametralladora M-60: un Caballero o Santo, es capaz de utilizar una fuerzainterior llamada “Cosmos”, con el que puede, como lo dice la serie, desgarrarel cielo y romper la tierra. Pero estos guerreros además cuentan con unasarmaduras –más sencillas al principio y más elaboradas después–, que losprotegen y que se encuentran inspiradas en alguna constelación o mito griegopor la que deben luchar para conseguirla, lo que en la práctica es pretextopara que los combatientes se agarren a golpe limpio destrozando pisos,construcciones en medio de explosiones de todo tipo, aparentemente sin mayordaño. Los Santos utilizan además técnicas especiales inspiradas en algunaconstelación de tal forma que tenemos los famosos Meteoros de Pegaso, el DragónAscendente, Explosión de Galaxia, Muro de Cristal, Polvo de Diamante, Alas delFenix, y un largo etcétera, movimientos que siempre son acompañados de algunacoreografía relacionada con la constelación de turno. Existen Santos dedistintas categorías, los de Bronce irónicamente destinados a proteger a Atena;los de Plata que vienen y van; y los Doce Caballeros de Oro que corresponden alos doce signos zodiacales, cuya labor es proteger el Santuario, tan rápidoscomo la velocidad de la luz y tan poderosos para crear juntos el Bing Bang.

En forma expresa –y conalgunos breves spoilers– les cuento que de acuerdo a la serie, en 1743, losSantos de Atena y los de Hades se agarraron como se dice “hasta con la cubeta”,sobreviviendo sólo dos de ellos: Dohko de Libra y Shion de Aries, el primero sefue a las montañas de los Cinco picos en China a vigilar por si alguna vez elenemigo intentaba regresar; y el segundo se quedó al mando de todos los Santosen su base llamada “El Santuario”, sólo por debajo en rango de la misma Atena.

 photo 4_zpsd132838a.png 

Ya en el tiempo presente,el “matusalén” del Patriarca considera que, con la más reciente reencarnaciónde Atena en forma de una bebé de pelo morado, como que ya es convenienteretirarse, y debe elegir sucesor de entre los Caballeros Aioros de Sagitario ySaga de Géminis; al final, igual que en Big Brother, el Patriarca que dice aSaga que él es elegido… pero para seguir siendo sólo Santo de Oro, porquesiente una mala vibra en él y le cuadra más Aioros. Saga de Géminis, más ardidoque mujer despechada, mata al Patriarca y está a punto de hacerle algunasperforaciones a Atena –y no necesariamente para un piercing—cuando Aioros lecae en la maniobra, toma a la Diosa consigo y huye del Santuario, sólo para queen su ausencia –cual drama griego, valga la redundancia– Saga se disfrace delPatriarca y acuse a Aioros de querer asesinar a la Diosa Atena y mande a variosSantos de Oro para matar al traidor; en la refriega Aioros logra escapar con labebé, pero quedando herido de muerte, entrega la Diosa a la primera persona conla que se topa: un turista japonés que visita las ruinas de Grecia, e igual quecuento de los hermanos Grimm, Mitsumasa Kido, un millonario del país de orientese dedica a proteger a la niña hasta que tenga edad suficiente para reclamar sucategoría de Diosa en el Santuario, eso sí creando un ejército –de hijospropios en el manga— y de huérfanos –en el anime y la película— que entrenará apunta de latigazos para mandarlos posteriormente a diversas partes del mundo aluchar y conseguir las armaduras de Santos y sirvan de soldados para Atena,quien adopta como su nieta. Es en este punto cuando comienza el manga, elanime y la propia película, para revelarnos poco a poco todas las piezas de lahistoria que les acabo de referir.

 photo 3_zpsce1e650a.png

La famosa Saga de lasDoce Casas se centra cuando Atena y sus Santos deciden finalmente  aparecerse en el Santuario, y como dicenpor estas tierras, ver si sus chicharrones truenan, tarea nada sencilla, porquelos Santos Dorados son en todos los sentidos más fuertes que los Caballeros deBronce Seiya de Pegaso, Shun de Andrómeda; Ikki de Fénix, Hyoga del Cisne o Shryude Dragón, protagonistas de Saint Seiya.  Estearco argumental sencillamente es el mejor de toda la saga, tan bueno es, quesus creadores copiaron su estructura para repetirla dentro de la serieuna y otra vez, en la Saga de Asgard, en la Saga de Poseidón, en la Saga deHades, en las películas que han lanzado –OVAS—y probablemente en todo lo quesalga más adelante: Atena cae herida o por alguna razón está en peligro demorirse, sus Santos deben enfrentarse uno tras otro con sus enemigos mientrasel tiempo se agota y van quedando regados en el campo de batalla al estilo delos Tres Mosqueteros, sólo para que Seiya llegue al final y derrote al villanode turno, empleándose la frase “¡Sigue sin mí!” un número infinito de veces hasta quela misma deja de tener sentido. Los Santos de Atena van avanzando por todas y cada unade las Doce Casas donde se encuentran los Santos de Oro, para ser más golpeadosque un tambor en desfile, sólo para que al final demuestren que son máspoderosos que sus enemigos y los venzan contra todo pronóstico, aderezando loscombates con toda clase de drama, flash backs, técnicas secretas, técnicas últimassecretas y técnicas ultimas secretas mega poderosas, que hicieron la delicia de miles deseguidores en todo el mundo.

Si “la breve reseña” teparece larga, imagina ahora una película de 93 minutos que narra, no sólo laintroducción del universo de los Caballeros del Zodiaco partiendo de cero, sinotambién la batalla de las Doce Casas completa, y entenderás el sentimiento de fatalismoque me acompañaba en ese momento frente a la pantalla del cine: era un combateperdido, que ni despertando el Octavo Sentido podría haberse ganado.

De acuerdo a la WikipediaSaint Seiya: Legend of Sanctuary (????? Legend of Sanctuary, »Saint Seiya:Legend of Sanctuary»), es la sexta película basada en la serie de manga y anime Saint Seiya y laprimera película de la franquicia en ser realizada en formato 3D, y que cuenta con elmás alto presupuesto de producción de Toei Animation, a la fecha.

 photo 1_zpsd3332419.png 

Diré que el problema,además de la evidente misión imposible que entrañaba la mera concepción delproyecto, no fue que los creadores de la película reestructuran la historiaoriginal—obviamente–, que cambiaran de sexo algunos personajes, que crearannuevos diseños para todos los personajes y que los Santos ahora parezcan Transformers,que le agregaran lentes a Mu de Aries, que hicieran que Máscara Mortal deCáncer, se pusiera a cantar como Villano de Disney a mitad de la película, queSaga se convierta en un monstruo –al estilo de Resident Evil–, que Seiya seconvierta en un Centauro cuando viste la armadura de Sagitario, que el Patriarca parezca que usa máscara de luchador mexicano…. no,definitivamente no fue nada de eso… aunque tampoco ayudó; el problema mayorconsistió en que dejaran de lado el tuétano de la serie relativo a la mitologíay la astronomía, y se enfocaran sólo en el aspecto visual, porque precisamenteesos elementos fueron lo que hacían especial a la serie, y fue precisamente esasubstancia que acertó al blanco de nuestra cultura occidental, ese trasfondoque todos conocíamos, sin tener plena conciencia del mismo, lo que hizo UNICA a unaserie como Saint Seiya. Sin esos elementos sólo nos queda un B’tX, otro manga de Masami Kurumada de 1996, enel que un protagonista igual que Seiya se dirige a la base enemiga enfrentandoenemigos más poderosos que él, a los que vence sólo por su fuerza de voluntad,pero ¿Acaso alguien ha oído de  B’tX?: NO.

Curiosamente en una parte de la película, Shyriu pretende ponerse aexplicar la estructura de los Santos de Atena, sus compañeros pasan depuntillas a su lado resistiendo el impulso de reírse, “tirándolo de loco”: puesyo creo que en realidad los creadores de la película se han reído, inconscientemente, de la obra queplaneaban ensalzar. No hay una sola evocación a ningún mito de la GreciaAntigua, que aun estando versado en mitología, puedo decir que con motivo de laSerie conocí la historia de Schilla y recordé montones de historias de miinfancia; tampoco hay referencias a la Astronomía, que gracias a Saint Seiyasupe que existían 88 constelaciones, igual número de Santos de Atena, o que la estrellaprincipal de la contelación de Escorpión es Antares y que la de Tauro esAldebarán. Sin esa substancia sólo tenemos a unos tipos dándose golpes igual deolvidable que las películas tipo blockbuster veraniegas.

Puede decirse que no se tenía tiempo para desarrollar en una película,los elementos que he descrito: ENTONCES NO LA HAGAS. Por otra parte creo quelos seguidores de la saga hubiéramos fácilmente aguantado una película de dos yhasta tres horas, si esta estuviera mejor desarrollada, sólo que la animaciónpor computadora es muy cara y cada minuto cuesta un dineral. Si me preguntan, yome hubiera concentrado o en introducir el universo de los Santos de Atena yreservar el Arco de las Doce Casas para otra futura película; o llegar de planoa la batalla del Santuario con una breve introducción, digo no conozco quenadie de haya quejado de que Homero no nos hubiera contado cómo estuvieron losprimeros diez años de la Guerra de Troya; pero hacer las dos cosas fue unsuicidio al estilo de Custer y su Séptimo de Caballería, sencillamente no habíacomo hacer que esta empresa tuviera éxito.

Considero que los creadores de la película buscaban, más que complacer alos viejos e incondicionales seguidores de la serie, enganchar a nuevos adeptosmediante la presentación de un producto más digerido que los batidos de Gerber,el resultado les ha quedado completamente insípido, pues no encontré ni un solomomento épico que guarde en mi memoria. Los autores de la película consideranque el público que la presenciaría, no tendría mayor poder de atención que unniño de siete años, y en efecto  segúnleí, esta es la clasificación de la película, lo que explica la presencia de losPequeños Ponys  y la Canción de Cancer alestilo Disney. Queda claro que le han aplicado un “downgrade” a una seriecreada para adolescentes y la han convertido en una película infantil, para queal término de la misma el niño saque la figura de Pegaso en la Cajita Feliz yla coloquen junto a la de Optimus Prime; y pues no le vas a venir a hablar a unpeque de constelaciones astronómicas. Pues te voy a decir algo Toei Animation:en la sala no había ningún niños, sólo cinco adultos que ni siquiera nosenojamos con este lamentable resultado que deja a las malísimas Ovas anteriores–baste decir que los Santos de Atena han peleado hasta con Lucifer— como reinasde la animación, lo cual es mucho decir.

En cuanto a la película en sí, les puedo comentar que la animaciónvisualmente es muy buena, pues en este aspecto parece que centraron todos susesfuerzos; aunque hubiera prescindido de ese aspecto de “muñecas bonitas” quese les dio a los Santos de Bronce que compiten de tú a tú con Atena en laextensión de las pestañas, y llegado un momento de la película, cuentan con unpeinado más grande y glamoroso que la misma Diosa. Los nuevos diseños de lasarmaduras de los protagonistas han prescindido esencialmente de los motivos desu constelación, a tal grado que salvo Fénix –y sólo por su característicacola–, prácticamente podrías intercambiar armaduras de un Santo de Bronce porotro sólo poniéndoles el color diferente. Comentaba que los movimientos y lasarmaduras me recuerdan esencialmente a los Transformers, esencialmente porquela los Santos cuentan con un casco retráctil que del desvanecimiento total,pasa a casco completo,  y luego cubre elrostro de los protagonistas replegándose al estilo del líder de los Autobots;de igual forma ya no se trata de armaduras, más las he sentido al menos en elcaso de los Santos de Bronce, como trajes de combate espaciales, que fácilmente podríautilizar Star Lord en Guardianes de la Galaxia. Sólo los diseños de losCaballeros Dorados, y porque supongo que al tener el mismo color ameritaban motivos más concienzudos, han salido beneficiadas en la película al tener undiseño más tridimensional, pero gracias al sacrificio innecesario de estarlibre de toda restricción que implicaba que las piezas de una armadurasirviesen para formar la figura de la constelación guardiana, elemento quetambién ha sido omitido por completo en la serie y que hacía que las armaduras de los Caballerostuvieran formas especiales a consecuencia de esta atadura de diseño, desde una cabeza de dragón por aquí, unas alas por allá, unas garras por algún lado, etc.  Ahora las armaduras se portan en una placa deidentificación estilo militar, que se cuelga del cuello de donde se despliegan al más puro estilo dePokemón.  El santuario en lugar de ruinasgriegas ha sido convertido en una ciudad flotante al estilo del Asgard en laspelículas de Thor, lo que sumados a la estética ya referida, remitan más a unaaventura espacial que a la mitología griega que fue borrada del mapa.  

En la película como lo he referido, se omite por completo cualquierimagen o alusión a las constelaciones guardianas, lo que implica que los Santosden libremente sus golpes, sin ninguna preparación, así que olvidémonos de losbailecitos y coreografías a veces tan ridículas, pero tan características de laserie, ver a Saint Seiya  lanzar Meteorosde Pegaso sin marcar todas las estrellas de su constelación, es como que elagua del mar, carezca de sal. Por ende los combates son más insípidos y cortos de tiempo –no es que quiera ver durante media hora como golpean a Seiya hasta que al final se levanta y gana–, y es queno obstante contar con una animación más poderosa que hubiera podido reflejarhasta el rompimiento de un átomo para hacer más espectacular cada golpe, no haynada de ello en la cinta; todo pasa muy rápido y muy sin chiste, sólo sonescasos los segundos en donde la animación refleja un poco más de lo visto enel anime, y casi es gracias a la presencia del Caballero de Leo, prácticamenteel único beneficiado en la cinta, porque nos muestra una fracción del Poder y Velocidad de un Santo deOro de manera más espectacular que lo visto anteriormente.

En cuanto al guion, resulta como es de suponerse atropellado a toda laextensión, sólo algunas perlas –como el hecho de que el Falso patriarca hubieracolocado una impostora para reemplazar a Atena, en lugar de que como acontecióen la obra original, los Santos Dorados vivieran muy quitados de la pena sinhaber visto a Atena en trece largo años o que Aioros transmitiese telepáticamente al Señor Kido la información de lo que estaba en juego antes de morir— son rescatables, y en el mayor de loscasos los cambios siempre son para mal. De las Doce Casas de la historiaoriginal, en la cual se visita todas y cada una de ellas, aquí los Santos deBronce sólo pasan por la Casa de Aries –quien no repara sus armaduras–, Tauro,Cáncer, Leo, Sagitario y Acuario; eliminándose los arcos argumentales de lasCasas de Géminis, Capricornio, Libra, Escorpión, Pisis y Virgo. Es decir lamitad de la Saga fue borrada, y aunque aparecen todos los Caballeros, menosSagitario y Libra, lo hacen porque se desplazan a otras Casas, pero lo ciertoes que su aparición es marginal: Ni Virgo ni Pisis luchan en pantalla un solo segundo,el resto sólo da unos golpes aquí y allá, y los únicos que muestran su poder yhabilidades especiales de combate son el referido Leo, Géminis, Tauro,Escorpión, Acuario y un poquito Aries; mientras que Cáncer y Capricornio, nuncalanzan ningún ataque especial que yo recuerde, ¿Ya mencioné que Cáncer si tuvo tiempopara cantar una canción de villano?   Pero además la estructura de la película esmala, un Santo cae en una casa y aparece en otra justo a tiempo para ahorrar elpaso por aquel sitio, y aprovechar la resucitación al dos por uno; pero lo másimportante, y no sé si esto rompa sus corazones queridos lectores, pero déjenmedecirles que a diferencia de lo que pasó en la obra original y el anime, en lapelícula esencialmente los Santos de Bronce SI son derrotados por los Caballeros Dorados,como era de suponerse, y no es que hubieren fingido torpeza o curiosidad paradejar pasar por sus casas a los invasores del Santuario como en realidadocurrió, o que hubieran caído vencidos por la sorpresa de ataques kamikazes; aquílos Santos Dorados vencen a Seiya y sus compinches y ya, cambiando el sentidode la historia original y de la esencia de la serie, de crecerse frente al dolory obstinarse en conseguir sus metas.

No recuerdo ni siquiera ninguna canción digna de nombrarse, si es que lahubo, ni ninguna armonización de momento épico o sentimental, porque no hubo ningunaclase de este tipo de momentos en la película… corrijo, si recuerdo unas canciones, veánlas bajo su propio riesgo:

https://www.youtube.com/watch?v=s1toj8K-hCg

https://www.youtube.com/watch?v=02U0orY7JJ8

Si no ha quedado claro, fanáticos y no fanáticos de la serie, absténgansede ver esta película, ni siquiera gratuita merece su tiempo, aunque a quienengañamos, nadie puede escapar de su destino, sino que se lo pregunten a Edipo o a la Bella Durmiente, da igual. Saludos afectuosos.