USA 118 – ESPAÑA 107

Había muchas dudas en el combinado español en estas olimpiadas. El cambio a última hora del entrenador, la elección polémica de algunos jugadores (Garbajosa, Berni) para el torneo y el clima que se respiraba en el equipo no eran los más idóneos. 

 

Estaba claro que ya no era el mismo equipo que deslumbró a todos en el Mundial de 2006 en Japón, pero eso es casi imposible de repetir. Las exigencias para las Olimpiadas eran altas, ya que todo lo que no fuera meterse en la final sería una decepción para los de Aíto. Tras la primera fase se pudieron ver varias caras a la selección de baloncesto, en una se mostraba un equipo con dudas, aparentemente despistado y en otras era capaz de machacar al rival en pocos minutos para dejar el partido sentenciado (casos de Alemania o Grecia, por ejemplo). 

 

Llegamos al cruce contra Croacia con ganas de revancha tras la derrota en el Europeo… y nos quitamos la espinita clavada. Desde el principio hasta el final, los Gasol, Rudy, Calderón y compañía despacharon a los croatas para plantarse por la lucha de las medallas. En semis nos esperaba Lituania, un equipo que jamás había logrado llegar hasta la final. Fue un partido muy duro, en el que quizás, los lituanos plantearon mejor el partido, pero fueron los destellos de calidad de nuestros jugadores los que hicieron posible conseguir el objetivo: tras 24 años, volvíamos a estar en una final de los Juegos. 

 

Los americanos aguardaban y todos los medios y los aficionados tan sólo pedíamos una cosa: que se mejorara la imagen ofrecida en el primer partido. No fue para nada digno que el vigente campeón del mundo perdiera por 37 puntos de una manera humillante y desastrosa como se hizo. 

 

Pero el mejor momento de los juegos llegó la mañana del domingo bien temprano. Lo que debía de ser un partido para el disfrute se convirtió en una auténtica batalla en la que España luchaba contra todos los elementos para llevarse el partido. Y aquí se volvió a ver el mismo equipo que en Japón. Ni los mismos americanos se esperaban una resistencia tan fiera como la que pudimos ver. El llamado equipo de la revancha, la enésima versión del “Dream Team” (aunque de este nada más que hubo uno), los mejores de la NBA se encontraban ante otro posible desastre.  

En un partido de dimensiones épicas, finalmente la balanza se decantó por el lado americano. Con mucho esfuerzo, eso sí, ya que tuvieron que dar hasta la última gota de sudor para doblegar a los campeones del mundo y subcampeones de Europa. USA vuelve a ocupar el trono que, según ellos, nunca debieron perder y España, al igual que en 1984, se quedaba con la plata… pero una plata especial.

 

  

 

Muchos piensan que el partido fue un robo. En cierta manera, sí, lo fue. Y es que parece que los americanos se olvidan de que según las reglas FIBA, la pelota debe ser botada antes de caminar, cosa que en la NBA se permite. Los árbitros no interpretaron muchas de estas jugadas (entre otras infracciones defensivas) y permitieron a los americanos adueñarse del partido y de esta forma, minar la moral del combinado de Aíto. Y digo yo: ¿no son ya de por sí tan extremadamente buenos como para tener que ayudarlos?

 

 La realidad es la siguiente: debemos sentirnos orgullosos de nuestra selección de baloncesto. Han completado un ciclo que hace unos años era impensable que ocurriera (Mundial-Europeo-JJ.OO.). Han hecho que un país entero, en el que el deporte predominante es el fútbol, se despierte a las 8.30 de la mañana para ver sus partidos. También han conseguido que los medios de comunicación que antaño despreciaban este deporte (me refiero en especial a TVE, con la que durante años tuvimos que ver los partidos por la segunda cadena y en ocasiones empezados) y que ahora lo han situado en el lugar que se merecen. Pero sobretodo… nos han hecho divertirnos y de alguna manera, homenajear a aquel viejo y legendario equipo de Los Angeles ’84.   

 

Al final: United States of America 118 – España 107   Gracias por todo campeones!

FIFA, PES y opinión sobre mi blog

Después de haber visto varios análisis, videos y diversas referencias sobre los dos juegos de fútbol más importantes del sector, dedico esta pequeña entrada a dar mi opinión sobre ello.

 Me considero un seguidor del Pro Evolution Soccer (PES) desde hace tiempo, ya que en su día consideraba a este juego como el mejor simulador de fútbol. No me importaba que los nombres de los equipos, jugadores y estadios no fueran los reales, ya que la satisfacción que obtenía jugando a este título superaba a la no obtenida teniendo que cambiar los nombres.

Pero esta situación cambió hace dos años. Con el PES de 2007 empecé a ver síntomas de falta de ideas y estancamiento en la franquicia. Y esto se terminó de confirmar el año pasado, donde vi la peor presentación de un juego en el mercado con fallos tremendos en la versión de PES 08 para Playstation 3.

 A la saga FIFA siempre la tuve en cuenta, aunque al tener que elegir entre uno de los dos juegos siempre me decantara por el PES, los títulos de EA Sports siempre me han causado gran respeto. El año pasado comprobé que habían mejorado muchísimo con respecto a otros años. Finalmente, tras ver los vídeos "in game" del FIFA 09 creo que este año cambiaré el "pro" por el simulador de EA.

Y estas son mis principales razones:

1) No pienso seguir dando dinero a una compañía que tras obtener numerosos ingresos en el pasado no hace lo más mínimo por incrementar el número de ligas, jugadores, opciones, etc… Total, para parchear el juego ya están los "frikis" que lo hacen mejor.

2) Me considero un consumidor racional e intento adquirir el mejor producto con la información que dispongo. Ahora mismo, mis informaciones me dicen que FIFA va a ser mejor que PES. Lo siento Konami.

3) Jugar con el Valencia C.F me gusta más que hacerlo con el "Naranja". Cuando juego a un título de deportes, me gusta sentirme como si realmente lo estuviese viendo por la TV. En esto, los juegos de EA lo hacen de maravilla, y me reafirmo tras ver las imágenes y vídeos de FIFA 09.

4) Es mi manera de protestar contra una franquicia que no lo hace bien. Lástima que esto servirá de poco, ya que, probablemente, PES siga copando los primeros puestos en listas de ventas.

Desde mi humilde blog, os sugiero que me digáis cuál es vuestra opinión sobre este asunto, tanto como para hacerme cambiar de opinión como para reafirmar en la decisión que he tomado.

Opinión sobre mi blog

Para terminar, me gustaría que en la medida de lo posible me dejéis algunos comentarios sobre la opinión que tengáis de mi blog, ya que tras 10 entradas no he tenido mucho feedback de los usuarios. En septiembre empiezo a trabajar y me va a ser más complicado mantenerlo al día y querría saber si merece la pena seguir escribiendo cosas. Por ahora he salido cuatro veces en la portada de Meristation, pero no sé si los temas sobre los que escribo os resultan interesante.

Así que cualquier recomendación será bienvenido.

 

Muchas gracias a todos los que habéis pasado por mi blog en alguna ocasión y espero volver a escribir.

Como siempre… Un saludo!

Shadow Warriors: el capítulo perdido de Ninja Gaiden

Esta entrada la dedico a un juego que creo que es poco conocido dentro del mundo del videojuego, o por lo menos, durante la época en la que vio la luz, recuerdo que pasó desapercibido. Concretamente, os hablo de la adaptación de la saga Ninja Gaiden para Game Boy: Shadow Warriors.

 

Este juego salió al mercado en el año 1991 para los territorios japoneses y norteamericano, llegando un año más tarde a Europa. Este título recibió diversos nombres, dependiendo de la región de lanzamiento. Así en Japón se le conoció bajo el nombre de Ninja Gaiden Shadow y en el territorio PAL como Shadow Warriors.Este cartucho llegó a mí gracias a un amigo, que me lo cambió por otro juego durante un par de semanas. Yo no sabía nada sobre el juego, pero confié en la palabra de mi amigo que me dijo que era muy buen juego… y no se equivocó.

Shadow Warriors es un título de acción en la que tomamos el papel del gran Ryu Hayabusa (tan de moda hoy día gracias a Ninja Gaiden II para Xbox360) y nuestra misión era la de salvar el mundo de un emperador diabólico.

Nuestra aventura discurre a través de cinco complicados niveles en los que horas de enemigos intentarán hacer fracasar nuestro cometido. Al final de cada nivel tendremos que hacer frente a un jefe, enemigos de mayor dificultad que nos pondrán las cosas difíciles para seguir progresando en el juego.

  

Las armas de las que disponía Ryu en este cartucho son mucho más limitadas que las que podemos ver hoy en los juegos de consolas de nueva generación como Ninja Gaiden Sigma o Ninja Gaiden II. Tan sólo disponíamos de tres elementos para dañar a nuestros enemigos: la espada, un gancho con el que también podíamos acceder a lugares elevados y una magia especial que eliminaba a todos los que aparecían en nuestro campo visual.

 

 

Para ser presentado en una consola sin colores, los gráficos eran bastante buenos para la época. Todos los elementos de la pantalla estaban bien definidos y representados. Los jefes finales, al ser de mayor tamaño, disponían de una mejor definición y resultaban muy espectaculares. 

 

Pero sin lugar a dudas, si hay algún aspecto digno de recordar de este juego es su banda sonora. Las canciones que aparecían en cada nivel eran de una factura excelente y tremendamente pegadizas.   

Por otra parte, la dificultad del juego era elevada, como acostumbran los títulos protagonizados por Hayabusa. Llegar al último jefe supuso para mí un auténtico reto y disfruté mucho cuando por fin pude batirlo.

 

Me apetecía mucho recordar este título ya que en la actualidad, cada vez que sale un nuevo juego al mercado, nos detenemos mucho tiempo en calificar sus gráficos y dejamos en ocasiones de lado otros aspectos importantes. Creo que la comparación de este Ninja Gaiden con cualquier otro aparecido en PS3 o 360 pueden hacernos reflexionar y pensar que realmente, existió una época en la que con un pequeño monigote y un scroll lateral podían hacernos pasar ratos inolvidables.

Os dejo con un par de vídeos en los que podéis comprobar la factura de la música y de la jugabilidad del título. 

   

  

Además, os dejo este link con un review que otro hizo de este juego: http://hatedpig.wordpress.com/2007/04/26/retroanalisis-ninja-gaiden-shadow/  

Un saludo.   

 

Sherlock Holmes: el caso del escalpelo mellado

En una época en la que el género de la aventura gráfica estaba en su máximo esplendor, surgieron varios títulos que serán recordados por los jugadores con gran cariño y admiración. A los de sobra conocidos Monkey Island, Indiana Jones, Loom o Maniac Mansion por citar a algunos, se les podría unir el título del cual voy a hablaros en este artículo. 

En el año 1992, la compañía Infogrames lanzó al mercado una aventura gráfica basada en la obra de Arthur Conan Doyle. Personalmente, creo que este juego supuso una vuelta de tuerca en el género ya que fue la primera aventura gráfica de argumento serio a la que jugué (Indiana Jones, pese a tener una historia madura tenía muchos tintes jocosos). 

The Lost Files of Sherlock Holmes: el caso del escalpelo mellado fue uno de esos juegos que no deja indiferente a nadie. Su mecánica era la típica de cualquier aventura gráfica: existía una pantalla para movernos a los diferentes lugares de Londres que iban apareciendo a medida que avanzábamos en la historia y los lugares en los que desarrollamos nuestra aventura con las clásicas acciones de hablar, coger, tirar… 

La historia que se nos presentaba era trepidante y llena de giros argumentales que nos dejaban con la boca abierta a medida que avanzábamos en el juego. En esta ocasión, Sherlock Holmes y su inseparable amigo el Dr. Watson se enfrentaban a un asesinato de una actriz de teatro. En un principio todo apuntaba a que Jack el Destripador podría estar detrás del crimen aunque los acontecimientos que marcan el transcurso de la historia apuntarán a diferentes sospechosos.

 

 

  Pantalla de juego  

 

Como en todas las aventuras gráficas, este juego hizo tenerme delante del ordenador rompiéndome la cabeza para poder averiguar cuál era el siguiente paso necesario para avanzar. Nada más comenzar, recuerdo que quedé atrapado en la habitación del camarote de la mujer asesinada hasta que me di cuenta de que algo brillaba debajo de un armario. Tras coger ese objeto y dárselo a un hombre, finalmente pude seguir avanzando en mi aventura… y tan sólo era el comienzo. 

 

El juego nos lleva a diferentes escenarios de la ciudad de Londres donde tiene lugar la acción. El Covent Garden o el río Thamesis están presentes en este título. El juego tiene la virtud de presentarnos a un Sherlock Holmes como todos nos lo imaginamos: un detective implacable, bohemio, apasionado por descubrir la verdad, con múltiples conocimientos de los más variopintos temas… Para mí, más que una aventura gráfica parecía como si estuviera leyendo una novela en la que yo era el responsable de escribir la siguiente página mediante los enigmas que nos proponía la aventura.

Por supuesto, además de Watson durante el transcurso de la historia harán acto de presencia otros personajes pertenecientes al universo Sherlock como Lestrade, Tobias o Stanley Hopkins. 

El caso del escalpelo mellado es un título que merece ser jugado por todos aquellos amantes de las aventuras gráficas y seguramente recordado por todos los que pudimos disfrutarlo en su día (era muy niño, pero a pesar de ello me encantaban estos juegos). 

 

Sherlock Holmes se merece un lugar entre los grandes como Guybrush o Indiana en el género de las aventuras gráficas, un estilo de juegos que hoy en día a caído un poco en el olvido, pero que siempre tendremos en nuestros corazones de jugones. 

 

Un saludo y hasta la próxima.