Tour de Japon: Musica de Final Fantasy

Uno de los grandes atractivos que tiene cualquier juego de Final Fantasy es su aspecto musica. Nubuo Uematsu fue el encargado principal en la mayoría de las entregas de la saga de crear cada una de las bandas sonoras de estos juegos.

 Muchos de nosotros, siempre recordará los momentos más emocionantes y épicos de alguno de los episodios con una canción de Uematsu de fondo.

 Durante el año 2004, se realizaron en Japón una serie de conciertos de orquesta en la que los temas principales eran piezas de algunos de los juegos de la serie. Concretamente, el concierto realizado en la localidad de Yokohama fue editado en DVD y es del que os cuelgo alguno de los videos más interesantes para que los disfrutéis.

 Podéis encontrar este DVD en cualquier tienda especializada en internet y a la mayoría de los videos se puede acceder mediante Youtube.

Espero que esta entrada sea de vuestro agrado y como siempre un saludo y gracias por visitar mi blog.

 

FINAL FANTASY VII MAIN THEME

 

AERITH THEME

THE OATH (FINAL FANTASY VIII)

TO ZANARKAND (FINAL FANTASY X)

Esta es mi favorita

FINAL FANTASY MAIN THEME

Este vídeo tiene sorpresa al final, jeje.

Recordando a: Fortress of Fear

En el día de hoy me gustaría recordar un juego que creo que es poco conocido por muchos. En el día de Navidad de 1991, a mí y a mis hermanos nos regalaron un juego de Game Boy a cada uno. Por aquella época en la que la información sobre videojuegos era más bien escasa, lo único por lo que nos decidíamos a la hora de adquirir un juego era por lo que aparecía en su contraportada. La elección que hicieron mis hermanos al decidir regalarme este juego no pudo ser más acertada, ya que me proporcionó una gran cantidad de horas de diversión y de retos espectaculares. Bienvenidos una vez más a mi blog en el que hablaremos de: Fortress of Fear.

 

Fortress of Fear es un juego creado por la difunta desarrolladora Acclaim (creadora de joyas como Crazy Taxi o Turok) en el año 1989 para la portátil de Nintendo Game Boy, tan popular en aquellos días.

 

En el juego encarnábamos a Kudos, un guerrero que va en busca de su novia secuestrada por un malvado mago llamado Malkil. Para llevar a cabo esta aventura, Kudos debía adentrarse en una fortaleza llena de enemigos para llegar al enfrentamiento final con Malkil.

   

Lo que más me llamó la atención de este juego fueron sus gráficos. Todo estaba espectacularmente bien definido en la pantalla bicolor de Nintendo y se mostraban personajes y elementos con un buen tamaño. Disponíamos de funciones muy básicas, podíamos atacar con nuestra espada a los distintos enemigos (que dependiendo de su energía deberíamos impactar más o menos veces en ellos), saltar de un sitio a otro como cualquier buen plataformas que se precie y desplazarnos con la cruceta.

 

Durante nuestra aventura íbamos encontrando cofres con distintos premios, los cuales hacían un poco más sencilla esta aventura repleta de retos. Dentro de ellos encontrábamos gemas (que cuando llegábamos a recolectar 10 incrementábamos en una vida más nuestro marcador), escudos (que permitían recibir un menor daño de los enemigos), vidas extras, botas especiales para saltar más alto  y pergaminos de invencibilidad por tiempo limitado. También podíamos encontrarnos con otros elementos como trozos de pollo y cerveza que restauraban nuestro medidor de energía y llaves que permitían abrir puertas.

 

Es destacable de este juego el paso de un nivel a otro, ya que se reproducía nuestro avance en nuestra aventura mostrando diferentes partes de la fortaleza. Comenzábamos en el patio de entrada del castillo para más adelante pasar por los torreones, los calabozos y otros recónditos emplazamientos para poder llegar hasta el mago.  La dificultad del juego venía desde distintos frentes. Primero, era bastante complicado realizar saltos de un sitio a otro para llegar a acceder a los lugares que necesitábamos. Segundo, algunos enemigos nos hacían muy difícil avanzar, ya que era complicado aprender sus patrones de ataque para poder eliminarlos. Y tercero, los enemigos finales representaban un auténtico reto para los jugadores que hacían perecer hasta el más experimentado.

Una de las cosas que me gustaría compartir con vosotros es mi experiencia personal con el juego al llegar a la última fase. Recuerdo que al llegar a la parte final del juego, se convertía en un auténtico laberinto por el que jamás sabía que puerta o qué camino tomar. Tal fue mi desesperación que un día me llevé el juego al establecimiento donde lo había adquirido para cambiarlo por otro, ya que creía que esto se debía al mal estado del cartucho. Finalmente, tras muchas horas dando vueltas por la fortaleza, conseguí llegar hasta Malkil y deshacerme de él para recuperar a la princesa.

  

La escena final del juego me decepcionó muchísimo, ya que después de tanto tiempo invertido para pasarme el juego, tan sólo se veía al héroe con la princesa en brazos, y después, vuelta a la pantalla de títulos.

 

Fortress of Fear representa lo que a principio de los 90 todo buen plataformas tenía: acción, aventuras y dificultad. Con un par de botones y una cruceta, los desarrolladores de antaño eran capaces de crear maravillas que hacían que pasáramos horas y horas delante de este tipo de juegos. Desde aquí, recomiendo a cualquiera a probarlo si tiene la ocasión.

 

Un saludo como siempre y nos vemos en próximas entregas.