Los errores de Sony

Hace algo menos de tres años, el panorama del videojuego mundial vivía bajo una misma marca: Sony. Durante esa generación de consolas, Playstation 2 había destrozado a cualquier otra que hubiera osado plantarle cara. La Sega Dreamcast inició la pasada generación con mucha ilusión y ganas de hacer las cosas bien. La verdad que las cosas no pintaban nada mal para la blanca de Sega, hasta que apareció la bestia de Sony. Nintendo hizo lo que pudo para mantener algo de cuota de mercado y a la función se unió Microsoft con su Xbox. Al final de la partida, el resultado era claro. En pocos meses después de la aparición de PS2, Dreamcast sucumbió y fue borrada del mapa, Nintendo subsistió como pudo y Microsoft no salió muy bien parada de su aventura videojueguil.  

La generación PS2 había acabado y tocaba abrirle el camino a la siguiente: PS3. Cuando se dio a conocer al mundo parecía que Sony iba a ser invencible. Una máquina con unas prestaciones espectaculares, un atractivo enorme y unos vídeos mostrados que demostraban el potencial terrible que albergaba en su interior. Muchos de los expertos presagiaban que la historia se repetiría también en la Next Gen: Sony barrería de la pista a sus competidores con una ventaja abrumadora por mucho que los demás lo intentaran. Pero las cosas parecen estar cambiando… o al menos de momento.

 

  

Al igual que sucedió en la generación anterior, no fue la consola de Sony quien dio el pistoletazo de salida. En esta ocasión, Microsoft era la encargada de abrir el pastel de la nueva generación. Una máquina con buenas expectativas en sus inicios, gran potencial y con la lección bien aprendida de los errores cometidos con su Xbox. Así nació la Xbox 360, que aparecía en el mercado con la intención de ganarse el respeto de los consumidores y de los amantes de los videojuegos. Poco después, Nintendo salió a la palestra con su Wii, después de un cambio de nombre de última hora (recordemos aquel nombre en clave de Revolution) y una vuelta de tuerca a la forma de entender los videojuegos. Quizás la compañía de la gran N era la más arriesgada y la más innovadora a su vez. Un control revolucionario que intentaría hacerse un hueco en las casas de todos los jugones. Todos estábamos impacientes, queríamos ver qué nos ofrecería Sony. Tras los retrasos pertinentes en Europa, Playstation 3 llegó al mercado y comenzaba la gran batalla. Dos años después de su lanzamiento, PS3 está muy lejos de lo que casi todos presagiábamos en su día. Vemos como no es ella quien lleva la batuta y cómo cometen error tras error en su gestión, como si de una principiante en el negocio se tratara.

  

Es mi intención recopilar aquí las pifias más graves que están dejando muy tocada tanto la marca Playstation como el futuro de la consola de Sony. Por supuesto, como usuario de PS3 que soy, espero que el discurso cambie en un futuro muy próximo, ya que si todo sigue igual, los días de PS3 como consola de referencia pueden haber llegado a su fin. Comencemos.

 1) “La nueva generación de consolas llegará cuando PS3 esté en el mercado”

Así de sobrados se sentían meses antes del lanzamiento de la nueva consola de Sony. Sin duda, el mensaje que querrían transmitir era el de derrochar confianza a los usuarios e intentar que todos retrasásemos nuestra compra de consola de nueva generación hasta que PS3 apareciera. Pero si algo derrochó Sony con estas declaraciones fue prepotencia. Una prepotencia que no fue bien acogida por los usuarios cuando veíamos que Wii estaba rompiendo el mercado y que Xbox estaba funcionando de maravilla en USA. 

2) ¿600 €? ¡Qué me dices!

Probablemente esta fue la frase más repetida entre los aficionados cuando se enteraron del precio de la consola. 600 €, 100.000 de las antiguas pesetas para hacerse con el juguetito. Los chicos de Sony decían que PS3 era más que una consola. Que si Blu-Ray por aquí, que si chip Cell por allá, Full HD, etc, etc… Y para qué quiero todo eso si: 1) no tengo películas en ese formato, las teles full HD me cuestan un pastón y con lo que me da mi papá no me llega ni para pipas y lo mejor de todo: ¡6 juegos en el mercado! Nadie entendió el desmedido precio de la consola cuando apareció en el mercado, ya que para entonces sus competidoras eran mucho más baratas y tenían más juegos. 

3) ¿Dónde están las exclusividades?

Y vamos ahora con lo que realmente está mermando a Sony: los juegos. Señores, una consola sirve para jugar a videojuegos, igual que una plancha sirve para planchar, una lavadora para lavar la ropa cuando está sucia y un pijama para dormir. Algo se les debió escapar a esta gente cuando empezaron a descentrarse y pensar en otras cosas distintas. Que si Home, películas en Alta Definición, una store gratis… Miren ustedes, para cuando todo eso lo estaban pesando, ya habían perdido las exclusividades de Final Fantasy, Tekken, GTA, Pro Evolution y otros juegazos increíbles que hicieron antaño de su consola la más vendida de todas.

Sin duda, la falta de juegos y la pérdida de sagas emblemáticas para la compañía, seña de identidad en el pasado ha causado estragos en las ventas y la reputación de Sony.

 

  

4) El Six- Axis, perdón Dualshock3

El mando de PS3 también generó polémica. Primero presentaron una especie de boomerang que no convenció a nadie. Como no podían utilizar vibración hicieron un Dualshock sin vibración que se llamó Six-Axis, para después rectificar y hacer el Dualshock 3 con vibración, eso sí, pagando 60 eurazos. ¿Pero es que nos hemos vuelto locos? 

5) Retrocompatibilidad

Otro de los puntos que más daño ha hecho a Sony. La abanderada de la retrocompatibilidad le daba una patada en toda la boca a su política dejando un modelo carísimo de 80gb en USA y una poco consistente retrocompatibilidad por software en los modelos europeos. Como siempre, el mercado europeo, maltratado como si fuésemos borregos. 

6) Queremos juegos

God of War III, Killzone 2, Gran Turismo 4. Esos son los nombres que todo el mundo quiere ver. No oir, llevamos tres años escuchando hablar de ellos, lo que queremos es tocarlos, palparlos, VERLOS. Microsoft ya ha sacado dos Gears of Wars, un Halo y un Ninja Gaiden. Nintendo un Zelda, un Mario, un Smash Bross y un Mario Kart. ¿Qué ha sacado Sony? Un juego de una mujer que quiere emular a Kratos durante las tres horas de juego que ofrece su aventura, un juego de un dragón que petardea por todos los lados y una demo de un juego incompleto que se vende por 40€. Me parece estupendo. Bien es cierto que Uncharted y Motorstorm han sido sorpresa agradables y que Kojima ha realizado un gran trabajo con MGS4 para apaciguar un poco las aguas.

 

 7) Seguimos en nuestros trece

A pesar de todo, Sony sigue diciendo que serán los vencedores de esta generación. A mi por lo menos no me engañan, ya lo hicieron el día que me compré la consola. Me la compré porque pensaba que sería la única que me ofrecería una nueva secuela de Final Fantasy. Mentira. Me la compré porque pensaba que los juegos de las Thirds Parties aprovecharían la impresionante tecnología de la que disponía. Mentira. Y me la compré porque pensé que me tratarían bien como consumidor… otra vez mentira.

  

En definitiva, me siento un poco estafado cuando me gasté mis 500 € en la consola. Cada vez que veo uno de esos packs tan apetecibles de Xbox me dan ganas de hacerme con una, pero no dispongo de tiempo para jugar con dos consolas y, ya que aposté por ella voy a seguir dándole la poca credibilidad que le queda y esperaré que el Dios de la Guerra me dé una alegría el día que le dé por aparecer.

 

Muy mal Sony en esta generación, nada propio de una compañía que tanto éxito acumuló en el pasado y de una marca de tanto prestigio.

 

Tomen buena nota, por su bien y por el de sus usuarios.

 Un saludo