El mercado de segunda mano en los videojuegos

Tras un año de intenso trabajo, llegan las preciadas vacaciones y con ello puedo al fin dedicar tiempo a todas mis pasiones que durante el resto del año no puedo atender. De todo el tiempo libre del que actualmente dispongo, por supuesto dedico parte del mismo a jugar a aquellos títulos que se me quedaron en la estantería con el precinto, ir a la playa, hacer deporte y actualizar mi colección de cromos de NBA.

Este último hobby con el que he estado ocupado estos últimos días me ha llevado a reflexionar con un tema que me indigna bastante que es la pretensión actual de algunas compañías de la industria del ocio electrónico a querer eliminar el mercado de segunda mano o intentar llevarse parte del pastel.

Durante mis recientes adquisiciones de cromos en eBay, me he hecho la pregunta de qué pasaría si las compañías que las fabrican decidieran, además de vender los sobres, intentar cobrar un canon por cada cromo que se vendiera en el mercado paralelo. Para empezar, deterioraría enormemente las relaciones entre particulares con lo que a la larga serían los verdaderos coleccionistas quienes acabarían perdiendo.

 ¿Un canon a eBay por cada transacción realizada a las desarrolladoras?

Si bien en el caso de los videojuegos el caso es ligeramente distinto (se pretende atacar a los comercios que ofrecen títulos de segunda mano directamente), creo que la esencia del problema sería la misma en ambos casos. En las noticias que puedo leer en la prensa especializada, cada vez que encuentro algo relacionado con el tema de la segunda mano, pienso que no es otra medida de intentar cerrar aún más el corralito y hacer de la industria del videojuego algo exclusivo de las desarrolladoras.

Algunas compañías como Electronic Arts han comenzado en parte su particular afrenta usando el denominado Online Pass que lastra de manera clara a aquellos particulares que quieran adquirir un juego de segunda mano. Creo que esta no es la línea que deben seguir las desarrolladorass si queremos que la industria del ocio electrónico  sea considerada de manera seria y equipararla a otros medios como por ejemplo la industria cinematográfica. Creo que ya tienen suficiente con el "filón" encontrado con las microtransacciones (si bien estas son totalmente libres y las adquieren aquellos que así lo desean) como para que sigan intentando lucrarse a costa del deseo del aficionado de disfrutar de los títulos a un precio más reducido.

Si queremos que esta industria sea reconocida ante la sociedad como un medio "legítimo" de entretenimiento y dejar finalmente los fantasmas del pasado, debemos ser nosotros, los verdaderos aficionados a los videojuegos los que debemos oponernos a este tipo de medidas.