Hunted: The Demon’s forge

Diversión. Esta es la palabra clave para que un juego sea bueno, si no tiene diversión no vale nada y Hunted la tiene a patadas. Podremos elegir entre el bárbaro Kadok o la elfa Elara para afrontar una aventuraen la que tendremos que luchar contra criaturas de todo tipo. La decisión entre uno u otra no es meramente anecdótica, puesto que con el bárbaro tenemos mejor defensa y más poder en el cuerpo a cuerpo por lo que es óptimo que sea con él con el que empecemos para ir habituándonos al sistema; la elfa, por contra es más débil, pero más rápida y maneja el arco con mayor rapidez que la pesada ballesta de Kadok. Elijamos el que elijamos, el otro nos acompañará manejado por la CPU o (lo que es mejor y más divertido) por un colega con lo que el valor de la cooperación es altamente adicitivo y recomendable. De todas formas, entre fases hay puntos en los que poder cambiar el manejo del uno al otro. Lo suyo es que el bárbaro sirva de escudo para retener a los enemigos cuerpo a cuerpo, mientras Elara los asaetea desde la seguridad de la distancia. Sin embargo también hay zonas plagadas de arqueros en los que habrá que ponerse a cubierto y disparar al más puro estilo Gearsof wars. Según los enemigos que vayamos matando iremos desbloqueando mejoras para nuestros personajes, como mayor vida, más maná o la capacidad de llevar una segunda arma, pero, no nos engañemos, esto no esun juego de rol. Hay, por tanto, que olvidarse de los farragosos menús de cachivaches, puesto que aquí solo llevaremos pociones de vida y maná (máximo tres de cada, usables con el L1 y R1, respectivamente); un arma principal (dos, cuando hayamos matado a suficientes enemigos, que será muy, pero que muy tarde) y otra secundaria. Las armas las iremos encontrando por ahí tiradas, Elara tiene como principal el arco, mientras que Kadok llevará espadas, hachas o mazos. Las armas secundarias, en cambio, apenas cambian y son simpre versiones mejoradas de las mismas, Kadok llevará una ballesta y Elara una daga. A parte, se pueden ir desbloqueando unas cuantas magias ofensivas mediante las lágrimas de dragón, una especie de cristales que iremos encontrando por todo el mapeado. Como sólo podemos llevar activos cuatro hechizos (seleccionables con la cruceta) una vez que los tengamos todos aprendidos dejaremos de verle utilidad a las lágrimas de dragón.

Pese a tener tan sólo 6 episodios, es un juego largo, puesto que los mapas son muy extensos, con gran cantidad de zonas ocultas y secretos interesantes, así como también algunos puzzles sencillitos en los que necesitaremos la colaboración de nuestro compañero. Además los entrornostambién son muy variados y pasaremos desde las típicas zonas de lóbregas catacumbas, hasta por castillos en ruinas, ciudades asediadas ybosques al aire libre, todo ellos con gran nivel en los gráficos con ciertas estampas bastante inspiradas que no podremos pararnos a admirar puesto que casi en todo momento estaremos asediados por una manada de monstruos. Los enemigos sí se hacen repetitivos, sobre todo el soldado básico, una suerte de orco delgaducho. La IA enemiga no está muy cuidada, pero no por ello nos dejará de poner en apuros, sobre todo por la puntería inmejorable de los arqueros, que ya quisiera Guillermo Tell para sí. Y es que el juego no es fácil, mucho menos jugando dos personas, puesto que si juega uno, el personaje que controla la máquina tiene mucha más vida que si estuviera controlado por un humano, lo que hace que sea más fácil pasarse el juego en individual (a menos que el jugador sea una máquina de esquivar, pero pese a todo nunca esquivará a los arqueros) Pero, como en cantidad de títulos, es mucho más divertido estar jugando a dobles, ya sea a pantalla partida u online. De esta manera podremos ayudar a nuestro colega y resucitarlo. Sí, habéis oido bien, podremos resucitar a nuestro compañero caído unos segundos antes de ver el definitivo game over ( la CPU es mucho más incompetente para resucitar al jugador)

En cuanto al sonido, hay que destacar el doblaje a un perfecto castellano con los comentarios de los personajes que muchas veces rozan un sarcasmo más propio de una comedia o de una novela de Pratchett, que de un juego. El argumento tampoco es que atraiga mucho y es más una escusa para repartir estopa a diestro y siniestro que otra cosa, aunque al final, tampoco está del todo mal y da un giro un poco sorprendente.

Mencionar que hay un editor de mazmorras bastante completo y que se pueden subir los niveles que hagamos para que otros jueguen y viceversa; jugar al que hayan hecho otros jugadores. Los objetos del editor se van adquiriendo a medida que te pasas el modo historia, así que es un buen aliciente para completar el juego.