Juegos olvidados: Koudelka (PSx)

Un juego de rol ambientado en un monasterio maldito, en plan Resident Evil. Pues sí, esto era lo que nos proponía Koudelka, un gran juego del que pocos se acuerdan ya y al que hoy queremos homenajear. En él manejabamos a la bella muchacha que le da nombre al juego y que resultaba ser una sanadora que se veía atraída al monasterio Nemeton, en Gales, en la noche del 31 de octubre. Allí se encontraría con otros dos personajes: un asaltador y un cura, aunque cada uno tiene unas motivaciones por las que estar en sitio tan terrible. Un monasterio, ¿terrible? Sí, porque a medida que avancemos por el mapa y por el argumento (doblado al castellano!!) seremos testigos de una trama de magia negra, sacrificios humanos y demás horrores, salpimentados por unos diálogos profundos e, incluso, literarios.

Graficamente continuaba con la moda de poner escenarios prerrenderizados mezlados con personajes poligonales. Todo con mucho detalle, aunque con tonos bastante sombríos, para ambientar y provocarnos inquietud, que no miedo. Quedaban resultones, pero no se explica porque en los combates no optaron por poner algún fondo, en vez de dejarlos todos en negro, como si luchasemos siempre en un pozo, sin importar por donde nos pillara la lucha.

De todas formas, los combates eran de lo más entretenido. Saltaban de modo aleatorio y disponía a nuestros personajes y a los  enemigos en un tablero por los que podíamos optar por movernos o atacar, ya fuera usando magia, o todo tipo de armas, desde pistolas para las largas distancias, hasta cuchillos, pasando por espadas, hachas, o la clásica tubería de plomo. La recreación de los enemigos tampoco era nada del otro mundo y algunos engendros daban más risa que miedo, pero la dificultad estaba de lo más ajustada, sin ser desquiciante en ningún momento, con lo que los combates resultaban un reto aceptable.

Las músicas eran escasas, pues casi siempre nos acompañaría un ominoso sonido ambiente, con fuego crepitando de fondo o el viento; y las melodías que había se antojaban repetitivas: siempre las mismas para las luchas y otra distinta para los jefazos. De todas formas, oír a los personajes dialogar en castellano sobre filosofía o sobre literatura, no tiene precio. Los diálogos son muy extensos y buena prueba de ello es que el juego ocupa 4 CDs.

Un gran juego. Muy divertido y entretenido, pero que pecaba de ser demasiado corto y que solo ofrecía una "misión opcional" para conseguir la mejor arma del juego y poco más, lo que lo hacían muy lineal y poco o nada rejugable.

Jugando a Final Fantasy VI

Hace unos meses Meristation hizo un especial, bastante extenso, de este juego y me dije, pues vamos a jugarlo. Con el emulador de Game boy Advance que tengo en el móvil y la versión correspondiente, que está en castellano, no tenía excusa posible para no jugarlo.

El retroanálisis de varias webs ponían el juego por las nubes, por encima de joyas de los videojuegos consagradas. En algunos casos afirmando rotundamente que es el mejor Final Fantasy jamás creado. Con esta carta de presentación, no había duda, debía de ser jugado a toda costa.

Pues bien, llevo diecinueve horas jugando y no cumple lo que las críticas ensalzadoras prometían. Quizás haya que evaluarlo en el contexto en el que salió el juego, pero lo que es a día de hoy, no pasa de un juego de rol del montón. A ratos tedioso porque los combates aleatorios (como siempre)no dejan respiro y se suceden con más asiduidad de la que resulta recomendable. El argumento esta bastante bien, pero nuevamente hay por esas webs y foros de dios quiénes ensalzan al malvado del juego, Kefka, como un gran malo. A mi me parece un bufón que sabe magia y poco más, un enemigo de chichinabo, un mequetrefe cómico, que con suerte se hace un dios. No tiene carisma, ni se gana mi respeto, como si lo hizo en su momento Sephirot, aunque ese nombre aquí son palabras mayores.

También hay quienes comparan este juego y el magno capítulo séptimo. No sé, pero es que las diferencias son abismales. Final Fantasy VII, al que también estoy jugando en mi PS3, barré en todos los sentidos al sexto juego. Desde el brutal y cismático paso a las 3D, al exhuberante apartado sonoro ( del que ya se preveía algo en el seis)pasando por un juego más pausado, que se toma su tiempo para contarnos la historia y que no nos lleva a marchas forzadas por el argumento, atropellandonos a luchas intempestivas; todo y cada uno de los apartados ME parecen mejores que la sexta entrega.

Y que conste que seguiré jugando a ambos hasta acabar uno por primera vez (el 6) y acabar el otro por ¿tercera? (el 7) Aunque el seis se me está haciendo cuesta arriba.