Halo 3

El Jefe vuelve para terminar su trabajo
Todos sabemos a estas alturas (o deberíamos saber si frecuentamos páginas y blogs de videojuegos) que Halo es una saga muy popular. Y probablemente también que Halo 3 es uno de los juegos más esperados de la historia. Es un hecho. Que este título haya conseguido recaudar más dinero en su primer fin de semana que cualquier película así lo confirma. Sin duda son grandes números para los chicos de Bungie (el estudio desarrollador de la trilogía), pero lo que nos toca formularnos a nosotros, los usuarios, es la pregunta del millón: ¿realmente el juego está a la altura de toda la parafernalia mediática que se ha montado en torno a él?

Bueno, ciertamente se trata de algo muy relativo. Pero lo cierto es que hay una buena razón para que Halo sea tan popular. Tiene algo que le ayuda a destacar en un cada vez más prolífico género como es el shooter en primera persona. Halo es épico. Ninguna otra franquicia ha tenido tanto éxito creando situaciones espectaculares, que nos hacen sentir que tomamos parte de algo grande. Su popularidad se debe a sus grandes momentos, esos que parece que te quieren cosquillear el estómago, te producen escalofríos y te hacen sonreír casi como un idiota. Experiencias, tanto en el modo campaña como en el multijugador, que no se pueden comparar a los de ningún otro juego del género.

La huída final al volante de un Warthog mientras todo se desmorona a nuestro alrededor en Halo: Combat Evolved, o el primer enfrentamiento contra un Scarab en Halo 2 son de esos momentos épicos que hicieron famosa a la saga. Halo 3 coge estos momentos y los multiplica por diez. Podría poner tranquilamente una decena de escenas que te sorprenderán o te pondrán incluso la piel de gallina en esta nueva entrega, pero eso sería injusto para los que aún no le hayan echado el diente, ya que el placer de disfrutarlos por uno mismo es infinitamente más satisfactorio. Sin embargo, sí puedo asegurar que Halo 3 supone una experiencia con la que ningún otro juego puede competir, no al menos en ese aspecto. Sabe perfectamente como jugar con la puesta en escena.
Nos hace sentir la magnitud de los acontecimientos mientras nos movemos por un fascinante universo, acompañados de una de las más conmovedoras bandas sonoras, como de costumbre, sino más épica aún. El tema principal, así como muchos de los que nos encontramos por el juego son sencillamente maravillosos. Además, el doblaje al castellano esta vez sí que está a la altura. La puesta en escena de Halo es tan importante como su habilidad para transmitirnos la realidad del conflicto intergaláctico. El diseño es inteligente y natural, y el ritmo de juego es impecable. Todo está pulido y bien terminado, calculado hasta el más mínimo detalle, como si fuera una carta de amor.
Un aspecto en particular de la campaña para un jugador que impresiona es la forma en la que los distintos niveles de dificultad cambian la experiencia. Jugar en heroico o legendario no solo significa que los enemigos estén mejor organizados y sean más difíciles de matar (que también), sino que elimina las ayudas y las facilidades para el jugador que existen en los niveles más bajos. Jugar a Halo en cada nivel de dificultad supone una nueva experiencia, lo que significa que incluso una vez que la campaña se haya terminado, habrá muchos incentivos para regresar a ella.

Otra forma de impresionarnos que tiene Halo 3 es la mejora que ofrece frente a sus predecesores en uno de sus componentes más alabados, el multijugador cooperativo. En lugar de ofrecer a dos personas la posibilidad de jugar a través del modo campaña, en esta ocasión serán hasta cuatro los jugadores los que podrán combatir codo con codo para llevar la historia a buen puerto. Esto abre un montón de posibilidades y eleva la experiencia a cuotas que las anteriores entregas no podían ni soñar.

Lo cierto es que el multijugador ha sido otra de esas importantes razones que han convertido a Halo en un juego tan popular. Después de todo, hasta la llegada de Gears of Wars, Halo 2 había sido imbatible durante años como el título más jugado en Xbox Live. Y es que el componente multijugador siempre ha sido muy cuidado en esta franquicia. Al igual que en la campaña, jugar en línea también nos ofrece no pocos momentos épicos. Desde el uso de varios vehículos a los numerosos modos de juego, Halo 3 siempre logra que los enfrentamientos en el multijugador sean todo un espectáculo.

También es preciso mencionar que se han hecho algunos ajustes en el control. Bungie ha tocado las teclas justas para mejorar todo lo que se podía mejorar, creando un control más intuitivo aún. Si bien estos ya se notan en el modo campaña, se harán aún más evidentes en el multijugador. Por ejemplo, el botón X no se usará en esta ocasión para recargar, sino para desplegar varios objetos, tanto de ataque como de defensa (como el esférico escudo que salía en uno de los primeros y espectaculares trailers). Dotan de nuevas posibilidades a un juego que ya de por sí se presentaba muy completo en ese aspecto.

La recarga se ha movido entonces para los gatillos superiores, usando tanto el derecho como el izquierdo para según que arma queramos recargar (ya que en muchos casos podemos llevar una en cada mano). Esto aumenta notablemente la calidad del control, logrando un esquema mucho más intuitivo y natural que nunca nos dejará vendidos en el medio de una reyerta. Sin embargo, para evitar que cualquiera combinación de armas sea demasiado potente, Bungie se ha dedicado concienzudamente a equilibrar todo a la perfección. Incluso si nos proponemos seguir con el arma que viene por defecto al inicio de la misión, no tendremos ninguna desventaja siempre que nuestra estrategia sea sólida.

Y no solo las armas han sido reajustadas y equilibradas, sino también los vehículos. Por ejemplo, la Banshee, que a veces no ha sido mucho más que un medio de transporte, en esta ocasión cuenta con la habilidad de lanzar misiles (ausente en el multijugador de Halo 2). O tenemos el caso a la inversa, como la eliminación de la ametralladora en el tanque Scorpion para evitar que esta se convierta en una máquina de guerra casi invencible. Estos cambios, aunque en apariencia sean prácticamente insignificantes, proporcionan una nueva dimensión a la batalla, haciendo primar más la habilidad del jugador que antes. La única pega es que los vehículos terrestres a veces se pueden “encajar” en los obstáculos del escenario, pero por lo demás, toda una delicia.

En cuanto a la variedad de mapas y modos, aunque son más que satisfacientes, Bungie también ha incluido un nuevo modo conocido como Forge. En pocas palabras, esto permitirá que el jugador pueda modificar los mapas multijugador sobre la marcha. No es que vayamos a editar el terreno en sí, sino que podremos determinar qué armas estarán en el mapa, donde se colocarán, en donde estarán ubicados los puntos de resurrección, los vehículos en el mapa y otras cosas de ese tipo. El jugador se convierte en una especie de monitor y sobrevuela el terreno, obteniendo una mejor perspectiva para la edición del mapa. Más de un jugador puede hacer esto, lo que lo convierte en un multijugador muy interesante. Sin embargo, el líder es el que elige los parámetros del combate. De hecho, él decide si será el único que puede modificar el mapa o si se lo va a permitir a los demás.

Además, Bungie también ha incluido una fantástica opción (modo cine) que permite a los jugadores guardar vídeos de las últimas batallas jugadas (incluso con las misiones de la campaña). Eso no solo permitirá compartir tácticas, sino que también nos permite revivir (o descubrir) momentos hilarantes, a los cuales podemos además sacar fotos. Podemos saborear cualquier detalle, mover la cámara para ver lo que sucedía lejos de donde nosotros estábamos, recrearnos en ese disparo perfecto que hicimos desde decenas de metros de nuestro enemigo, ver a cámara lenta (e incluso congelar) las explosiones y efectos que llenan la pantalla. Un gran acierto este modo, que se revela como una de las opciones más interesantes y adictivas de un juego al que no le falta detalle a la hora de entretener al personal.

En definitiva, Halo 3 cuenta con una brillante campaña para uno o varios jugadores, así como el habitual y excelentemente planteado multijugador, plagado de más modos y opciones que nunca. Representa mejor que nadie el paradigma del shooter ideal, ya que alcanza una elogiable calidad en cada uno de sus modos. Sin duda, cada euro en él invertido será sobradamente recompensado. Y no solo eso. Halo 3, como muchos sabréis, supone el fin de la trilogía. Y realmente se nota. Se nota que no solo formamos parte de algo grande, sino también de algo que llega a su fin. “Finish the Fight”, rezaba el eslogan que nos bombardeó durante meses en una campaña mediática sin precedentes, ni en este sector ni prácticamente en cualquier otro.

Volvemos entonces al inicio, y nos preguntamos si finalmente el juego está a la altura de las expectativas. Juzgad vosotros mismos: Halo 3 coge lo mejor de las dos primeras entregas, intensifica todas sus sensaciones, multiplica su espectacularidad, pule el control y añade nuevos e interesantes modos al gran multijugador. Tampoco es que sea un juego perfecto, claro está. Pero se le acerca bastante. A más de uno le ha mosqueado que el acabado gráfico no sea mejor, aunque mi humilde opinión es que a pesar de eso, su diseño es bastante superior al de la mayoría de los juegos que usan el Unreal Engine 3 y además presentan un acabado tan similar entre ellos que a veces resulta hasta aburrido verlos. Los escenarios son inmensos y están plagados de detalles, todo ello corriendo de forma fluida y con montones de efectos y personajes en pantalla. A pesar de contar con un motor gráfico inferior al de sus más directos rivales, suple esta carencia con su soberbia dirección artística. Es, junto con BioShock, el shooter mejor diseñado de la consola.

En cuanto a la campaña, se puede hacer corta, pero su gran rejugabilidad unida al multijugador puede hacer de este un juego eterno. Halo 3 es un título en el que sus carencias se ven automáticamente eclipsadas por sus virtudes. Aunque quizás no alcance la categoría de obra maestra (la sombra de Halo: Combat Evolved es demasiado larga y parte de la frescura inicial naturalmente se ha ido), podemos decir que la idea de tener una Xbox 360 sin este juego es como la de vender un coche para comprar gasolina. Absurda. Halo 3 es el mejor shooter de la consola con mejores shooters, así de claro. “Amigo, te olvidas de BioShock” puedes pensar. Pues no lo he olvidado, en absoluto. BioShock es también un juego brillante, pero lo cierto es que los dos juegan en ligas muy diferentes. El juego de Irrational Games es un viaje, una aventura por un mundo decadente que debemos investigar y en el que llegar al fondo de lo que ocurre. Halo 3 es un juego de gatillo fácil. Ya sabes, dispara primero y pregunta después. Un canto a lo épico en su forma más frenética y espectacular.