E.V.O.: Search for Eden

Levantando ampollas en el Vaticano

En estos días vuelve a la actualidad del mundo del videojuego el concepto de la evolución y personalización de una raza gracias al venidero Spore. En espera de este prometedor título, los dos citados conceptos me recuerdan inevitablemente a otro videojuego que cayó de casualidad en mis manos hace ya bastante tiempo. Una pequeña obra maestra que pasó desapercibida en este nuestro país, Liechtenstein (es un decir), ya que por desgracia nunca llegó al mercado europeo. Siempre es Europa…
Seguro que si os hablo de una compañía tan relevante en el panorama mundial de los videojuegos como es Enix (actualmente fusionada con Square, para más señas), vendrá a vuestra mente multitud de grandes títulos como Dragon Quest, Illusion of Time o Valkyrie Profile. Pero no es ninguno de estos el que hoy nos atañe, si no que vamos a hablar de una de las propuestas más frescas y originales del catálogo de SNES: E.V.O. Search for Eden.
E.V.O. es un recorrido por la evolución, un camino que nos llevará a luchar contra los seres de nuestro entorno para sobrevivir y alcanzar el citado Edén. Desde el inicio del juego controlaremos a un pequeño ser vivo que irá cambiando poco a poco, a través de un viaje que se extiende al comienzo de la vida en el mar, millones de años atrás. En clave de fábula, la tierra será personificada en una mujer llamada Gaia y nuestro objetivo será alcanzar el citado jardín del Edén, donde ella aguarda la llegada del ser vivo definitivo y perfecto que, como no, surgirá de la evolución. Será pues un metafórico viaje bajo las premisas de la selección natural de Darwin.

Nosotros, que comenzaremos siendo un simple pececillo en un mar primigenio, tendremos que vencer y depredar a los individuos que nos rodean, buscando ser el más fuerte y por tanto evolucionar. La trama del juego, siguiendo la clave de la fábula, personificará enemigos, dará toques de fantasía y sumergirá la cruel naturaleza en algo más que una historia de cambio, añadiendo de la mano del mito un sentido y significado a nuestro destructor avance.

Esta trama vendrá dada por los comentarios de los animales (nos darán importantes pistas), voces que oímos (¿soliloquios de ultratumba?) y por la trama galáctica que se gesta fuera de la percepción de un simple animal. Iremos viajando por cinco etapas de la prehistoria terráquea, claramente diferenciadas, donde veremos que todo cambia con nosotros, y como de la mano de elementos sobrenaturales podremos hacer un viaje solo posible en nuestras fantasías.

Visualmente podríamos considerarlo un título completo, atractivo, vivo y colorista. Dentro del catálogo de SNES destaca por este apartado, especialmente por los fondos trabajados, serios y detallistas. Cabe también hacer una mención menos sobria (más bien tronchante) al repertorio de caras de nuestro alter ego en evolución, que pasarán de la inocencia y la dulzura a ser un libro abierto de las intenciones asesinas que alberga respecto a sus rivales. No puedo dejar de mencionar a modo de anécdota que alguna de las caras que pone nuestro animalillo me recuerdan a las que exhibía el retrato del protagonista del Wolfenstein 3D cuando recibía la última arma (una especie de gatling gun), que por si no la recordáis, era tal que así.

En el combate contra los enemigos utilizaremos el natural repertorio animal de movimientos cuerpo a cuerpo, como por ejemplo cargar con nuestros cuernos, a base de mordiscos o saltando sobre ellos (al más puro estilo Super Mario).

En fases de avance lateral, tendremos que ir combatiendo con nuestros rivales, que nos reportarán puntos de vida y evolución al ser vencidos. Estos últimos serán lo que los puntos de experiencia a los juegos de rol normales (la vía para mejorar nuestros atributos). En concreto y en lo referente a nuestro primitivo animal, nos permitirá ir mejorando partes de su cuerpo para lograr adaptarnos mejor al entorno. La evolución de nuestro cuerpo animal tendrá elementos personalizables y otros indispensables. A partir de la tercera era tendremos que escoger distintas vías de evolución que marcarán una forma distinta de abordar el juego, llegando a crear animales distintos en cuanto a funciones y capacidades para enfrentarse al enemigo (por ejemplo, escoger entre ser bípedos y cuadrúpedos conformará un importante cambio en nuestra interacción con el medio). Sobra decir que este toque, que lo acerca al género de los juegos de rol, será la clave de la evolución, marcando especialmente su original sistema de juego.

A su vez nos iremos encontrando a modo de ítems cuatro tipos de cristales, que aportarán distintas funciones y variables al juego: los cristales de color rojo nos permitirán evolucionar durante un tiempo a una forma especialmente desarrollada y poderosa, los de color verde nos permitirán regresar a cualquier estado de evolución previo que hayamos guardado (podemos capturar de forma simbólica nuestro logros evolutivos alcanzados cuando queramos), los de color amarillo nos darán pistas y ayudarán a la historia y por último los azules nos recompensarán con un montón de jugosa experiencia.

El desarrollo del juego peca de ser bastante lineal, pero nos podemos desplazar por un mundo fuera de las fases, muy similar al de Super Mario World, pudiendo así volver atrás cuando queramos y viajar a todos los sitios que ya hayamos visitado.

El apartado sonoro corre a cargo de Koichi Sugiyama, compositor principalmente conocido por su trabajo en la saga Dragon Quest, también de Enix. Cumple a la perfección sin dejarnos demasiadas florituras, con melodías ambientales que casan a la perfección con cada momento. Yo que soy muy aficionado a las buenas bandas sonoras, siempre pido un poco más, pero por supuesto esto no desmerece al notable sonido del juego.

Mientras viajamos por el mundo, en este fantástico viaje a través de las edades, nos maravillaremos descubriendo paso a paso como evoluciona no solo nuestro personaje, sino todo a su alrededor. ¿Qué encontraremos al final de este largo recorrido? ¿Dónde se encuentra el Homo sapiens sapiens en esta evolución, de la mano del mito creado por Enix? ¿Existirá algo mejor que nosotros en la escala de la evolución? Yo creo que sí (prestad mucha atención a los diálogos), pero os reto a que lo descubráis por vosotros mismos en este gran juego (o redescubráis, viejos jugones). Una obra muy original que no deberíais perderos.