Killzone

La invasión ha comenzado

Si hay un género que predomina en la actualidadsobre ningún otro, al menos en el mundo occidental, ese es el de losshooters, y más concretamente el de los orientados para vista en 1ªpersona o FPS (First Person Shooter). Por desgracia, y ante talcantidad de oferta, para que un juego de este tipo tenga un éxitoasegurado debe destacar entre la media, y eso pocos juegos loconsiguen. Los hay que destacan por su historia (Half-Life), su online(Halo) o simplemente por la IA de los enemigos o la destructibilidaddel escenario (Black). Killzone se convirtió rápidamente en un FPS deculto ¿Cuáles fueron las razones de su éxito?

Creado por los holandeses Guerrilla Games en exclusiva paraPlaystation 2, para competir directamente con Halo, sufrió de unaincreíble dosis de hype por parte de los medios antes de sulanzamiento en 2004. Por desgracia, las expectativas puestas en él nose acabaron de cumplir, recibiendo notas muy dispares y no demasiadobuenas en algunos casos, por culpa de la IA enemiga, las caídas deframes y algunos bugs, certificados, que perjudicaban la experienciajugable. Ahora bien ¿realmente eran tan graves esos fallos osimplemente fue víctima de su propia reputación?

La historia es bastante simple, pero lo suficientemente original,sobre todo teniendo en cuenta que es un shooter, como para llamar laatención. Como bien se nos explica en la excelente CGI del inicio, laHumanidad se vio obligada a colonizar el espacio, en concreto unplaneta muy similar a la Tierra llamado Vekta, pero entonces hubo unaguerra por sus territorios entre dos facciones, y los perdedores de lacontienda fueron expulsados del planeta, viéndose obligados a buscarotro lugar donde establecerse. El planeta escogido Helghan, un lugaragreste y duro que obligó a mutar a los que se quedaron en él,convirtiéndolos en una raza más agresiva y hostil, los Helghast. Ahora,bajo el liderazgo de Scolar Visari, los Helghast han decidido recuperarel planeta que perdieron mediante una invasión en masa, que las fuerzasISA no podrán repeler por culpa del fallo de funcionamiento de laPlataforma de Defensa Estratégica, bajo el mando del general Adams. Eljugador se convertirá en Jan Templar, capitán de los ISA durante lainvasión, que estará acompañado por el resto de un pequeño pelotónformado por la comisaria encubierta Luger, el sargento Rico Velásquez yel coronel Hakha, en su misión para intentar recuperar la plataformaespacial y defender Vekta del ataque Helghast.

Esa es, a grandes rasgos y sin destripar demasiado, la historia deKillzone, que comparte línea argumental básica con gran parte de losshooters habidos y por haber, a saber: invasión alienígena a la quenuestros héroes deberán enfrentarse para salir victoriosos… Pues sí,pero no, porque algo que precisamente diferencia este Killzone delresto, es su visión pesimista, bastante alejada de la heroica habitualen este género. No somos soldados perfectos ni máquinas de matar sinosimples humanos obligados a luchar contra un enemigo que nos sobrepasaen número, acompañados únicamente por nuestra pequeña cuadrilla decuatro miembros, cada uno de ellos con sus particulares habilidades. Alfinalizar el juego no podremos dejar de sentir esa sensación agridulcede que hemos conseguido detener a los Helghast momentáneamente, peroque la invasión sigue su curso y que nuestra pequeña cuadrilla no podráhacer nada ante las hordas de invasores, con todo tipo de vehículos ytropas a su favor.

Los enemigos son un tema aparte. Se le acusó, creo queinjustamente, de que la IA enemiga era predecible y errática, pero locierto es que a medida que avanzamos y nos encontramos con los soldadosde élite Helghast, de los que hay una gran variedad, la dificultadaumenta exponencial y proporcionalmente al armamento de estos, llegandoen ocasiones a ser bastante “cabrones”, sobre todo si disponen delanzagranadas, ya que en seguida que te vean, no dudarán en lanzartetodo lo que tengan a mano. Existen tropas normales, de élite,infiltrados, francotiradores, acorazados, etc,… equiparables a laspropias tropas ISA pero con una mayor variedad. A pesar de todo, lamayor parte de las veces sólo será necesario esperar a que se nospongan a tiro y dejen de moverse, y esquivar como sea las granadas quenos lancen. Con todo, y a pesar de que la IA enemiga no sea muyavanzada, el gran número de enemigos y su dificultad para eliminarlos,harán que ese pequeño detalle pase desapercibido.

Killzone también destaca por su gran variedad de escenarios. Eneste sentido no padece de las lacras de Halo y otros shootersfuturistas ya que la acción de hecho se desarrollará en ambientes muydiferentes del planeta Vekta, desde los primeros escenarios de laocupación, como el centro de mando por ejemplo, a la selva demanglares, pasando por zonas urbanas (como estaciones de tren, centroscomerciales y hasta un parque) o incluso montañas nevadas. No es unshooter con escenarios abiertos, pero si es cierto que se nos permitirácierta libertad al atravesar algunos escenarios, pudiendo escoger entrevarias rutas para coger a nuestros enemigos por sorpresa, a pesar deque en algunas zonas existan límites “invisibles” que nos impidanavanzar, lo cual es bastante molesto en zonas con poca visibilidad,como los manglares, o a pesar también de que en ocasiones nuestrospropios compañeros delataran nuestra posición disparando antes detiempo.

Los puntos ya citados de por sí, ya hacen atractivo este juego,pero sin duda, su principal baza (desde mi punto de vista, claro), esla posibilidad de escoger la clase de nuestro personaje, dándonos aelegir entre los cuatro que acabarán formando el pelotón. Podremoselegir el que mejor se adapte a nuestro modo de juego, entre el soldadoISA estándar, representado por el protagonista, el capitán Jan Templar,la comisaria encubierta, el ISA acorazado o el espía. Si preferimosjugar en plan berserker, escogeremos a Rico, por su mejor armadura ypor sus armas antitanque, pero si lo nuestro es el sigilo y la eficaciaasesina, escogeremos a Luger. No todo es tan simple y fácil, ya quecada categoría tiene sus ventajas así como sus inconvenientes, que serálo que nos haga decantarnos por una clase u otra.

Soldado ISA estándar.Personificado por el protagonista del juego, el capitán Templar,tendremos a nuestra disposición el rifle de asalto estándar ISA y laarmadura normal, además de una pistola semiautomática como armasecundaria, y una tercera arma a elegir entre las que encontremosrepartidas por el escenario. Cabe decir, que todas las armas, comosuele ser habitual, tienen dos tipos de disparos, primario ysecundario, muy a tener en cuenta, ya que el disparo secundario, porejemplo, del rifle ISA es un lanzagranadas. Los movimientos son losestándares (subir y bajar escaleras y esquivar obstáculos).

Comisaria encubierta. O másllanamente, la “asesina”. Representada por el personaje de Luger, estaclase puede ser la más efectiva si sabemos jugar bien nuestras cartas.Como armas específicas, dispondremos de un cuchillo de combate y unapistola con mirilla, además de una tercera arma opcional. Suefectividad dependerá del uso que le demos, ya que la pistola es letalde necesidad siempre que escojamos el disparo secundario (un sólodisparo) en lugar del primario (automático), ya que las balas de éstason escasas, al igual que el cuchillo a corta distancia, pero a cambioestaremos completamente vendidos al quedar al descubierto, ya que notenemos armadura. A cambio, tendremos una mayor agilidad que nospermitirá subir por cables y pasar por las escotillas de ventilación.Si queremos conseguir un porcentaje mayor de acierto en los disparos,ésta será nuestra clase especializada.

Además, es la única que posee visión de infrarrojos, que puedeactivarse pulsando el botón de cuadrado, lo que en espacios con pocavisibilidad, así como en lugares donde haya mucha vegetación que impidaver más allá, es perfecta.

Soldado ISA acorazado. Representadopor el sargento Rico, los acorazados son soldados armados hasta losdientes, equiparables a los soldados Helghast de élite, con una MG comoarma principal. A su favor tiene su gran potencia de fuego y suarmadura pero en contra tiene su poca puntería y escasa agilidad, yaque nos será imposible subir escaleras de mano, o pasar por encima desencillos obstáculos. A cambio, podremos ir a por todas en el juego,sufriendo muy pocos daños al ser alcanzados por una granada, y teniendolas de ganar en un enfrentamiento cara a cara, eso sin contar con queel disparo secundario de la MG es un lanzagranadas anti-tanque.

Espía. Personificado en elcoronel Hakha, mitad Helghast y mitad humano, el espía utilizaexclusivamente armas Helghast, de las que podrá tener mayor acopio demunición que el resto de categorías. Al empezar la partida,dispondremos de una pistola automática de oficial Helghast y uncuchillo, que sin embargo nos permitirá menos virguerías que el de laclase de Luger. A cambio, podremos infiltrarnos, pero sin poder escalarcables, y, por ser Helghast, podremos sortear trampas y droides dedefensa.
En todas las clases, la frecuencia de disparos afecta a lapuntería, de modo que es preferible realizar un único disparo certeroque una ráfaga. Cuando tengamos a un enemigo a corta distancia,podremos efectuar una ataque físico pulsando X en el momento adecuado,ataque este que suele ser letal en la mayoría de los casos, sobre todosi tenemos equipado el cuchillo.

Aquí es donde verdaderamente reside la gracia de este estupendoshooter, que sin esta posibilidad seguramente sería uno más del montón,pero la opción de poder escoger el tipo de estrategia a seguir, segúnel estilo que nos guste más, es lo que lo hace tan atractivo. A eso,hay que añadir que el multijugador, que puede jugarse online y offline,es bastante atractivo y que incluso sin conexión nos entretendráperfectamente horas y horas una vez nos hayamos pasado el modo campaña.Por desgracia, en el multijugador no se nos permitirá escoger una claseespecífica, sólo el bando, es decir, que podremos elegir entre ser ISAo Helghast.

El sistema de juego es bastante simple. Nuestra munición y lo quele queda al cargador de nuestra arma actual, puede verse en el lateralderecho de la pantalla, mientras que en la esquina inferior izquierda,dispondremos de un indicador de nuestra salud y bajo este, un indicadorde stamina, para cuando tengamos que sprintar. Para manejar el arma,junto a los botones R1 y R2, tendremos el botón de triángulo pararecargar, y el de círculo para cambiar de arma, el cual, si presionamoscon más intensidad, nos servirá también para recoger otras armas delsuelo. Para correr y evitar así ser alcanzados mientras buscamoscobertura, pulsaremos L3 mientras dure nuestra barra de stamina, que norecuperaremos hasta pasado un tiempo. Para lanzar granadas, de las quesólo dispondremos de fragmentación, utilizaremos el botón de L1,mientras que para entrar en modo mira telescópica, muchísimo másprecisa, deberemos pulsar R3.

Tal vez, uno de los puntos más conflictivos de este juego son suscontroles, bastante diferentes a los habituales del resto de FPS, enlos que normalmente se utiliza L1 o su homólogo, para entrar en modo devisión francotirador, y a los que cuesta demasiado acostumbrarse. Poreso no es conveniente jugar paralelamente a Call of Duty y a Killzone,porque realmente podemos llegar a perdernos. Por desgracia para los quese enfrenten por primera vez a la saga con la Next-Gen, los controlespara Killzone 2 son exactamente los mismos que en el original.

El sistema de recuperación de salud de Killzone es también bastantenovedoso e invita a no arriesgar tontamente la vida. Si somos heridosperdiendo sólo un 25% de salud, sólo tendremos que esperar hasta quesuba, pero esto es proporcional, de modo que si bajamos de eseporcentaje, por mucho que esperemos, no recuperaremos la salud perdida,excepto cuando usemos los típicos medipacs, pero incluso estos sonbastante escasos y no se encuentran fácilmente.

Sus tres modos de dificultad y la posibilidad de un final diferentedependiendo del personaje nos aseguran su rejugabilidad. A eso hay queañadir que la duración no está nada mal para un shooter en primerapersona, que de normal suele ser bastante limitada.

Todo lo antes comentado, no salva de que el juego presente unacantidad importante de bugs que en más de una ocasión nos obligaran areiniciar la consola, como el bug de la escalera en el que nuestropersonaje se quedará en un bucle infinito de subir y bajar la escalerasin llegar a tocar el suelo, además de un sinfín de problemas técnicoscomo que se quede clavado algún efecto sonoro y se reproduzca inclusivecon el juego en pausa. Por desgracia, este tipo de errores son cada vezmás comunes en los juegos actuales, aunque como vemos la tendencia yaexistía hace cuatro años. La otra lacra que se le achacaba a estejuego, la caída de frames, no se puede negar que exista pero lo ciertoes, como en otros juegos de PS2, que esto sólo ocurre en escenarios conpresencia de efectos atmosféricos, y no es algo que sea tan apreciableni que moleste para el desarrollo normal de la partida.

Concluyendo, Killzone es un muy buen juego, a pesar de que no llegaa la altura de obra maestra. No se convirtió en un “Halo killer”, comoSony y Guerrilla prometieron, pero es un juego con una gran dosis derejugabilidad y un planteamiento envidiable, y por supuesto losuficientemente original como para destacar del montón. La opción depoder escoger una clase de soldado según nuestras preferencias de juegocreo que es su principal virtud, eso sin contar con una buena historiapersonal detrás de cada personaje y un muy buen doblaje al castellano,del que deberían aprender algunas producciones actuales.

El futuro Killzone 2 se presenta en el horizonte jugando a la cartade los gráficos de infarto, pero los chicos de Guerrilla Games nodeberían olvidar aquellos pequeños detalles que convirtieron a Killzoneen un must-have a pesar de los errores que tenía. Sobre si Killzone 2nos defraudará a los fans del primero, sólo dios dirá.