Resistance 2

Una secuela de verdad

Insomniac Games ha sido responsable de sagas tan aclamadas como Spyro (aunque ahora esté en horas bajas) y Ratchet & Clank. La salida de la última consola de sobremesa de SONY, ha llevado consigo el lanzamiento de un título desarrollado por dicha compañía. Resistance: Fall of Man consiguió convencer a la crítica especializada por sus modalidades online (hasta 40 jugadores en línea), a pesar de no mostrar el verdadero potencial de PlayStation 3 en temas técnicos. Ahora, con un conocimiento más amplio sobre las capacidades de la consola y algo más de tiempo, los chicos de Insomniac nos traen un título que pretende enmendar los errores de la primera entrega y convertirse en uno de los títulos abanderados de la consola de SONY ¿Conseguirá estar Resistance 2 a la altura de las expectativas? Seguid leyendo.

Nuestro protagonista, Nathan, es el único superviviente de la guerra librada contra los quimeras en Reino Unido. En esta segunda parte será rescatado por el ejército y trasladado a los EE.UU., país completamente sitiado por los quimeras. No es imprescindible haber jugado a la primera entrega, ya que al inicio de Resistance 2, se nos harán un breve recordatorio sobre los hechos acontecidos en Fall of Man. Lo cierto es que el argumento de Resistance no es el apartado másdestacable (ni pretende serlo) ya que a pesar de contar con momentosmuy emocionantes y que de seguro reviviremos en futuras revisiones, noestá exento de altibajos
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Gráficamente, Resistance 2 supera todo lo visto en la primera entrega. Insomniac ha exprimido el motor gráfico, dándole al juego un aspecto mucho más robusto. La paleta de colores se ha visto reforzada, suprimiendo las tonalidades oscuras de Fall of Man.

Las cinemáticas han sido diseñadas con el motor gráfico del juego. Mientras que el diseño de Nathan es magnífico, al igual que su animación facial, los demás personajes presentan unos acabados que no aportan el mismo grado de detalle, aunque no por ello son malos. Por otra parte, el diseño de los Quimeras ordinarios han mejorado con respecto al original, presentando un gama de colores más extensa y una mayor definición en las texturas.

Los escenarios han mejorado, pero no lo suficiente. Por una parte, estos son mucho más variados y detallados que el original. Muchos de estas mostrarán unas vistas espectaculares. Mención especial a la ciudad de San Francisco. Por otra parte, a pesar de su magnitud, siempre nos dará la sensación de ser conducidos por ellos. Además, carece de rutas alternativas.

Uno de los puntos más negativos de Resistance 2 es la casi nula interacción con los escenarios, ya que quitando los vehículos y bidones explosivos, los demás elementos se mostrarán intactos frente a nuestros disparos.


Lo que llama más la atención a nivel visual de Resistance 2 es la enorme cantidad de enemigos en pantalla, criaturas gigantescas, abundantes acompañantes humanos, efectos de partículas y explosiones. Todo ello se muestra con una inusual robustez ya que la tasa de imágenes por segundo no decae en ningún momento.

Un apartado que sí que merece un explicación más detallada es el diseño de los enemigos más grandes. Pueden presumir de ser las criaturas mejor diseñadas con diferencia en lo que llevamos de generación. Estos poseen un acabado muy orgánico (muy al contrario que en otros juegos en los que las criaturas muestran ese aspecto de plástico) que le da un realismo excelente.

El agua toma protagonismo y como no podía ser de otra manera, está a la altura de las circunstancias. Tanto su apariencia como simulación posee un acabado excelente. Es una lástima que no podamos sumergirnos en ella, ya que supondría nuestra muerte. En ella viven unas criaturas denominadas Furias, las cuáles acabarán con nosotros al menor contacto. Sin embargo son inmunes a nuestro disparos.


El modo competitivo online en el que se alberga hasta 60 jugadores en línea se muestra robusto. Unirse a una partida será cuestión de segundos y el lag es inexistente. Muchas desarrolladoras deberían tomar ejemplo de esta, ya que es inusual que un título no muestre fisuras en este apartado. Como era de esperar, la carga gráfica de esta modalidad es algo menor, para que las partidas sean lo más fluidas posible.

Los temas musicales aportan un mayor nivel de inmersión en las fases. La aparición de un enemigo de gran tamaño desembocará en un tema musical diferente. Estos están muy bien repartidos a lo largo del juego y en ningún momento se nos harán monótonos. Si bien un poco más de ambición por parte de la desarrolladora hubiera sido bienvenida ya que algunos temas les faltan fuerza.

Los efectos sonoros son impresionantes, muy similares a lo visto en la entrega anterior. Destacar el grito de los quimeras, el sonido de las armas en la lejanía y las explosiones. Si contamos con un buen equipo de sonido y si es posible un receptor, seremos testigos de uno de los mejores tratamientos en el uso del 5.1 de esta generación. Además, si tenemos conectado un receptor, nos reconocerá el DTS, un sistema digital de codificación de sonido que eleva más, si cabe, la experiencia sonora.

El doblaje al castellano es otro de sus puntos fuertes, destacando una loable interpretación por parte de los dobladores. Si bien falla en la coordinación labial (estos son casos muy puntuales), cuenta con voces conocidas de la televisión. Otro aspecto que reprochar es que en numerosas ocasiones los soldados que tengamos a nuestro lado los oiremos en un tono metálico, muy similar al de una radio.


Hay detalles que Insomniac ha decidido cambiar con respecto a la primera entrega. En primer lugar, el número de armas que portemos se reduce a dos. Recordemos que en Fall of Man el arsenal que podíamos cargar era ilimitado. De esta manera se incrementa el componente táctico. No os preocupéis por si en algún momento no disponéis de un arma lo suficientemente potente ya que previamente a los eventos importantes habrá armas específicas para afrontarlos en consecuencia.

En segundo lugar se ha eliminado la barra de salud y se ha optado por la auto regeneración, muy típico en los FPS actuales y que parece se ha convertido en una moda bastante molesta. Cuando estemos al borde la muerte, la pantalla tomará una tonalidad apagada y para que se restablezca, deberemos resguardarnos del fuego enemigo.

En cambio, el modo cooperativo sí que hace uso de la barra de salud y esta no se restablece automáticamente. Habrá unos puntos de control, muy repartidos por cierto, en los que la podremos rellenar.

También podremos configurar a nuestro antojo los controles del personaje. Es un detalle que muchos usuarios agradecerán.


En cuanto a las armas, pilar fundamental de los juegos de Insomniac, pese a que vuelven a hacer aparición muchas de las vistas en la primera parte, se incorporan otras, de modo que su número asciende a la nada despreciable cantidad de 12 armas.

La IA enemiga ha mejorado con respecto a la primera entrega. Cada tipo de rival tiene un comportamiento y agresividad distintos. Si es un grupo numeroso, estos se dividirán y atacarán por diferentes flancos debilitando las defensas aliadas. Mención especial a los camaleones, cuya presencia notaremos una vez los tengamos encima nuestro. Al menor contacto, estaremos en el otro barrio. A pesar de haber progresado, sigue teniendo algunas lagunas ya que en ocasiones atacarán como posesos sin importarles morir en el intento.

El comportamiento de nuestros aliados también ha mejorado y se convierten en una ayuda mucho más efectiva que en la primera entrega. Tratarán de buscar las mejores posiciones para atacar, se resguardarán cuando sea necesario y su precisión para acabar con los quimeras es muy certera.

Hay un total de 5 niveles de dificultad, tres de ellos al inicio y los otros dos disponibles una vez acabado el modo campaña en dificultad normal. Estos son: Informal, Normal, Difícil, Sobrehumano y Arcade. Este último es ligeramente distinto a los otros cuatro ya que cuando acabemos con los enemigos, estos nos otorgarán puntos, los cuales, podremos usar para desbloquear premios. Además, los quimeras irán a por ti sin importarles el fuego de nuestros aliados. La campaña individual dura por lo general unas 10 horas. Dependiendo del nivel de dificultad que lo finalicemos, la cifra será menor o mayor.


Una de las partes más destacables de Resistance 2, es su modo cooperativo en el que hasta 8 jugadores en línea pueden terminar la campaña conjuntamente. Eso sí, solo los escenarios (con ligeras variaciones) ya que los objetivos a cumplir son diferentes a las de la modalidad para un solo jugador. Por tanto, la experiencia de disfrutarlo solo o acompañado es muy diferente y vale la pena rejugarlo más de una vez.

Cada jugador deberá escoger una clase de las tres disponibles, cada una de estas con armas y habilidades propias. El soldado lleva consigo una ametralladora y puede crear un escudo para proteger a todo el grupo durante un tiempo limitado. El miembro de operaciones especiales cuenta con un fusil de gran precisión y es capaz de rellenar la munición de los aliados. Por último, tenemos a los médicos, los cuáles,pueden robar la vitalidad de los enemigos y por consiguiente rellenarla a sus compañeros.

Todos los miembros del escuadrón ganarán puntos de experiencia al acabar con los enemigos. Si además cumplimos con las misiones que nos encomiendan, ganaremos un plus de puntos extra. Con ellos, podremos desbloquear armas y poderes adicionales. Estos poderes se denominan Berserker y se miden con un barra que aparecerá en pantalla. Obviamente tienen un tiempo limitado.

El modo cooperativo también permite jugar en modo offline en una pantalla dividida para dos jugadores.


El modo competición es igualmente brillante. El factor determinante es el hecho de que hasta 60 jugadores se juntan simultáneamente en las partidas. Los modos son los convencionales, aunque llamados de otra manera. Estos son Duelo, Duelo en equipo y Control del núcleo. No hace falta explicarlos porque ya se sabe en que consisten.
Pero la modalidad que destaca por encima de todas es la Escaramuza, en la que hasta 60 jugadores subdivididos en 12 pelotones de 5 usuarios deben cumplir con una serie de objetivos asignados. Estas misiones abarcan desde tomar un punto concreto del mapa hasta proteger una zona o aniquilar un grupo enemigo.

En definitiva, un título imprescindible para los poseedores de una PS3. La campaña individual cuenta con momentos muy emocionantes y épicos, aunque no está exento de algunos altibajos. Logra extender la historia de una manera interesante y se responden a muchas incógnitas que planteó el inicio de la saga, pero también se formulan otras nuevas que se quedan sin contestar (se supone que en la previsible y futura tercera entrega todas las preguntas tendrán su respuesta). Y si el modo historia no os satisface, tenéis a vuestra disposición una modalidad online sin lag que perdurará en los años venideros. Resistance 2 es un ejemplo de cómo debe de ser una secuela de verdad, mejorando todos los elementos de los que hacía gala y añadiendo otros nuevos.