Sonic the Hedgehog 3

Cuando el pasado es mejor que el presente

La trayectoria de Sonic es un caso cuanto menos curioso. El que fue uno de los personajes más importantes de la industria del videojuego (y aún lo sigue siendo hoy día para unos cuantos) pasó a convertirse en un personaje que despierta entre los usuarios opiniones completamente dispares, siendo la más oída últimamente la de que “debería volver a sus orígenes”. Conociendo la posición en la que se sitúa SEGA, seguro que esa decisión se descartará a cambio de unos pocos juegos comerciales (y ya puestos, dejadme haceros esta pregunta: ¿acaso le pega a Sonic una espada?).

Pienso que la clave del éxito de un personaje veterano utilizando un producto actual se basa en hacerlo de tal forma que sea de calidad, no haciendo juegos comerciales sin más, donde en la carátula figura un nombre y un héroe de los niños, y a la vez pongan elementos raros y absurdos como una espada junto con el universo del rey Arturo, un mundo humano que copia el argumento de los juegos de Mario o un erizo-lobo que recuerda en demasía a Zelda: Twilight Princess. Aparte de esos intentos fallidos, está la dichosa forma de manipulación de imagen del erizo azul.

Sin duda la serie de anime de televisión de nombre Sonic X hizo mucho daño a dicha imagen. Serie que tanto le gusta a los niños y tanto ofende a sus más acérrimos y veteranos seguidores, tuvo capítulos que sobraban, guiones de cuyos finales tienen una fuerza comparable al nivel educativo de los Teletubbies, culebrones en la tercera temporada, ausencias completas de Sonic, personajes nuevos que no pintan casi nada en la serie (uno de ellos, el principal, es igualito a Sora de la franquicia Kingdom Hearts) y muchos robots del doctor Eggman que se destrozan a base de esferitas azules de los que ya conocemos (conociendo el presupuesto de esos robots gigantes, ¿de dónde sacó el dinero Eggman para pagarlos?), destrozando mucho más la imagen del Sonic que tan bien conocen sus veteranos fans, imagen ya recuperada en Super Smash Bros Brawl, juego con manejo bidimensional que le sienta como anillo al dedo.
Toda esta retrospectiva se antoja necesaria antes de empezar con el análisis propiamente dicho, para que podáis comprender lo que (en mi opinión) no debió haber hecho SEGA con ese erizo azul con el que  muchos crecimos, adoptando incluso su personalidad, que encajaba con la de un aventurero nato, ciertamente gamberro pero de noble corazón.

El argumento del juego nos lleva a justo después del final de Sonic the Hedgehog 2, cuando Sonic y Tails recuperan las 7 Esmeraldas del Caos y regresan a su avión (que, como dato curioso, se llama Tornado). Acto seguido, el doctor Robotnik (posteriormente conocido como Eggman) invoca a un equidna llamado Knuckles, guardián de la Esmeralda Maestra, al que engaña diciéndole que debe recuperar esas 7 Esmeraldas para dárselas. Dicho y hecho. En cuanto Sonic se convierte en Super Sonic y sobrevuela los mares, la playa y Angel Island, Knuckles le golpea por sorpresa como si nada y se las lleva, provocando que Sonic vuelva en sí. A partir de que se escape el equidna rojizo, es cuando empieza la acción.


Por si alguien ha estado ocupado edificando un imperio en Marte para olvidar la crisis económica de la Tierra, la jugabilidad de Sonic se basa en una cruceta para moverse y un botón de acción que sirve para saltar y para hacer el Spin Charge cuando se está agachado, técnica que se utilizará en momentos donde hay que coger gran velocidad. La forma de mover a Sonic es la misma que la de los anteriores juegos del erizo (con doble salto, gracias a Tails puede volar por un tiempo limitado). Completamente quieto en terreno estable, tarda mucho en moverse salvo cuando está en una pendiente, efecto inversamente proporcional en una cuesta. Aunque prima necesariamente la velocidad en este juego, hay momentos de saltos en donde hay que tener paciencia para calcularlos. No hace falta ser muy avispado para saber que Sonic puede aguantar todo ataque enemigo si tiene al menos un anillo, porque si no lo tienes, adiós erizo azul. Esto también ocurre si en un nivel dejas pasar 10 minutos.

La estructura de los niveles ha cambiado con respecto a las anteriores entregas. Hay 6 niveles, cada uno se divide en dos actos y en cada acto hay siempre un jefe final (cada vez más difícil de derrotar a medida que progresamos). Cada nivel se hace más complicado según avanzamos, aunque tampoco tiene una dificultad tan extrema como cualquier juego de Contra. El diseño de cada uno es muy detallado y fresco a la vez, con un dulce colorido al que pone la guinda un fondo agradable para la vista (sin desperdicio el fondo del segundo acto de Ice Cap Zone), todo ello acompañado de memorables melodías propias de un Sonic. Si te gusta lo relajante y te has pasado el juego, échale una ojeada a esos niveles con profundidad. Entrando ya en los personajes, todos ellos, incluyendo a los enemigos, a Knuckles y al doctor Robotnik, tienen animaciones muy cuidadas. Si te gusta ver a los protagonistas quietos sin hacer nada para que ellos empiezen a moverse por sí solos, sin duda te arrancará una sonrisa ver el bostezo que suelta Tails.


Entre niveles se pueden encontrar dos tipos de fases bonus: los puntos de control, cuando tienes más de 50 anillos, que abren un portal para conseguir más anillos, una vida extra o escudos especiales (los hay de fuego para evitar llamaradas enemigas, de burbuja para estar bajo el agua sin ahogarse y los eléctricos para atraer anillos, rechazar proyectiles y dar un doble salto); y los enormes anillos. Estos últimos están en lugares rebuscados y son muy importantes, ya que cada uno esconde una Esmeralda del Caos. Su uso es tan complejo que se le debe dedicar un exclusivo párrafo.

Dentro te encuentras un entorno en 2.5D en donde tienes que correr bajo una nueva perspectiva (que sitúa la cámara detrás de Sonic) y conseguir todas las esferas azules que puedas a la vez que evitas las rojas y los rebotadores, ya que te impulsan hacia atrás (por suerte, pulsando arriba en la cruceta se incorpora hacia delante). A medida que pasa el tiempo, se hace más rápido y hay que pulsar a la dirección correcta en el momento justo, así que toca apresurarse. Las esferas azules tienen dos características exclusivas: al coger una, esta se convierte en roja; y en un enorme cuadrado formado por esferas azules, si coges solo las de alrededor, transformarás las de dentro en anillos extra. ¡OJO, esto no pasa con los cuadrados formados por cuatro esferas azules! Además, si fallas en este bonus, tranquilo: hay más de 7 anillos gigantes.


Si consigues las 7 Esmeraldas del Caos y das un doble salto (sin escudo, pero aprovechas para coger más anillos) teniendo en tu poder más de 50 anillos, podrás transformarte en Super Sonic,  que se mueve más rápido, es invencible y da un salto muy alto. Además, si posteriormente coges un escudo eléctrico, atraerás más anillos en tu recorrido, aunque no tengas doble salto. Curiosamente, teniendo las 7 Esmeraldas y metiéndote en un anillo gigante, consigues 50 anillos extra, todos para ti. Y si te metes en un portal de punto de control siendo Super Sonic, vuelves a ser Sonic original sin perder ni un anillo y aprovechas para conseguir muchos más dentro del bonus. Ser Super Sonic todo el rato cumpliendo estas características es una experiencia única y completamente satisfactoria.

Si tienes un amigo, hermano o familiar apasionado al erizo azul, podéis jugar juntos de dos formas: siendo el segundo jugador Tails (aunque la pantalla se dirija a Sonic) o jugar juntos en un modo competitivo donde correr 5 vueltas en 5 pistas. A los que les gustan los ítems en Mario Kart les gustará saber que se puede utilizar esas artimañas, aunque pasan de forma muy discreta. Entre los personajes disponibles te encontrarás con Sonic, Tails y Knuckles. ¡Ah! Un consejo: En ese modo de juego, probad a escuchar las melodías de Chrome Gadget y Endless Mine. Sé que os gustarán.


Además, si insertas el cartucho de Sonic the Hedgehog 3 encima de Sonic & Knuckles podrás jugar al mismo juego pero más extenso, con las siguientes características nuevas: una suma de más niveles junto con los 6 originales, posibilidad de jugar con Knuckles, melodías cambiadas como la de Super Sonic, nuevos finales y nuevas fases de bonus (salvo las de los Anillos gigantes).

Sonic 3 (o Sonic 3 & Knuckles) es el juego de Sonic en 2D más profundo, variado y, aun siendo eclipsado por Sonic 2, el mejor con diferencia de su saga, que apasionará a los jugones más nostálgicos y es igualmente recomendable para los jóvenes que crean que los mejores Sonic son los Adventure en 3D, o que todavía creen que los dos dimensiones son infinitamente peores que los tres dimensiones. Puede que sea corto, pero es irremediablemente rejugable. Es el juego de Sonic que deberás jugar cada vez que te sientas frustrado cuando piensas en el camino que está tomando el erizo azul, concluyendo con el hecho de que es el juego más rápido y colorido de MegaDrive. Finalizando, quizá se desate también la típica disputa sobre quién es mejor, si Sonic o Mario. A los que les gusten esos iconos por igual sabrán que uno tiene características que otro no tiene y viceversa, pero son igualmente divertidos. Siempre y cuando no haya faltas de respeto, existirán esas agradables tertulias, que a estas alturas parecen ser las más pacíficas que existen en comparaciones de videojuegos.

Mientras tanto, puedes disfrutar con este juego a cambio de 800 Wiipoints en tu consola Wii. Al acabarlo, seguramente pienses lo mismo que pensé yo sobre lo que debería haber sido Sonic.