Super Robot Taisen OG Saga: Endless Frontier

El RPG que quiso ser un ánime

Para empezar, quiero dar las gracias a Franchuzas por darme de nuevo la oportunidad de publicar una entrada en su gran blog. Aunque, por otro lado, empiezo a creer que igual es verdad eso que se comenta sobre que ser un ornitorrinco amaestrado es como una sustancia adictiva: una vez empiezas, ya difícilmente puedes dejarla (y hasta puede nos eche algo en el agua, quién sabe).
Y ahora vayamos al juego en cuestión, Super Robot Taisen OG Saga: Endless Frontier. Pero antes de decir ni una palabra sobre el gran título que hoy nos ocupa, quisiera empezar poniendo un vídeo para mostrarlo en movimiento, lo que además de ahorrarme explicar conceptos jugables que se ya se sobreentenderán gracias al trailer, servirá para meterse un poco más en situación:
Antecedentes

Super Robot Taisen es el nombre de una larga saga de juegos de rol (el primero fue lanzado en 1991) que combina personajes conocidos con otros originales, con el añadido de mechas (robot gigantes, aunque aquí no sean tan grandes), los cuales a su vez también pueden ser conocidos (Evangelion, Gundam, Mazinger Z, etc) o creados para la ocasión. Debo decir que esto lo averigüé mientras investigaba para hacer este análisis, por lo que prescindiré de hablar de ello de ahora en adelante (además, no es necesario saber nada de esto para disfrutar del juego).

Argumento

Hace tres años ya que acabó la Guerra de los Diez Años, guerra que azotó a la mayoría de los mundos. Sí, mundos, en plural, ya que hay varios, todos distintos y con sus razas específicas. Los mundos están conectados por portales, pero a causa de la guerra algunos fueron bloqueados, con lo que ahora existen mundos parcialmente aislados. Esta es la frontera infinita (endless frontier). La historia comienza cuando Haken, un cazarrecompensas, y Aschen, su compañera robot, investigan el origen de unos extraños cristales…

Personajes principales

Haken Browning. Es el protagonista del juego. Empezaremos manejándolo a él, y su figura será la que se controle por los mapas. Es un cazarrecompensas de Lost Herencia con un atuendo similar al de un vaquero. Utiliza dos pistolas y tiene cierta debilidad por las chicas. También es capitán de una nave. Como personaje jugable es muy equilibrado, con buenos ataques, habilidades especiales y defensa resistente. En la recta final obtiene la que es bajo mi punto de vista la habilidad más devastadora del juego, por lo que es casi obligatorio tenerlo en el equipo.

Aschen Brödel. Es una androide a cargo de Haken desde el principio del juego y, como todos los personajes, tiene su propia historia y pasado por descubrir. Cuando necesita mucha energía se convierte en su alter ego, más despreocupada y feliz. Su estilo de combate consiste en pegar patadas y puñetazos. Como personaje jugable es bastante prescindible, ya que aunque cuenta con unas buenas estadísticas al inicio, sus combos son de los mas difíciles de encadenar por el timing tan preciso que se necesita al usarla.
Kaguya Nambu. Mi personaje favorito visualmente. Es una princesa del mundo Kagura Amahara, muy inocente y aventurera. Estaba perdida hasta que Haken y Aschen la encuentran por casualidad y la llevan a su mundo para cobrar la recompensa, aunque al final decide quedarse con ellos. Usa una espada que es capaz de lanzar cuchillas por separado. Como personaje jugable es obligatorio tenerla si eres hombre (por eso de que alegra la vista…). Pero resulta que además posee las habilidades especiales mas útiles del juego (podría decirse que ella es algo así como la elevación a la máxima potencia de un mago blanco pero con el poder físico de Kratos).

Sukuza Hime. Mi personaje favorito jugablemente. Princesa del clan Shiki Oni, del mismo mundo Kagura Amahara, es una amiga de la infancia de Kaguya. A diferencia de esta, es más espabilada y más temperamental. Decide unirse al grupo para investigar los cristales que están apareciendo por todos lados. Al luchar usa tanto sus dos abanicos como un mecha. Como personaje jugable es una masacre andante, pues su mecha es prácticamente un dios de la muerte que disfruta haciendo su trabajo.

Hay más personajes que se unen al grupo según avanzamos por el juego, entre ellos Asiru Reiji, el más devastador físicamente; su compañera Xiaomu, una temible maga negra con pistolas; la incombustible KOS-MOS (directamente extraída de la serie Xenosaga); y tres geniales mechas para desatar todavía más destrucción sobre los pobres enemigos: Abend, Nacht y Phantom (sobre los que no entraré en detalles para no destripar el argumento).

Jugabilidad

Si habéis jugado a algún JRPG con combates por turnos, más o menos ya os podréis imaginar por donde irán los tiros, salvo por un par de grandes diferencias en los combates. Se trata de moverse por un mapa general, en el que habrá ciudades y mazmorras que deberemos recorrer. En las ciudades hay posadas y tiendas, y en las mazmorras enemigos y puzzles que resolver. También hay cofres con objetos. Esto en cuanto al aspecto “exterior”, la exploración.

Al entrar en los combates, la cosa se vuelve algo más compleja. Cada personaje tiene un turno en cada ronda, antes o después dependiendo de su velocidad. Hay tres factores importantes en los combates, el HP (la vida), el SP (puntos de habilidad) y el COM (la barra de acciones por turno). En tu turno puedes atacar o usar el menú. Al usar el menú puedes activar una skill (habilidad), que gastan SP pero no COM, por lo que puedes usar las que quieras. Algo así como la magia en los RPG, con la diferencia de que también puedes atacar. Después puedes usar ítems, que sí gastan COM, pero puedes seguir atacando. También puedes defenderte y pasar el turno. La última opción es atacar. Normalmente con el COM lleno tendremos para cinco ataques en un turno. Según como pulses el botón A, harás los ataques seguidos (llenan la barra especial mas rápido) o espaciados (hacer mas daño), cancelarlos, etc.
Después de cada turno, se te rellena el COM un poco para poder seguir atacando. Aparte de todo esto, hay una barra de energía que se va rellenando cuando más golpeas, es la barra del ataque final: pulsando el botón Y lograrás que el personaje de turno haga una sorprendente, espectacular y devastadora técnica final. Y para terminar, añadimos que mientras vas atacando puedes llamar a tus personajes de repuesto (los que no están en el grupo) para que te ayuden a causar todavía más destrucción. Incluso puedes, en medio o finalizando tus cinco golpes, intercambiarte con otro personaje de tu grupo y seguir dando leña sin parar (pudiendo lograr así hazañas de 200 a 400 hits en un solo turno).

Y con esto queda comentado el aspecto jugable, así que ahora pasamos a la valoración propiamente dicha sobre el juego:

Lo bueno

+ Después de ver las imágenes de los protagonistas, seguro que poca gente dudará en afirmar conmigo que este juego cuenta con un gran diseño de personajes (claro que en esto también influye el si uno es afín al manganime). Pero no solo se trata de un dibujado exquisito, sino que la originalidad de ellos es bastante sorprendente, pues aun después de haber jugado a cientos de JRPGs (mi género favorito), nunca imaginé ver en un mismo juego tanto derroche de imaginación: que si una maga blanca con espada barbárica como arma; un guerrero que en medio de sus letales ataques con espadas las intercambia de improviso por una pistola y finaliza con un cañón; o una maga negra que tras reventar al enemigo a conjuros, se le acerca para llenarlo de plomo con sus dos inseparables pistolas… Y estas solo son unas pocas de las curiosidades que incluye.

+ Su sistema de batalla es para mí, hoy por hoy, lo jugablemente más perfecto, adictivo, impresionante e intuitivo que he tenido el placer de probar en un JRPG. Y no es que dentro de los combates tanto los personajes controlables como los enemigos cuenten con los sprites más detallados y dinámicos que haya visto, sino el modo en el que todo funciona (hacedme caso cuando digo que lo que se ve en el impresionante trailer no le hace justicia a lo que se puede hacer una vez llevadas al máximo todas sus posibilidades). Y es que después de todo, los combates son sin duda lo más sobresaliente de este juego. Por primera vez, pelear para subir de nivel o trasladarse por el mundo es tan placentero que durante el transcurso del juego dan ganas de quedarse en un lugar dando vueltas sin sentido solo para pelear (yo lo hice muchas veces).

Cuando antes comenté que se podían realizar cinco ataques con cada personaje, se me olvidó decir que esos ataques pueden configurarse en el orden y tipo (nos dan más tipos según aumentamos de nivel). Incluso podemos hacerlo en nuestro turno dentro de la batalla, por lo que para determinados enemigos se puede configurar a placer para dar tremendas palizas, logrando así que cada batalla sea un reto para nuestra imaginación y destreza. Y eso no es todo, porque hay que aclarar que existen tres clases de enemigos: livianos, medios y pesados. Como os podéis imaginar, la precisión para aplicar correctamente los combos varía para cada uno de ellos, siguiendo así una regla de papel, piedra y tijeras (nunca a un enemigo pesado podrás atinarle a 100% con una configuración de golpes ideal para uno de tipo liviano) que hace de las batallas una fuente inagotable de estrategias.

+ Cuando al inicio de este análisis puse “El RPG que quiso ser un ánime” no se trataba de una simple frase al azar, ya que este juego consiguió algo que pocas veces he visto en un RPG: una ambientación ánime realmente lograda a base de imágenes y voces. ¿Y cómo?, os podéis preguntar. Para empezar, cada vez que habla un personaje aparece un detalladísimo dibujo de casi cuerpo completo acompañando su texto. Pero la cosa no queda ahí, sino que cada personaje principal y algunos jefes importantes tiene de diez a quince imágenes diferentes, con el fin de representar toda clase de posturas y expresiones. De esta forma, la concordancia entre los diálogos y su expresividad corporal logra que por momentos nos olvidemos de que estamos ante dibujos y casi nos parezca verlo como un ánime en constante movimiento (dejando, eso sí, sitio para nuestra imaginación).

Solo faltaría que tuviesen voces esas escenas, pero por desgracia no se puede tener todo, y menos en un diminuto cartucho de NDS. Pero donde sí las hay es en sus impresionantes batallas, donde prácticamente cohabita sin interrupción una orgía de golpes y efectos de sonidos apabullante, ya que nuestros personajes no paran de hablar: antes de comenzar una batalla se presentan, cada vez que golpean se burlan del adversario, cada combinación de golpes tiene una frase distintiva, mientras hacen su técnica especial definitiva sueltan todo un monólogo, cuando pides la ayuda de un personaje de reserva este se introduce hablando, etc. Por su parte, los enemigos gritan de dolor cuando los masacramos a golpes, y los jefes importantes hablan también por lo codos, todo ello en un nítido japonés, verbalmente indescifrable, pero que para los amantes de esta peculiar cultura nipona sabrá como ambrosía para sus oídos. Esta espléndida combinación logra una de las ambientaciones ánime más satisfactorias que he jugado.

+ Su duración es enorme, y más dado que estamos en la generación de los juegos cortos (algo que está afectando a todos los géneros). Terminar el juego por primera vez me llevó unas 50 horas de pura diversión. Y la cosa no termina ahí, ya que una vez completado se abren los extras con una segunda vuelta donde podrás quedarte con la mayoría de tus ítems, dinero y armamentos, para así esta vez desbloquear y derrotar al verdadero jefe final del juego y conseguir el final oculto (averiguando el destino verdadero de todos los personaje principales, ya que el primer final deja muchos cabos sueltos). Esto, según mis cálculos, le otorga unas 30 horas más de vida al juego (yo todavía no lo he terminado).


Lo malo

Si bien en la batallas este juego se presenta preciosista en todos sus elementos (sprites, animaciones, sonido, ambientación, etc), fuera de ellas da un bajón injustificable para un juego comercial de esta categoría, con sprites diminutos y casi inidentificables de los personajes, animaciones de ellos que no existen, mapeado cenital francamente lamentable… A nivel gráfico este título es tan pobre que, sinceramente, el juego que estoy creando yo con un RPG Maker los supera bastante a nivel visual. Solo son salvables los efectos gráficos como los teletransportadores de mundos (por cierto, mundos tan “grandes” que en menos de 15 minutos los recorres de punta a punta), los diseños de la ciudades, palacios y cavernas, los fondos utilizados para algunas conversaciones y el modo vista en primera persona, entre otras curiosidades.

Quizá yo sea demasiado bueno en este juego, pero lo cierto es que su dificultad me parece una de sus mayores lacras (por lo fácil que me resultó acabarlo). En el 90% de las batallas el enemigo nunca llegó a quitarme un mísero punto de vida, a veces ni tan siquiera llegaban a atacarme (tal vez esto se deba a mi modo de jugar, ya que doy mayor prioridad a la velocidad de mis personajes que al ataque o la defensa, logrando así que mis personajes siempre ataquen primero). Lo cierto es que solo llegué a ver en una ocasión la pantalla de “Game Over”, y se debió más a un descuido que a otra cosa (hay batallas donde te obligan a jugar con ciertos personajes, los cuales en mi partida se hallaban en ese momento sin equipamiento ni configuración de golpes). Resumiendo, podría decir que este juego es un largo pero divertido paseo, donde solo los jefes importantes logran ofrecer verdaderos retos (con combinaciones sanguinarias que acaban con tu personaje tras tantos mamporros).


La falta de información en este juego es otro de sus fallos, ya que inexplicablemente no existen los comunes NPCs (personajes controlados por la máquina que suelen pulular por los alrededores para darnos información, unas veces importante y otras veces banal) y que no puedes hablar dos veces con lo pocos personajes que te encuentras. Esto hace que si al finalizar un evento de la historia no prestamos atención a lo que nos dicen (como a donde debemos ir a continuación), no encontraremos a nadie después que nos lo recuerde (yo pasé un par de horas perdido precisamente por eso). Un fallo imperdonable en un género como el RPG, donde la información es tan vital como el nivel de tus jugadores.

El juego está completamente en inglés, por lo que si no lo dominas medianamente no te enterarás nada de la historia, ni del pasado de sus personajes, ni tan siquiera de los giros argumentales que contiene. Incluso un puzle en concreto se volverá toda una pesadilla, y lo que es peor, probablemente ni siguieras sepas para donde debes ir o que hacer para continuar. Esto, unido a la falta de reiteración antes citada, hace que aquellos que no se defiendan bien con el idioma tengan prácticamente vetado el jugar a este título.

Conclusión

Después de comentar todos estos puntos, podemos ver claramente que el juego tienes sus pros y sus contras (como cualquier juego existente, vaya, ya que para mí no existe el juego perfecto). El problema viene al comprobar que se trata de una obra muy polarizada: mientras sus pros son alucinantes y sorprendentes, sus contras son muy frustrantes y hasta inexplicables, por lo que la valoración puede variar mucho dependiendo del tipo de usuario que lo juegue.

¿Te gustan los JRPGs de la vieja escuela y el ánime es una de tus pasiones? Pues entonces, al igual que yo, seguramente le perdones todos sus defectos y cada vez que entres en un batalla gritarás a los cuatro vientos que este juego es casi una obra maestra (aunque en realidad sepas que no es así). De lo contrario, ¿eres de esos a los que les gustan los RPGs modernos, con sus gráficos hiperrealistas y el ánime no les llama la atención? Incluso así podrás disfrutar de todas sus virtudes, pero es más probable que no perdones sus fallos garrafales y quizás no tardes en considerarlo como un juego mediocre. Un juego mediocre con buenas ideas, sí, pero que lamentablemente no se pulió todo lo que debería.