La Absurda Idea de Dominar el Mundo

No son pocos los villanos de libros, películas y videojuegos que aspiran a dominar el mundo. Oírlo así, de buenas a primeras, no parece nada extraño. Son malos, mucho, no dudarán en matar a su madre si la dominación mundial lo requiere, pero hay una pregunta en la que muchos no caen, ¿y después qué?

Es obvio que dominar el mundo tiene sus ventajas, se es el amo supremo de todo, nadie está por encima, las leyes se pueden incumplir sin temor a represalias, nunca se será pobre… vamos, que se ordena y faltan segundos para ver cumplido el deseo… en principio

Supongamos que logramos dominar el mundo, nuestro querido pero no por ello poco puteado planeta Tierra. Aproximadamente seis mil quineintos millones de habitantes en esta mota de polvo en el espacio bajo nuestro mando. Pinta bonito, ¿verdad? Pues no, lo último que es es bonito. ¿Cómo demonios pretende una sóla persona gobernar, desde un pequeño lugar, tal cantidad de gente? Si, gobernar, ¿o es que una vez conquistado el mundo todo es sencillo y nos podemos dedicar a ver pasar la vida tirados en una hamaca? De nuevo, y lo siento por los que pensaban que sí, no lo es en absoluto.

Estaríamos en nuestro palacio, señorial como el que más (es más, es EL palacio), pero de extensión limitada. Es absurdo pretender que desde nuestro reducido palacio, pongamos que del tamaño de Versalles (67.121 m²), podemos controlar los 510.000.000 km² de superficie total del planeta. Ibamos a necesitar alguna de las siguientes (sino todas) cosas:

  • Millares de cargos recayendo en gente de muy alta confianza.
  • Dinero ilimitado.
  • Un ejército que haga temblar la tierra a su paso y cuya fidelidad hacia nosotros esté bien asentada.
  • El beneplácito de todas las creencias religiosas, en especial las más radicales.
  • Ningún tipo de oposición política.

Esto es debido a que es costoso mantener el orden en el mundo sin que la población organice campañas "de liberación del régimen malvado que nos gobierna", y si ya es imposible tener contentas con el gobierno a 42 millones hacerlo con una población 175 veces mayor es impensable. Por muchos militares que tengamos y por fieles que nos sean, serían una minoría entre toda la población. Salir sin escolta sería imposible. Pero no sólo serían necesarios guardaespaldas, cuando tubiesen que librarnos de un centenar de gente enrabietada y con una más que manifiesta ira asesina hacia nuestra persona poco iban a hacer. Por ello cada salida debería hacerse con una bien montada muestra de poder militar, lo que conlleva reducir la presencia del ejército en otros territorios.

En efecto, necesitariamos presencia militar en no pocos territorios fuera de nuestra capital para controlar las sublevaciones que surgirían. A todo el mundo le gusta vivir bien, racionar los alimentos y otros bienes y recortar libertades para impedir males mayores (o por diversión, que por algo somos los amos del mundo) no suele sentar bien. Con el tiempo incluso se haría necesario establecer algún tipo de censura y adoctrinamiento de la población, no es fácil dominar un mundo que no siente ningún aprecio hacia su líder.

Siempre surgirían heroes o individuos con gran popularidad entre la población que acaparirían la atención de la gente y la lideraría hacia un levantamiento de cojones en contra nuestra. La lucha contra estos es un problema, pues sus seguidores tienen tal lavatiba de cerebro (nuestros seguidores no la han sufrido, simplemente son más inteligentes que la media y saben lo que les conviene, que quede claro) que serán capaces de morir por ellos. Incluso podríamos tener topos en la adminsitración. Aquí entra en juego la necesidad de un buen servicio de inteligencia, formado únicamente por gente de nuestra confianza y que esté bien pagada (tanto en dinero como en epecies), no sea que se unan de buenas a primeras deserte en favor del enemigo.

Como dijimos es imposible controlar por uno mismo todo el planeta (¡y no estamos contando con que la humanidad logre establecer colonias fuera de La Tierra!). Harían falta demarcaciones del gobierno por todo el territorio para asegurar el correcto funcionamiento de la administración del estado y que, de nuevo, sean llevadas por gente de nuestra más plena confianza. Una demarcación que aparenta seguir nuestros designios pero que en realidad trabaja en contra nuestra es algo muy malo, y debe recibir un castigo ejemplar.

Hay que tratar el tema del dinero.Ejército, administraciones y servicios de inteligencia necesitan serpagados. El pago debe ser cuantioso, para minimizar las posibles fugashacia los conspiradores en contra de nuestra magnificiencia. Por esto deberemos lograr una recaudación igualmente cuantiosa, sin olvidar que el pueblo necesita servicios mínimos, como puedan ser salud, transporte, educación etc., que obtendremos mediante impuestos. Como aún con esa recaudación necesitaremos pagar (y como digo pagar bien) nuestras vías para mantener el orden (y por supuesto el poder) nos quedan dos alternativas, subir los impuestos o expropiar todo lo posible al pueblo y entregarlo como pagos a los organismos del estado. Ambas soluciones levantarán ampollas entre el pueblo, posiblemente más la segunda, volvíendolos en contra nuestra y pudiendo desembocar en revueltas. Su sofocación más que posiblemente pase por mandar al ejército. De ser local la revuelta no tendría por qué ser grave, siempre que sepamos reducirla presencia militar de manera adecuada en otras zonas, pero si es a nivel mundial podemos ir metiéndonos en nuestrobúnker y observar como se organiza una guerra con el fin de acabar con nuestro gobierno.

Por lo general, La Tierra va a su bola, y las inclemencias del tiempo nos lo podrían ponder difícil (y por ley de Murphy lo harán). Un par de años de sequía y/o lluvias torrenciales a nivel local o mundial destrozarán cosechas, ganado y ciudades, lo que pondrá en contra nuestra a diversas zonas o todo el planeta. Si se llega, de nuevo, a la sublevación (cosa harto posible) deberemos mandar al ejército para ponerla fin, con los mismos problemas al movilizarlo que ya han sido nombrados.

Llegados a este punto, hemos visto lo complicado que sería dominar el mundo, y no hemos hablado en profundidad de cuestiones económicas ni religiosas, que tienen tantas posibles ramificaciones que se hacen imposibles de abarcar. Otro factor a tener en cuenta es nuestra salud, debe estar a prueba de bombas pues el stress puede ser de infarto.

La conclusión es clara, dominar el mundo tiene una parte divertida, el proceso de dominación, y una dura y casi imposible, mantener el poder.

Veamos ejemplos de villanos malos malísimos que han pretendido dominar el mundo, y algunos puntos dónde su plan flaqueaba.

BOWSER

? Su ejército estaba compuesto por tortugas.

? Su plan de conquista consistía en tortugas yendo y viniendo.

? No tenía planes para después de la conquista del mundo.

? Pretendía desposar a una humana.

 

 

DR. NEO CORTEX

? Está loco.

? Piensa más en las máquinas que en la gente que va a gobernar.

? Se confió demasiado cuando vio un ¿zorro? salta-cajas intentando acabar con sus planes.

 

 

GANONDORF

? Recluirte en una pirámide no garantiza que vas a dominar el mundo.

? Un elfo o un niño de orejas puntiagudas con escudo y espada es más duro de roer de lo que parece.

? De nuevo, una relación zoofilica con una mujer siendo malo malvado no es buena idea.

 

 

XAR, SEÑOR DEL NEXO

? Confiar en serpientes gigantes y nauseabundas que crecen cada vez que algo malo pasa no es una buena idea.

? Si tus enemigos se cagaron por la pata abajo al separar el mundo no deberías querer entrar en la cámara donde lo hicieron.

 

 

SCAR

? Aliarse con hienas no suele salir bien.

? Matar a tu hermano, hundir su reino y dejar que tu sobrino escape tiende a generar deseos de venganza en él.

 

Por todo esto, os hago la siguiente recomendación: no tratéis de dominar el mundo, cuando lo hayáis logrado tendréis que mantener el poder y es una tarea demasiado compleja como para que salga bien, en lugar de ello, centráos en destruirlo.