De Como iTunes me Quiso Hacer Comprar la BSO de Crepúsculo

 

 

 

Esto es, creo, la primera entrada centrada totalmente en algo que me haya ocurrido realmente en mi vida, así que si no eres cotilla o no quieres aburrirte largo de aquí, nunca me pasan cosas interesantes . Las imágenes pueden ampliarse haciendo click en ellas, como de costumbre.

 

Todo empieza un tranquilo día, pasa la tarde tranquilamente entre folios de apuntes y problemas que con sus más y sus menos van callendo. De repente, mi hermana irrumpe en la habitación llevando un iPod en la mano y su correspondiente cable de datos.

– Oye, que no reproduce nada, mira a ver que le pasa.

– ¿Qué? Yo no sé como funciona eso, usa google y busca algo.

– No, hazlo tú, mi ordenador no lo reconoce.

– … Vaaaale, déjalo ahí, luego miro que le pasa.

Nuestro gran amigo google rápidamente nos da la respuesta, en la página de Apple se lee claramente: No se debe formatear o particionar el iPod (bueno, más o menos). Efectivamente y como pude comprobar tras preguntar a mi hermana, el iPod había sido formateado.

Pues nada, manos a la obra para restaurar el cacharro. Primer paso: bajar e instalar iTunes. No sería un gran problema, la propia Apple nos da enlaces para ello, pero la versión de 64 bits está desaparecida en combate, así que tocan pateos por San Google para localizarla, cosa que ocurre en una página típica con marcos que ocupan dos tercios de la pantalla y convierten la web en un intento poco disimulado de página porno.

 

Era la primera vez que uso ese programa, así que ni idea de cómo hacer nada con él. Por suerte restaurarlo fue sencillo, hay un hermoso botón que lo hace todo por tí. Y entonces da comienzo la fiesta.

El proceso de antes instaló un nuevo firmware, más mono y pijo que el anterior supongo, y de paso lo formateó en el proceso (pero, ¿no se supone que no hay que formatearlo?).

 

Hasta aquí no fue muy difícil.

 

Ahora a ver como meto yo aquí alguna canción para ver si esto funciona…

Como no me gustaba este programa, y adorando el método copiar y pegar, ni corto ni perezoso me fui al explorador y busqué una carpeta Music o Música en el iPod. Lo primero que saltó a mi vista es que era una carpeta oculta, pero a mí esas cosas no me echan para atrás, si hay una carpeta Music la música va ahí, seguro.

 

¿No es lógico que vaya ahi la música? Pues no Evil or Very Mad.

 

Pues no, desconectado el artefacto el archivo está perdido por algún lugar de su memoria flash, así que nos tocará descrifrar como carajo funciona el iTunes de las narices. Sí, podría haber buscado un manual por internet, pero por mis narices que el programa de mí no se reía (iluso de mí).

El programa empieza a frustrarme por lo que tarda en cambiar de una pestaña a otra, pero bueno, se soporta. Tras varios clicks en sincronizar, a ver si hay suerte y salta un bug y se meten archivos solos (no es broma), me fijo en un menú llamado Biblioteca, ¡pero está vacio! ¿Qué demonios ha sincronizado ésto?

Intento arrastrar archivos desde mi disco duro a la ventana negra de la biblioteca pero no hay manera. A los cinco minutos de intentar arrastrar todo tipo de archivos desde todas las carpetas que encuentro, llega la hora de usar la barra de tareas, ¡eureka! ¡Añadir a la biblioteca!

 

¡Soy el puto amo! ¡He importado una canción! (Silbido de disimulo)

 

Ya viendo una canción en la biblioteca, pensé "Seguro que si le doy a la flechita esa se pasa al iPod", así que sin pensármelo dos veces lo hice. Y apareció algo horrible para mis ojos.

 

¡¡¡¡¡NOOOOOOOOOOOOO!!!!!

 

La flechita no importaba al iPod la canción, buscaba información de la canción en la tienda. Así , como la canción que metí en la biblioteca fue Supermassive Blackhole y ésta aparece en la BSO de Crepúsculo, iTunes se río de mi en mi cara y me ofreció comprar la BSO de una de las películas que menos gusto he tenido de ver en la gran pantalla.

Finalmente, tras maldecir todo lo maldecible, logré importar la canción al iPod, ahora con archivos en la biblioteca sí que tenía que usar sincronizar, que cosas tienen estos programitas. Aún así sigue sin reproducirlos, y ya no sé que hacer. No creo que sea raro, el pobre aparato está lleno de arañazos, golpes y polvo, debe haber pasado a mejor vida .

De esto saco una serie de conclusiones:

  1. Soy un patán.
  2. Crepúsculo debió llamarse Truñúsculo (bueno, esto lo pensé al salir del cine).
  3. iTunes no es tan difícil de usar, cuando sabes hacerlo.
  4. La tienda de Apple me odia y yo a ella.
  5. No sé apagar un iPod.