Pequeñas Grandes Sorpresas: The Longest Journey

 

 

Hará más de seis años, un compañero de clase me dio The Longest Journey, diciendo que a él no le gustaba y no quería tenerlo por ahí. A caballo regalado no le mires el diente, y si es de raza ni las caries (chiste tristísimo, lo reconozco), así que acepté. Cuando fuí a jugarlo mi ya difunto amd k6 no pudo con el juego, y no pasé de quince minutos de juego por el petardeo que sufría, así que lo dejé a la espera de poder jugarlo algún dia. Llegó con el tiempo un nuevo ordenador, pero el juego siguió olvidado. Hasta este lunes.

Recogiendo unos folios que se me cayeron al suelo, mi vista fue a parar a un grupo de CDs al que nunca había hecho el mínimo caso, y por una vez y fruto del aburrimiento, me picó la curiosidad por qué tendría ahí. Destacaban dos cajas aparentemente vacías, sin ningún tipo de carátula, que en principio pensé estarían vacías. Pero no, contenían los 4 CDs de The Longest Journey.

No tardé demasiado en instalar el juego, y preguntarme por qué lo habría tenido olvidado tanto tiempo.

Ciertamente, hace años que no tocaba una aventura gráfica, la última creo que fue la cuarta entrega de Monkey Island en su versión de PS2. Tampoco he sido muy prolífico en el género, no he pasado de los Monkey Island (salvo el tercero), el primer Simon the Sorcerer y un poco de algún Sam & Max. Aún así el gusanillo de jugar alguna iba y venía pero no me decidía, así que aproveché un poco el empujoncito que fue esta pequeña sorpresa.

Los años pesan, y graficamente hay cosas que de primeras casi hacen saltar ojos, por suerte sólo los primeros segundos. No puede ejecutarse a resolución mayor de 640×480, y con un monitor de 1680×1050 se nota deformidad en la imagen y unos dientes de sierra de impresión. Tampoco puedo meterle antialiasing, según parece es un problema con las gráficas Ati. En cualquier caso, los escenarios prerenderizados siguen luciendo fantásticamente, llevándose la peor parte los personajes, más que nada por los exagerádisimos dientes de sierra que tienen. Pero no vamos a crucificarlo por ello, sería absurdo, es un juego de 1999.

Lo que ocurre al aplicar AA. Un caramelo para quien cuente correctamente el número de Aprils que aparecen.

No sé si será por la costumbre de los lamentables doblajes que se ven últimamente, pero este juego me está pareciendo de lujo.

Llevo poco jugado, pero pinta que será un gran juego y largo. Por ahora ya me he quedado atascado, así que tocará revisar todo lo posible .

Lo que me está intrigando es donde demonios meterá April  la tarjeta de crédito, el diario, una foto, un mono de juguete, una hoja de plástico, una caja de cerillas, una chincheta, un guante, un anillo, caramelos (infinitos para más inri), un ojo del mono, un sombrero, una cuerda, un pato de goma y lo que quede.