Diario de un Gnomo

AVISO IMPORTANTE – Ésta entrada contiene destripes de casi la entera totalidad de Half Life Episodio 2. He intentado evitar decir nada de la trama reduciéndome al desarrollo del juego, tú decides si es suficiente destripe o no como para leerla. Además las imágenes son todas ampliables, siendo la miniatura distinta de la imagen a tamaño completo para ahorrar tiempo de descarga, y puntualizo que bastante.



 

Querido diario, yo no te gusto y tu a mí no me gustas, así que deja que te haga caricias con ésta pluma y ésta tinta mientras doy sentido a tus páginas y me deshago de mis penurias, de manera que ambos salgamos ganando.

Siento que lo primero que he de hacer es presentarme.

Éste soy yo, Hermenegildo Del Roble Del Jardín De Al Lado, hijo de Eutistasio Del Roble Infestado De Setas, hijo bastardo de David Del Roble Que Daba Fresas, más conocido como David el Gnomo. De siempre he tenido un gran espíritu aventurero, el cual me ha llevado a viajar por todo el mundo. Sin embargo hay un sitio al que siempre quise llegar pero no he logrado alcanzar: el espacio.

Tú, querido diario, serás testigo de mi intento por ver mi sueño realizado.

 

Mi viaje empieza aquí, en un pais indeterminado de Europa del Este asolado por los seres interdimensionales que llegaron hace algo así como una década.

He perdido la cuenta de los días que he pasado refugiado en ésta estación de radio de los acontecimientos que están ocurriendo en Ciudad 17… bueno, de lo que queda de ella, hace escasos minutos que de repente desapareció. Acaba de aparecer una pareja de humanos por la puerta muy apresurada, de no ser porque no creo que los efectos del campo represivo que evitaba la reproducción humana desaparezcan tan rápido diría que buscaban un lugar tranquilo para echar una canita al aire.

Parece ser que el tío barbudo y con gafas de culo de vaso se llama Gordon, pero a mi no me engañan, por las pintas es hijo del profesor Bacterio. Tiene pinta de un tío muy serio, aunque por el traje que lleva diría que además es un frikazo de cuidado.

La chica parece llamarse Alyx y quieren mandar un cohete al espacio. ¡Es mi gran oportunidad! Tengo que unirme como sea a ellos…

He logrado que me acepten en el grupo, pero el tal Gordon resulta que además de serio es un sádico y cabrón de cuidado: me lleva a todas partes suspendido por una extraña pistola gigantesca y amarilla, con la que además me pega unos viajes de cuidado. El muy mamón ha decidido usarme como arma para acabar con los cangrejos infesta humanos que hay esparcidos por todas partes. Menos mal que tengo la cabeza muy dura y el gorro amortigua los golpes.

Hemos llegado a lo que parece una mina abandonada, esto me da mala esp… ¡joder, no! ¡Ahí viene el barbas con la pistolita otra vez!

Mientras abriamos las puertas de la mina apareció un extraño bicho de tres patas y le hizo unos nuevos agujeros de respiración a la chica. Me da un poco de pena, ella al menos no me trata a patadas ni me manda a donde amargan los pepinos con la pistolita de marras.

Después de ésto apareció un pitufo mutante de esos que se hacen llamar vortigaunts y hablan como si todos fuesemos varios gnomos. Es decir, para aclararnos, yo soy Hermenegildo, sólo yo, nadie más es yo, pero el pitufo verde insiste en llamarme Hermenegildos, como si yo fuese un cúmulo de otros yos. Joder, hasta yo me empiezo a liar ahora. Al caso, ha dicho que crucemos la mina hasta llegar a un punto de reunión de escoria humana y pitufa donde curarán a Alyx. La gracia de esto es que la mina está infestada de hormigas león mientras y el va por un camino seguro, yo me quejé, pero el muy cabrón nos tendió una trampa al barbas y a mí y nos toca cruzar sí o sí la mina.

Para amenizar el viaje, he propuesto al Bacterio jugar al escondite, ¡seguro que aquí no me encuentra! Lo malo de mi escondite es que lo comparto con una larva y está todo muy pegajoso, como se me acerque más le clavo el gorro entre par de ojos y par de ojos… que carajo, se lo clavaré de todas formas, cuando estas cosas mueren sueltan una sustancia extraña, creo que es algo así como la jalea real de las abejas, que está de muerte y si se restriega por una herida la cierra al momento.

Lo malo de la jalea real que nombré antes es que es pringosa de narices, así que he decidido tomar un baño para limpiarme mientras el barbas se las apaña con las hormigas grandes. Ciertamente para ser físico tiene un manejo de las armas digno de elogio, no sé hasta que punto es normal en los licenciados del MIT.

Los pasillos de la mina reconvertida a hormiguero al fín han dado a una sala más espaciosa, ¡incluso tiene un pequeño lago!

Me ha costado Dios y ayuda secarme en un ambiente tan húmedo, así que la idea de mojarme de nuevo no me parece alagüeña. Así pues, convencí amablemente al científico sádico de que me dejase llegar a la otra orilla en la barca que había ahí. Así, de paso, cumplo otros de mis sueños: montar en barco… bueno, más o menos. ¡Soy todo un marinerito!

¡Me cago en mi bisabuelo! ¡Me ha pillado uno de estos bichos lapa! ¡Y el maldito Bacterio tan pancho haciendo una foto!… espera un momento… ¡Hostia puta! ¡¿Qué demonios hace sacando el lanzacohetes?! ¡No, no NOOOOOO!
Contra todo pronóstico, salí ileso del incidente con el lanzacohetes, y me sé de alguien que va a tener problemas de digestión por explosivos una temporada. Al grano, hemos llegado al puesto donde están intentado curar a a Alyx, ¡por fín!

Aquí tenemos una reunión pitufa, me abstendré de reproducir lo que dicen, ya que para que engañarnos, no entiendo ni jota, es algo así como ahghsahgahghsangrehadahsdashviscerasahdahdahdricasricashdhqqhw.

Puede parecer que estó está muy tranquilo, pero nada más lejos de la realidad. Hemos sufrido una invasión de hormigas, que los trozos de carne y el barbas han logrado repeler, aunque yo acabé tirado por los suelos y pisoteados por todos, para variar. Además se nos acaba el chollo, toca ver hormiguitas esta vez.

Resulta que para curar a Alyx hay que ir al centro del nido a coger un pegote de jalea real rara de narices, y como todos están ocupados hablando y durmiendo nos toca a los dos idiotas de siempre.

Por desgracia, la bajada a por el pegote de jalea real fue mucho más movido de lo esperado por culpa de una hormiga guardiana que la pilló con nosotros. Nos estuvo persiguiendo todo el camino, y metía unos cabezazos de impresión, ¡y eso que yo tengo la cabeza dura! Por ello no dispongo de fotos, no pude hacer ninguna con las prisas que llevabavamos, parecía aquello un San Fermín subterráneo.

Así que aquí estamos, Alyx, Bacterio y yo, a la salida de las minas. Al fondo se ven combine movilizando un señor contingente, espero no tener que cruzarnos con todo eso…

Esta zona está bastante tranquila, pero eso de ahí al fondo parece un hormiguero, no me gusta nada esto…

Y efectivamente, la tranquilidad no era normal. Nos emboscaron dos hormigas guardianas, una de ellas de esas fluorescentes, parecía una luciérnaga gigante. Esta vez los golpes no me los ha dado el barbitas, bueno, sí, pero uno sólo, cosa que casi debería agradecerle pero uno tiene su orgullo. No señor, esta vez fueron las hormigas las que me patearon, pisaron y lanzaron por los aires. Por fín el científico mudo ha hecho algo bueno y las ha matado, ¡así aprenderán que nadie se mete con un gnomo!

Y más ascensores, esto nunca cambia, empieza a recordarme aquel videojuego que jugé, no recuerdo como se llamaba, era de ciencia ficción y futurista, pero recuerdo que abusaba de los ascensores. El pitufo postizo al fín resulta util, ¡lanza unos rayos raros que alimentan los motores!

 

 

Hemos llegado a unos barracones muy oscuros, cosa que no agrada mucho, para que engañarnos. Seguro que en cada esquina hay cangrejos come cerebros.

Bueno, pues de momento parece me he equivocado, llevamos un buen rato caminando (aunque en realidad yo estoy haciendo casi todo el viaje flotando delante de la pistola del ciéntifico barbudo) y no nos ha asaltado ningún cangrejo rabioso. Sin embargo, aquí podéis ver lo que hemos encontrado: restos de una pequeña masacre. Yo no tengo quejas, cangrejos, humanos y combine muertos por igual, es como el paraíso (¿habré muerto sin darme cuenta y estoy en el cielo?)

 

 

Según parece hay un coche esperando al otro lado del puente, sólo hay que pasar por una ciénaga radioactiva infestada de zombies. Seguro que merece la pena.

Y más zonas oscuras, y ahora sí se oyen cangrejos… me preaparé para usar mi capirote.

Cangrejos 0 – Yo 2

Lo dicho, calcado al videojuego ese que cuyo título no recuerdo, todo ascensores.

Cangrejos 0 – Yo 4

Este fuego me ha recordado mis tiempos de joven, cuando hacíamos barbacoas en casas humanas y dejábamos que ardiese el jardín entero. Me está entrando hambre, tendré que cocinar algún cangrejo.

La ciénaga radioactiva debería estar detrás de estar puerta. Espero que no quede mucho, ya me estoy cansando de flotar.

Cangrejos 0 – Yo 5

Y ya empieza a dolerme la cabeza…

¿No os recuerda a algo? Hasta cierto punto siento lástima por los zombies, el tacto de esa lengua es indescriptiblemente desagradable, pero luego me doy cuenta de que no me lanzarán con el capirote por delante hacía ellos y me alegro de al fín los bichos raros del techo sirvan de algo.

Oscuridad y conductos de ventilación, ¿qué puede salir mal?

Ya me he hartado, le he dicho al científico sádico que me deje aquí descansando mientras él limpia el camino, yo ya estoy harto de ser lanzado a todos lados y contra todo bicho (por lo general con daños sólo para un servidor). Me quedaré aquí y, cuando la zona éste limpia, ya haré presión social para que vuelvan a por mí.

Joder, si es que soy un genio, ya hemos cruzado el puente, ¡y sin sudar ni una sola gota! El físico desaliñado está jadeando, pero que se joda, para eso es humano. ¡Ahora al coche y a quemar rueda!

¿Subes chata?

¡El cerdo del licenciado en físicas no me deja conducir! Y fui yo, ¡YO!, ¡quien cruzo el puente medio derruido con el coche! ¡Esto es indignante!

Hemos llegado a una estación de radio donde había una de esas máquinas de tres patas con muy malas pulgas como las que ensartaron a Alyx, las he bautizado "Tripata", que imaginación no me falta, ¿eh?

Hemos estado hablando con los de la base de White Forest, ¡y tienen el cohete listo! Tenemos que llegar cuanto antes, creo que de verdad se va a cumplir mi sueño.

Denigrante, joder, yo lo mato…

De repente todo ha temblado y parece como borroso y de tonos más apagados. Algo huele muy mal aquí, y no podemos seguir si no abrimos una puerta para poder pasar el coche.

Si ya lo decía yo, mala espina, y ver gente muerta desde luego no mejora mis sensaciones. Aquí ha pasado algo muy gordo… tengo miedo (no podéis verlo, pero esoy temblando de auténtico pavor).

El de la consola de mando no es que esté sopa, es que está muerto, y Alyx ha dicho algo de "un consejero" o algo así. Parecía muy preocupada, pe…

 

 

¡Aiba la hostia! ¡El bicho ese debe ser el consejero del que hablaba la tía esta! ¡si es un gusano gigante! Tiene fuerza el cabrón, ¡ha reventado toda la caseta!

Por suerte, estaba bastante débil, así que ha muerto enseguida, más por efecto de todas las explosiones que ha causado que por otra cosa. Además se ha abierto la puerta que nos impedía continuar nuestro viaje en coche, así que camino libre.

Esta vez viajo fuera, que así me da el aire. Diréis "¿cómo hace para que no se le caiga el capirote?". Pues está claro, está bien sujeto a mi cabeza gracias al vacío que hay creado dentro de él. Lo malo es que ahora nos persigue un helicóptero, sólo espero no llevarme algún disparo.

Por suerte, acabamos de toparnos con un grupo de humanos, si juntamos fuerzas tal vez derribemos ese helicóptero. Hay algú que otro lanzacohetes, así que no debería costar mucho.

Dicho y hecho, helicóptero derribado. ¿A qué así no parece tan fiero?

Por desgracia, el coche se estropeó casi cuando llegábamos a esta pequeña base rebelde, habrá que esperar a que lo reparen. No es que vaya a quejarme, nada me gustaría más que tomarme este descanso, pero estando tan cerca de llegar a White Forest…

De nuevo en la carretera, y ahora puede verse una pantallita en el coche que antes no estaba. Señala donde hay suministros escondidos, así que puede resultar útil. Para variar el físico con barba de dos meses no deja que conduzca nadie más, bajo amenaza de golpe de palanca.

Que tiemblen los combine, ¡con ésto me enfrento a un ejército si hace falta! Gran invento los radares, sin duda.

Hemos llegado a un pueblo obviamente abandonado pero que en su tiempo debió ser precioso y acogedor. He pedido tiempo para hacer un descanso y tomar unas fotos, que uno tiene sus aficiones. Buscaré una buena cama y me echaré una siesta larga, tengo el cuerpo dolorido de ser lanzado con la pistola y los traqueteos del coche, que no es precisamente cómodo.

¡Maldita sea! ¡Nos han tendido una emboscada a la salida del pueblo! ¡Y lo peor es que me han dejado sólo! Como mueran los mato… bueno, yo me entiendo.

Por suerte logramos salir con vida del pueblo. Lo mejor es que ya nos queda muy poco, ¡ahí al fondo se ven las torres de White Forest! Casi no puedo controlar los nervios.

Auch, ay, voy a matar al barbas, au ayuch, ay, que espere a que llegue abajo… auch ay auch.

Según avanzávamos por el río apareció una nave y se estrelló, supongo que ni siquiera los combine son perfectos con la tecnología por más avanzada que esté… ¿qué es ese ruido?…

¡La madre del cordero! ¡Ha aparecido un strider de detrás de la nave! ¡Y no venía solo! Un robot gigante, al que Alyx llama Dog, saltó de repente encima suyo y están dándose palos. Creo que el robot ganará, ya le ha quitado un buen cacho de carne al zancudo y menos mal que hay un río ahí al lado, porque me ha bañado con la sangre pegajosa y apestosa del trípode.

Me guardo un pequeño trofeo, estas cosas se revalorizan.

¡Al fin en White Forest! Somos los amos, los masters del universo, ¡ni Heman! Parece que de aquí en adelante habrá que ir a pata, osease, a pistola y porrazos en mi caso, pero ya queda poco para ver cumpido mi sueño, esto será un último sacrificio.

Llegamos a la base en sí, y estaba por aquí descansando Dog. Supongo que para una máquina descansar será recargar las baterías ¿no? Bueno, yo que sé, no soy ingeniero, esas cosas son más de su incumbencia. En cualquier caso, me he despedido de él y le he dado las gracias pr librarnos del zancudo. Como muestra de agradecimiento le he regalado un trozo de metal con forma de hueso que encontre entre los restos de la nave.

El cojo es el padre de Alyx, y uno de los encargados de que vaya a ir al espacio, así que se lo he agradecido efusivamente. Igualmente he hecho con Alyx, que ha sido amable conmigo todo el camino, no como el físico demente ese. El reencuentro de padre e hija ha sido, para qué negarlo, entrañable.

Último ascensor, que me llevará al silo dónde se encuentra el cohete. Casi no me tengo en pie de los nervios.

 

 

Ahí está el cohete que me llevará al espacio. El que se acerca por la izquierda es quien está preparando todo, espero que no haya errado ningún cálculo…

¡Ya estoy dentro! Llevo toda mi vida esperando este momento, ¡que nervios! Gracias, madre, padre, abuelos, por traeros unos a otros a la vida y mis padres a mí, nunca os olvidaré. Gracias a tí, lector, que has leído este diarío. No quiero la gloria, no quiero ser recordado como un héroe entre los gnomos, sólo como un humilde gnomo de jardín que con paciencia y perseverancia logró su sueño, como cualquiera debería poder hacer.

Gracias a todos, y adiós.

 


La redacción de Manzanas Aliñadas desea dejar claro que sólo un Gnomo de Jardín fue maltratado durante la realización de esta entrada. Si eres de la PETA ya sabes lo que puedes fumarte.


Se me han escapado unas pocas imágenes con la interfaz del juego, pero no creo que las quite o cambie. De decidirme por cambiarlas sería en un tiempo largo.

Para acabar y como curiosidad, no he conseguido el logro de mandar al gnomo al espacio ya que jugué usando el Cinematic Mod 9.5, lo que impide conseguir ningún logro. Es algo estúpido y que no me quita el sueño, pero después de llevar al gnomo durante casi todo el juego algo de resquemor queda. Especialmente odiosa la parte del helicóptero.