El consumo energético en el mundo del gaming

Para los aficionados a los videojuegos, estar a la última por lo que respecta a las tecnologías es primordial: las consolas más nuevas, el mejor procesador para nuestro PC gaming, una tarjeta gráfica súper potente, y toda clase de complementos y gadgets tecnológicos para complementar la experiencia. 

Sin embargo, ¿nos hemos preguntado alguna vez cuánto consumimos con nuestro hobby favorito? Lo cierto es que cuanto más potente sea una consola, un monitor o un ordenador, más energía consumirá. 

Bien es cierto que si lo comparamos con lo que consume un gran electrodoméstico, el consumo de la consola nos parecerá realmente poco. No obstante, ¿podríamos bajar nuestra factura de luz si controlamos lo que gastamos con nuestra consola? ¿Cómo podemos conocer todos estos gastos?

Cuánto consume nuestra consola/Pc gaming:

cuanto consume nuestra consola

Basta con echar un ojo a los datos de un estudio realizado por Lawrence Berkeley National Laboratory para darse cuenta de algo sorprendente: tan solo el 2,5% de los PC que existen en el mundo son de tipo gaming, pero estos representan el 20% del consumo energético de todos los ordenadores del mundo. 

De hecho, se estima que el consumo anual sería equivalente a los que gastan tres frigoríficos, alrededor de seis veces más del consumo de un PC estándar y hasta 10 veces más que una consola como PlayStation o Xbox. 

¿Y en cuánto dinero se traduce todo este consumo? Pues bien, se calcula que el consumo estimado de todos esos ordenadores especializados en gaming está entorno a los 75 TWh anuales, lo que supone nada más y nada menos que un coste de 10.000 millones de dólares en electricidad, si cogemos como referencia el precio por kilovatio que existe en Estados Unidos. 

¿Cómo podemos controlar nuestro consumo eléctrico?

Lo cierto es que tan solo con una factura en mano, resulta prácticamente imposible saber cuánto consumimos con nuestro ordenador gaming o nuestra consola. Además, según la hora y el día el precio por kilovatio varía, lo que convierte esta tarea en un objetivo todavía más complicado. 

Sin embargo, hoy en día existen enchufes inteligentes que nos pueden permitir saber estos datos de forma sencilla. Estos enchufes, como el TP-Link HS110, calcularán el consumo en kilovatios de cualquier aparato que esté enchufado en ellos. 

Tan solo nos quedará coger nuestra factura de luz a final de mes, y hacer una regla de tres entre el consumo de todos nuestros aparatos y el importe de la factura, con respecto al consumo concreto de nuestra consola o PC.

Consejos para gastar menos con nuestros aparatos gaming:

gastar menos aparatos gaming

Ahora que ya sabemos cómo podemos saber el consumo de nuestros aparatos gaming y en cuánto se traduce en dinero, vamos a intentar bajar este gasto con algunos sencillos trucos. 

Una opción interesante sería migrar nuestra compañía eléctrica a una verde, más barata y limpia. Por ejemplo, OVO Energy, es una de las empresas para contratar luz verde más populares en nuestro país y con tarifas muy interesantes. 
También podríamos buscar información acerca de qué consolas son las que menos consumen, o los componentes para nuestro PC que podrían tener un menor consumo, conservando potencia y efectividad.


Cultura pop y videojuegos

Los videojuegos llevan prácticamente desde los años 80 entre nosotros, momento en el que las salas recreativas atraían todos los días a decenas de niños deseosos de gastar sus monedas en partidas para las máquinas de arcade.

No obstante, el mundo del videojuego ha evolucionado de una forma espectacular en estos últimos años, algo que se claramente influido en parte por la evolución que ha sufrido la tecnología. Y es que, hoy en día, podemos jugar con gráficos increíbles en nuestros televisores con una calidad 4k e incluso, 8k, algo que hace unos años hubiese sido impensable.

Pero aunque en la actualidad disponemos de una amplia selección de juegos con grandes prestaciones, es innegable que la nostalgia por los clásicos sigue muy presente. De hecho, juegos como Spacewar, Pong o el clásico y aclamado Pac-Man, en sus versiones arcade, son una reliquia de alto valor para coleccionistas.

También hay varios videojuegos de la era moderna que han conseguido hacerse un hueco en la cultura pop, como es el caso de The Sims, Resident Evil (serie de videojuegos que ha inspirado una saga de películas de terror), Final Fantasy o el archiconocido Grand Theft Auto

¿Conoces los beneficios de jugar a videojuegos?

En estos últimos años, los videojuegos han sufrido un gran escrutinio, sobre todo por parte de adultos y supuestos expertos en el tema que no ven con buenos ojos el gran tiempo que invierten muchos niños en este tipo de ocio.

Sin embargo, también existen muchos estudios que han demostrado que los videojuegos, lejos de ser una pérdida tiempo, son en realidad una oportunidad para los niños de aprender habilidades sin salir del salón de casa.

habilidades niños videojuegos

Por ejemplo, uno de los beneficios más claros es la mejora en la capacidad de respuesta. Según palabras de los investigadores de la Universidad de Rochester, jugar a videojuegos es una excelente forma de aprender a lidiar con imprevistos y desarrollar habilidades de resolución de problemas

Esto a su vez, ayuda a mejorar la capacidad de tramar estrategias y las habilidades de liderazgo, sobre todo cuando se trata de un juego social y se ejecuta en equipos a través de medios online. De hecho, hay juegos concebidos como simulaciones que ayudan a entrenar estas dotes, como por ejemplo Fligby, donde se desafía a sus usuarios a ser los ‘administradores de una bodega en California’.

simulaciones videojuegos

Los videojuegos también son capaces de estimular la creatividad de los más pequeños, además de obligarles a mantener una atención sostenida y a desarrollar la memoria visual. 

El sentido del ritmo no es cuestión de talento

Entrar en el mundo de la música tiene sus altibajos. Aunque muy gratificante, una vez que eres lo suficientemente bueno para ser considerado un músico, también toma mucho tiempo y dedicación, y es algo que puede no estar al alcance de todos debido al costo de los instrumentos y las clases.
Antiguamente se pensaba que para ser un buen músico, había que nacer con el don. Pero, el sentido rítmico es algo que se puede obtener a través de la educación. Está ampliamente vinculado a la coordinación y es algo que se puede enseñar, o al menos mejorar, a través de una serie de actividades que requieren coordinación con un tempo. Para aprender desde una edad temprana, hay miles de juegos y ejercicios divertidos que enseñan el equilibrio e incluso la coordinación ojo-mano.
A una edad más avanzada, hay deportes como el yoga que pueden seguir mejorando nuestra postura y equilibrio, pero si te gusta la tecnología, entonces hay innumerables herramientas, gadgets e incluso aplicaciones móviles que pueden ayudar. Si eres un músico en ciernes, tienes la aplicación de Drum Pad Machine o Clapping Music; además de Fruit Ninja y Tiny Wings, que te ayudarán con la coordinación motriz.
Todo es cuestión de práctica.