RELATO: Nieve

“Nievey mas nieve. La nieve caía. Lo cubría todo, el fríome impedía respirar, pero no había vuelta atrás,tenia que seguir subiendo; mi hijo se había perdido en elmonte. No debía haber salido al monte con este tiempo, el losabia, yo lo sabia. No pude impedírselo. Las fuerzas empezabana fallarme, ya no sentía nada. A los lejos conseguídivisar un bosque “Quizás este allí” metranquilizaba mientras un viento frío y lleno de nieve metiraba de costado.

Empecea dormirme, ya no podía moverme y me tumbe en la nieve. Unmanto de frío y suave nieve empezó a cubrirme. “Seguroque mi hijo a vuelto a casa”. Y me deje llevar por el sueñoque me iba consumiendo. Cuando estaba a punto de perder laconsciencia, algo empezó a arrastrarme hacia el camino quehabía recorrido. Me faltaban las fuerzas para abrir los ojos yver quien era, y sobre todo para advertirle de que tenia que seguir,que mi hijo me necesitaba. Que mi hijo seguía perdido

Llegamosal final del recorrido e intente abrir los ojos, lo logre: Mesorprendí, el hijo al que iba a rescatar allí estaba.Me había rescatado el a mi. Estábamos en casa del amo,el cazador.”

Loscachorros al calor de la chimenea miraban a la vieja perra y ladrabanentusiasmados con la historia.

RELATO: El mejor alimento del hombre

El calor saturaba elambiente. De ese calor que da sensación de tener presencia,masa. El señor Ericssen se encontraba sentado en su mullidosofá y enfrente la televisión encendida en el canal denoticias.

“La incertidumbre entrela clase científica del mundo sobre las causas de estarepentina mutación de la enfermedad de Getel, hacen que lasituación actual cobre un dramatismo aun mas espeluznante queel de hace dos semanas…”

Ericssen miraba la telecon cierta tristeza mientras acercaba un plato humeante que tenia enuna mesita a su izquierda.

“…el ganado sedesplomo…”

Cogió un tenedor yun cuchillo y corto un trozo de la carne del plato.

“…de California aMoscu pasando por…”

Se llevo el sabroso trozode carne a la boca, saboreandolo.

“…la desapariciónde una especie detrás de otra…”

En poco tiempo lo queantes era un plato lleno y humeante se convirtió en un platovacio, sin sustancia.

“…los organismosinternacionales temen que la gente llegue a ciertos extremos a causade la hambruna…”

Ericssen se levanto con elplato vacio dirigiéndose a la cocina. En el pasillo casi caeal chocar con un platillo con el nombre de su perro Edison escrito enél. Murmurando recoge el tenedor que había caídoal suelo.

Ya en la cocina, mientrasfregaba, desliza una mirada fugaz a la encimera, y allí entrerestos de pelos y sangre un collar de perro.